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martes, 9 de septiembre de 2014

Reflexionando

(Pintura: Augusto Gomez Romero)

Para el hombre y la mujer
mi trato fluye nobleza,
yo sé estimar la franqueza
aunque me pueda doler;
cómo no he de conocer
las "mañas" de la ilusión
siempre en cada tropezón
recogí alguna enseñanza:
no hay que perder la esperanza
mientras sueñe el corazón.

Me gustan las mosas listas,
ariscas y mañaneras
para ablandar la soltera
de mi rebenque utopista...
Se correr en cualquier pista
aunque a veces he rodao
pero poco me han durao
los dolores del porrazo...
yo curo mis arañazos
con cebo del mismo lao...!

En el juego que hay desquite
nadie se aflija al perder;
la bola dejá correr
que el mundo todo permite,
no juegues al escondite
por sólo el gusto'e jugar,
nunca debés simular
la fiebre de una pasión,
no existe más mala acción
que engañar por engañar.

Por eso, como el pescado
muero con los ojos abiertos...
cómo ha de ganarme un tuerto
a "vichar" para ambos lados,
si soy un zorro guasquiado
debiera "juirle" a las trampas....
debiera ganar la pampa
donde hay tanta "potrancada"
para cuerpiarle a la "armada"
con que me piala tu estampa.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Guitarra criolla



(Foto de tapa del libro del payador:... )

Vine cruzando los mares
con aires de Andalucía
y aquerencié melodías
de los indianos cantares;
me hice criolla en los altares
del Vivac y del Fogón,
me conquistó el Pericón
cerrao con Patrias banderas
y en toda reunión campera
soy centro de admiración.

Yo soy la "Zamba de Vargas"
definiendo una batalla
con los acordes que estallan
al ordenarse una carga!
soy la tristeza que embarga
la pena del Payador,
y en los lances del amor
ofrenda dulce y galana
embrujando las ventanas
con la luz de algún cantor!

Yo soy la Cifra campera
que cantó un gaucho sureño
para gambetearle al sueño
vigilando las fronteras;
milonga en las montoneras
de Güemes y Lamadrid,
fui poncho, lanza y clarín
en las gestas argentinas
y soy huella que ilumina
los rumbos del porvenir.

Yo les hablo del consuelo
en las lindes del amor;
y del patriótico ardor
del gaucho de nuestro suelo;
del alma para su vuelo,
que sus rimas necesita...
y en las notas exquisitas
que mi caja les depara,
hay nostalgias de "tacuaras"
y penas de vidalitas!

martes, 20 de octubre de 2009

La boleada de ñaduces

(Pintura: Francisco Madero Marenco)
Aunque estoy medio olvidao
de los asuntos camperos,
porque estos años puebleros
me tienen medio cambiao,
este tema me ha gustao,
ya que en muchas ocasiones,
vi gambetear los alones
de esas aves tan ligeras,
que en las llanuras pamperas
denominan charabones.

Y dentraré a ricordar
las boliadas de ñanduces.
Empiezan entre dos luces
cuando comienza a aclarar.
Enseguida de montar
se abren en partes iguales
los jinetes, y así salen
un gran círculo formando,
en el que van encerrando
toda clase de animales.

Y, a medida que se cierran
van apartando ñanduces,
y es allí donde se lucen
los paisanos de mi tierra...
Como lo hacen en la yerra,
las boleadoras desatan
atropellan entre matas
eligiendo ex profeso...
Y se las tira al pescuezo
para envolverles las patas.

En esta criolla función,
que se llama la boleada,
suele haber la "desplumada"
o la simple diversión.
Cuando hay mucho chapetón
la cosa es más divertida
y se comprueba enseguida
que el boliador se ha "boliao"
pues queda el campo sembrao
de boleadoras perdidas.

Y así otra fiesta termina
en nuestra gaucha campaña,
donde se muestra la maña
de la criollada argentina.
Allá en la estancia vecina
mientras se dora el asao,
se ve a un paisano afamao
que un asador engalana
ensartando la picana
de un ñandú sacrificao...