Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Gimenez Agüero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Gimenez Agüero. Mostrar todas las entradas

viernes, 2 de junio de 2017

No me abandones ahora (Milonga andina)


(Pintura: Rodolfo Ramos)

...Continuamos con los mensajes 

para el hombre de campo:
"Se comunica a Zenón Martinez 

de estancia "El Tero", puesto "La Vasca", 
que en ésta ciudad su esposa 
ha dado  a luz a un hermoso varoncito! 
Tanto la madre como el hijo
se encuentran en perfecto estado de salud...
Y debido al temporal 

se recomienda "NO VIAJAR"...
Repito: se recomienda "NO... VIAJAR".

------------------------------

Poncho de lona encerado,
No me abandones ahora,
Que está nevando tupido
Y el viento sopla escarchado;
Se me hace largo el camino
Por la noticia en la radio:
Mi hijo nació en el pueblo,
Los dos me están esperando...

Apure zaino ese tranco
Mientras se vea la huella
Que  ha llegao el hijo mío
Y ha llegao el hijo de ella,
Si el cielo está encapotado
Igual me llueven estrellas
Aunque no sienta las manos
Pa'acariciar la más bella.

Cómo no voy a llegar
Virgencita de la huella,
No ha dejado de nevar
Y el sueño blanco me acecha
Siento en el pecho un dolor
Que me hiere como una flecha
Ansias de mi corazón
Por ver al hijo y a ella.

Cómo no voy a llegar,
Si habré aguantao temporales,
Un hijo es algo vital
Como el agua como el aire.
Ya no puedo respirar
Tal vez mi aliento se escarche
No me vayas a fallar
Zaino seguí pa'delante.

¡La pucha que está nevando!
Tanta nieve no me acuerdo,
desde un puesto cercano
me están ladrando unos perros..
¡Campanas debieran ser
o por lo menos, cencerros!
Para anunciar que mi hijo
me está esperando en el pueblo.

Hoy le preparé en el rancho
un quillango de chulengo,
para abrigar su cuerpito,
solcito de los inviernos,
ya no serás como antes:
cañadón de los silencios,
la risa de mi muchacho
te hará canción en el viento.

Cómo no voy a llegar
Virgencita de la huella,
No ha dejado de nevar
Y el sueño blanco me acecha
Siento en el pecho un dolor
Que me hiere como una flecha
Ansias de mi corazón
Por ver al hijo y a ella.

Cómo no voy a llegar,
Si habré aguantao temporales,
Un hijo es algo vital
Como el agua como el aire.
Ya no puedo respirar
Tal vez mi aliento se escarche
No me vayas a fallar
Zaino seguí pa'delante.


lunes, 22 de agosto de 2016

Rinahuel



Quiso ser abanderado
el paisano Rinahuel
allá por el río Robles
nos encontramos con él.

Una bandera argentina
que levanté en el Cardiel
quedó en las manos gastadas
del paisano Rinahuel.

Cuando la tubo en su pecho
casi no lo podía creer,
la ató en un palo de lenga
y el sol brillaba con él
y así fue un abanderado
el paisano Rinahuel.


Recitado:

Es encargado de la estancia 
y el único peón también, 
diez leguas a la redonda 
sólo contamos con él, 
hay que frenar a los buitres 
que rondan sobre el vergel 
y poblar más de argentinos 
los pagos de Rinahuel. 

Entonces será mí grito
como un pampero el tropel
y no será la frontera
una línea en un papel.
¡Viva argentina carajo
y el paisano Rinahuel!

Cerca de la cordillera
y por la zona también
allí vive un argentino
el paisano Rinahuel.

Todas las tardes soñaba
robarle al cerro la piel
y en el azul de los lagos
una bandera encender.

Cuando la tubo en su pecho
casi no lo podía creer,
la ató en un palo de lenga
y el sol brillaba con él
y así fue un abanderado
el paisano Rinahuel.



lunes, 10 de febrero de 2014

Solo soy un peón (Milonga andina)





         I
Solo soy un peón rural
me dijo Pedro Parada
Algunas veces canción
y otras veces casi nada.
 II
Solo soy un soñador
que anda por las madrugadas
Tal vez por ser andador
suelto pájaros al alba.  

Estribillo
Me gusta bajar al pueblo
si ando en domingo y con paga
Para soltar unos versos
a dúo con mí guitarra.

Solo soy un peón rural
me dijo Pedro Parada
Si me invita una ginebra
suelto Pájaros del alma.

Recitado
Nací allá por el Chubut en un pueblito lejano,
sé que una vez tuve padres y no sé cuantos hermanos,
ocasión me enamoré y hasta levanté mi rancho,
pero en las tranqueras gauchas siempre rondan los caranchos.
Me largué por esas huellas como buscando la luz,
detrás del piño cansado me vine pa’ Santa cruz,
fueron pasando los años como galopiando estrellas
dobre la piel de un guanaco o en las patas de un ñandú,
y aquí me ve lagrimeando con unos tragos de más,
más no se aflija paisano: solo soy un peón rural.
        III
La escarcha de los inviernos
nunca le hace mella al alma
Que suele tener un criollo
cuando la muerte lo alcanza.
---------------------------
Solo soy un peón rural
me dijo Pedro Parada
Si me invita una ginebra
suelto Pájaros del alma.

miércoles, 8 de enero de 2014

Milonga y piedra


Cómo le duele a la piedra el alma del hombre
Aquel al que llaman indio el mismo que sabe  en pobre
Ese que creyó en la fe y lo dejaron sin nombre
Como le duele a la piedra el alma simple del hombre.   
      II
Como derraman los ríos la pena del cielo
Aquel que nevó las manos de los viejos canoeros
Y acompañó a los tehuelches guanaqueadores del hielo
Como derraman los ríos la pena oscura del cielo.

 (Estribillo)
Así le duele a la tierra la ausencia de su desierto
Porque el que vino a matar no lo pensó ni un momento
Que tanta sangre no sirve pa’ estar en un monumento
Él muere solo en el bronce y el indio vive en el tiempo.

    III
Se derrocharon los fuegos al sur de la tierra
La luz de los picaderos relumbra en algunas flechas
Su brillo tiene en el frío de la verdad que molesta
Se derrumbaron los fuegos al sur azul de la tierra.
   IV
Allá se van los caminos por obra del hombre
Aquel que pinto las manos donde la sangre no corre
Ese que de ausente esta para que el río lo nombre
Allá se van los caminos por obra y gracia del hombre.

domingo, 7 de octubre de 2012

El Cacique Yatel



Asando una picana de ñandú,
lo sorprendió la tarde en el Pehuén,
arriero soñador de piño y luz,
que supo ser señor en el Aikén.

Con un perro pelao y un cascabel,
un caballo cansao, viejo y cinchón.
Ahí anda guanaquiando Don Yatel,
cacique cimarrón, del Aoniken.

Cuando llega a los boliches
por un trago de ginebra.
Suele cantar un Kaani,
con fábulas y leyendas.

Y los ojos se le escapan
hacia el costao del camino,
porque ha nacido Tehuelche
y antes que nada Argentino.

Cuantos recuerdos tiene Don Yatel,
de la isla Pavón y del Cardiel.
Cuando llegaba el barco de Don Luis,
trayéndole banderas para él.

Cuando el invierno suelta su esplendor,
y se pinta la cima del Chaltén,
se me antoja la estampa de Yatel,
corriendo los ñandúes, hacia el sol.

Cuando llega a los boliches
por un trago de ginebra.
Suele cantar un Kaani,
con fábulas y leyendas.

Y los ojos se le escapan
hacia el costao del camino,
porque ha nacido Tehuelche
y antes que nada Argentino.