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lunes, 4 de mayo de 2015

Caña





Mano a mano


Es a usté mesmo, paisano,
que lo quiero aconsejar;
tengo ganas de versiar
y está liviana la mano.
Como viejo, soy baquiano
y la vista no m'engaña:
la vida me dió mas maña
que a petiso chacarero;
ansí abra el ojo, aparsero,
vi'a'blarle sobre la caña.

¡La caña! ¡Diosa bendita!
Sólo al nombre, compañero,
se me pon'el tragadero
como p'haser gorgoritos.
La sensia, con sus escritos,
dise de tuita sabensia:
Ahura li habla la esperensia
d'este gáucho, duro y viejo.
Siga nomás mi consejo
y riasé de la sensia.

¿Qué tien'el pecho serráo
y tuese com'un oveja,
y se áhuga porque lo aqueja
un machaso refriáo?
Ya está el rimedio encontrao,
viejo, no le quede duda:
medesina macanuda.
- juera de tuita pavada-
es chupar caña quemada,
con un güen "taco" de cruda.

Si hase tiempo enfermo está
sufriendo 'e la "pajariya",
pa'eso es una maraviya
la caña con arasá.
Tamién caña con gutiá
es güena pa'muncha cosa,
y si el dolor me lo acosa
y en el cuerpo se l'ensaña,
misture un frasco de caña
y "esencia maraviyosa".

¿Que su china "campanuda"
está enferma de la "madre"?
No se me asuste, compadre,
y dele caña con ruda.
Verá como pronto suda,
y hasta el cuerpo se le baña;
p'haserle güena compaña,
- es justo que se lo diga-
le acomoda en la barriga
un trapo mojáo con caña.

Si la boca siente asquiada
del tabaco de otra causa,
haga unos buches, con pausa,
de caña con limonada.
Cuando la pans'afetada
de dolores, tenga usté,
no se me arroye, por qué,
no se v'a morir del chucho,
y áhi nomás, y sobr'el pucho
tome caño con ferné.

Si tien'en el pecho un "taco"
de flemaje alborotao,
no se abatate, cuñao,
métale caña con guaco.
¿Que s'está poniendo flaco
y el disgano lo acompaña?
Se li ha d'entonar la entraña
si usté aseta mi consejo,
y dispasito y parejo
hase gárgaras con caña.

Si un rival sigue su güeya
y algún miedo lo acompaña,
eche pólvora en la caña
y haga escarsiar la boteya:
que dispués no li hase meya,
ni un hombre, ni batayón
y es capás, de sopetón,
si la pisada no chinga,
de sambuyirle a Mandinga
hasta la crus el facón.

¿Que su china, en malas tratas
"se alsó como leche hervida",
y al amargarle la vida
"lo hiso arar con las peinetas"?
¡Buesqu'en los libros, resetas,
pa'ese dolor que lo daña!
¡Que pá disgrasia tamaña,
pá no morir de dolor,
no hayará nada mejor
que prendérsele a la caña!

¿Triste, com'un día de yuvia,
tien'el alma desolada?
¡Meta caña, camarada!
que ansí el dolor no lo engubia.
Que la caña por ser rubia,
tiene mucho de mujer,
y nos agranda un plaser,
y nos achica una pena...
¡Si al haser cosa tan güena
Dios supo lo qu'ib'haser!

Cuando perdamos la calma
por algún dolor projundo
y crémos que tuito el mundo
se nos echa sobr'el alma,
¡cómo se ajunta y s'empalma
tuito el dolor en la entraña!
Pero ese duelo, esa saña
qu'en el corasón se afierra,
se ha de dir a la gran perra
si se le priende a la caña.

¡Si hase bién de munchos modos!
¿V'a declararse a una china?
¡Métale caña, que ansina,
le charl'hasta por los codos!
¡Por eso es, viejo, que todos,
más o menos l'han bebido!
Y áhura, paisano le pido,
si me topa en su campaña,
le pague un vaso de caña
pá'l viejo
                SANTOS GARRIDO



Pd: En ésta interpretación, el genial don Rufino Mario García, mezcla versos con la segunda parte de éste verso que en su libro "El Agregao" don Guillermo Cuadri ("Santos Garrido") titula también "Caña" pero agrega "en segunda repetida" y que está copiao en otro aparte de este cuaderno 'e matera, de bitácora o de lo que más rabia les de.

domingo, 6 de abril de 2014

Rumbos - Reselos de viejo



(Pintura: Eleodoro Marenco)


Nas'el hombre, y es clavao,
que al naser, nase su estreya,
y ha de seguir por la güeya
qu'el Destino le ha trasáo.
Su rumbo ya está marcáo,
anque agarre otro camino,
y no habrá poder divino,
ni mano que tenga juersa,
pá qu'en el aire la tuersa
a la taba del Destino.

A veses, tuitas se asiertan,
y a veses, tuitas se yerran.
Mal hasen los que s'emperran
en la mala, y no resiertan.
Los hombres que se dispiertan
al golpe de lo fatal,
han de ver que pá su mal
difísilmente hay rimedio,
"porqu'el que nase pá medio
nunca v'a yegar a rial".
.................................
.................................
Cuando en noches escurasas
la ladrona comadreja
de su guarida se aleja
y va rumbo'e las casas,
dejuro en unas gordasas
gayinas, piensa sin yerro.
Y a lo mejor en el fierro
de un facón se v'a ensartar
o va derecho a "espichar"
entre los dientes de un perro.

De su rancho sale un crioyo
con rumbo a la pulpería,
y ¡aijuna! quién le diría
qu'ese es el rumbo del hoyo!
Se le presienta un embroyo;
atropeya, pega un grito;
¡como ansina estaba escrito
ayí nomás yeva el tumbo!
y ahí tienen ¡canejo! el rumbo
cambiáo en un momentito.

Ansina tuito ha de ser,
no hay güenos ni malos rumbos;
hay levantes y derrumbos
que tienen que aconteser.
El hombre no deb'e crer
más qu'en la fatalidá,
que al rumbiar p'ande uno vá
el Destino manda y juega:
si no ha de yegar, no yega,
si ha de yegar, yegará.

Munchas veses ¡si es sonsera!
siguiend'un rumbo claváo,
el Destino me ha volcáo
"como carreta en ladera".
¡Que la suerte traisionera
me ha lesionáo con eseso!
y nada estraño, por eso,
si atrás de un rumbo sertero,
¡cuántas ves, y en cuánt'ujero,
cuasi me quiebro el pescueso!

¡Cuántas veses, la ilusión
-creyend'una cosa sierta-
"como verdolaga en güerta"
cundió por mi corasón!
Msa no faltó serrasón
que me ñublara el destino.
Y ansina un gaucho de tino,
baquianaso y rumbiador,
pierd'el rumbo a lo mejor
y se queda en el camino.

Lo qu'en antes claro vía,
hoy lo miro con más calma.
¡Si en el cuerpo y en el alma
tengo marcas entuavía!
El rumbo'e la casa mía
es mi rumbo más querido;
pero siempre ando alvertido
anque por mis pagos ande,
qu'es como paloma grande
el viejo Santos Garrido.

sábado, 21 de julio de 2012

Humito


Humo de mi cosina, ¡vengativo!
Cuando dejás los tisones, antes d'echarte a volar,
¿es en nombre d'eyos mesmo; es en vengansa'e sus muertos,
que nos hasés lagrimiar?

Humito de mi cosina, ¡pretensioso!
¡Si al salir p'arriba'el techo, a veses, t'entre parás
p'agrandarte, y con envidia de las qu'están en el sielo,
vás formando nubesitas, que se van!...

Ocasiones, peresoso, pá nodir pronto p'arriba,
te vás dando güelta... güelta...
Que parese que jugás, lo mesmo que los gurises
del pobláo, cuando se ajuntan hasiendo la "rueda-rueda"!

Otras veses, como loco y asustáo,
vás juyendo... vás juyendo...
¿Es que te has güelto culebra
y disparás de tu juego?

Humito gáucho, más gáucho que tuitos los gáuchos mesmos:
si el crioyo cuasi tá muerto, si ya ni hay cuasi baguales,
¿pá qué pucha, munchas veses, al salir de mi cosina
rumbiás p'arriba estirando royos de laso en el aire?

martes, 20 de marzo de 2012

Perdiendo el tiempo

(Pinturas: Molina Campos)


¡Pucha, gurí, me dá risa
verte tán enamoráo!
T'está poniendo entecáo
el amor d'esa gurisa!
Te ha dentráo com'ojerisa
y tuito el día sismás,
no sé qué diantr'esperás...
Pero, asigún yo presumo,
si no te le "vás al humo",
es que no te le animás.

¡Si andás lleno de ataduras
como pájaro de jaula!
Atropeyá, no seas máula,
y dejate de posturas.
¡Siempre ha de comer achuras
el gaucho qu'es resagáo!
No séas tan disgrasiáo,
no esperés qu'eya te invite:
Náides te dará un "envite"
sin que antes háigas "tocáo".

¡Y qué bicho la mujer
pá entregársele de lleno!
¡Si agarra la pierna'el freno,
dispués sí, te quiero ver!
¡Pucha...! Vós vas a saber
lo que se sufre y se siente!...
No podrás meterl'el diente,
y en viéndote ansí entregáo,
te v'á tener más meniáo
"que sarandí en la corriente".

Siguiendo en esa bobada
no dentra ni con indulto,
andáte derecho al bulto,
no le reculés parada.
No li hagás ni un'aflojada
pá que apriénd'a cabrestiar;
solita se há de amansar,
y dispués que ya está ansina...
"¡Agarrate, Catalina,
que vamos a galopiar!"

El hombre siempre ha'e tener
audasia, que ansina crese:
qu'el hombre bobo padese,
y hase tamién padeser.
Y en tocante a la mujer,
nunda debe de arroyarse,
y tratar de acomodarse,
y pá'elante atropeyar;
qu'eya no quiere puntiar,
pero le gust'atajarse.

Siguiendo un juerte carteo,
a la larga no hay cortejo;
no dispresiés mi consejo,
que yo juí muy "benteveo".
Que quede siempr'en deseo;
no li hagas el juego ver,
y no ti hás d'entristeser
si te hase alguna diablura:
¡La leña más seca y dura
echa humo antes de arder!...

Sin haber sido cargáo,
nunca dá juego un trabuco;
y naides quiere un retruco,
sin haberle retrucáo.
Ansina, no seas ladiáo,
has'e tripas corasón;
aprovechá la ocasión,
"endureséle la pata":
¡La piedra'aboy'a una lata
y dá juego al islabón!...

Yo sé que tuito es bobada,
qu'esto no t'entra, borrego;
porqué, como ya estás siego,
la vés a eya y más nada.
¡Ya pegarás la rodada
que te dejar'álvertido!...
Debieran di haberse unido,
pá que no jueras sotreta,
tus años con la carpeta
del viejo SANTOS GARRIDO.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Caña

(Pintura: Molina Campos)

En segunda repetida

Ahura, pa diferensiar,
mi vers'otra ves se baña
con la virtú de la caña,
qu'es cuestión de no acabar.
Tuito es poco pá ensalsar
esto, que solo, descueya;
qu'es ansí com'una estreya
en la noche del dolor...
¡Si uno nunca está mejor
qu'enfrente di una boteya!

Vamos a seguir mentando
la bondá que l'acompaña
a ésta macanuda caña
que yo siempre estoy chupando.
Cuand'un vaso rebosando
tengo, se me cai la baba;
el alma gosa sin traba;
pero, al dirse concluyendo,
siento ese dolor tremendo
de tuito lo que se acaba!...

Güeno, amigo: Si el invierno
lo abatata con su saña,
priéndalé duro a la caña,
anque la chupe en un cuerno.
Si el Verano es un infierno
de calor, com'una fragau,
y el cuerpo se le desagua
de tanto y tanto sudar,
no deje de gorgoriar
vasos de caña con agua.

Un rimedio "de mi flor"
cuando la gripa se cuela,
es la caña con canela,
lo mejor de lo mejor.
¡Si áhura la manda el dotor
hast'a los más señorones!
Y en bautisos y riuniones,
pá mí no hay cosas más lindas
que chupar caña con guindas,
o caña con orejones.

¿Que sin poderlo evitar
se duerme com'un muchacho?
¡"Métale caña, caracho,
que se v'a "despabilar"!
¿Qué no se quiere acostar
porqué le anda matreriando
el sueño, y pasa sismando
las noches d'estrey'a estreya?
¡Chupe juert'en la boteya
que pronto v'a estar roncando!

Al romatismo, paisano,
curábamos en campaña,
rosiando muncho con caña
y sobando con la mano.
Pá un aruñón, o pá un grano,
pá un empeine o pá un nasido,
pá los tajos de un herido,
pá tuito golpe o dolor,
es la caña lo mejor
qu'en la vida he conosido.

Ansina como la caña
nos mata el dolor de un tajo,
ansina mesmo, ¡barajo!
al dolor del alma engaña.
Como mujer tiene maña,
y muncha delicadesa:
Chupa usté con contentesa
porqué sus penas mitiga,
"la manda pá la barriga
y ella se v'a la cabesa".

"Borracho y enamoráu
siempre tienen Dios aparte":
dise un reflán, que comparte
el bruto y el ilustráo.
Yo, que hasta el fondo he sondiáo
cosas de tuita calaña,
sé qu'este reflán entraña
sólo 'e l'audasia el valor:
L'audasia que dá el amor
y l'audasia de la caña.

Cuando la hembra primera,
-que m'ensartó hasta los ojos
me dejó el alma en rastrojos
con una traisión artera,
¡qué triste y qué lastimera
vía tuita la campaña!...
Una muerte honda y estraña
se coló en mi corasón...
¡Gracias qu'en esa ocasión
hay'el rimedio en la caña!

Disen, si, que su plaser
y su consuelo es mentido:
¡Ahí está el gran paresido
de la caña y la mujer!
¡Disgraciáo del que ha de crér
lo que por verdá se dá!
¡Hilo es su felisidá
que junto al juego s'estira!...
¡Si a veses, una mentira,
es mejor que una verdá!

¿Miente un consuelo, un plaser?
¡Si como verdá se siente!...
Tamién la mujer nos miente,
¡y crémos en la mujer!...
¡No es chica la suert'e crér
tuita ilusión y pavada!
Y por eso a la mosada,
crér es lo que le conviene,
¡Que dimasiáo pronto viene
el tiempo'e no crér en nada!

Esto ya vá pa patraña,
que m'está saliendo fofo;
¡si tristón y filosofo
me ha puesto un frasco de caña!
¡Cuánto he sismáo en la estraña
marcha en eses de un bebido!
Sinos de pregunt'han sido
qu'el misterio los esconde,
y que ni a gancho responde
el viejo SANTOS GARRIDO.

martes, 13 de marzo de 2012

Caña



Mano a mano

Es a usté mesmo paisano,
que lo quiero aconsejar;
tengo ganas de versiar
y está liviana la mano.
Como viejo soy baquiano
y la vista no m'engaña;
la vida me dió más maña
que a petiso chacarero;
ansí abra el ojo, aparsero,
vi'á'blarle sobre la caña.

¡La caña! ¡Dioses benditos!
Sólo al nombre, compañero,
se me pon'el tragadero
como p'haser gorgoritos.
La sensia, con sus escritos,
dise de tuita sabensia;
áhura li habla la esperensia
d'este gaucho, duro y viejo.
Siga nomás mi consejo
y riasé de la sensia.

¿Que tien'el pecho serráo
y tuese com'una oveja,
y se áhuga porque lo aqueja
un machaso refriáo?
Ya está el rimedio encontráo,
viejo, no le quede duda:
medesina macanuda,
-juera de tuita pavada-
es chupar caña quemada,
con un güen "taco" de cruda.

Si hase tiempo enfermo está
sufriendo'e la "pajariya",
pá eso es una maraviya
la caña con arasá.
Tamién caña con gutiá
es güena pá muncha cosa,
y si el dolor me lo acosa
y en el cuerpo se l'ensaña,
misture un frasco de caña
y "esensia maraviyosa".

¿Que su china "campanuda"
está enferma de la "madre"?
No se me asuste, compadre,
y dele caña con ruda.
Verá como pronto suda,
y hasta el cuerpo se le baña;
p'haserle güena campaña,
-es justo que se lo diga-
le acomoda en la barriga
un trapo mojáo con caña.

Si la boca siente asquiada
del tabac'o de otra causa,
haga unos buches, con pausa,
de caña con limonada.
Cuando la pans'afetada
de dolores, tenga usté,
no se me arroye, por qué,
no se v'a morir del chucho,
y áhi nomás, y sobr'el pucho,
tome caña con ferné.

Si tien'en el pecho un "taco"
de flemaje alborotáo,
no se abatate, cuñáo,
métale caña con guaco.
¿Que s'está poniendo flaco
y el disgano lo acompaña?
Se li ha d'entonar la entraña
si usté aseta mi consejo,
y dispasito y parejo
hase gárgaras con caña.

Si un rival sigue su güeya
y algún miedo lo acompaña,
eche pólvora en la caña
y haga escarsiar la boteya;
que dispués no li hase meya,
ni un hombre, ni un batayón;
y es capás, de sopetón,
si la pisada no chinga,
de sambuyile a Mandinga
hasta la crus el facón.

¿Que su china, en malas tretas
"se alsó como leche hervida",
y al amargarle la vida
"lo hiso arar con las peinetas"?
¡Busqu'en los libros, resetas,
pá ese dolor que lo daña!
¡Que pá disgrasia tamaña,
pá no morir de dolor,
no hayará nada mejor
que prendérsele a la caña!

¿Triste, com'un día de yuvia,
tien'el alma desolada?
¡Meta caña, camarada!
que ansí el dolor no lo engubia.
Que la caña por ser rubia,
tiene muncho de mujer,
y nos agranda un plaser,
y nos achica una pena...
¡Si al haser cosa tan güena
Dios supo lo qu'ib'haser!

Cuando perdemos la calma
por algún dolor projundo,
y crémos que tuito el mundo
se nos echa sobr'el alma,
¡cómo se ajunta y s'empalma
tuito el dolor en la entraña!
Pero ese duelo, esa saña
qu'en el corasón se afierra,
se ha de dir a la gran perra
si se le priende a la caña.

¡Si hase bién de munchos modos!
¿V'a declararse a una china?
¡Métale caña, que ansina,
le charl'hasta por los codos!
¡Por eso es, viejo, que todos,
más o menos l'han bebido!
Y áhura, paisano, le pido,
si me topa en su campaña,
le pague un vaso de caña
pa'l viejo SANTOS GARRIDO.

viernes, 1 de julio de 2011

Picanaso...

(Pintura: Rodolfo Ramos)
¡Pasan cosas lastimosas,
don Simón, en esta vida!
¡Tuito se muere y se olvida:
las personas y las cosas!
¡Pucha, que son dolorosas,
a veces, las reflesiones!...
¡Ver con rabia, que a montones,
nuestras cosas van muriendo!

¡Que se han ido deshaciendo
lo mesmo que los terrones!
¡Cuál sería el rancho a que juera
en antes, pues'el que juese,
que una guitarra no viese
colgada en la solera!
Hoy... vaya usté p'ande quiera
a cualquier rancho'e terrón,
y v'a ver, viejo Simón,
que tienen, como por gala,
en la mesa de la sala
un endiablao gramafón.

¿Y las mozas, camaradas?
¡pucha, viejo, si es al cuete!
¡Tuitas tenían su flete,
con su montura bordada!
¡Había que ver la parada
del paisano enamorao!
Sonriyéndose, embobao,
de los piecitos l'alzaba,
y presto se le apariaba
del lao d'enlasar, cuñao.

¡Ya no hay overo rosao,
ni azulejo, pa'las mozas!
Ya se han dejao esas cosas
y lo antiguo se ha olvidao...
En cualquier rancho ladiao,
con dolor de corazón,
v'a ver, viejito Simón,
confirmando esta versiada,
que hay un surqu'en la ramada,
abajo di algun galpón.

Y aqueyos gauchos d'en antes,
con Carqueja, ¿qué me cuenta?
¡Chá digo! Si es un'afrenta,
son cosas desesperantes.
¡Ya no hay gauchescos desplantes!
¡Ya se murió el chiripá!
¡La bombacha muerta está!
¡Si ya no nos queda nada!
¡Si tuito muriendo va!

jueves, 19 de mayo de 2011

Consejos (Pá un gurí)

(Pintura: Pablo Uriburu)
Antes que tu güelo empriendas,
-ya qu'es chico el pastoreo
pá'l bagual de tu deseo
que te anda pidiendo riendas-
quiero, gurí, que me atiendas
y oigas bien mi habladuría;
sos muy borrego entuavía,
ansina escuchá, ¡canejo!,
que ya sabrás por qué un viejo
tiene más luses qu'el día.

Al dentrar de apuntador
a esa carpeta temida,
and'es el naipe, la Vida,
y el Destino el tayador,
aprendé a'brir con valor;
los dos ojos pá mirár
pero no te has de olvidar
qu'en ocasiones ¡pá enojo!
cuanto y más abrás el ojo
¡más tierra te v'á dentrar!...

Con cautel'andá vansando,
dispasito, pero e'fé;
ansina, al mudar un pié,
ya estás el otro afirmando.
Pero, si andás trompesando,
haséte una reculada;
andá p'atrás, que no es nada,
tomá distancia y carcula,
"que cuanto y más se recula
es más juerte la topada".

El agua más dentradora
es la que cái dispasito.
La gayina, di a granito
come, pero hasta se atora;
si un asunto se t'empiora,
por no encontrarte "costiao",
no ti hagás el emperráo
y juyile al regoltijo:
que, "cabayo e'campo, m'hijo,
no come pasto cortao"...

Disconfiale al esplandor,
buscá la gente sensiya:
"el facón que muncho briya
no es el que corta mejor".
Sé costante y sinchador,
aprobechá tu trabajo,
Y no te olvidés, ¡barajo!
si querés adelantar
"qu'el juego, pá calentar,
debe ir siempre por abajo"...

Uno deb'e rispetar,
pa que ansina lo rispeten.
Y pa que nunca lo aprieten,
debe saber aflojar.
Al que sea le has de dar
su derecho meresido;
pero n'olvidés, te pido,
lo que áhura dise mi vos:
¡El derecho de la hós,
siempre debe ser torsido!...

Arrancate visi'o maña
de réis, y no te conduelas;
que p'acabar con las telas
hay que matar a l'araña.
Si rumbiás pa otra campaña
andá solo, no en montón.
Y confiá de corasón,
pa correr cualquier albur,
tan sólo en la Crus del Sur
y en la crus de tu facón.

No hagás causa con cualquiera;
y si te obligan, rascaté;
más tené presiente qué
"naides se rasca p'ajuera"...
Cuidate tuita sonsera,
que pa tu bien te lo pido.
Y, como no sós dormido,
has de saber colegir,
lo que te quiere desir
el viejo Santos Garrido.

sábado, 26 de febrero de 2011

Un truco e cuatro

(ILustración: Marcelo Marchese - http://mchese.net/)
-¡Don pulpero! alcansenos
las cartas y los porotos;
vamo a ganarle a estos chotos
uno "hasta el dos", "de tres dos".
Güeno, tape: las das vos,
y vos las cortás, Mariano;
cuidáme muy bien la mano,
porque, si pierdo y me tomo,
puede que te dej'el lomo
"como galop'e gusano".

¡Qu'eche copa e'muestra quiero
y lig'un truco machaso!
¡Ya estuvo el chivo en el laso!
-¿Marcho p'ayá, compañero?
-A yorar, veng'aparsero...
-¡Paisanos!: linda partida,
que de mano me convida
a cantar mi venturansa,
pués, flor... esió mi esperansa
en el jardín de la vid!

-¡Pucha viejo ligador!
¡Ya me partió por el medio!
Yo no tengo... más rimedio
que tamién cantarle flor.
-Yo nadita; ni el olor...
-Güeno: entonces, y de mano,
flor y truco, muy liviano...
-Juega solo; a mí me raja!
-¿Vamonós pá la baraja?
-Tiráte cuatro, Mariano.

¡Pa mejor a mí me toca!
-Señores!: dá mano mora,
que cuando no canta, yora,
y agua se me hase la boca!
¡Seguí ansina, suerte loca!
preparesé, com...pañuelo!
Agarr'el dos, pá siñuelo,
y ese siete que áhi lo asalta,
¡pá que les grite una "falta"
más grande que la 'e su agüelo!

-¡Oro e'muestra, compañero!...
¡"Pa su marca no hay boleto"!
¡Ahura van a ver que aprieto!
Pásamé señas, ligero!
¡Pucha el pardo, que "ternero"!
¡Ya se l'estiró el hosico!
Tien'el cuatro y el "perico"
muy lejos no se ha quedáo;
¡juegue su carta, cuñao,
que me haga pié y gano el chico!

-¿Cayao? - Toque! - Güeno: envido!
-¡Le falta un vidrio, caray!
-A su hermana... el bacaray
le gusta, tengo entendido.
-Mire que pocas le pido.
-¡La falta envido!- Pues quiero!
-Ensartart'en este ujero:
¡treinta y cuatro! y no matás!
-¡treinta y sinco! que son más!
-Ya me ca... só el agusero!

-Ahura es al ñudo la queja
tienen chico; dé, cuñao;
qu'éste v'a ser más rimiáo
que lechiguana en carqueja.
¿M'hiso señas con la oreja?
Venga: pinta e'güen color.
¡No te negués! por favor!
¡Esta te pid'orejiada!
¡Seguila, que va chumbiada!
¡Abre lirio y serás...¡flor!

-Yo también tuve un amor
por el que cuasi me pierdo,
y tengo d'él, pá ricuerdo,
una trensa y una flor!
-¡Ah pardo! si es un primor!
¡Contra flor resto, y apriete!
-Con flor quiero; treinta y siete!
-¡Ahura si no t'escapás:
¡cuarenta y dos! sinco más,
te hosicaron en el brete.

-¡Pucha pardo querendón!
¡Dar restos con treinta y siete!
-Me gustó; pero, jué al cuete,
y he pasáo por chapetón.
Ahura el güeno; es de cajón
robarlo; con ganas mi hayo.
-Puede... que lo parta un rayo;
dé las cartas, sierr'el pico;
vamo a ganar este chico,
y..."a bañarse cusco bayo".

¡Simbra qu'está di una pata!
¡Pucha con el "queso ransio"!
¡Haséte vena, Venansio!
¡Ahura robamos la plata!
-Juegue nomás esa mata.
¿Cómo si haya pa'l envite?
-En la liña. -Güeno, grite!
-Un riál envido! ¡Peludo!
-Su padre... jué macanudo
pá'l "violín" y pá'l "confite"!

-¡Quiero! retruco! ¡canejo!
-¡Vale cuatro! palangana!
-¡Quiero... ver con qué me gana.
-Pues con el "dunga", mi viejo.
-Métalé duro y parejo;
despenelós, compañero
-¿Lo vido al dos, aparsero?
Pués áhi lo tiene, pá "taco";
sáques'ese pasto'el... saco,
y dé las cartas ligero.

-Com... pañuelo, digamé:
Una flor en una tina,
¿Será flor, o Florentina?
-¡Contra flor al resto a usté!
-¡Quiero cuarenta, y gané.
-¡Me pegó en lo dolorido!...
-¡Pulpero!... Caña le pido;
eche caña de l'Habana,
que al truco náides le gana
al viejo SANTOS GARRIDO.

jueves, 24 de febrero de 2011

Espiguita'e pasto

(Foto: Alba Iris Solís)
¿Ti acordás, de gurises, di aquel juego 'e nosotros?
Vós juntabas espigas di un pastito del campo,
y dispués, di una en una, me las dibas poniendo,
con las flechas p'abajo, por la manga del saco.

Le pasabas la mano, a favor, dispasito,
y subía la espiga por lo largo del braso.
Me pinchaba las carnes más blanditas di arriba...
Y dispués, pa sacarla, me sacabas el saco.

¡Por el campo 'e la vida galopiaron los días!...
¡S'enyenó d'esperansas la manguera del alma,
qu'el amor de nosotros, com'un gaucho baquiano,
en la estansia'e los sueños di una en una pialaba!

¡Y jué braso mi alma! ¡Y vos juistes com'una
espiguita de pasto colocada en la manga!
El amor, dispasito, jué pasando la mano...
Te dentrastes, ansina, ¡hasta el fondo de mi alma!

jueves, 17 de febrero de 2011

La leche


Cuando sale de las tetas de las vacas,
calientita con la vida de las ubres,
sient'el frío de los jarros... Y en un gran sueño d'espuma,
¡Sube!... ¡Sube!...

Pero, el frío de la muerte la domina...
Un'a una se deshasen las burbujas
de aquél sueño blanco y alto
de su espuma...

Y la ponen en el juego.
Y de nuevo, al calorsito, vá soñando
su espumoso sueño blanco:
¡Se v'alsando!... ¡Se v'alsando!...

¡Pero aqueyo no es la vida! ¡Es un juego que la mata!
¡Que no puede soportarlo!
¡Adiós, sueño, blanco y alto! ¡Cómo resonga con rabia!
Y, velós, se sigue alsando...
Y se tira sobr'el juego,
¡p'apagarlo!...

El ricuerdo d'esa rabia yena tuita la cosina
por un rato...
Si jué muncha! ¡Muncha! Hasta en eya mesmo queda
un gustito medio amargo...

El sol y la tierra

El Sol es un macho
y la Tierra es hembra.
Él, di ayá de lo alto, mira enardesido
las formas redondas que siempre li amuestra...

De Invierno, ¡dejuro! ñubláos, serrasones,
largos temporales, la engüelven a eya.
Y al pasar sin verla tantos días seguidos,
se aplaca el deseo que lo abrasa y quema.

Por eso, en Invierno,
merma la potensia su mira de juego!

Ya en la Primavera,
que vien'el güen tiempo,
eya larga tuitos
sus trapos d'Invierno,
y bién disnudito
li amuestra su cuerpo...
Y él. ¡dejuramente!
se va enardesiendo...

Pá mejor, la Tierra, carpetera y diabla
como güena hembra,
dispasito, el cuerpo, tentador, redondo,
mesmo ante su vista le vá dando güelta...

Y él la mira tuita...
Y esa yamarada qu'engendra el deseo,
en la niña'el ojo
li arde como juego!

La pasión tan grande del Sol, la contagia,
y hasta la resecan esos largos besos...
Y se abr'en mil bocas, ¡vensida! ¡sedienta!
Y por eyas dentran los besos de juego.

Dipués viene l'agua. Las bocas se sierran;
pero adentro quedan calores de besos...
Y puede que ansina, con eso, tan solo,
ya queden cumplidos los amores d'eyos.

¡No al ñudo en Verano
la Tierra se seca!
¡Y el Sol es un juego
que achicharra y quema!

Espuelaso



¿Por qué pucha se apura el cabayo
al sentir el ruido
que li hase la boca al chupar los labios?
¿Por qué lo espuelea tanto ese chasquido?

¡Vaya uno a saberlo!...
Sin embargo, a veses,
me pasa lo mesmo:

Cuando nuestras bocas, ganosas, se aprietan
en un largo beso,
y ansí, al separarse, resuenan en el aire
ese ruido seco, qu'es com'un guascaso,
siento qu'el deseo,
mesmo que un cabayo,
vá tranquiando juerte
menudiando el paso...

Y por eso pienso que, del mesmo modo,
deseo y cabayo,
sienten ese ruido
com'un espuelaso.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Carpeta y chapetonada

(Pintura: Molina Campos)
I

-Güeno!, sí, chiruso;
pero, acá, no quiero!
-¿.................?
-Sí!... Tuitos sestean.
-¿.................?
-¿Dir pá'l monte?... Güeno...


II

-Ya estamos yegando... -Mirá: yo no sigo;
vamos a dar güelta; tengo mucho miedo!
- ¿Y áhura? ¿Vos sos loca?
- No: pero no sigo. No quiero!

-Y por qué, chirusa? -Porque no, te digo!
-¡No seás mal'ansina!... ¿Pá qué me hasés eso?
-Dejáme, no quiero!... Me voy pa las casas.
-Pues andáte al diablo. Reventá, ¡canejo!

III

"Chiruso querido: vení luego e'noche,
que yo a vos te quiero con tuitas mis ganas.
Tengo munchos besos pa darl'en la boca.
Vení, perondáme. Tu china: Sipriana."

IV
-¡Vinistes!... -Cayáte! No seás sinvergüenza!
¡Pucha! Las mujeres!... Yo no las entiendo!
¿Pá qué te parastes? ¿Pá qué distes güelta?
¿Pá qué m'escribistes? ¿Qué buscás con esto?
-Güeno, mi chiruso... ¿Pá qué juistes sonso,
y no me obligastes que siguiera diendo?

Dispués del aguacero


Ha yovido con juria! Tá fieraso el camino!
El arrastr'e las agua jué yevando la tierra
que tapaba las piedras que hoy si amuestran picudas.
Lo han labrao chaparrones que cayeron con juersa.

¡Tá fieraso el camino!
De mi rancho yo veo que al crusar los cabayos,
hostigáos por las piedras que les ruempen las patas,
como hasiendo pininos, ván gatiando, espiadasos.

Una ves... Yo era moso; medio bobo, ¡dejuro!
Vide bien la tormenta que di arrib'amagaba,
y dejé que los chorros di agua juerte cayeran
en el campo lisito qu'era entonses mi alma.

El camino, parejo, que por eya crusaba,
quedó ansina como este que las aguas labraron:
Puras piedras de punta, canaletas y sanjas:
las tierritas di arriba, ¡a la pucha marcharon!

Por un tiempo, ¡dejuro! al dentrar "animales"
de pesuñas tiernitas, delicadas y blandas,
daban güelta muy pronto, disparando e'las piedras,
con las patas sangrando de deshechas y espiadas.

El polvito que güela del correr de los días
al camino del alma jué cayendo... cayendo...
S'enyenaron las sanjas, se taparon las piedras,
y quedó, con el tiempo, tuito e'polvo cubirto.

El rosío e'los sueños qu'en las noches caia:
serrasón d'esperansas que las albas trujieron,
jué mojando el polvito que cayó en el camino,
y el pisón de los años lo dejó como nuevo.

Y otra güelta pudieron transitar "animales"
de pesuñas tiernitas, delicadas y blandas...
¡Era güeno el camino! ¡No se vián las piedras!...
¡Y denguno s'espiaba!

Eso sí, que las aguas, a la pucha se jueron...
Si amagaba tormenta, m'enserraba en mi rancho,
y tranquilo esperaba que se jueran las nubes,
bien tapáo, por las dudas, con un poncho machaso...

¡Ahura es linda la vida!... Por un ancho camino
ván los días, al tranco, dispasito crusando...
¡Quiero verte, aguasero, que vandiés éste poncho!
¡Quiero verte, tormenta, que me vuelques el rancho!...

Hablando solo

(Pintura: Molina Campos)
Mientras hirve l'agua
..........................
¡Don Andrés me dijo
que mi haya más gordo,
y que áhura paresco
que juera más moso!...
¡Desirm'esas cosas!
¡Pucha! viejo sonso!
¡Ni quiero pensarlo!
¡Qué vi'á estar más moso!
¡L'alma, ya de vieja,
es purito escombro!
Mi cara y mi cuerpo
no disen tampoco
los años que tengo...
¡Qué vi'á estar más moso!

¡Ahi'stá mi cabayo!
¡Claváo el cotejo!...
Ya de taloniarlo
me tení'hast'al pelo,
y hase nueve meses
lo ech'én un potrero!
Hoy, cuánto lo vide,
salté de contento.
¡Tán lindo, tán gordo,
pelecháo y yeno!

Me apuré a'garrarlo
y a meterl'el freno;
lo ensiyé, y ganoso
le horqueté mi cuerpo,
p'agarrar pá'l campo
tragando vientos:
le hundí las espuelas,
m'ech'én el pescueso...
¡Y arrancó a un galope
como e' perro viejo!...

¡Pucha!... Con la rabia
lo crusé a lasasos!
Y nada!... Lo mesmo,
que antes de soltarlo,
hase nueve meses
estragáo y flaco!...
Dispués... ¡la tristesa
que me dió el cabayo!
Me abajé, y de frente,
me puse a mirarlo...
Ahura estaba gordo,
como pá bañarlo
con un buche di agua,
como disen tantos.

El ju'én otro tiempo
güeno y voluntario.
Pero, es qu'es al ñudo...
¡Los años! ¡Los años!...
No hay güelta que darle...
¡Tuito se v'al diablo!
¡Pucha con la vida!
¡Pobre mi cabayo!
¡El mesmo sotreta
di antes de largarlo!...

Monté y al tranquito
volví pa los ranchos...
Y he pasáo el día
sismeando... sismeando...
Don Andrés me dijo
qu'estoy remosando...
¡Yo pensé lo mesmo
del pobre cabayo!...
Y dispués... ¡La pucha!
¡Qué cotejo esato!
Los dos, igualito,
tamos remosando!...

¡China!... La caldera
y'astá resongando:
apuráte, m'hija,
y empesá el amargo.
-¡Vaya! Por fin, viejo,
te vas alegrando,
que has pasáo el día
como matreriando.
¿Ahura estás contento?
-¡Pucha! No vi'á estarlo!...
Don Andrés me dijo
qu'estoy remosando!...

viernes, 11 de febrero de 2011

Año nuevo

(Pintura: Molina Campos)
Año nuevo, ¿qué trairás
p'al pobre que nada espera?
¿Cambiará su "suerte overa"
sólo porque vos yegás?
Pa mí serás uno más
en la tarja de mi vida,
y te doy la bienvenida
por saber que a tu yegada
me asercás a la largada
de la última partida.

Yo nada espero de tí
-ya seas güeno o fatal-
porque sé qu'el bien y el mal
están adentro de mí.
Pero no importa, seguí,
mentinos felisidá;
cremos, por nesedidá,
que v'a ser linda la vida,
y una mentira creída
vale lo que una verdá.

Año nuevo, qu'enancada
trais una nueva ilusión
p'al sonso del corasón
que no deb'esperar nada;
al festejar tu yegada
aislándome pa sismar,
hasta me has hecho cantar
y me alegro más con ésto
que si me fueras pretesto
pa comer y pa chupar.

Alma mía, que sentistes
ansina com'un renuevo
al soliart'el año nuevo
los guiñapos conque vistes;
alma, que olvidás los tristes
años, de penurias yenos,
y qu'estás como d'estrenos,
desime: ¿qué festejás?
¿El peso de un año más
o el alivio de uno menos?

¡Como tuitos!


Ama el pájaro su nido
qu'entreteje con primor;
ama el lindo picaflor
su bosque más preferido.
Ama el galán sedusido
a su dueña, qu'es su guía.
Ama el amor l'ambrosía
cuando los pechos s'inflaman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Am'a la témida flor
estasiada en la hermosura
la brisa, que le mormura
dulses palabras de amor,
la golondrina al calor
tamién ama con porfía;
aman a la selva unbría
las aves que en ella claman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Ama la ola plañidera
al viento que l'arrebata;
ama el avaro a la plata,
por ella se desespera.
Ama el hombre en su carrera
tuito plaser y alegría;
aman las flores al día
pues en él su olor derraman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

Ama con tristes quereres
la tumb'al siprés costante;
a su barca el navegante
ama con muchos plaseres.
Tamién las güenas mujeres
esentas de tiranía,
con tierno amor sin falsía
a sus amantes proclaman;
ansí, como tuitos aman,
yo te amo, chirusa mía.

No soples ansina


Pa que no s'estinga al dejarlo, al juego,
y hayarlo prendido cuando se precisa,
si ajuntan las brasas
y se deja tuito tapao con senisa.

Ansina la mano piadosa'e la bida,
cuando ya si apocan los juegos del alma,
hase un montonsito,
y l'echa senisas, que guardan las brasas...

¡Andate, chinita! Mi fogón es chico!
¡Dejá quieto el juego! ¡No soplés ansina!
¡No sea que güelen
tuitas las senisas
con que y'hase mucho
lo tapó la bida!

¡Andate, chirusa!
¡No soples ansina!

Tu ricuerdo


¡Silbando sus rencores diba el viento!...
Yo miraba'e la puerta de mi rancho,
cuando bide que arriba, muy arriba,
diba bolando un papelito blanco.

¡Un papel en el aire pu'estos campos!
¿Di ande puchas el biento lo traería?
Y p'ayá rumbo al abra de las sierras,
al poco rato se perdió de bista.

La otra tarde, plantao así en la puerta
del rancho de mi alma, taba serio,
cuando'e repente atropeyó silbando
el pasao, hecho biento de ricuerdos.

¡Qué juersa pa escarbar que había tenido!
Tu nombre que hace mucho'taba muerto,
enterrao en el polbo'e tantos años,
¿di ande, canejo, me lo trujo el biento?

Jué al dentrar el setiembre de mi bida,
hase, ¡ni sé qué caterbada de años!,
cuando bandiastes el alambre'e mi alma
pa dar una güeltita por sus campos.

Y enseguida te juistes a la pucha,
no sé si disparándole a mis perros...
¡la tierra que los años, dende entonces,
jueron echando sobre tu ricuerdo!

Y clarito pasó po'ante mis ojos
-que asombraos, pa mirarlo se me abrieron-
igual, lo mesmo qu'el papel blanquito
qu'el otro día se yebaba el biento.

¡Tu ricuerdo en el aire, po'estos campos...!
¿Di ande puchas el biento lo traería?
Rumbo al abra'e las sierras de la pena,
al poco rato se perdió de bista.