sábado, 17 de septiembre de 2011

Orgulloso y cimarrón

(Milonga con floreos de Carlos Gioia)Para cantar lo que siento
aquí me tienen plantao,
ando medio alborotao
de ver tanto sufrimiento.
El hombre se ha hecho instrumento
no distingue el bien del mal,
vende por menos de un rial
su conciencia prostituida
y anda reyuno en la vida
de panza en cualquier barrial.
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Floreo:
Soy lechuza cascoteada
que cuando le amagan, vuela,
y en cuanto oí su vihuela
vi que estaba bien templada.
Su voz viril, bien timbrada,
muestra de que cantar sabe,
la pampa en su pecho cabe
y aunque el hombre es muy modesto
se ve que tiene bien puesto
eso que ponen las aves.

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Puede el hombre andar caído,
acaso medio desnudo,
el entero y agalludo
nunca termina vendido.
Como tigre perseguido
le hace pata ancha a la suerte,
cuando hay que pitar del fuerte
sólo el maula se atraganta,
mas cuando un libre se planta
no lo lleva ni la muerte.
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Floreo:
Con esa estampa bizarra
y ese acento tan genuino,
pa defender lo argentino
se ve que le sobra garra.
El hombre es pa la guitarra
como carrero pal chirlo,
canta bien, da gusto oirlo
y creamé no lo dudo:
si hasta las mano'el escudo
se han de soltar pa aplaudirlo.

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Mi canto no ha de aplaudirlo
el piojo resucitao,
ni el lacayo atolondrao
que le entra miedo al oirlo.
Pero se que ha de sentirlo
hasta la raiz de su sangre,
el que reventando alambre
se largó a la inmensidad
y pagó su libertad
con la dignidad del hambre.
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Floreo:
Su canto es más dentrador
que una lezna de soguero,
sentí como un frío primero
y después como un calor.
¡Amalhaya qué cantor,
jué pucha me ha emocionao,!
y aunque estoy medio atorao
igual le echo este floreo
porque hace años que no veo
un cantor tan bien plantao.

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Que cante el que tenga voz
mas nunca por conveniencia
que si es genuina su ciencia
el canto saldrá mejor.
Vestidos de un güen doctor,
van el maula y el rastrero
cambian por fama y dinero
hasta su propia mujer
y al fin terminan por ser
abono de pisadero.

Van a encontrar pocas flores
en mi canto de paisano,
pero traigo entre las manos
montones de sinsabores.
Que otros canten esplendores
para alegrarlo al patrón;
yo no nací pa sobón
ni pa retajo de naides;
vivo más libre que el aire
orgulloso y cimarrón.

1 comentario:

Ana Antomia Prevalil dijo...

me encantan las canciones
gauchescas, son lo más rescatable como Argentinos.