Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Maddío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Juan Carlos Maddío. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de diciembre de 2017

Comunión de Navidad (Milonga)




En el cielo de Belén
hay una estrella brillando,
y en el portal de Belén
hay un niñito llorando.

En el cielo de Belén
hay una estrella brillando,
y en el portal de Belén
hay una madre cantando.

 Rey de los reyes del mundo,
sólo los pobres lo ven:
es el misterio profundo
del Niñito de Belén.

Mira en la Hostia divina
que está el niñito Jesús,
mira que todo ilumina
con el amor de su cruz.

Tiene en sus labios la paz
y el Amor entre sus brazos;
tiene un palomo torcaz
durmiéndose en su regazo.

 Mira que pide en tu pecho
un pesebre que habitar,
para hacer su humilde lecho
donde le puedas cantar.

Mira que pide tus labios
para seguir enseñando;
mira que pide tus pies
para seguir caminando.

 Mira que pide tus ojos
para seguir dando luz;
mira que pide tus hombros
para cargar con su cruz.

Mira que pide tus manos
para seguir construyendo;
mira que pide tu vida
para continuar viviendo.

Mira que pide tus penas
para continuar penando,
mira que pide tu amor
para continuar amando.

Al Niñito de Belén,
que nació para sufrir,
no lo defraudes jamás,
piensa que murió por ti.

En el cielo de Belén
hay una estrella brillando,
y en el portal de Belén
hay una madre cantando.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Hermosa como el cielo


Las torres se levantan cuan brazos poderosos
Y el alma se estremece cruzando este portal: Señora de Luján
Aquí nos encontramos con vos y con nosotros
Como aves cobijadas en tu alma maternal: Oh madre celestial

HERMOSA COMO EL CIELO, BENDITA SIN IGUAL.
MIRAME CON TERNURA DIVINA Y MATERNAL.
MIRAME Y NADA MAS.

Aquí le das consuelo al triste y lo levantas
Y sanas las heridas del alma popular ungiéndola de paz

Aquí se humilla el rico postrado ante tus plantas
Y aquí reafirma el pobre su inmensa dignidad: Señora celestial
Al contemplar tu rostro, espejo de la gracia
Reciben los pequeños la luz de tu bondad, Señora de Luján.
Y aquí dejan los sabios soberbios su arrogancia
Para beber un poco de tu fresca humildad, remanso celestial.

HERMOSA COMO EL CIELO, BENDITA SIN IGUAL.
MIRAME CON TERNURA DIVINA Y MATERNAL.
MIRAME Y NADA MAS.

Aquí en tu santuario la Patria toca el cielo
Aquí respira el pueblo fragancia celestial de paz y de hermandad
Y desde aquí tus ojos irradian en mi suelo
la fuerza y la energía que solo Dios nos da, Patrona del lugar

HERMOSA COMO EL CIELO, BENDITA SIN IGUAL.
MIRAME CON TERNURA DIVINA Y MATERNAL.
MIRAME Y NADA MAS.

Recitado:Virgencita de Luján,
madre del pueblo argentino
bendice nuestro destino
da paz a los corazones
y escucha las oraciones
que te hacen los peregrinos

HERMOSA COMO EL CIELO, BENDITA SIN IGUAL.
MIRAME CON TERNURA DIVINA Y MATERNAL.
MIRAME Y NADA MAS.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Huella de las carretas (Huella)


Cascarón de totora,
techo de cuero,
allá van las carretas
por el sendero.

Con la lenta paciencia
de la constancia,
van gastando el acero
de la distancia.

Se dibuja en el aire
la polvareda,
y en la tierra sus rastros
dejan las ruedas.

Cuando llegue la noche
al fin del día,
brillarán en el cielo
las tres marías.

Laralaralaira
laralaralaira
brillarán en el cielo
las tres marías.

¡Huella buey!, no le afloje
los pertigueros.
Hagan fuerza parejo
los delanteros.

Por guadales y toscas
no se detengan,
que en la vida hay que hacerle
a lo que venga.

Alborotan los teros,
canta un chingolo
y se alegran los pagos
del árbol solo.

Cuando llegue la noche
al fin del día,
brillarán en el cielo
las trés marías.

Laralaralaira
laralaralaira
brillarán en el cielo
las tres marías.





Cuando la cifra reposa (Cifra)


Tristezas del corazón,
amargura, desconsuelo,
soledades y desvelo...
todo cabe en mi canción;
a veces la cerrazón
me envuelve en su negro manto,
entonces busco en el canto
consuelo para mis males,
cuando la encuentro me sale
la cifra con sus encantos.

Cifra que fuera el motivo
de los viejos payadores
y aquellos viejos cantores
en cuyos versos revivo;
canta el pájaro cautivo
sus mejores melodías,
el sol al nacer el día,
canta la luna, el lucero,
yo le canto a la que quiero
mi amor y mis melodías.

Catedral de montoneras
guarda la cifra en sus rimas
desde Cuba a Las Malvinas,
patria atada a su asidera,
América la bandera
de aquellas gestas gloriosas;
espinas que fueron rosas
muchas que el tiempo prolonga
y que canta la milonga
cuando la cifra reposa.

Amanece (Estilo)






lunes, 30 de octubre de 2017

Mi tropilla


Un paisano con tropilla
camperamente entablada
que hallé con pastos, perrada,
y algún resto de la trilla;
es cacique que acaudilla,
campo abierto, inmensidad,
y rumiando una verdad,
si uno se mira pa'dentro
puede llegar el encuentro
del tiempo y la libertad.

Si a maza, y pluma y pincel,
y el don sagrado de un libro
que en ese orgullo, calibro,
una fortuna con él.
Disfruta como Catriel,
disfrutó del campo abierto
vive en uno los muertos,
memorias que reverencio,
mata el cencerro el silencio
y el desierto no es desierto.

Y el perro si es perro perro,
ha de ser y no se asombre
una yunta con el hombre
lo mismo que Cruz con Fierro;
arisco para el encierro,
matrerazo en la cadena
pero de estirpe serena,
libre de andar en la huella
cual filo que nunca mella
el golpetear de las penas.

Al tranquito una milonga
con el viento por guitarra
la vida que rumbo agarra
en tropel de meta y ponga.
Polenta y tumba rezonga
el encordado que falta
con qué lindura resalta
los sentires que ha guardado
en décimas Wencesalo,
en cuartetas Atahualpa.

Sombra, agua, leña y huerta
en el momento oportuno
reciben al croto de uno
con las porteras abiertas,
al rancho que nos despierta,
aroma blanco amasijo,
uno llega desprolijo
entre golpes y tropiezos
a la mujer a los besos
y al abrazo de los hijos.

El yuyo borró el camino (Milonga)



Quieta y muda la llanura
sembrada está de taperas,
los pájaros y el silencio
acompañan su tristeza.

El yuyo borró el camino,
hay candado en las tranqueras
que ayer como corazones
permanecieron abiertas.

Un pasado de familias
dejó un vacío de penas,
de tanto en tanto cae gente
tan solo en busca de leña.

Las paredes de los ranchos
reclaman lejanas puertas,
que abrigaron los inviernos
de las heladas más cruentas.

Y las risas infantiles
se extrañan en las escuelas,
blancos mojones que lloran
con guardapolvos de ausencia.

Que soledad en mi pampa
que acunó tanta tibieza;
porqué se fueron tus hombres
a hacinarse en la miseria.

Que alguien ponga, generosa,
semillas en manos buenas;
y que se pinten de rojo
los techos de las taperas.

Porque aún la tierra es madre
que se desangra y espera,
ver retornar a sus hijos
para volverse más bella.

Para agradecer en partos
de trigo y de terneras,
con sus mujeres y niños
y con sus hombres... de vuelta.


Trasfoguero


Lento quemarse en la noche
para alimentar el fuego;
mantener viva la brasa
hasta que salga el lucero.

Ocultar en las cenizas
lo que está ardiendo por dentro;
no ser luz en las tinieblas
para poder hacer tiempo.

Así se te va quemando
despacito el trasfoguero,
llevando hacia la mañana
la chispa para un incendio.

¿De qué árbol será su leña
pa'encerrar tanto silencio?
¿Qué arroyos le habrán contado
la hondura de su misterio?

De planta ya soportó
no florecer en invierno,
guardando para setiembre
la savia que le está hirviendo.

Supo que el fruto madura
tan sólo si le dan tiempo,
porque además de la pulpa
lleva semilla por dentro.

Apilando primaveras
con otros tantos inviernos
fue con calma su estatura
despacito construyendo.

Para que pudiera arder
el verano le dio fuego,
y el otoño la paciencia
pa'cuando llegara a viejo.

Vió quedar nidos vacíos,
y otros que no se hicieron,
porque el pájaro cantor
le toca emprender el vuelo.

En ese su arder sin llama
se van quemando recuerdos:
por eso que arde despacio
en la noche, el trasfoguero.

Mientras sueña en sus cenizas
con la luz de los incendios,
va quemando su madera
por no renunciar al fuego.


Sobre el recado (Estilo)



(Pintura: Fernando Romero Carranza)













sábado, 24 de junio de 2017

En la huella (Huella)




Una huella dejaron
mis cuatro abuelos,
para que yo pudiera
ir sur adentro.

Un chingolito anuncia
viento surero,
cuanto más fuerte sople
más limpia el cielo.

A la huella, a la huella
cinchen parejo,
que donde acaba el barro
está lo seco.
A la huella, a la huella
si otros pasaron
no le tengamos miedo
aunque haya barro.

Cuando se nubla el cielo
todo está oscuro
Si la noche se alarga,
¿pa'qué el apuro?

A la huella, a la huella
de mis paisanos
que tomaban el agua
hasta en los charcos.

Huella de los arados
por donde quiera
lo que ayer fue desierto
hoy es pradera.

A la huella, a la huella
cinchen parejo,
que donde acaba el barro
está lo seco.
A la huella, a la huella
si otros pasaron
no le tengamos miedo
aunque haya barro.

Cuando se nubla el cielo
todo está oscuro
Si la noche se alarga,
¿pa'qué el apuro?


miércoles, 20 de abril de 2016

La pulpería (Triunfo)



Como un mojón del tiempo
la pulpería, la pulpería;
se divisa entre el monte
de casuarinas, la pulpería.

Refugio de los gauchos
y payadores...y payadores;
el mostrador los llama
como en fogones, los payadores.

Laralaralaraila, laralaraila
La Pulpería!

Posta "La Libertad",
hoy "San Gervasio, hoy "San Gervasio";
la patria iba naciendo,
moldeaba el rumbo, buscando espacio.

Semblanza de un pasado,
linda memoria, linda memoria;
testimonio y presente
de nuestra historia, linda memoria.

Laralaralaraila, laralaraila,
linda memoria!

martes, 15 de marzo de 2011

El canto de los teros




Sentir por las mañanas
el canto de los teros;
no tanto los de afuera
-que fuera lo de menos-

Amar las cosas simples,
lo sencillo, lo quieto,
dejar que me despierten
lo dormido de adentro.

¡Hay tantas cosas viejas
que esperan su momento
de treparnos al alma
viniendo desde lejos!

En cada chingolito
que canta en el silencio
me despierta la tarde
bandadas de recuerdos.

Parecían dormidos,
huidos del invierno:
¡y bastó un chingolito
para verlos de nuevo!

A veces extraviados
perdemos tanto tiempo
buscando por afuera
lo que llevamos dentro.