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viernes, 23 de noviembre de 2012

Como a un juguete


(Pintura: Rodolfo Ramos)

¿Qué lloro al ñudo y me lamento al cuete?
¿que al que le entra la rabia que se muerda?
¿Te crés que el corazón es un juguete
que se hace funcionar dándole cuerda?

Mejor que te callés, no hables sonceras,
que aunque poco en la vida he recorrido,
mi matungo ha cruzao tantas porteras
que no hay pago pa mi desconocido.

¿Que de gusto nomás estoy llorando?
¿Vos no sabés que al despuntar los días
el sol es un tropero que anda arriando
por el mundo una tropa de alegrás?

¿Que si tenés a mano algún sobeo
podés pialar lo que mejor te cuadre,
recorrer como dueño ese rodeo
sin encontrar un perro que te ladre?

Y güeno: dende que ando por la vida,
nunca he acertao un pial, o porque el brazo
me enredaba la armada a la salida
o si pialaba, reventaba... el lazo.

¿Y entoavía decías que lloro al cuete,
¿que al que le entra la rabia que se muerda?
Te crés que el corazón es un juguete
que se hace funcionar dándole cuerda?

jueves, 30 de abril de 2009

Mi cuchillo


Eche otra güelta e caña, de la güena y pa todos;
yo pago lo que sea, porque de todos modos,
¿de qué me serviría emborrachar mis penas
si lo mesmo se sufre con las penas ajenas?

¿Ve este cuchillo, güeno, por caña se lo dejo,
A mí me costó poco: un tajo en el pellejo,
el amor de una china, un rancho, una ilusión
y unos cuantos puntazos aquí en el corazón.

Se lo quité peliando, mano a mano y de frente,
(como pelea todo gaucho medio decente)
a un hijo de la madre que lo largó algún día
que quiso separarse de tanta porquería.

Pero, ¿sabe pulpero?, se me riyó en la cara;
me llevó la chirusa que más quise en la vida,
y la yunta de güeyes del desprecio y los celos
tironiaron mis brazos, y así jué la caída.

Pero traje el cuchillo, con que él hizo la hazaña
de marcarme pa siempre en mi mesmo peyejo:
¿ya lo vido pulpero?. eche otra güelta e caña
que si no tengo plata, mi cuchillo le dejo...