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lunes, 15 de diciembre de 2014

A la gloriosa Academia





¡Cómo se nos va la vida!
pero le agradezco a ella,
el permitirme cruzar...
la raya de los cincuenta,
hoy, evocaré mi infancia,
infancia y adolescencia,
evocaré los recreos
de mi recordada escuela
a la que iba contento
pues, llevaba en la "cartera"
una pelota de trapo,
forrada con una media...


¡Qué "picados" nos hacíamos,
en aquél patio de tierra,
y, después -siempre lo mismo-,
se producía alguna gresca,
nos separaba el portero,
intervenía la maestra,
nos quitaban la pelota...
quedamos en penitencia,
y el castigo, una semana
sin contienda futbolera...


-desde ese tiempo niño-,
empecé a amar "La Academia".

 

El glorioso Racing Club...
el guapo de Avellaneda,
el primer campeón del mundo
que tuvo la patria nuestra,
con el gol del "Chango" Cárdenas...
que nos dio la gloria inmensa.

 
Cómo olvidar a los héroes
de aquella lejana época...
Maschio...Dellacha... Pizzutti...
Corbata, con su gambeta,
el gran Rogelio Dominguez
le puso al arco: "barreras",
el que después, con el tiempo,
lo ocupara Agustín Cejas,
Perfumo con Manfredini...
nombres para la leyenda...

 


Y de toda aquella gloria,
me pregunto: ¿qué nos queda?
y me contesta el silencio,
y me responde la prensa...
-la Academia está embargada-
-que Racing presentó quiebra-
que por sus malos manejos
tiene una abultada deuda
según lo que diga el juez...
este domingo no juega,
que nos quitan el estadio,
que la síndico no encuentra,
las soluciones factibles...
para que siga en carrera.


Se dice qu'el presidente
ayudará a la Academia,
los hinchas ruegan que aporten...
Mirtha Legran... Porcel... Neustad,
pero, estamos muy solos...
acá ninguno se acerca,
le llenamos el estadio,
rogamos... prendemos velas,
y porqué pagar las culpas
de actitudes fraudulentas...
La AFA como entidad madre,
debe marcar más de cerca
el manejo de los clubes
y eleminar sinvergüenzas...


¡Pobre mi Racing querido!
ojalá encuentre la güella
que lo saque del pantano,
lamentable que se encuentra,
en este país el fútbol...
se nos metió hasta la médula
y el domingo no es domingo,
si es que Racing Club no juega,
la televisión enfoca,
las caras largas y serias,
de varias generaciones
que sufren por la Academia...
y todavía nos cargan,
porque ya son más de treinta,
los años sin vuelta olímpica,

 

Y qué me importan las vueltas...
lo importante es competir,
los resultados no cuentan,
¡Vamos muchachos! - no aflojen-
que por ahí en una de esas
logramos la directiva,
trabajadora y honesta,
que eleve la institución
como a sus mejores épocas,
que el que dirija también
transpire la camiseta...

 
Rogaré como argentino
por el club de Avellaneda,
porque llevo dentro el pecho,
por insignia y por bandera...
el color celeste y blanco,
"de la Gloriosa Academia".

miércoles, 23 de abril de 2014

Por el gatiau de Huenchul




Salú, paisano Huenchul,
que ha de’star preocupadazo
vaya primero, un abrazo,
más grande que’l cielo azul.
Paso a decirle, Saúl,
con abultada alegría
que de aquí en más no querría
verlo triste y preocupau,
porque le tengo el “gatiau”
que se le jue’l otro día.

En verdá, una pinturita,
hermoso pingo el “gatiau”,
hasta los vasos calzau
y de orejas chiquititas,
cabeza bien formadita
y en las riendas obediente,
vivaracho, inteligente…
lo entré a una yerra el domingo
y le aseguro, que al pingo,
le falta hablar solamente.

Usté, en el rastro encontrau,
notó que no se había juido…
pero no ha sido un bandido
el que se lo hubo llevau…
Se le sentó de apurau
el chico Claudio Maciel,
al decirle Don Fidel,
que su madre agonizaba
y a viva voz lo llamaba
para despedirse de él…

En tan grave circunstancia
de su “gatiau” se agenciaba,
porque su tropilla estaba
en el puesto de la estancia;
antes de acortar distancia,
en su ranchada llamó,
como usté no respondió
tal vez, por haber salido,
el pobre no había tenido
ni tiempo a pedírseló…

Llegó hasta el puesto pidiendo
que por favor lo ayudara…
y le ensillé el “malacara”
que le cambié al Coti Rendo;
noté al muchacho sufriendo
y no es pa’ menos el caso,
se despidió, apuradazo
y junto con su animal
también me dejó el bozal,
los dos cabrestos y el lazo.

Me dijo entre otras cuestiones
que en cuanto pueda, realmente,
él mismo, personalmente
le va a dar esplicaciones.
Como agarré vacaciones
-que buena falta me hacía-,
saldré de “Las 3 Marías”
con rumbo al Río Colorau
para llevarle el “gatiau”
que se le jué’l otro día…

domingo, 21 de abril de 2013

Presentación



¡Buenas noches!¡qué emoción!
por solo el hecho de verlos,
y tratar de entretenerlos
con esta humilde actuación.
Pongo en cada reflexión
lo justo y lo necesario,
mi argumento no es precario
cuando de cantar se trata
he gastao mucha alpargata
subiendo a los escenarios.

Y hay un álito caliento
en continuado combate
que en el corazón me late
con la sangre efervescente.
A un ritmo, constantemente,
buyen mis tiempos mejores
y renovado de albores
ando inspirado de orguyo,
por entre espinas y yuyos
pero repartiando flores.

Yo no soy como las hojas
que el viento marchita y lleva,
siempre una esperanza nueva
afirmo a mis raíces flojas;
contento con ver la troja
colmada con algo mío,
con lástima desconfiía
de aquellos que pa sus penas
tienen las alforjas llenas
pero el corazón vacío.

Es patrimonio bendito
el suelo donde se nace,
cuna, amor, querencia y base
de lo más grande y bonito.
A su calor acredito
la razón de merecerla
la patria hay que defenderla
pese a todo lo que cuadre.
¡La patria es como la madre:
hay que cuidarla y querla!

Les traigo un abrazo fiel
con todo lo que aprendí,
el tiempo viene hacia mí
y yo transito por él.
La parca en su desnivel
quiere cerrarme el contrato
pero con más fuerza embato
pa'que diga la reunión
que hoy les abre el corazón
Jorge Alberto Soccodato.

sábado, 20 de abril de 2013

Himno hacia la patria nueva


(Foto del payador don Jorge A Soccodato)

La República Argentina,
ávidamente saqueada...
compungida, ensangrentada
logrará su redención,
en el día que pensemos
que todos somos hermanos,
y entrelazemos las manos
en una perfecta unción...

Como es posible -sostengo-
de que haya un pueblo sufriente,
cuando en nuestro continente
no nos falta mineral...
agrícola... ganadero...
y un tanto industrializado,
que ha sido catalogado
como "reserva mundial"...

Sufrió la patria argentina,
la "guerrilla subersiva"
y la respuesta agresiva,
de la fuerza militar...
las cárceles clandestinas
y los cuerpos torturados,
corrompidos... mutilados...
apareciendo en el mar...

País... qué pasa en el fútbol
que sin razón ni conciencia,
con cavernaria violencia
finaliza en agresión...
se enfrentan "las barras bravas"
palos... disparos... corridas...
y, ya costó muchas vidas
por ignorancia y tensión.

Sufrió la patria argentina,
en el tiempo del "proceso"
un singular retroceso
fácil de puntualizar...
deuda externa fabulosa,
junto a una guerra inconciente,
cuyo objetivo evidente,
fue no dejarnos pensar.

No confunas democracia
con libre pornografía...
ni tampoco es utopía
en convivir con unión...
que los politicos todos,
se tornen más reflexivos,
por el vital objetivo
llamado concertación.

El pueblo, sufre una deuda...
q'es por demás angustiante,
la que nos cambió el semblante,
nadie se siente feliz...
una deuda fabulosa
que los obreros no crearon...
sabemos quiénes dejaron
en la miseria al país...

Hagamos la patria nueva
ayudando a los adictos,
tristemente drogadictos
a deponer su actitus...
la droga es el cáncer blanco,
que corrompe... imbesiliza...
y, mi Argentina presisa
entera su juventud.

Que se unan los campesinos,
militares y civiles...
carpinteros... albañiles,
marchando a un mismo compás,
mecánicos... metalúrgicos,
y desde el niño al maestro,
q'el futuro será nuestro
cuando vivamos en paz.

viernes, 19 de abril de 2013

Al Vasco Gorrochategui

(Pintura: Carlos Montefusco)

El juego'e bochas -confieso-
juegue bien o juegue mal...
es un deporte especial,
pa'desentumir los "güesos".
Yo lo practico, por eso...
encaro a lo toro mocho
mis energías derrocho,
pa'estar bien físicamente...
y que no diga la gente
que ya ni "arrimo" ni "bocho".

El "Vasco" Gorrochategui,
muy estimado "bochero"
porq'es todo un caballero
en cualquier parte que juegue
me dio pa'que arrime y pegue
un par de bochas machazo
y me emocionó fierazo
porque ni él mismo pensaba...
que con las bochas me daba,
en el alma un fuerte abrazo.

Que cosas tiene el destino...
que no le encuentro salida,
gasté más de media vida,
sin conocer mi vecino
pero al tiempo y al camino,
hay que aprovecharleel fruto,
y esta razón ejecuto
acá o en cualquier terreno...
pa'saber que un hombre es bueno
me alcanzó con un minuto.

Juntando las emociones...
no soy, viviendo este gozo,
ni lerdo ni perezoso,
pa'devolver atenciones;
como Dios es quien dispone
cuando a'lguna cancha llegue...
si me invitan pa'que juegue,
y hay que tirar algún "palo"...
voy a lucir el regalo,
del "Vasco" Gorrochategui...

martes, 14 de agosto de 2012

La yegua "Ranita"



Era la yegua "Ranita"
animal de muchas mentas,
y que llevaba en sus cuentas
por muchas montas, invicta.
Preferida, favorita
de su dueño un campechano
que al bajar tantos paisanos
en las fiestas lugareñas
convertíase en la dueña
de los campos entrerrianos.

Pero había un Oriental,
llamado Ramón Fernández
que nació para ser grande
más bien dicho un inmortal,
él, que en su patria natal
como caso positivo,
lo registran los archivos
como algo sensacional,
campeón internacional
cuatro años consecutivos.

Y al hacerle un desafío,
el dueño del animal
aceptaba el Oriental
de montarla en Entre Ríos.
Y causando el albedrío
de todo el pago entrerriano,
llegó a montarla el paisano
por una suma de pesos
con un tiento del pescuezo
prendido a una sola mano.

Y llegaron de ambos suelos,
Argentinos y Orientales
para ver a esos rivales
en aquella lucha en pelo
y encontrándose en un duelo
que no era de darse tregua
gauchos que de muchas leguas
por presenciarlo llegaban,
tanto al hombre le apostaban
como al lomo de la yegua.

Y ese domingo el gauchaje
solo esperaba el momento,
de aquél acontecimiento
nunca visto en el paraje.
La yegua tenía el pelaje
brilloso de tal manera
que ágil como una pantera
al traerla embozalada
más que una reservada
parecía una parejera.

Así al palenque llegó,
el hombre y el animal
y de un salto el Oriental
sobre el lomo le cayó.
Más de un paisano pensó,
equivocado quizás,
que aunque Ramón era audaz
y la yegua no fallaba,
aquella tarde bajaba
sin duda otro gaucho más.

Pero Ramón que se empeña
un triunfo más conquistar
está dispuesto a pelear
como gato entre la leña,
y ella que siempre fue dueña
de los campos argentinos
con un instinto felino,
ni bien se sintió enganchada
sacudiendo una patada
arrancó a los remolinos.

Tal vez la contaba en robo
la yegua, ni bien salió,
ya que sin clina quedó
en los primeros corcovos.
Mientras un gaucho con su trovo,
unos flores hacía,
el hombre con valentía
después de darle un azote,
del tientito del cogote
tan solo se sostenía.

Era increíble ver
del hombre la valentía,
y ella el empeño que hacía
pa poderlo desprender,
su intención era vencer
según su costumbre vieja
y en lucha cruenta y pareja
cuando el hombre se inclinaba
a ocasiones le tocaba
con el pecho las orejas.

En la lucha encarnisada,
del hombre y del animal,
se veía que el Oriental
no le aflojaba por nada.
Y entre aquella paisanada
que ardiente lo ovacionaba
al ver que el hombre la andaba
prendido a una sola mano,
tal vez no faltó un paisano
que en silencio lagrimeaba.

Hubo aplausos y emociones
de gente que lo elogiaba
al tiempo que bocinaban
los coches y los camiones,
latían los corazones
fuertemente emocionados,
y después de haber luchado,
el hombre con gran valor
junto a un apadrinador,
de un salto cayó parado.

Así luchó la "Ranita"
con la potencia de un buey
pa perder en buena ley
sus largas mentas de invicta.
Más por eso no le quita
que se merece elogiarla
que aunque Ramón pudo andarla
todavía le quedan rollos,
por si le toca algún criollo
tiene el gusto de probarla.

Mientras que Ramón Fernández
por su gaucha trayectoria
ha de quedar en la historia
de los grandes entre los grandes.
y yo pienso que Los Andes,
de grandeza colosal
comparao a este Oriental
tienen el mismo tamaño,
pensando que fue cuatro años
campeón internacional.

martes, 3 de abril de 2012

Décimas para un campeón


Del mismo vientre del monte...
salió a cumplir con su rol,
imponente como el sol
que decora el horizonte...
tiene la esencia, el apronte,
de la estirpe colosal,
la fiereza del bagual
la fibra, el coraje enciende
de Rafael Otamendi...
el tricampeón nacional...

Desde chico y no es zoncera
soñando con jineteadas
le abran servido de almohada
los bastos y la encimera,
pa'que juegue la estribera
le dio la "pata de gallo"
y sobre el pampeano playo
se mostró firme, aguerrido...
como si hubiera nacido
rebenque en mano, a caballo.

Hay que verlo dando un chirlo
capaz, elegante, rudo,
que las manos del escudo
se sueltan para aplaudirlo,
la Patria ha de bendecirlo
por honrar las nazarenas...
y al ser dueño de la escena
se merecería también,
una estatua de caldén
sobre un médano de arena.

¡Suerte! cada vez que monte...
será brujo, el que lo baje,
la chispa de su coraje
puede incendiar más de un monte
y cuando el tiempo en su apronte
lo separe del bagual...
en una noche estival,
ha de asomar el relato,
del payador Soccodato...
al tricampeón nacional...

viernes, 25 de noviembre de 2011

Un poncho para los dos

(Foto: Nora Susana Abrego y Abel Falcon)
-Yo- tengo un poncho "uruguayo"
que me regaló, un amigo...
es de cuello con solapa,
es de lana y pelo fino...
una barrera pa'l viento...
y una muralla, pa'l frío...
y... enamorau y cantor...
siempre ando armando "bullicio",
en mis noches "guitarreras"...
siempre por pagos distintos,
-cantor- de chúcara estampa...
y, pa'l pilchaje, prolijo.
De'hay, que a veces mi presencia,
inquieta al mujererío,
-y ahí estoy como en mi centro-
... algún piropo, deslizo,
que siempre alguna recoje,
como quien lanza un suspiro,
y así en los amaneceres...
el lucero, me hace un guiño,
si me acurruco en la "armada"
de un abrazo femenino...
...-jamaz pensé q'este poncho,
me diera tanto servicio...-
pero... si lo poco agrada...
lo mucho, provoca hastío,
-fueron tantos, los enredos,
en "amoríos" distintos...
que me he llamau a sosiego,
¡porque!, ahora les explico
-hace unos años atrás-
una moza he conocido...
rubia, elegante, atrayente,
de recatados principios,
y, en ese lapso de tiempo,
buena amistad, mantuvimos...
era nuestra relación,
de verdaderos amigos,
-ella no tenía pareja-
-yo pasaba por lo mismo--
... un día, en una fiesta criolla,
que estaba, muy cerca mío...
le dije -voy a besarte-
y en su mirar sorprendido,
note, que estaba esperando,
lo q'este cantor, le dijo,
y ahí nomás, le encajé un beso,
asficiante, dulce, tibio,
-ella- no puso objeciones...
me retiró despacito...
me miró, como en un gesto,
de simulado fastidio,
me acariciaron el rostro,
sus dedos largos y finos,
y, allí me devolvió el beso...
pero este sí fue larguísimo...
y me chamuscó los labios,
con el fuego del instinto...
el romance -que les mento-,
lleva dos años y pico,
y, ahora ella tiene el poncho,
del que les hablé al principio...
que por más que ella lo tenga
me sigue dando servicio,
-porque como toda "yunta"-
en ocasión, discutimos,
ella se va por su rumbo
y yo me largo al camino,
... pero... cerquita nomaz,
con ella, me comunico,
-moza... no me presta el poncho,
mire que estoy aterido...
-venga a buscarlo- me dice...
-total, yo no lo presiso,--
y, allá voy, de orejas gachas...
y, le comento, algo tímido,
-que tiempo loco tenemos--
-está haciendo calorcito...-
mejor, se lo dejo al poncho,
usted, lo luce tan lindo,
y regalos... son regalos...
no se devuelven, y listo
y, ahí es donde me retruca,
-entonces para qué vino-
es mejor que se lo lleve...
-total, tengo otros abrigos,
pase, que así se lo entrego,
está perfumau y limpio
y, a lo mejor, le hace falta
pa'tapar otros idilios-...
-y ahí si- que soy un artista...
porque entonado le digo...
si usted me desprecia el poncho,
-le prendo fuego ahora mismo-
y busco el encendedor...
que tengo en algún bolsillo...
... ella ... me agarra la mano,
diciendo - no sea impulsivo-
y el contacto de su piel,
es como el roce de un lirio...
me miran sus ojos tiernos,
y, yo muy tierno, la miro,
le acaricio las mejillas...
entrelazamos suspiros,
para tapar con ternura
que estuvimos en litigio...
-si se me pierde este poncho,
sobreviviré lo mismo,
pero si pierdo su amor,
me voy a morir de frío...

viernes, 9 de septiembre de 2011

El regalo del matrero

(Foto del Museo Popular José Hernández)
Este poncho pampa overo,
gruezo, pesau y macuco,
fue'echo hayá por "los temucos"
en Chile, país lindero,
don Luis Vitale "el matrero"
en un gesto leal, sin trampa,
me aclaró -es para su estampa-
y yo empezaba a decirme...
-no sé, si podré lucirme,
con el poncho overo pampa-

Que india chilena machaza,
será la que lo ha tejido,
que si la lluvia al descuido
me agarra fuera de casa...
el agua no lo traspasa
lo hace más pesau, y vea...
es tanto el peso que arrea,
que cualquiera se da cuenta
que tengo buena osamenta,
si no es capaz que me arquea...

Qué poncho para el frío cruel...
si en realidad pareciera,
q'el mismo invierno viniera
para refugiarse en él,
y las chinas en tropel
sabiendo que soy cantor...
medio poeta, payador,
tocan su tejido indiano,
y les entibia las manos
el poncho de un servidor...

Pero claro el movimiento
de la vida todo gasta...
la muerte nos dice basta
y nos ataja el aliento,
cuando llegue ese momento
del que nadie se salvó,
allí firme estaré yo
con el poncho pampa overo...
que Luis Vitale "el matrero"
un día me reglaó...

domingo, 16 de enero de 2011

Y... el "Zorro" perdió el invicto


Domingo siete de octubre...
mil novecientos noventa,
un cielo de agua y tormenta
a toda la Pampa cubre...
El paisanaje descubre,
q'hay un fiestón soberano,
allí estuve yo paisano
con mis versos en desbande,
pa'ver la hazaña más grande,
de un gran jinete pampeano...

Llegó "el Zorro", un reservau...
terror, pa'muchos jinetes,
porque en verdad, ciento siete,
de su lomo había bajau...
luciendo muy buen "estau"
imponente... soberano...
abra pensau el "baquiano",
acostumbrau a bajar...
-este me puede durar-,
como un suspiro en la mano...

Pero allí, estaba Alfredito
Ramos, jinete tamaño...
que al "Perejil" veinte años,
q'en clinas andaba invicto...
lo anduvo a telero y grito,
inamovible en la cruz,
y Dios le acercaba luz,
cuando le hincó nazarena...
al "Silencio" de Anzorena,
y al "Rubio" de Santa Cruz...

Y por la lluvia caída,
se temía por el jinete...
-no sea cosa que lo aprete,
en una de esas benidas-,
sabiendo q'en la salida,
se alza muy fiero el bagual,
y, en día de temporal,
y con el suelo barroso...
capaz que por muy "goloso"
se cayera el animal...

Llegó el "clásico" paseo,
cuando el animal traían...
y la gente lo aplaudía
como a ningún otro, creo,
después de breve vareo
en el palenque quedó...
Alfredo, lo contempló...
pensando con gesto adusto,
-te voy a meter un susto...
como nadie te metió-,

y... allí, estaba el pingo "malo"...
de meritoria valía,
demostrando que sabía,
ser educao en el palo...
y sobre del campo ralo
que con mi vista recorro,
oigo que se hace un ahorro,
de voces, porque se callan...
presintiendo la batalla
de Alfredo Ramos y el "Zorro".

La suerte que le deseamos,
yo en versos, la trasmitía,
y a cada rato decía:...
-¡"Vamos, Alfredito, vamos"!...
y escuchaba, Alfredo Ramos,
mis versos desde el mangrullo...
y el pueblo, pa'l q'es orgullo,
le aumentaba su coraje...
-si hasta los pumas salvajes
bramaban adentro suyo...

Pasaroti - el propietario-,
del "Zorro", paisanamente...
le acariciaba la frente,
al bagaul extraordinario,
mucha suerte, al adversario...
como gaucho, le desea,
y el hombre q'en su tarea,
oficia de "largador"...
le desprendió el "atador",
y comenzó la pelea...

Al prenderlo en los "pigüelos"
de que lo ande me esperanzo...
y dio el bruto un abalanzo,
como pa'morder el cielo...
se zambulle en un revuelo
doctau de una fuerza loca,
y allí, con el hombre choca,
al alzarse en un "botazo"...
y le pegó un cabezaso,
que le hizo sangrar la boca...

Pero el hombre no aflojaba...
-fue histórico ese domingo-,
más bellaqueaba ese pingo,
más el hombre se afirmaba,
en las riendas lo buscaba
desesperado -quizaz-,
le "martillaba" al compaz
de su brutal maestría...
pero Alfredo, presentía,
que no lo bajaba más.

Once segundos, llevaban...
peleando a brazo partido,
y el público conmovido,
sus voces multiplicaban...
-"¡Vamos, Alfredo!", gritaban,
y yo me quedé sin voz...
traz un abalanzo atroz,
del hasta entonces invicto,
que se dio vuelta enterito...
cayendo al suelo los dos...

Tan fuerte el golpe se oyó,
al caer pesadamente...
que pensó toda la gente,
"A'lfredo, lo reventó",
hay, quien dijo, -"lo quebró"-,
sobre la cancha barrosa.
Quien más quien menos, solloza,
cosas raras de este mundo,
de q'en un solo segundo,
se piensen miles de cosas...

Y se paró el "Zorro" cruel...
con aturdida fiereza,
pa'llevarse la sorpresa,
que Alfredo, estaba sobr'él...
ya ciñiéndose el laurel,
de temerario y capaz...
pero el bruto montaraz,
por su instinto de villano...
alzó tres veces las manos,
pero ya no quería más...

Y se detuvo ahí nomás,
el bellaquear de aquél potro...
si el dueño fuera algún otro
se lo asustaba de atraz...
pero no, muy eficaz,
así, como le detallo,
atropelló como un rayo,
como el pampero arremete,
para sacar al jinete
y sentarlo en su caballo.

La emoción...-un solo idioma-,
todos querían, tocarlo,
felicitarlo... abrazarlo...
dentro del campo de doma,
La Pampa le dio el diploma,
a su audacia y valentía,
Alfredo ya no reía...
rompió en un llanto ejemplar...
-¡Qué lindo, q'es ver llorar,
si se llora de alegría...

Y, me bajé del mangrullo,
sin palabras... sin aliento...
pa'trenzar mi sentimiento,
con todo el coraje suyo,
y en un varonil arrullo,
dije, -"qué grande que sos"-
y al darle gracias a Dios
por todo lo que abía echo...
lloramos pecho con pecho,
un rato largo los dos...

Y sobre el tiempo regresa...
la frase esculpida en bronce,
que hay que recordar entonces
del viejo, Julio Cabezas
que opinó, con la certeza...
de su cencia campecina
esta verdad cristalina,
que retumba como un grito...
"no hay pingo que muera invicto...
en nuestra Patria Argentina".

Y "el Toto" Ramos, q'es tío
de Alfredo, en medio del quebranto,
pretendía evitar q'el llanto,
lo desborde como un río...
y al estar al lado mío
del jinete, la mama...
dijo "el Toto" - calcula-
en un gracioso contraste...
-"pavada e cría te echaste,
"Maruca" vieja nomás"...

El público espectador...
aplaudía conmovido,
a un honorable vencido
y al gallardo vencedor...
q'envuelto en llanto y sudor
más allá de la disputa,
logró la gloria absoluta,
q'es para el gaucho grandeza...
hacer triunfar la destreza,
por sobre la fuerza bruta...

Salió, el sol por un momento,
antes de ir a esconderse,
tal vez para no perderse
tamaño acontecimiento,
Alfredo Ramos, contento,
con todo el mundo se besa...
al sol le agarró pereza,
y, como ya no llovía...
el arco iris salía,
dando marco a su grandeza...


Aunque le paresca cuento (Relato)


Yo nací en suelo pampeano,
a la Pampa, por trabajo,
la'nduve, de arriba a'bajo
en invierno y en verano,
supe oficiar de "vaquiano"
en más de una cacería,
de hay que tengo la vaquía
de, conocer, que le conste,
"fachinal", médano, monte,
y toda su geografía...

En la estancia "El Pangaré",
lindante a "La Overa Guacha"
q'está saliendo de "Acha",
como quien va pa' "Quehue"
varios años trabajé
en ese establecimiento,
el tiempo con paso lento,
l'echa luz, a mi memoria,
y allí sucedió esta historia,
que ya nomás se las cuento...
Por orden del estanciero,
fui a rejuntar la majada
que encerré en una ensenada
donde aparté, cien corderos...
Los llevé hasta otro potrero,
trabajando sin cachaza,
y cuando la noche abraza
al campo, con cierta bruma,
me dentró en el lote un puma,
como "pancho por su casa".

El puma que abía bajau,
sigiloso y oportuno,
casi, no me deja ni uno,
de los cien que abía apartau...
Muy astuto, el condenau,
que tanto daño causara,
eso hizo que me enojara
y ante tal "carnicería"...
pa'mis adentros decía,
-ésta te va'costar cara-.
Y les solté a los demás...
palabras, q'el odio suma,
hasta que no encuentre al puma,
al puesto, no vuelvo más
y, así sin mirar atraz,
para el monte enderecé...
lógicamente, que alzé,
la cantimplora, un ponchillo...
el revólver, el cuchillo,
y un solo perro, "el Painé"...

Cuando la dicha, me alcanza,
de cortarle el rastro al "león"
sentí un enorme alegrón,
abrigando la esperanza
que semejante "matanza"
no fuera a quedar impune,
y en lo q'el suelo reúne
vi con la vista azorada...
q'eran aquellas pisadas
más "grandes" que las comunes...

El tiempo que lo "rastrié",
me dio su fruto, canejo...
-éste no debe estar lejos
en silencio, medité-,
de los ojos de "Painé"
se desprendió un chisperío,
pero, yo le aplaqué el brío,
porq'es de esos perros leales,
si no lo "chumbo" no sale
ni a la rastra de al lau mío.

Y en "cuantito" el "fachinal"
entreabrió, su entraña obscura,
y se "ralió" la espesura
por mandato natural...
pude verlo, al animal
sobre de un "caldén" caído,
bien a lo largo tendido,
el sol, cayéndole a pleno...
de puro agotau y lleno,
completamente dormido...

A juzgar por su figura
por lo cabezudo y gruezo,
por el tamaño y el peso
no era normal su estructura...
como quien no le da usura
al ansia que se despertara
la distancia calculé...
y entré a chumbarle a Painé,
para que me lo empacara...

¡Qué salto pegó el salvaje!
y se encrespó como un cerro
cuando vio venir al perro
entre el ruido del ramaje,
y sin que nada me ataje
me le fui al humo ahí nomás,
y al ver bien al montaraz
me resultó impresionante...
bien fornido de adelante,
y medio achatau de atraz.

Sobre su cuero "gateau"...
le resaltaban algunas,
manchas redondas "lobunas"
que le vide a cada lau...
"Painé" estaba reatorau
porque no tenía respiro,
"zafó" con un par de giros
y antes de que me lo "aprese"...
le gatillé cinco veces,
y no me salió ni un tiro.

Como luz "pelé" el cuchillo
el perro le atajó el paso,
pero recibió un zarpaso
que lo tiró echo un ovillo...
su mirada cobró un brillo
sanguinario y asesino,
yo pensaba q'el felino
libre del perro huiría...
¡qué gran error, virgen mía!,
con qué angurria se me vino.

Yo agazapau lo esperaba,
el poncho arrollau al brazo
que de aguantarle zarpasos
echo jirones quedaba...`
él "gruñía" yo "putiaba",
los dos con mala intención,
como contraposición
se me venía echo un ovillo,
y mostraba los colmillos...
yo le enseñaba el facón.

Al facón lo respetaba
y yo pensé que aquel pillo,
ya habría probau el cuchillo
en otra trenzada brava,
cada vez más me "apuraba"
y yo a bajarlo me aferro...
de punta le mandé el "fierro"
hasta q'al fin lo prendí,
una, le encajé por mí,
y como diez por el perro...

Y en cuanto cayó vencido
por Dios que me persigné
y me fui a ver a "Painé"
que exaló un débil quejido,
estaba muy mal herido
por bravo, leal y corsario,
-lo que te hizo el sanguinario
yo te lo voy a curar-,
aunque tenga que estudiar...
pa'doctor veterinario.

Descansé un rato y me alzé
con el cuero de la fiera,
que posiblemente era,
"cruzau" con yaguareté,
despacio al perro cargué
q'en verdad estaba echo escombro
llegué al "puesto" ante el asombro
con un cansancio machazo,
el perro herido en los brazos,
y el cuero del puma al hombro...

Y ésta es la historia total...
que los mantuvo en suspenzo,
si todo tiene comienzo,
también tiene su final...
si cree q'es o no real
eso depende de usted,
fue en la estancia "El Pangaré"
lindante a "La Overa Guacha"
que está saliendo de "Acha"...
como quien va pa'"Quehue"...

miércoles, 12 de enero de 2011

La espuela de jinetear

(Fotos: Eduardo Amorim)
La espuela, un bagual azusa
cuando se las calza un hombre,
y tiene distintos nombres
que comúnmente se usan...
Hay quienes la llaman "chuzas"
a lo largo y a lo ancho,
y desde la estancia al rancho
se le da un nombre que encaja,
unos le llaman "rodajas",
y otros le dicen los "ganchos".

Yo ablo de la sencilla
espuela de los que montan...
siempre lista, siempre pronta
pa'"rayar" pecho o costilla,
a la que se nombra "horquilla"
y todo se relaciona,
el lenguaje de la zona
te da nombres paralelos...
"los fierros" o "los pihulos",
"las picudas" o "lloronas".

Quería nombrarte espuela
porque prendida a un garrón...
vos sos de la tradición,
la hija, la madre y la abuela,
con vos el valor nivela
la del "basto" y "la clinera",
te dicen "las chimangueras",
"los criques" como "las púas",
y allá en la tierra "charrúa"
te llaman "las carancheras"...

Al herir una "paleta"
con el dolor que amalgama...
comúnmente se te llama,
"los grillos" o "las rosetas",
frente a vos, cualquier "sotreta"
se "agranda" ante tus rigores...
y muchos "animadores",
para darle más valor...
le dicen al montador
- alzalo en "los tenedores"-.

Con qué valor te calzaron,
jinetes con mucho oficio,
y en el "garrón" de un novicio,
vi que tus púas temblaron,
los poetas que te cantaron
te dieron su admiración,
porque amarrada a un talón
vas a seguir siendo espuela...
la hija, la madre y la abuela,
de la gaucho tradición...

Puntal de Patria


Noble caballo argentino
símbolo fiel del gauchaje
q'en honor a tu pelaje
cruzaste cualquier camino,
con justeza de designo
el puntal de nuestra historia
por portar tanta victoria,
por tu estampa, por tu aliento,
se te debe un monumento
en los campos de la gloria.

Yo te quiero tanto pingo,
que hago más de una protesta
cuando en un día de fiesta
se te sienta al lomo un gringo,
desde lejos lo distingo
que cualquier "chuzo" lo apura
y te hace tal basteadura
al andar de cincha floja
que te deja la cruz roja
por la bestial "matadura".

Hay que ser gringo caracho
compredor o vendedores...
que olvidau de tus favores
te "negocean" para el "tacho",
ahí te achatan el penacho
de la forma más ingrata
que tu carne venga en la lata
eso sí que no lo acepto,
porq'es faltarle el respeto
a un soldau de cuatro patas.

Me parece que aun escucho
q'el Martín Fierro me grita..
"siempre un gaucho necesita
un pingo pa'fiarle un pucho".
A vos se te debe mucho,
y la gloria te amadrina
yo v'ia colgar de la clina
esta frase como aureola...
"a potro, a lanza y a bola
se hizo la Patria Argentina".

La credencial del jinete

Pa'ser jinete cabal...
es necesario templarse
no es solamente sentarse
sobre el lomo del bagual...

El que a practicar se mete
el deporte de la raza...
las peripecias que pasa,
por ser de oficio jinete.

Desde chiquito al campero,
ya la madre le protesta...
por jinetear a la siesta,
los potrillos y terneros.

Ya de muchacho crecido...
va'una fiesta por si "muenta"
y nadie lo tiene en cuenta,
por ser un desconocido...

Si por "caidor" algún flete
nadie lo quiere ensillar...
ahí lo llaman pa'montar,
ya que quiere ser jinete...

Y es esa, la parte dura
que empieza a ponerlo a prueba,
ya que por gaucho se lleva,
la primera quebradura.

Lo llevan en ambulancia,
más luego lo enyeiaían,
y el patrón al otro día,
lo despide de la estancia.

Y se aguanta cabisbajo,
¡porque a quien se va quejar...
pa'peor no puede montar,
estropeau y sin trabajo...

Cuando es gaucho el tropillero,
sabe ceder un bagual
para una monta especial,
que le aga algún compañero.

Y después muy diligente...
de a caballo el compañero,
junta dentro de un sombrero
los pesos que da la gente.

Pasa el tiempo al tanco vivo,
la herida ya está curada...
de vuelta a la jineteada,
bolso, rebenque y estribos.

La comición determina,
q'el jinete aga su gasto,
y para montar con bastos
tiene que hacerle a la clina.

De nuevo sale maltrecho
pero aguanta el "cimbronazo"
pronto va'dar el zarpaso...
el tigre que hay en su pecho.

Un día, andubo un bagual...
bellaco, muy respetado,
y allí dispuso el jurado,
que entre en su primer "final".

De a poco entra a ser figura,
y toda la paisanada,
lo vé en cada jineteada
ya con la monta segura.

Como a otra final entró
a su espíritu lo eleva
luciendo una pilcha nueva,
que por el premio compró.

Y reniega en abundancia,
con una pena muy honda...
cuando le toca hacer ronda
el día domingo en la estancia.

Como montando disfruta...
pa'una fiesta sin desgano,
se lo vé desde temprano,
haciendo "dedo" en la ruta.

Y pasan horas enteras...
y nadie a llevarlo intenta
sobre su bolso se sienta,
en una paciente espera...

Hay quien lo llevaría atento,
pero esa inquietud, le castra,
el miedo que con la rastra,
pueda romperle el asiento...

Pero concreta el deseo,
porque al fin alguien lo alzó,
y justo a tiempo llegó,
para entrar en el sorteo,

y se dentra a preocupar...
porque vio en los atadores...
varios bellacos "caidores"
que no los quieren sacar...

Y; ablan entre montadores,
q'en la monta les va el cuero...
y no es gaucho el tropillero
que traiga pingos "caidores".

Y otros detalles se ven...
q'en nada los reconforta,
las encimeras muy cortas,
y riendas cortas también...

Otra vez a jineteau,
limpiamente un bravo potro,
pero el premio fue pa'otro,
q'era amigo del jurau...

Las consecuencias afronta,
y se le llega a explicar...
que deje de jorobar
que otra vez no tiene monta.

Si en la fiesta hay poca gente...
es difícil la cobranza..
los pesos que dan no alcanzan,
ni para un escarbadiente

por eso señalo yo...
sin rebusque, ni acomodo,
males que conocen todos
pero que nadie cantó...

Y gritaré a lo campero
para q'el pueblo interprete...
cuando se nombra al "jinete"
hay que sacarse el sombrero.

sábado, 4 de abril de 2009

Cuando abandoné el recau.



Cuando abandoné el recau
lo hice con tanta tristeza
que derrumbé mi cabeza
sobre los cueros doblau.
Así quedó mi pasao
entre los cueros perdido
Y yo triste y abatido,
solo a pie como un andante
Emprendí desde ese instante
el camino del olvido.

Al mirarlo abandonao
entre silenciosa quietud
recordé mi juventud
dejada sobre el recao,
Como si estuviera atao
a mi sangre o a mi piel
Pero hoy insensible y cruel
lo tengo que abandonar
que por temor a charquear,
no quiero morir sobre el.

En mi vida de mensual,
de domador o resero
si abré ensillado mañeros
pa´ poder ganarme un pial.
Con él y con un bagual
yo era de la tierra el dueño
y hoy q no tengo el empeño
que el espíritu reclama
no me sirve ni pa´ cama
porque ya me quita el sueño.

Lo entregue con mis manos,
con la pena y la amargura
Le entregue a la sepultura
el cuerpo de un pobre hermano
He llegau a ser anciano
y la osamenta me pesa
Y no quiero la tristeza
de que un día sin batalla
Cualquier manso se me vaya
con mi orgullosa pobreza.

Cuando pa´l ultimo vuelo
ate una noche al palenque
sin espuela, sin rebenque,
la voy a saltar en pelo
Será mi único consuelo
y por eso es el motivo
que él no se quede cautivo
de mi derrota en la prueba,
hoy que la muerte me lleva
como colgao del estribo.