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domingo, 29 de octubre de 2017

El guapo patas blancas (Huella)


(Pintura: Ricardo Bossié)


Amarrao al palenque
hace retranca,
no lo domina naides
al patas blancas.

Se acomodó el paisano,
rodilla en tierra,
ciniéndose las botas
con las espuelas.

Y ya salen prendidos
buscando el llano,
¡arriba patas blancas!
¡vamos paisano!

Bien firme en los estribos
pegao al lomo
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.

Laralaralaraila
volvió cantando...
No lo volteó el salvaje,
ese es un gaucho.

Y aunque triunfante al criollo
traiga en el anca,
seguirá siendo guapo
el patas blancas.

Cuando sienta el chuzazo
de las espuelas,
habrá un gaucho en peligro
de verse en tierra.

Y ya salen prendidos
buscando el llano,
¡arriba patas blancas!
¡vamos paisano!

Bien firme en los estribos
pegao al lomo
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.

Laralaralaraila
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.



miércoles, 24 de junio de 2015

Cantor sureño



Al trotecito de una milonga
pa' que no muera el canto sureño,
ahi va mi verso que se prolonga
siguiendo el hilo de un largo sueño;
un largo sueño de guitarreadas
con mate amargo junto al fogón,
donde dos manos bien preparadas
cosechan notas del diapasón.

Cantor sureño, paisano pampa,
peón de carreta, manos curtidas,
que domingueando su gaucha estampa,
nunca su flete se fue en partidas.
Y si a una doma lo convidaron,
montao en pelo fue domador,
después las mozas lo comentaron
"ahí va un sureño, guapo y cantor".

Cantor sureño, cantor tranquilo,
que si lo adornan con un floreo,
a la milonga le saca filo
y corta lindo en el bordoneo;
y si en las yerras como él no hay otro,
en cualquier cosa se priende igual,
le da lo mismo buscar un potro
que una guitarra pa'echarle un pial.

Y al trotecito de una milonga
va por la pampa con su cantar.


martes, 11 de mayo de 2010

El cencerro



Yo llevo el canto surero
como bandera sonora
que me endulza en cada aurora
el despertar de mi sueño.
Un canto libre, sin dueño,
entre la pampa y el cielo;
como un ave que en su vuelo
eterniza la distancia,
como un sol cuya fragancia
nace y vive en este suelo.

Cencerro, viejo aparcero,
de los campos argentino;
pájaro sembrando trinos
con voz de bronce y acero.
Peón sin sueldo, tropillero,
obediente a tu llamada
se junta la caballada
que tras la yegua madrina,
enfila con disciplina
siguiendo tu clarinada.

Antaño de mañanita
cuando los potros pastaban,
y los gauchos escuchaban
el son de tu musiquita.
Nacía la vidalita
para volar en un silbido;
todo el sur ha recorrido
tu voz criolla y cristalina,
voz de la pampa argentina,
voz del recuerdo querido.

Cencerro clarín sureño,
viejo poeta de bronce,
hablame de aquél entonces
en que era niño mi sueño.
Y cantando con empeño
prendido de la madrina,
traeme en tu voz que afina
mensajes de tradición,
con gusto a pasto y fogón
de una milonga Argentina.

Hoy que ocupás jubilao
en mi rancho un rinconcito
de vez en cuando algún grito
se te oye si te han tocao.
Alerta el viejo soldao
vuelve a su pampa el lenguaje
por eso es que nadie ataje
su sonora voz de fierro
y que ande vive un cencerro
esté vibrando el gauchaje.

jueves, 25 de febrero de 2010

Le canto al sur



Le canto al sur...
le canto al sur porque nací en sus predios
y corrí por sus campos tras mis sueños
y miré panza arriba cuando niño,
dibujitos de nubes en el cielo.

Le canto al sur ¡porque me gusta, hermano!
Me gusta su manera de vestir en primavera,
chiripa'e gramilla, bota'e trébol,
todita multicolor su corralera.
Poncho de margaritas sobre el hombro,
porque alimenta tropillas con sus fuerzas,
la tierra negra es su pañuelo 'e cuello,
y el sauce su melena de poeta.

Porque cuando lo nombra mi guitarra,
aparcera y consecuente,
me embriaga con su aroma y lentamente
se desgrana en mi voz: una milonga...