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jueves, 30 de octubre de 2014

Temporal



Un fuerte viento del este
incomodaba el sauzal,
se quejaba el pajonal
en la tarde muy agreste
y el sol por el oeste
se largaba despación,
coronando a un nubarrón
de una cinta colorada
y en su púrpura bajada
coloreaba la creación.

El sordo rumor del trueno
madrugó al canto'el gallo
daban vueltas los caballos
resoplando a hocico lleno,
seguro que nada bueno
se tráiba el amanecer,
la garúa entró a caer
por el viento zamarreado
y en la oscura madrugada
prontito dentró a llover.

Con un cielo muy plomizo
la lluvia en su desliz,
pintó los montes de gris,
el galpón cual movedizo
un gran batifondo hizo
por el fuerte vendaval,
siendo el sitio ideal
de todo hombre campero
pa'repasar los aperos
aprovechando el temporal.

Zizagueando como anguila
vienen vacas y terneros,
como el tiempo pinta fiero
rumbean pa'l monte'e lila
los matungos medio en fila
por su instinto natural
dan el anca al vendaval
y entre relincho y mugido
el campo se ha detenido
por causas del temporal.

Una lechuza chistando
en la boca de la cueva
deja nomás que llueva
mientras se queda mirando
al zorro que va pasando
de apuro a su madriguera
qu'es una vieja tapera,
los teros le hacen baruyo
al chancho qu'entre los yuyos
está osando campo afuera.

Unos chimangos mojaos
se han copao el 'ucalito'
y al cabo de un ratito
ya están bien acomodaos,
los perros bien arrollados
están bajo el corredor
y con el cielo tronador
da una lástima sacarlos
y en el cajón de los marlos
duerme un gato roncador.

Y otro nuevo amanecer
meta viento y aguacero
molesto está el puestero
pues no puede recorrer,
como algo quiere hacer
se acomodó en el galpón
y acompañao del patrón
arreglan unas pecheras,
varios frenos, anteojeras,
unas riendas y un cinchón.

Unos corriones colgaos
están listos pa engrasar,
las varillas pa'ugeriar
que faltan de un alambrao;
también se han arreglao
unas bolsas de arpillera
y un aradito'e mancera
que está medio descuidao,
su reja se le ha limpiao
y aceitao la volcadera.

A torta frita, un aroma,
se dispara'e la cocina,
la tarea femenina
que no afloja ni por broma;
la patrona no se aploma
aunque siga el vendaval
y pa no pasarlo mal
con su cocina'e leña
a sus tareas se empeña
desafiando al temporal.

Al cabo de una semana
la cañada es una mar,
el viento quiere aflojar
al concierto de las ranas
y la luna que se afana
por vichar entre'l nublao
la gran lluvia se'a parao
y se escucha sin esfuerzo
el canto de los escuerzos
allá en el bajo inundao.

A la mañana siguiente
en charcos de agua clara,
el sol lava su cara
iluminando el naciente,
bajo un cielo refulgente
sopla el pampero triunfal
que acariciando el barrial
va marcando el horizonte
y por los claros del monte
se ha esfumao el temporal.

lunes, 22 de septiembre de 2014

La palangana perdida

(Dibujo: Pepe Gonzalez Guerrico)


Como pa'siempre escondida
al abrigo d'el gramiyal
fue que por un casual
ahí te encontré perdida,
media enterrada y herida
por el tirón de los años,
descansabas junto al caño
en la base del molino
y la curiosidad me vino
al observar algo extraño.

Gran fue la sorpresa mía
al verte ahí palangana,
fue el domingo a la mañana
que te hallé con alegría
y recuerdo todavía
al tenerte en el pasao
casi todos te han usao
en la vida campesina,
afuera o en la cocina
cara y patas se han lavao.

Vieja palangana' e loza
mi recuerdo se desata
junto al pié de las tres patas
donde tu cuerpo reposa
de una forma caprichosa
con tu borde dobladón
y un finito chapón
haciendo de bandejita
porque ahí se deposita
la barrita del jabón.

En mi memoria destapo
tu permanente lugar
ya que debías de estar
juntito a la bomba 'sapo',
con la toalla y con el trapo
te'an cabrestiao a la par
y se habían de colgar
en la rama ahí cercana
por eso a vos palangana
nunca te voy a olvidar.

Recuerdo una  ocasión
qu' el lucero tiritó
y tu agua se congeló
por semejante heladón,
cabrestiando el madrugón
en la mañana bien clara,
te pasé a unas tres varas
pa'estrenar una guadaña
pestañando las lagañas
y sin lavarme la cara.

Oficiastes de charquito
a la hora de la siesta...
los pajaritos de fiesta
se mojaban de a poquito:
jilgueros y chingolitos
jugueteaban muy horondos,
sobre tu borde redondo,
gorgeos, saltos y volidos
y un tremendo ladrido
silenciaba el batifondo.

La sentencia del progreso
de a poco te fue cambiando,
tu material reemplazando
y alivianando tu peso;
con mis décimas regreso
a tu pasao corriendo,
tu ciclo fue cumpliendo
un servicio muy práctico;
hoy lo brindás con plástico
para seguir subsistiendo.

Muchos años han pasao
que estuviste abandonada
por los yuyos custodiada
con tu fondo agujereao,
el tiempo te ha castigao
y me embarga la emoción
pero vibra el corazón
vos que fuistes pa'l aseo:
hoy posás en el museo
del viejo amigo Ramón.




Carretilla'e chacra



Hoy quisiera recordarte
vieja ayudante manual,
muy útil y servicial
cuando tuve que cargarte
pa' la cocina llevarte
con una pila de astillas,
pa'l galpón con varillas
cuando hubo que alambrar,
así te voy a cantar:
legendaria carretilla.

Culebreaba tu ruedita
como el único rodado
y tu ejecito gastado
musiquiaba una marchita;
ibas dejando huellitas
en distintas direcciones
y en algunas ocasiones
por suspender el trabajo
al dejarte boca abajo
se asentaron los gorriones.

Con mil cosas te cargué
en mis años'e chacarero,
eras de chapa y madero
y hasta hoy te conservé;
en el pueblo te compré
cuando armé la población,
aguada, rancho y galpón
me ayudaste a levantar
y me has hecho 'traspirar'
en más de una ocasión.

En los días de carneada
cargada más de una vez,
llevastes la media res
a la mesa bien lavada,
y la olla tan tiznada
pa'l costao de una tina
que del rancho en una esquina
donde apilaban los marlos,
vos tuvistes que llevarlos
pa'debajo'e la cocina.

Cierta vez al aclarar
con dos bolsas de semilla,
te llevé para la orilla
del potrero a sembrar
y te usé para llevar:
agua y pasto, a esa vaca
que por tan vieja y flaca
estaba caida en el corral
y unos tachos con cereal
para el guacho de la estaca.

Vos llevastes los zapallos
y sandías de la huerta,
también llevastes la puerta
pa'l potrero'e los caballos
y la bolsa con los gallos
pa'vender al gallinero,
así llevaste al ternero
pa'curarle las bicheras
y cargaste la escalera
pa'remendar el alero.

Al tener que rellenar
al costao, los bebederos,
tempranito pa'l potrero
ya tuvimos que rumbear
con la pala de puntear
y el pizón, yo te llevé
y con tierra te cargué
meta viajes todo el día;
hoy recuerdo todavía
tantos pozos que tapé.

Los años que van arriando
primaveras de progreso,
yo que vengo de regreso
como tu rodar parando,
hoy te sigo utilizando
aunque me sienta cansao,
muchas veces antojao
y si la idea se empeña:
cargarte con mucha leña
pa'quemar, algún asao.

Pala'e punta



Como todo buen campero
mi recuerdo ya se eleva
y la memoria me lleva
a evocarte como quiero,
recorriendo tu sendero
al verte ahí en yunta,
una idea se me junta
y la inspiración se ensancha:
hermana'e la pala ancha,
sos mi legendaria'e punta.

Vieja pala de antaño
fuistes punta en el pasao,
tus servicios  no han sesao
aunque pasaron los años,
el progreso, tan extraño
no ha podido eliminarte;
estás en cualquier parte
sea campaña o poblao,
estás siempre al cuidao
del que quiera utilizarte.

Fuistes pala universal
gran elemento'e labor,
compañera'el labrador
que no te usó por casual;
te seguís prestando igual
aunque el destino apurao
va llevando desbocao
al mancarrón del futuro,
seguís siendo por seguro
el emblema del pasao.

Recuerdo cuando mocoso
del duro tiempo aquél,
te ví cavar un jagüel,
arrancar un sauce añoso;
también cavaste el pozo
destinao pa la basura
y una noche en su negrura
po'el corral de las ovejas
matar una comadreja
muy dañina por natura.

También cavastes el "cién"
necesario en todo rancho
y a lo largo y a lo ancho
de la pampa vos también,
fuistes cavando muy bien
muchos pozos alineaos
pa'tender un alambrao
con esos palos de acacio
que pelastes muy despacio
y plantastes bien oreaos.

Cuando el sol ha cabrestiao
el apurón del lucero
y todo el puesto entero
muy tranquilo haya mateao,
a los tientos del recao
te han atao mi viaja pala,
yendo a potreros y chalas
por un trajín cualquiera
a tapar las peluderas
o arrancar un nuevo tala.

Te usaron pa mil servicios
como usaron la arpillera,
son historias verdaderas
una y otra en cada sitio:
al brindar los beneficios
en las duras campereadas,
si han trabajao enyuntadas
hasta pa d'ir a la guerra,
palita embolsando tierra
pa'levantar barricadas.

Ayudastes al quintero,
con vos solía puntear
preparándose a sembrar
lo mesmito que un puestero;
ni hablar del chacarero
que sin vos no era nada,
siempre estabas preparada
en cocina, patio o galpón,
afirmada en un portón
al costao'e la ranchada.

Por bebederos y corrales
fuerte fué tu trajinar
al tener que rellenar
en los días invernales
a los charcos y barriales
producto del pisoteo,
si parece que te veo
cargando el viejo carro
que chapaleando en el barro
repetía el traqueteo.

Y tomo vuelo al pasao
por unas palas gloriosas
cuando en épocas grandiosas
viejas mantas han dejao
aquellas que habían cavao
a fuerza'e pata y pulmón,
media pampa de un tirón
en la jéven Argentina,
la gran zanja de Alsina
pa'sofrenar el malón.

Por siempre t'e de añorar,
pala en gaucha misión,
por mi pago y población
que ayudastes a fundar;
te eligieron pa'marcar
justo el centro de un poblao
y buscando en todos laos
el lugar se discutía...
la oración ya se venía
sin haberte aún clavao.

Y en un galope de gloria
pasastes a ser especial
y te recibió el pajonal
sellando un mito de historia
cuando, Valentín Coria,
poblador de ésta región
que al rodar su redomón
te clavó, donde es hoy
justo el centro'e Chivilcoy
al este del cañadón.

Pala que en un momento
fuistes mito del pasao
versiando te'e recordao
por mandao del sentimiento,
junto al pié del monumento
que te honra hasta hoy,
emocionao al mirarte estoy
junto a Coria, el fundador,
te lucís con esplendor
en la plaza'e Chivilcoy.

Hoy te quise memorar
mi viaja pala de acero,
descansás bajo el alero
donde te veo brillar,
¡nunca te voy a olvidar!
ya que siempre te añoré
y también confesaré
como que soy Argentino:
que a lo largo del camino
pocas veces... te agarré.

Abril 2012..-