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viernes, 6 de junio de 2014

Virgencita de Luján




Mi canto se vuelve rezo
por mi Santa Virgencita,
vos que  sos la lucesita
del faro de mi regreso;
yo te agradezco por eso
y que no me falte el pan
que allá que mis rezos van
por tenerte tan cerquita:
un beso a la medallita
de la Virgen de Luján.

Cantando mi Virgencita
quiero llegar hasta vos
y allá en el Reino de Dios
serás una Princesita;
el pobre te necesita
y se que el rico también,
en tu reparto del bien
no hay medida ni balanza,
brindando fe y esperanza
no debe importar quién.

Yo que soy agradecido
hoy no he querido olvidarme
y tendrás que perdonarme
por lo mucho que te pido.
Celeste y blanco vestido
semejante al pabellón
con manos en oración,
con tu bondad infinita,
sos mi gaucha Virgencita
el sosiego del perdón.

Sos mi santa milagrosa,
 la esperanza de Luján
adonde tus siervos van
por una ayuda piadosa;
pero esas son numerosas
las que llegan hasta vos,
y aquella carreta sos
viajera de un imprevisto
y allí quedaste por Cristo
y la bendición de Dios.

Agua fresca es tu consuelo
para este pobre sediento
sos igual al firmamento,
sos mensajera del cielo
mis besos que toman vuelo,
mis coplitas llegarán
y allí donde se que están
nuestros seres más queridos,
por tus manos protegidos
¡Virgencita de Luján!


domingo, 7 de abril de 2013

Cardo salvaje


(Foto: Alejandra Cruz)

No me van a ver de traje
ni andar luciendo corbata,
de bombacha y de alpargata
ese es mi criollo linaje.
Soy como el cardo salvaje,
crecí en el campo nomás,
nunca doy un paso atrás
y se aguantar los rigores:
¡pa los amigos las flores
y espinas pa'los demás!

Soy pobre no via negar
y no es verguenza ninguna,
porque mi mayor fortuna
no es dinero pa contar.
Sólo tuve que cuidar
la herencia que Dios me dio
mi padre que la sembró,
mi madre que a luz la daba:
la plata sucia se lava
pero la decencia no.

Por eso que a mi pobreza
la llevo con dignidad,
que pa'andar con la verdad
no necesita riqueza,
porque el oro 'e la franqueza
no cualquiera la tendrá:
decencia, sinceridad,
por donde quiera que ande
y es el tesoro más grande
vivir con honestidad.

Como el cardo soy nacido,
solo pincho si me tocan,
y alguno si me provoca
¡no me caigo de un soplido!
La envidia del resentido
es un espejo del mal,
yo respeto a cada cual
que le falte o que le sobre
¡pensar que nací tan pobre
pero me envidian igual!

No me suelo doblegar
por eso he sobrevivido,
aunque el viento embrabecido
a veces me hace doblar.
Tormentas que al azotar,
me hicieron estremecer
pero debo reconocer
a pesar de mi lamentos:
¡que pueden más que los vientos,
los ojos de una mujer!

Soy como el cardo salvaje,
arisco pa'la ciudad,
me gusta la soledad
y la quietud del paisaje.
Sin secarse mi ramaje
se vuelve más blanquecino
cuando me sopla el destino
su gris negrura de tul
dejaré una flor azul
al final de mi camino.


domingo, 17 de junio de 2012

Cocina a leña



Cada vez que está lloviendo
y un olor a humo, siento,
rescato en el pensamiento
el tiempo, que se va yendo.
De a poco, se fue perdiendo
lo que no vuelve jamás
las cosas, del tiempo atrás
que me dejaron su seña:
la vieja cocina a leña,
que ya no funciona más…

Un tesoro que tuviera
y que se lució lustrosa,
hoy su silueta herrumbrosa
se deja morir afuera.
Y aquel horno, que le diera
tanto servicio a su dueño
aquel, que con tanto empeño
brindó calor al abuelo.
Hoy con la tapa en el suelo
bosteza el último sueño…

Los churrascos de capón,
que’n su plancha se doraron
sus recuerdos enredaron
en las sombras del rincón.
Nunca faltaba el cajón
lleno de astillas, también,
y lo que recuerdo bien
que pa’ prender la fogata:
los marlos, en una lata
se empapaba’en kerosén…

Es casi historia pasada,
aunque aún se ven bastantes
se podía, en tiempos de antes
secar la ropa mojada.
Al horno, la carne asada
o tortas, pa’ hincarle el diente
también se me hace presente
el tacho que’n una orilla
-abriéndole la canilla-
salía el agua caliente.

Corderos, lechones, pollos
por el horno, desfilaron
en cuya tapa grabaron
la marca de “Tres Arroyos”.
Hoy que despliego los rollos
del lazo, te tiro un pial
y si le pongo el bozal,
al tiempo aquel en que andabas,
tal vez, al calor que dabas
yo lo encuentre en otra igual.

Las cosas de mi galpón

(Pintura: Diaz Mathe)



Se ha largao un chaparrón
que obliga a estar encerrao.
Menos mal, no me he mojao,
me guarecí en el galpón.
El agua es un aluvión,
ahijuna!, lluvia machaza.
Esperando a ver si pasa,
si llego hasta la cocina,
desde un nido de gallina
me observa una bataraza.

Hay restos de algún arao
y otros tantos fierreríos.
Por cierto, que no son míos,
el tiempo, los ha juntao,
y desde el techo, colgao,
se está pudriendo un apero.
No lo salva ni el soguero
de morir en su agonía…
y una gota que caía
se hizo lágrima en el cuero.

Las cosas de mi galpón
que nunca les di importancia.
Recuerdo de alguna estancia
que hoy duermen en un rincón.
Orgullo de mi patrón
fue aquella vieja volanta
que ya vencida se planta
y yo estoy imaginando:
las cuatro ruedas llorando
con un nudo en la garganta.

Que lindos tiempos pasao’,
recuerdos que por tenerlos
reviven de solo verlos,
no han de quedar olvidao’.
Se quedan como pintao’
y por áhi, si se presenta,
aprovechan la tormenta
pa’ galopiar sin recao.
Es que a veces de apurao
los miro, sin darme cuenta.

El aguacero se fue,
las nubes no mojan más,
y yo mañana quizás,
por un ratito vendré.
Trayendo el tiempo, andaré
de alguna memoria nueva.
Y a veces, haré la prueba,
pa’ robar un tiempo ido.
Voy a volver más, seguido,
sin esperar a que llueva…

sábado, 18 de febrero de 2012

Preparate bayo ruano


Tres días que’stá lloviendo
y ni miras de parar…
Sin barajas pa’ jugar
-que ya me estoy aburriendo-
seguro que estaba friendo
pero harina… ¡ni pensar!
voy a tener que ensillar,
teniendo mi pingo a mano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.

No viá dir pa’l almacén,
como tenía pensao;
esa idea la he cambiao
al doblar el terraplén.
Si quiere Dios de que estén
-seguro que van a estar-
pienso dir a visitar
la familia de un paisano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.

Las hijas del dueño ‘e casa,
cual de las dos, más lindona;
ni que hablar de la patrona,
-¡la vieja es macanudaza!-
En cuanto llego, me amasa
torta frita, pa’ empezar;
después, me invita a cenar
¡y como cocina, hermano!...
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.

De postre: la lotería,
café con bombilla y jarro,
y la brasa de un cigarro
se confunde con el día…
el patrón con picardía,
la cordiona va a tocar;
dos mozas que pa’ bailar,
no precisa ser baquiano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.

Con largas crines al viento
-que no le quiero tuzar-
mi bayo quiere volar
-él sabe que estoy contento-
Imagino ese momento
-cómo se van a alegrar-
Ya comienzo a divisar,
el monte no está lejano…
“preparate, bayo ruano,
que vamos a galopiar”.

Dibuja la chimenea,
con humo, la bienvenida;
de tanta lluvia caída,
el encerao me chorrea,
el cielo relampaguea
-pa’ mi que no va a parar-
vi la tranquera blanquear,
ya queda lo más liviano…
“aflojale!, bayo ruano,
que ya estamos por llegar!”.

martes, 6 de octubre de 2009

Pa'l tacho


¿Pa' donde miraba Dios
cuando vendiste el caballo!
¡Malhaya! te parta un rayo,
¡qué agradecido que sos!
Mirá si sufrió por vos,
¡claro, ya no te acordás!
Pero muy bien que contás
la plata que el tacho deja,
y el matungo ni se queja
de lo mal que le pagás.

Y es claro, se puso viejo,
ya no sirve para nada,
su vida sacrificada
no alcanza pa su pellejo,
si hasta me indigna, ¡canejo!
ni un chiquito e sentimiento,
a él que con lluvia y viento
salvó a tu gurisa enferma;
¡cómo puede ser que duermas
sin sentir remordimiento!

Pa'l tacho lo liquidaste,
adios nocherito fiel,
con la firma en un papel
sus huesos le negociaste.
Y qué pronto te olvidaste
de un favor que no se olvida;
ni lamentás la partida
de ese viaje sin regreso,
y yo sin tener un peso
pa negociarte la vida.

Cuántas veces yo cruzaba
por el boliche seguido
y el pobre pingo aburrido
dormitando te esperaba.
Cada hora se sumaba
todo el día al sol atao,
ni agua le abrás llevao
en esa cruel penitencia
y te llevó a la querencia
de madrugada, mamao.

Ni lo hubiera imaginao,
si me lo cuentan: no creo!
pero por desgracia veo
cambió de lomo el recao,
que pa donde va el finao
seguro no lo va a usar;
no me quiero ni acordar
lo vi crecer de potrillo
si hasta me tantié el cuchillo
pero no soy de pelear.

"Que jué por necesidad,
que hacés lo que vos querés",
Mirá desde hoy no me hablés
y guardate tu amistad.
que pa decir la verdad
nada vale y no lo cayo,
que ya ni palabras hallo
pa la gente como vos.
¿Pa' dónde,... pá donde miraba Dios
cuando vendiste el caballo!