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lunes, 9 de abril de 2012

Llanura



Salí a campearte llanura,
con mi bagaje de sueños
pero paisaje sureño
vi cambiada tu hermosura.

Busqué en vano la espesura
de los montes del Tuyú,
y hasta el legendario ombú
de la epopeya de Vega
también llanura te niega
al profanar tu virtud.

Las aves en su aletear
parecen pedirle al cielo
que las proteja en su vuelo,
llegó el tiempo de migrar.

No te quiero imaginar:
llanura, nativa herencia;
cuando deje la querencia
al tranco el último gaucho,
añorando al viejo rancho
emponchao rumbo a la ausencia.

Ya no se ve en la extensión
al viejo rancho de quincha
porque lo llevó a la cincha
el tiempo en su mancarrón.

Si hasta el hondo cañadón
que cruzó la hacienda a nado
de tristezas se ha secado
igual que el viejo jagüel
y ya no se oye el tropel,
las manadas se han marchado.

miércoles, 4 de abril de 2012

Nostalgias antiguas (Estilo)


La pena de un desengaño
me está desgarrando el alma,
por eso busco consuelo
abrazao a mi guitarra.
Hondas tristezas del hombre
que van socavando el alma
sedientas cuerdas henchidas
de recibir tanta lágrima,

La luna rueda la noche
resbalando por la escarcha,
y se mete en el aljibe
para quedar reflejada.
La copla suena en el viento
hasta llegar a las ramas
y un árbol triste y sin nido
sin frutos, hojas ni nada.

Hendechas que se perdieron
en una noche callada
donde un incendio de estrellas
entrevisa a la nostalgia
en los ojos de una moza
que queman como una brasa
se funden con el lucero
por su luz y su distancia.

Para qué sirve el camino
si la tranquera cerrada
indica que ella no ha vuelto
por donde ayer se marchara.
Pero si el amor existe
y los dos personas se aman,
la tormenta de los celos
pasará y habrá un mañana.

Y algún rezo suplicante
del canto de la esperanza
y una promesa a la noche
de no romper la guitarra.