"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Viejo que sos un pedazo
de las canciones del pago,
ya dulce como un halago
o fiero como un lonjazo.
Sos querendón como un lazo,
endecha de crudo encanto,
risa mojada con llanto,
cinta lindando en divisa,
sos una cosa mestiza
entre un rezongo y un canto.
Tenés sabor a carneada
cuando al caer en las brasas
cantan las gotas de grasa
como chicharras doradas.
Tenés tonos de alborada
como pecho de paloma;
tu madrina es una loma
y tu padrino es un cerro;
son música cimarrona
como tin-tin de cencerro.
Viejo que estás por entero
en lo que tiene sabor
a campo y a cardo en flor
o a chispazo de yesquero.
Estás en el grito 'el tero;
en el olor a carona;
en la pava barrigona
que cuelga bajo la cincha,
en el ñudo de la vincha
y en las trenzas de la piona.
Cantan en vos los zorzales
y blasfeman los matreros,
y resuellan los pamperos,
y cortan los pa j onales.
De todos los orientales
desmontaste en la memoria,
ya te acorraló la historia
digo, y nadie se me asombre,
que es un abrojo tu nombre
pegao al lomo 'e la gloria.
Viejo Pancho, estás en todo
y yo te canto por eso;
estás en el lao del gü.eso
de sabor como no hay otro;
en el corcovo del potro,
en la luz de la luz mala,
en las espinas del tala,
en las trenzas de mi china:
y en la palabra argentina, y en la palabra orientala.
Entré en aquel recinto poblado de caballos
fijos en los dinteles del trazo prodigioso
y un aura de resuellos y de cascos nerviosos
pobló los horizontes de la tarde de mayo.
Por el ángulo breve de un pedazo de cielo
me deslicé en el cuadro caminando despacio
y bebí la distancia sin las alas del vuelo
hasta la última brizna de la luz y el espacio.
Ah, la magia secreta de ese pincel de artista
que me atrapó en la tela con su gracia imprevista
sin avisar siquiera cómo se vuelve de eso.
Pero del otro lado de la frágil frontera
encontré en mi guitarra la única manera
y cantando una huella aquí estoy de regreso.
Aparceros nacimos
yo y mi caballo,
nos criamos a lo pampa,
igual que el cardo.
Hijos del pais y pobres,
iguales somos,
para hacer esta patria
pusimos lomo.
A la huella, a la huella,
chuzo sureño,
mi overo es orejano
como mi sueños.
A la huella, a la huella,
glorioso día,
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Laralalalaila
laralalailalaira....
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Somos los entenados
de un viejo embrollo,
si gano más, mi pingo
sufrido y criollo.
Si va al galope, overo,
haciendo punta,
no importa ingratitudes
yo soy su yunta.
A la huella, a la huella,
rumbo sabido
pa vos el matadero,
pa mí el olvido.
A la huella, a la huella,
glorioso día,
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Laralalalaila
laralalailalaira....
cuando canto la huella
la tierra es mía.
Como un cencerro sonando
que desde lejos se siente,
el tiempo va mansamente
las almas amadrinando
y aunque sea de vez en cuando
en un vino compartido,
o en un abrazo tendido,
lo llevo del lao izquierdo,
así siempre los recuerdo
a mis amigos queridos.
Puse cuidao y desvelo,
mi amistad es noble y sencilla,
de no agrandar la tropilla
tampoco juntar de un pelo;
con ellos levanta vuelo
mi corazón que ha vivido,
por haberlos elegido
sin tener un desacuerdo,
así siempre los recuerdo
a mis amigos queridos.
En esta vida profana
la amistad es poncho de abrigo
y en yunta con un amigo
cualquier hazaña es jarana.
Se alegra mi alma paisana
si estoy con ellos reunido,
o en un estilo sentido
cuando mi guitarra encuerdo,
así siempre los recuerdo
a mis amigos queridos.
Aunque no voy a nombrarlos
y no es muy larga la lista,
al que este verso lo asista
habrá de saber guardarlo
pues yo quisiera llevarlos
en el corazón prendido,
una vez que me haya ido,
sin vueltas y al tranco lerdo
para siempre en el recuerdo
y a mis amigos queridos.
(Foto del poeta don Pedro Risso, desfilando en Avellaneda, representando a "Barracas al Sur", por 1950 aproximadamente).
Cruza el viento que se aleja
dejando al paso un hechizo,
y allá va Don Pedro Risso
con rumbo a "La Estancia Vieja";
mientras espera que teja
la imagen en el pasao,
queda un tanto ensimismao
esperando a que Dios mande
pa´llevarse "Un susto grande"
mientras "bandeaba El Salao".
Muchos lo vieron domando
y andar entre hombres camperos,
como siempre "Bien Surero"
por donde cruzó tallando
la noche lo vío "Matiando"
sin ser una cosa rara
y como es de los que ampara
por sus cosas, simpatías
lo vieron pasar el día
"Hablándole al Malacara".
Vivirán como testigos
en los reflejos de un hito:
"Se lo encargo Cuñadito"
y "Noticias para un amigo",
para prestarnos abrigo
"El poncho lobuno" está
y "Entropillando verdad"
entre "Lamentos de un viejo",
apreciamos desde lejos
"La gauchada del Chajá".
Entre patriadas honestas
"Entre otro tiempo de Criollos"
Dijo "Soltando mi rollo"
me voy con "Rumbo a la fiesta",
también le dejó a "La siesta"
décimas de "Hombre cumplido"
y "Hablando de tiempos idos",
"Recordando mis picazos",
dió a su imagen un planazo
"Pa´sacarlos del olvido".
Para salir de su encierro
fue haciendo del "Tiempo Feo"
"Milongas " y "Bordoneos"
para unirlos "Fierro a Fierro",
también le canto " A un Cencerro"
como dándole un consejo
y a fuerza de años fue viejo
pobrón y con pocos cobres
porque "Riquezas de un pobre"
lo están mirando de lejos.
A veces la "Mala Suerte"
lo tomó "Por despreciao"
y anduvo "Un tiempo extraviao"
esquivándole a la muerte;
los años le vieron fuerte
hasta que una vez "Guapeando"
la buena "Como Trenzando"
le fue quitando los males
y "Los Diez Hermanos Rosales"
lo vieron pasar "Tropeando".
Mientras el pasao lo disponga
estará el "Trenzao de Seis"
y tambien en "Buena Ley"
los dos cantaos "Por Milonga";
como criollo se prolonga
y ha dado más de un consejo
y así mirando a lo lejos
parece que va de paso
al galope de " Un Pingazo"
como ha sido "EL Gatiao Viejo".
Como "Buscando pendencia"
está en verso "El Rezongón"
"A mi bandera" es pasión,
que me grita "Independencia"
"A mi cielo" es la presencia,
de un verso muy comentao
donde quiera bien mirao
al igual que muchos otros
los que unidos a "Bota de potro"
hacen al "Gaucho mentao".
Desde su pingo "Azulejo"
entre "Cuervos y Caranchos"
se quedó "Mirando el rancho"
"Sobre el camino viejo",
allí endureció el pellejo
en años que se han ido lerdos
y como en un común acuerdo
entre los gritos de un "Tero"
dijo: "Mirando el sendero",
todo se fue en "Mi recuerdo".
Así en "Décima" agiganto
ofreciendo en la ocasión,
parte de la inspiración
de un hito de nuestro canto,
quizás los años un manto
le tejieron y hoy se ha ido,
pero el progreso aguerrido
aunque se sienta perverso
jamás echará los versos de PEDRO RISSO al olvido !!
Descripción del film:
1. Primeros planos de un gaucho cabalgando por el campo.
2. Vistas generales de la pulpería "La Blanqueada".
3. Vistas de una fotografía con la imagen de Don Segundo Sombra.
4. Vistas generales de gauchos cabalgando por el campo.
5. Primeros planos de un alambre de púas marcando la división del campo.
6. Vistas generales de gauchos arreando ganado vacuno hasta corral.
7. Vistas generales de gauchos marcando el ganado y enlazando a los vacunos.
8. Primeros planos de una serpiente arrastrándose por el campo.
9. Primeros planos de un caballo atravesando un campo con fango.
10. Vistas generales de gauchos arreando ganado vacuno.
11. Vistas generales de un festival donde los gauchos doman a los potros.
12. Vistas generales de un gaucho sacando una caballada de potros del corral.
13. Primeros planos de una guitarra, un mate y varios facones apoyados sobre una mesa.
14. Primeros planos de un gaucho cerrando la tranquera de ingreso a la estancia.
15. Primeros planos de un gaucho encabezando la tropilla de caballos.
16. Primeros planos de un alambre de púas marcando la división del campo.
17. Primeros planos de una tranquera cerrada con una cadena y un candado.
18. Vistas generales de gauchos arreando una manada de caballos por el campo.
19. Primeros planos de la tumba de Ricardo Guiralde.
Copyright Archivo DiFilm - Consultas por material de archivo archivodeportivo@yahoo.com.ar - http://www.difilm-argentina.com
Por la ventana mirando
mientras tomo un amargo,
de repente me hago cargo
el cielo está rezongando;
un potrillo retozando
pasa frente de las casas,
al criollo puro de raza
lo sigo con la mirada
mientras pongo "la tiznada"
a un costado de las brasas.
Salgo, muento en el tobiano
-vivaracho, coscojero-
lo cambio por el nochero,
petiso de pelo ruano;
lo desbazo de las manos,
el tuse le emparejé,
al potrero lo largué
por el monte reparado,
después que guardé el recado
freno y rebenque colgué.
El radio estaba prendido,
mientras cambio de alpargatas
dan la noticia ingrata:
¡otro poeta ha partido!;
me quedé mudo, perdido,
ya no sopla el pampero,
tampoco canta el hornero,
el cielo empieza a gotear,
mejor dicho a lagrimear
por Don Luis Domingo Berho.
Estoy muy triste pensando
en eso que ha pasado,
los pájaros han callado
a los pichones cuidando;
cuenta Chamorro cantando
de galpones carcomidos,
que la chata se ha rendido,
y el poeta, imaginando,
ve a un linye caminando
entre los rieles perdidos.
Despacio me va copando
la noche con sus hechizos;
un libro de Carlos Risso
recién estuve hojeando.
Una lechuza chistando
lo pone nervioso al perro,
el silencio del cencerro
me convida a descansar,
y antes de irme a recostar acaricio el "Martín Fierro".
Andaba el cura Brochero
en su mula malacara,
entre inhóspitos caminos
y entre antiguas rastrilladas.
Vestía bombachas viejas,
sombrero negro, alpargatas,
y no cabían más remiendos
en su gastada sotana.
Todos los pobres del pago
esperaban su palabra,
sentenciosa y pregonera
de la doctrina cristiana,
y hasta los ranchos lejanos
de las viejas Sierras Altas
cuando había algún enfermo,
el curita se acercaba
para llevarle consuelo
y la ayuda necesaria,
a veces, con un remedio
fruto de plata prestada.
Pidiendo perdón a Dios
solía pitar un chala
y otras veces, en su andar,
hasta un boliche llegaba
donde aceptaba gustoso
el convite de una caña.
No mezquinaba en prenderse
en partidas de barajas,
ya que era bueno en el truco
y con picarescas mañas
ocultaba, en ocasiones,
bajo el poncho, el as de espadas.
Con entera sencillez
el cura gaucho brindaba,
a todo necesitado
muestras de afecto y bonanza.
Apóstol de los humildes,
su obra quedó plasmada
en iglesias, en colegios
y en caminos que él trazara.
Siempre escaso de dinero
a los ricos se acercaba
usando, al solicitarlo,
el peso de sus palabras:
“tal vez no te lo devuelva,
te agradezco la gauchada”.
Visitando a los enfermos
de toda la grey serrana
contrajo la enfermedad
que a la muerte lo llevara.
La lepra apagó su vida
más no pudo con su alma
que a través de sus milagros
sigue viva, no se apaga.
Esa obra prodigiosa
que Brochero nos legara,
hizo que el Papa Francisco,
fiel a las leyes sagradas,
le diera, en su bendición
todo el poder de su gracia
y hoy es San José Gabriel
patrono de nuestra patria.
Afirman en “Tras la Sierra”
que en cada noche estrellada,
se ve una negra figura
en su mula malacara,
andando en los escarpados
caminos de las quebradas
para esfumarse de a poco
al ir floreciendo el alba,
dejando tras sí una estela
en forma de Cruz dorada,
simbolismo de bondad,
de amor, de fe y esperanza.
¡Cómo se nos va la vida!
pero le agradezco a ella,
el permitirme cruzar...
la raya de los cincuenta,
hoy, evocaré mi infancia,
infancia y adolescencia,
evocaré los recreos
de mi recordada escuela
a la que iba contento
pues, llevaba en la "cartera"
una pelota de trapo,
forrada con una media...
¡Qué "picados" nos hacíamos,
en aquél patio de tierra,
y, después -siempre lo mismo-,
se producía alguna gresca,
nos separaba el portero,
intervenía la maestra,
nos quitaban la pelota...
quedamos en penitencia,
y el castigo, una semana
sin contienda futbolera...
-desde ese tiempo niño-,
empecé a amar "La Academia".
El glorioso Racing Club...
el guapo de Avellaneda,
el primer campeón del mundo
que tuvo la patria nuestra,
con el gol del "Chango" Cárdenas...
que nos dio la gloria inmensa.
Cómo olvidar a los héroes
de aquella lejana época...
Maschio...Dellacha... Pizzutti...
Corbata, con su gambeta,
el gran Rogelio Dominguez
le puso al arco: "barreras",
el que después, con el tiempo,
lo ocupara Agustín Cejas,
Perfumo con Manfredini...
nombres para la leyenda...
Y de toda aquella gloria,
me pregunto: ¿qué nos queda?
y me contesta el silencio,
y me responde la prensa...
-la Academia está embargada-
-que Racing presentó quiebra-
que por sus malos manejos
tiene una abultada deuda
según lo que diga el juez...
este domingo no juega,
que nos quitan el estadio,
que la síndico no encuentra,
las soluciones factibles...
para que siga en carrera.
Se dice qu'el presidente
ayudará a la Academia,
los hinchas ruegan que aporten...
Mirtha Legran... Porcel... Neustad,
pero, estamos muy solos...
acá ninguno se acerca,
le llenamos el estadio,
rogamos... prendemos velas,
y porqué pagar las culpas
de actitudes fraudulentas...
La AFA como entidad madre,
debe marcar más de cerca
el manejo de los clubes
y eleminar sinvergüenzas...
¡Pobre mi Racing querido!
ojalá encuentre la güella
que lo saque del pantano,
lamentable que se encuentra,
en este país el fútbol...
se nos metió hasta la médula
y el domingo no es domingo,
si es que Racing Club no juega,
la televisión enfoca,
las caras largas y serias,
de varias generaciones
que sufren por la Academia...
y todavía nos cargan,
porque ya son más de treinta,
los años sin vuelta olímpica,
Y qué me importan las vueltas...
lo importante es competir,
los resultados no cuentan,
¡Vamos muchachos! - no aflojen-
que por ahí en una de esas
logramos la directiva,
trabajadora y honesta,
que eleve la institución
como a sus mejores épocas,
que el que dirija también
transpire la camiseta...
Rogaré como argentino
por el club de Avellaneda,
porque llevo dentro el pecho,
por insignia y por bandera...
el color celeste y blanco,
"de la Gloriosa Academia".
En trueno de ternura
su voz viril de paisano
y al decir, decían las manos
de su recia galanura,
del traje a la barba oscura
trasuntaba rebeldía,
si un dolor lo ensombrecía
a un mostrador acodao
era un silencio embrujao
Rufino Mario García.
En mi soledad uraña
su muerte mi vida bate,
y el abuelo del remate
siente un frío en las entrañas,
si un duende habita en la caña
te buscará tu hidalguía,
y en su rubia hechicería
te buscará tu vivencia
pues sos paloma de ausencia:
Rufino Mario García...
Si mi memoria se cuelga
con tu decir legendario
crece el temple temerario
del lancero Santos Niebla;
y aunque a nacer otro vuelva
con tu empaque y gallardía
el duende que vos tenías
apadrinó tu alma al cielo,
inalcanzable tu vuelo:
Rufino Mario García...
La patria del corazón
no se emponchará de anemia
al evocar tu bohemia,
chasque azul de la emoción,
mate, guitarra, fogón,
revive en tu gauchería
y esta raza tuya y mía
fiel, humana y montaraz,
no te olvidará jamás
Rufino Mario García...
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".