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viernes, 21 de diciembre de 2018

A puro campo

(Foto: Hernán Tolosa: Cardo castilla (Cynara cardunculus) )


Nací en el campo y me crié
igual que el “cardo castilla”,
y los males en tropilla
desde chico soporté,
y sin más motivo qué
mostrarme alegre y contento
le canto a los cuatro vientos
en los fogones rurales
mezclao entre los mensuales
y peones de campamentos.

Aunque de hazañas no hay nada
si voy a contar mi vida
yo contaré las perdidas
que otro cuente las ganadas;
me mido en la atropellada
cuando hay que salvar escollos,
en esta razón de apoyo
y perdón si me equivoco,
prefiero pialar con poco
que errarle con muchos rollos.

Soy, pa’ ser más caballero,
buen perdedor cuando pierdo,
me gusta más si es por lerdo
que por demasiao ligero,
sentador y pescuecero
a las mala’ y sus embates
y aunque disimular trate
los desengaños me han hecho
tremendo cayo en el pecho
como al avestrú’en el mate.

Detesto la fantasía
y por gusto de florearme
no me verán adornarme
con plumas que no son mías,
y no aprendí todavía
a mentir como a porfiar,
soy cuero sin macetear,
me sobó la mala suerte,
rústico pero más fuerte
que bozal de palenquear.

Soy tronco de árbol añoso
sasonao por una serie
de inviernos a la intemperie
y veranos calurosos;
precavido, respetuoso,
modesto, más bien callao,
y si pretende un mal criao
sobrarme con sus diabluras
¡qué no se cargue de achuras
porque el mondongo es pesao!


martes, 3 de mayo de 2016

El alazán "El Traidor"


(Pinturas: Tito Saubidet)

1
Estancia “Sauce Melú”,
entre Andant y Masurel,
anduve en el pago aquel
en mi plena juventú,
con acertada actitú
y coraje en abundancia
diré sin hacer jactancia
fui de mi hermano mayor,
ayudante domador
en esa famosa estancia.
2
Con cuarentaiún baguales
en dos tropillas formadas,
más bien una caballada
por los tantos animales;
con cabrestos y bozales
de sobra entre el guasquerío
pa’ sacarle bien los bríos
al chúcaro más matrero
y que no salga un mañero
por falta de soguerío.
3
Como al año, más o menos,
se terminó la domada,
ya estaba la caballada
todos mansos y de freno;
entregamos los ajenos
sin ninguna discrepancia
y pa’ no tomar distancia
del gaucherío rural,
allá quedé de mensual
por un tiempo en esa estancia.
4
Fue entonces que un tal Durán
-que en la estancia era puestero-
me dijo: “-Mire, yo quiero
que me dome el “alazán”,
que con esmero y afán
ya lo tengo palenquiao,
de tal modo lo he tratao
con paciencia y con trabajo
que está mansito de abajo,
bien sanito y bien cuidao”.
5
Era hijo de una “alazana”
-una buena parejera
que ganó muchas carreras
en una época lejana-;
yo, con la intención más sana
sus cualidades destaco,
por las conclusión que saco
no era de darle descanso:
si bien de abajo era manso
¡de arriba era muy bellaco!
6
Pero cái acidentao
por causa de una rodada
y una larga temporada
dejé caballo y recao;
todavía de bocao
lo entregué a medio domar,
no quiso el dueño esperar
y se lo pasó áhi nomás
a un mocito muy capaz
del pago de Salazar.
7
Pronto el mozo lo enfrenó
y aunque sacó un pingo flor
su istinto corcoviador
del todo no lo perdió,
en el campo lo probó
y le pareció ligero,
luego esperó con esmero
tener la oportunidá
de probarlo de verdá
corriéndole a un parejero.
8
Hasta que llegó ese día
y allá cerca, no muy lejos,
cuando en el San Pedro Viejo
grandes carreras se hacían,
allá este pingo podía
mostrar todo su valor,
y le corrió sin temor
a un parejero “tostao”
que en el pago había lograo
la fama de ganador.
9
Y así le corrió al “tostao”
en los trecientos de afuera,
pero a mitá de carrera
venía el “alazán” cortao,
con el triunfo asegurao
solo faltaba cobrar,
cuando llegando a un lugar
lo más duro de la playa,
antes de cruzar la raya
se le arrastró a corcoviar.
10
No lo pudo levantar
aunque de boca era blando,
a un flete que corcoviando
no era fácil jinetear,
un trecho lo pudo andar
peliándolo con destreza
y el “alazán” con fiereza
ganó al final la contienda
cuando lo sacó en las riendas
por sobre de la cabeza.
11
Quedó el paisano planchao
por el golpe del caballo
lo que parecía un desmayo
nada grave había pasao,
dolorido y atontao
después de este sacudón,
y el “alazán” en cuestión
echó las rienda’al costao
y costiando el alambrao
buscó el campo al galopón.
12
No bastan las precauciones
y es arriesgar demasiao
y si lo corre ensillao
es restarle condiciones.
Por estas simples razones
es tirar la plata en vano
y al dueño, tarde o temprano
y al que lo juegue de afuera
le hará perder la carrera
o estropiar un ser humano.

 (1948)



jueves, 13 de noviembre de 2014

Mi Señora es coquetona

 (Pintura: "detalle" de Molina Campos)

Mi señora es coquetona
y aunque no lo representa
va llegando a los cincuenta
y es bastante comadrona.
De ser medio narigona
ese complejo tenía
con solo internarse un día
desde ese momento lleva
medio cuerpo y cara nueva
a fuerza de cirugía.

Antes se sacó un molar
y una mano muy prolija,
roscada una muela fija
le colocó en su lugar,
después se sacó un lunar
sin dejar manchas ni aureolas,
se hizo redondear la cola
y respingar la nariz
y sin dejar cicatriz
también se hizo hacer las lolas.

Y qué puedo hacer?, no se
después de toda una vida
la veo desconocida
y hasta la trato de usted.
Yo con paciencia y con fe
aguantaré resignado,
ante un físico injertado
de a poco he de acostumbrarme,
porque a mandar y retarme,
en eso... nada ha cambiado.

Se sacó libreta nueva
con otra fotografía
pero es tanta su alegría
que si va al baño la lleva,
muy feliz a toda prueba
con el nuevo documento
que a pesar de sus intentos
se tuvo que conformar
pues no le pudo cambiar
la fecha de nacimiento.

Pasa el tiempo y para peor
la muda nunca caduca,
después viene la peluca
a completar el error.
Pero para mí es mejor
todo lo que es natural,
para usar lo artificial
algo tan desagradable,
con una muñeca inflable
me puedo arreglar igual.