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domingo, 27 de octubre de 2019

Colorao, Colorao...! (Tango campero)



Un relámpago, a lo lejos,
cruzó como puñalada,
y un trueno, tras el reflejo,
rodó en la sombra angustiada.

Una carreta cargada
con un farol titilante
se ve hamacando, cansada,
siempre sendero adelante.

Hay ansias de pasar pronto
del repecho al otro lao;
después, déjelo que llueva,
cuando estemos resguardaos.

Colorao, Colorao...!
Siempre sobón. . .!
Colorao, Colorao...!
Ay, bueycito regalón. . .!

Qué pucha, la loma negra,
hoy es como nunca 'e larga. . .!
Empezó a chispear; por suerte,
llevo tapada la carga:

la seda, el paño, la sarga,
la yerba y la medecina,
no corren el riesgo, y menos
el pañuelo de mi china.

Ya ventió pa' la querencia
el 'Hosco', y pega un envión;
el Colorao, como siempre,
tan pesadazo y sobón.

Colorao, Colorao...!
Siempre sobón. . .!
Colorao, Colorao...!
¡Ay bueycito regalón. . .!

Gracias a Dios, que pasamos
muy a tiempo la cañada,
pues cuando crece es difícil
salvar de alguna volcada.

Ya diviso la ramada
y la luz de mi ranchito;
picanearé al Colorao
despacito, despacito...

Qué pucha, si el 'Hosco' tiene
mas apuro que los dos. . .!
Deja que llueva, que el agua
es la bendición de Dios.

Colorao, Colorao...!
Siempre sobón. . .!
Colorao, Colorao....
¡Ay, bueycito regalón....!



domingo, 27 de agosto de 2017

A mi morocha o "Sos la morocha gentil" ( Estilo)

(Pintura: Molina Campos)


Sos la morocha gentil
de negro pelo trenzao,
la de labios colorados
como pimpollo de abril.
La que ha sido en el pensil
envidia de los colores
la que ha nacido entre flores
y se ha arrullao con la luna,
criolla nacida en la cuna
del alma de mis amores.

Yo te he visto en los juncales
y al mirarme, tus ojazos
lanzaban vivos chispazos
como rayos infernales.
Me dejaste las señales
de no se qué maravilla,
pues en la cercana orilla
al verte cruzar, paloma,
florecieron en la loma
hasta el cardo y la gramilla.

Pero, ¿qué yuyo endiablao
me diste a tomar, morena,
que no adivino la pena
que el pecho me ha trastornao?
Si es el recuerdo sagrao
de tus ojazos tristones
que me ha encajao a tirones
esta pasión que me estruja,
decime quién te hizo bruja
pa’ envenenar corazones.



domingo, 29 de enero de 2017

El cardo azul (Estilo) / "Flor de cardo"


Entre mil flores silvestres,
en un campo muy gallardo,
se alzaba un virtuoso cardo
con sus penachos de tul
y del rocío las perlas
blanquecinas parecían
y bañadas se veían
las hebras del cardo azul.

Que contraste caprichoso
en ese instante ofrecía,
al ver que el sol deshacía
ese manto virginal;
en finísima llovizna
caían las gotas al suelo
y tan azul como el cielo
el cardo otra vez quedaba.

Pobre flor que el olvido
te dejó tu jardinero
batida por el pampero
pierde fragancia y color,
tu pureza y tu hermosura
para siempre la perdiste
y ya no eres la que fuiste
nada te queda de flor





La letra de esta canción utiliza las dos primeras octavas de un poema titulado "Flor de cardo", publicado en 1899 en la revista El Fogón y firmado por la poetisa Isabel Cecilia Canavery. La tercera estrofa cantada por Gardel en su grabación de 1919 es de autor desconocido, atribuida a Gardel y Razzano. En las grabaciones realizadas por el Zorzal en 1929 y 1930, la tercera estrofa está tomada del estilo "Pobre flor" de autor anónimo que el cantor había registrado, para el sello Columbia, en 1912. Este hecho hizo creer que “Pobre flor” y “El cardo azul” eran una sola obra de Isabel Canaveri de la que Gardel, en cada caso, utilizó distintas partes de la misma.

Lo que más contribuye a mantener esta confusión es el hecho de que ambas letras, tratan un tema, aparentemente, similar utilizando la misma estructura literaria en sus estrofas.

Sin embargo, analizando ambas obras con cierto detenimiento se advierte que los temas desarrollados tienen distintos enfoques: la grabación registrada en el año 1912, según vimos oportunamente, está desarrollada sobre el manejo de un lenguaje muy simbólico en tanto que la redacción de Isabel Canaveri corresponde al lenguaje llano o directo.

Anotamos aquí la versión original y completa del poema de Isabel Canavery enviada por nuestro amigo don Carlos Raúl Risso.

FLOR DE CARDO

Entre mil flores silvestres
en el campo, muy gallardo,
se alzaba un vistoso cardo
con su penacho de tul,
y del rocío las perlas
blanquecinas, lo cubrían,
y nevadas se veían
las hebras de cardo azul.

¡Qué contraste caprichoso
en ese instante ofrecía,
viendo que el sol deshacía
aquel manto virginal;
y en finísima llovizna
caer las gotas al suelo
y tan azul como el cielo
el cardo otra vez quedar!

Acierta á pasar un día
de la planta muy cercana,
incauta niña, y ufana
al cardo se dirigió:
¡Que flor tan linda! se dijo,
que bello color ostenta,
es como el cielo, y contenta
cortarla en vano intentó.

Porque ¡ay! ella no sabía
que el azul vivo y hermoso
de ese cardo era engañoso,
y á asirlo va cón afán;
y estiende su nívea mano
porque ella no se imagina
que las agudas espinas
ocultas tras él están.

Toma la flor y al instante
su blanca mano de nieve
la separó, porque aleve
aguda espina la hirió:
y bañada por el llanto
huyó la niña inocente
con la tristeza en la frente
y herido su corazón.

Como ese cardo engañoso
que con majestad estraña
alza sus flores, que baña
el rocío matinal;
así la triste apariencia
vestida de hermosas galas,
cierne sus siniestras alas
ocultando la maldad.
                           Quilmes, Noviembre 1899

Versos de Isabel C. Canavery

(Textual de Revista “El Fogón” Nº 52 del 30/11/1899

Montevideo, R. O. del Uruguay)


"Pobre Flor" (Estilo)

Pobre flor que en el olvido
me dejó su jardinero.
Vas y va por el pampero
lleno de fragancia y color;
su pureza y tu hermosura
para siempre la perdiste.
Ya no eres lo que fuiste
ya nada te queda de flor.

Ya no viene el picaflor,
como en tus horas de amores,
para mirar los primores
que la natura te dio.
Y la misma mariposa
pronto te acariciaba…
la que tanto te adoraba
para siempre te perdió.

Ya no brillan los encantos,
de tu galana hermosura;
ya no tiene la frescura
que ayer la vida te dio.
El tiempo sin primores
sin sol, solo y sin estrellas
ya no alarga mi existencia
con la sombra se perdió.


("Anónimo" compuesto en 1913; ...letra adjudicada a José Razzano)



viernes, 27 de enero de 2017

La China Fiera


(Pintura: Molina Campos)




Dicen que mi china es fea
y se parece al carpincho,
que su voz es un relincho
y su boca una tranquera.
Que es una prienda cualquiera
del mesmo valor que el cero,
que tiene el andar zaguero
igual al de mi potranca,
que es vizcáina y medio manca,
¡yo sin embargo la quiero!

Que sus ojos son candiles
ya cuasi cuasi apagaos,
y andan como disertaos
su pareja de cuadriles.
Y que en lo tocante a ardiles
más espuma da el puchero,
que tiene manchao el cuero,
que es guasota y nariguda,
chueca, botija y panzuda,
¡yo sin embargo la quiero!

Que es una vieja chancleta,
haragana y comadrona,
cachacienta y pesadona
lo mesmo que la carreta.
Que es una troya su jeta
y su cabeza un caldero,
que es un loro barranquero,
que es más agria que el vinagre,
que tiene cara de bagre,
¡yo sin embargo la quiero!

Dicen que por lo arrestada
se parece a una culebra
y que de gusto se quiebra
lo mesmo que marejada.
Que es una china emperrada,
que es más chillona que el tero,
que sopla como el Pampero
no bien la rienda le dejo,
que esto y aquello, canejo,
¡yo sin embargo la quiero!



miércoles, 24 de agosto de 2016

Tristeza Gaucha (Estilo)





Solemne y muda la noche, 
sobre el campo dormitando, 
va la grandeza aumentando 
del paisaje con su broche. 
La luna haciendo derroche 
de su luz azul turquí, 
le da un tinte carmesí 
a la muda serranía 
y es cada sombra un vigía 
del dolor que vive allí. 

Entre ese tono grisáceo 
que domina el horizonte 
se ve cual un mago al monte 
majestuoso ante el espacio. 
El sauzal austero y lacio 
que circunda la ladera 
da su nota plañidera 
y el rumor de una vertiente
marca las notas doliente 
con el ¡ay! de una tapera . 

Alma gaucha que solloza 
en las ramas y en los nidos, 
en los recuerdos ungidos 
de ternuras amorosas. 
Al verte morir,  mimosas 
cantan las aves por ti, 
con pucheros de gurí 
el sol llorando se asoma 
cuando por sobre la loma 
canta el viento su  ¡ay de mi! 




martes, 16 de agosto de 2016

Mi manta pampa (Zamba)



Aquella mantita pampa
que pa’ una fiesta me diste,
de envidia me la han llevao
y es por eso que ando triste.

Manta querida
que ella tejió,
¿quién fue el ingrato
que te llevó, que te llevó?...

En memorable carrera,
tuve momentos de halago,
llevaba mi manta pampa
el mejor pingo del pago.

Manta querida,
sin tu calor
no tengo amigos
ni tengo amor, ni tengo amor...

Después que fuiste mi orgullo,
que con placer te lucía,
¿quién sabe qué mano cruel
vino a tronchar mi alegría?

Manta querida,
volvé otra vez;
no seas ingrata:
no me dejés, no me dejés...




domingo, 31 de julio de 2016

Caminito soleado (Canción criolla)




Claro caminito criollo
florido y soleado,
con pañuelo bordeado
vos me viste pasar.
Mientras los pastos amigos
que saben mi anhelo,
como dulce consuelo,
su verde saludo
me hacían llegar.

Cruzando montes y valles,
con alas venía
mi pobre carreta,
con su carga de esperanzas
las ruedas le hacían
al viento gambetas.
Y cuando ya atravesaba
la hondura del valle
de lenta corriente,
una congoja naciente
detuvo su impulso
parando su andar,
porque en ese arroyito
a veces tus ojos
se saben mirar.

Y así que vi su casita
de puro celoso
me sobró el pampero
para contarle chismoso
que traigo en mi apero
mil prendas de amor.
Para su pelo una cinta
que llevo escondida
de lindo color.
Para sus labios mi antojo
y para sus ojos
un claro cristal,
y pa' su blanca garganta
el criollo que canta
tiene este cantar.

Claro caminito criollo
florido y soleado,
quiero yo que se asombre
cuando ella me nombre
al verme llegar.

miércoles, 11 de mayo de 2016

La madrugada (Canción)


(Pintura: Rodolfo Ramos)

¿No ver a tu corazón?
--¿qué dice usted?--
Adorada prenda querida,
así ha de ser.

Y verás que por tu amor
--¿qué dice usted?--
estoy al perder la vida,
así ha de ser.

No te duermas mi querida
no te duermas mi adorada,
que viene aclarando el día
la madrugada.

Estoy al perder la vida,
--¿qué dice usted?--
En la agonía muy fuerte,
así ha de ser.

Al verte todos los día
--¿qué dice usted?--
mis ojos lloran por verte
así ha de ser.

No te durmas mi querida,
no te duermas mi adorada,
que viene aclarando el día
la madrugada.

Soñé que el fuego se helaba
--¿qué dice usted?--
y que la nieve se ardía,
así ha de ser.

Y por soñar imposibles
--¿qué dice usted?--
soñé que tu me querías,
así ha de ser.

No te duermas mi querida,
no te duermas mi adorada,
que viene aclarando el día
la madrugada.

Año 1917-



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Investigación de don Armando Lofiego

LA MADRUGADA

Tras la grabación de “El moro” el Dúo Gardel-Razzano, lleva al disco la canción “La madrugada” que pertenece al guitarrero y cantor cuyano Saúl Salinas, compañero de correrías junto a Gardel y Razzano en los primeros tiempos.
“La madrugada” es una canción influenciada por el folclore mexicano, al que Saúl Salinas era tan afecto, pues se trata de una canción con la que el galán suele cortejar a la mujer despertándola por la mañana cantándole lo que los mexicanos llaman una “mañanita”.

No te duermas mi querida
No te duermas mi adorada
Que viene aclarando el día
La madrugada...

La “mañanita” es el tipo de canción equivalente a lo que en el Río de la Plata es la “serenata”. La diferencia está en las horas en que se le entona a la mujer amada. La “mañanita” se brinda durante las primeras horas del día para despertar a la mujer, mientras que la “serenata” es ofrecida, con las mismas intenciones, en las horas en que cae el “sereno” (de ahí el nombre de “serenata”), por lo general a la medianoche o en horas cercanas a la medianoche.
La afición que Saúl Salinas tenía por las canciones mexicanas la adquirió durante la época en que atendía un negocio dedicado a la venta de discos en su Provincia natal, San Juan. Allí conoció, a través de las grabaciones, a los artistas más destacados de la canción de aquel país y a las canciones mexicanas de moda por aquel entonces.
Una copla bastante frecuente por aquellos tiempos en las canciones de amor decía:

Soñé que el fuego se helaba
Y que la nieve se ardía
Y por soñar imposible
Soñé que tú me querías.

Esta copla era adaptada frecuentemente en las canciones que tenían como objetivo conquistar a la mujer amada y en el repertorio de Gardel aparece nuevamente incluida en la famosa canción chilena “Ay, ay, ay” de Osmán Pérez Freire.

Fuente:  http://carlosgardelxxi.blogspot.com.ar/2016/02/la-madrugada-1917.html

domingo, 16 de agosto de 2015

Pobre gallo bataraz (Estilo)







Pobre gallo bataraz,
se te está abriendo el pellejo.
Ya ni pa' dar un consejo,
como dicen, te encontrás,
porque estás enclenque y viejo,
¡pobre gallo bataraz!

Pero en tus tiempos, cuidao!
con hacer bulla en la siesta,
se te paraba la cresta
y había en la arena un finao.
Y siga nomás la fiesta
porque en tus tiempos, ¡cuidao!

Era de larga tu espuela
como cola de peludo.
Y a más de ser entrañudo
eras guapo sin agüela,
porque hasta el más corajudo
sintió terror por tu espuela.

Si en los días de domingo
había depositada,
ya estabas de madrugada
sobre el lomo de mi pingo.
Había que ver tu parada
pocas plumas el domingo.

Y si escaseaba la plata
o andaba medio tristón,
entre brinco y reculón,
me picabas la alpargata
como diciendo: “-Patrón,
ya sabe si anda sin plata”.

Pobre gallo bataraz,
nunca te echaré al olvido.
Pimentón y máiz molido,
no te han de faltar jamás.
Porque soy agradecido,
¡pobre gallo bataraz!







jueves, 13 de agosto de 2015

Sos mi tirador plateado (Estilo)


(Foto: Francisco Ayerza: "Escenas del campo Argentino")



Sos el tirador plateao
que a mi chiripá sujeta, 
sos eje de mi carreta, 
sos tuce de mi tostao, 
sos el pañuelo bordao
de un pobre gaucho cantor, 
sos la prienda más mejor
de mi chapeao de paseo,
sos yapa de mi sobeo
sos trienza de mi arreador.

Sos la mata'e culandrillo
que crece en el manantial,
sos vaina de mi puñal, 
sos la barda donde trillo; 
sos ala de mi lomillo
de trabajo brasilero, 
sos yesca de mi yesquero,
sos paño de mi bombacha,
sos potranca criada a guacha,
por eso tanto te quiero.

Y pensar que me guardás
en tu pecho un rinconcito
donde llamea un fueguito
que no se apaga jamás...
Yo siento alzar más y más
la llama en mi idolatría;
pues mi mayor alegría
y mi sueñito mejor
es jinetiar en tu amor
y maniatarte al alma mía.


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Recomendamos vistear el siguiente "lazo" virtual donde don Marcelo O. Martinez desarrolla un sesudo estudio acerca del origen de esta canción con la cual hizo su debut el "Zorzal" criollo don Carlos Gardel.
Ver:  http://gardel-es.blogspot.com.ar/2012/04/la-cancion-del-debut-sos-mi-tirador.html


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El verso original le correspondería a Oscar Orozco Castell aparecido en la revista "El Fogón", bajo el seudónimo "Un Oriental" y decía ansí:


RETRUCO:

                        "Para la señorita S. O.

                Casi ni pegué sentada
          Cuando bombeando El Fogón
          Leí tamañasa canción
          A «Un Oriental» dedicada.
          Y en la trama delicada
          De los versos camperasos,
          Sentí sonidos de lazos, 
          Sentí ruidos de caronas, 
          Armonías de bordonas 
          ¡Y chasquidos de chirlazos!

               Como creo soy galante 
          Y paisano de una pieza, 
          Con la mayor gentileza 
          Quiero salir adelante, 
          Y á la brisa murmurante 
          Le pide mi inspiración 
          Que la ayude en la ocasión 
          Para cantar á la china, 
          A la morocha divina 
          Que inflama mi corazón.

               No me puedo acostumbrar 
          A estar tan lejos de ti 
          Y á no comer camoatí 
          De aquél que me solés dar; 
          Y aura te quiero endilgar 
          Pa que veás mi fino amor, 
          Con todo esmero y primor 
          Como sólo tú mereces, 
          Todo lo que le pareces 
          A tu gaucho parador.

          Sos el tirador platiao 
          Que mi chiripá sujeta, 
          Sos eje de mi carreta, 
          Sos tuse de mi tostao, 
          Sos mi pañuelo bordao, 
          Sos mi gachito cantor, 
          Sos la prenda más mejor 
          De mi chapeao de paseo
          Sos yapa de mi sobeo 
          Y trenza de mi arriador.

          Sos mata de culantrillo 
          Que crece en mi manantial, 
          Sos vaina de mi puñal,
          Sos la parva donde trillo, 
          Sos ala de mi lomillo 
          De trabajo brasilero, 
          Sos yesca de mi yesquero, 
          Sos paño de mi bombacha,
          Sos potranca criada guacha…
          Por eso tanto te quiero.

          Sos el pihuelo machazo 
          De mis fuertes nazarenas, 
          Sos consuelo de mis penas, 
          Sos argolla de mi lazo, 
          Sos el pasador lindazo 
          Que trenzo con finos tientos, 
          Sos los alegres acentos 
          Que á mi guitarra querida 
          Pa pasar mejor la vida
          Arranco en tristes momentos.


          Quisiera desparramar 
          Florcitas por tu camino
          Para que tu pié divino
          No se fuera á lastimar,
          Y te quisiera explicar
          Pero á explicarte no acierto,
          Que tú sos el cielo abierto
          Donde quisiera subir
          Pa allí quedarme a vivir
          Como pampa en el desierto.

                                    Un Oriental.

            Enero 1900"



(Foto del Catálogo de "La Rastra y el tirador" en la Pampa y Mesopotamia del Museo Las Lilas de Areco)

El lazo (Estilo)



Trenza de ocho, tradición
que va entrando en la leyenda
con el tirador, la prienda,
el chiripá y el facón.
El anca del redomón
ya no siente tu caricia,
ni la china ¡esa delicia!
se acomoda sobre el rollo
con su carne de pimpollo
y sus ojos de malicia.

 Por el triunfo de tu bando
estás ligao a la historia
que ande hubo que ganar gloria
siempre andabas culebriando.
Con Güemes estabas cuando
se le cuadró al poder real
y el emblema nacional
impuso a los chapetones,
tomándoles los cañones
por lujo y volcando un pial.

 Zumbando en los entreveros
fuiste terror de la indiada
en esa época pasada
de malones traicioneros,
en los combates camperos
si alguna vez te ha apurao,
un salvaje retobao
que se vino sobre el lazo,
resonó su cimbronazo
como cordaje templao.

 Ya ni es criollo el malacara,
ni te floriás en la yerra,
ya te vas lazo'e mi tierra,
ya te han dao vuelta la cara.
Entre orquetas de tacuara,
nuevito y bien jabonao,
vas a concluir estaquiao
junto al galpón de ladrillo,
secándole el calzoncillo
algún 'nación' acriollao.

Año: 1926




lunes, 27 de abril de 2015

Guitarra, guitarra mía (Estilo)




Guitarra, guitarra mía,
por los caminos del viento
vuelan en tus armonías
coraje, amor y lamento.
Lanzas criollas de antaño
a tu conjuro pelearon,
mi china oyendo tu canto,
sus hondas pupilas de pena lloraron.
¡Guitarra, guitarra criolla,
dile que es mío ese llanto!

Azules noches pamperas
donde calme sus enojos,
hay dos estrellas que mueren
cuando se duermen sus ojos.
Guitarra de mis amores,
con tu penacho sonoro
vas remolcando mis ansias
por rutas marchitas que empolvan dolores.
¡Guitarra, noble y querida,
calla si ella me olvida!

Midiendo eternas distancias
hoy brotan de tu encordado
sones que tienen fragancias
de un tiempo gaucho olvidado.
Cuando se eleva tu canto
como se aclara la vida,
y a veces tienen tus cuerdas
caricias de dulces trenzas renegridas.
¡Como ave azul sin amarras
así es mi criolla guitarra!

martes, 14 de agosto de 2012

Atardecer (Estilo)


Ya la tarde declinaba,
en el lejano horizonte.
Junto al picacho de un monte,
Junto al picacho de un monte
suave el sol se desmayaba.

Dicen los de esta payada
que se había quedao atrás;
de la hacienda montaraz
apenas se oía el bufido,
y al rato quedó dormido,
y al rato quedó dormido
el campo en silencio, en paz.

Del alfalfado tapiz
percibiase el aroma
y silbando por la loma,
y silbando por la loma
iba inquieta una perdiz.

De su cueva salió el cui
en camino al cajonal,
y con su calma habitual
un buey descansaba echao,
como si hubiese encontrau,
como si hubiese encontrau
la piedra filosofal.

Ya la noche se venía,
paso a paso, lentamente,
silenciosa y elocuente,
silenciosa y elocuente
como la tristeza mía.

Al rato ya se veía
temblando dentre el montón
y como improvisación
de su nacarada cuna,
brilló tranquila la luna,
brilló tranquila la luna
lo mesmo que un mancarrón.




lunes, 2 de julio de 2012

A mi morocha (Estilo)

(Dibujo: Carlos Montefusco)


Sos la morocha gentil
de negro pelo trenzao,
la de labios coloraos
como pimpollo de abril.
La que fuiste en el pensil
envidia de los colores,
la que ha nacido entre flores
y se ha arrullao con la luna,
criolla nacida en la cuna
del alma de mis amores.

Yo te he visto en los uncales
y al mirarme, tus ojazos,
lanzaban vivos chispazos
como rayos infernales.
Me dejaste las señales
de no se qué maravilla,
pues en la cercana orilla
al verte cruzar paloma,
florecieron en la loma
hasta el cardo y la gramilla.

Pero, ¿qué yuyo endiablao
me diste a tomar, morena,
que no adivino la pena
que el pecho me ha trastornao?
Si es el recuerdo sagrao
de tus ojazos tristones
que me ha encajao a tirones
esta pasión que me estruja,
decime quién tu hizo bruja
pa’ envenenar corazones.

martes, 22 de mayo de 2012

Canción agreste (Milongón)

(Pintura: Mariana Sandes)

Lindo es el primer albor
que viene anunciando el día
y tras de la serranía
repunta el astro mayor,
todo cambia de color
dándole el sol sus reflejos
y se distingue, a lo lejos,
de los campos el verdor.

Canta el pájaro primero
anunciando la mañana,
y en tanto la hacienda ufana
pastorea en el potrero,
el grito del teru-tero
se escucha desde la loma
y mientras el sol asoma
suelta su trino el jilguero.

Y cuando el sol ha llegao
dando luz, amor y vida,
de aquella región dormida
tuito el mundo ha despertao,
el criollaje preparao
para su quehacer temprano
y es lindo ver por el llano,
en movimiento, el ganao.

La tremenda algarabía
se escucha de trinos suaves
que del monte dan las aves
como saludando el día,
y allá por la lejanía
como visiones secretas
van cargadas las carretas
cruzando la pampa mía.



jueves, 10 de mayo de 2012

La pena del payador (Valseao)



La tarde en el poniente su poncho recogía
peinando entre sus flecos un copo de arrebol,
y el hilo de la noche, que en ancas se venía,
bordaba en seda negra los pétalos del sol.

Llorosos los yuyales doblábanse al pampero
y el viejo 'e la carreta, picando al buey sobón,
atrácase a la férrea rejilla del pulpero,
haciendo para el viaje su gaucha provisión.

Balando las ovejas, se agrupa la majada,
tirando pa' las casas en busca del corral.
Y el tero centinela, soldado de avanzada,
vigila que el indiaje no arrée un animal.

Calandrias y zorzales, de pechos escarlatas,
se ven en espesura del monte vivaquear
colgando de las ramas los palios de sus flautas,
cual músicos cansados que vienen a nochear.

De pronto, allá a lo lejos, al tranco acompasado,
se ve asomar un flete bordeando el cañadón
y en él a un gaucho triste de negro arrebujado,
con porte de hombre, nervio, audacia y corazón.

Facón de plata al cinto, trabuco amartillado,
espuelas nazarenas, sombrero echao pa' atrás.
Allá va Santos Vega, jinete en su tostado,
pensando que la vida para él está de más.

Quién sabe qué honda pena lo abisma al peregrino,
centauro de las pampas, invicto payador.
Que, en vano, las acacias y sauces del camino
se inclinan para verlo sonreír en su dolor.

Mas dicen los que saben de amores escondidos
que al gaucho le conocen su indómito valor,
que sólo son culpables dos ojos renegridos
de aquella gran tristeza que aflige al trovador.


domingo, 16 de enero de 2011

El pangaré


(Pintura: Salinas)

En un pingo pangaré,
flete guapo coscojero,
buen herraje, lindo apero,
en dirección a Pigüe,
va el paisano Cruz Montiel,
orillando una cañada,
con camisa bien planchada,
un clavel rojo retinto,
puñal de plata en el cinto
y bota fuerte lustrada.

Voy en busca de un lucero
a quien le ha tendido el ala
y llevo el clavel por gala
en la cinta del sombrero...
Yo soy un criollo altanero
cuando de mi honor se trata
el valor se desbarata
ante el mas mínimo antojo
y el puñal de aquellos ojos
con que mi prenda me mata.

La prenda se sonrió y luego
dijo en tono campechano:
-"pa' vos... un mate en la mano...
ya tengo el agua en el fuego",
-"a esto vengo y no lo niego
porque nunca se mentir",
-"lo que ahura se va a sentir
que la yerba no sea buena"...
-"eso no me causa pena
la pena es tenerme que ir".

Y sin hacer mas descargo
Juan Cruz Montiel con su china
se fueron a la cocina
a tomar un mate amargo,
un mate como de encargo
porque a solas lo tomaron...
lo que después se juraron,
lo que allí se prometieron,
y lo que después dijeron,
eso... a nadie le contaron.

Lo cierto es que Cruz Montiel
como era un criollo jinete,
monto de un salto en su flete
y despacito se fue...
y cuando ya el pangaré
al galope se tendía,
de cuando en cuando volvía
la cara para mirar
si llegaba a contemplar
a su amada todavía.


viernes, 26 de febrero de 2010

La mariposa (Estilo)


Tiene muy lindo color,
la mariposa liviana,
mil encantos la mañana,
la estrella tiene fulgor,
perfume tiene la flor,
misterio la fuente pura,
el campo tiene dulzura,
el viento canciones suaves,
dulce gorjeo las aves;
yo solo tengo amargura...

Tiene mil brillos el día,
flores silvestres el suelo,
y pureza tiene el cielo,
que cubre la patria mía.
Tienen muchas melodías
los campesinos cantares,
y calma tienen los mares,
después de los ventarrones,
todos tienen ilusiones;
yo solo tengo pesares...

Entre sus flecos la aurora
tiene mil encantos presos,
dulzura tienen los besos
de la mujer que uno adora.
La guitarra cuando llora
también tiene su terneza.
La noche tiene grandeza
que en sus crespones escampa.
Linduras tiene la pampa.
yo solo tengo tristezas...




jueves, 15 de octubre de 2009

Para quererte nací (Cifra)


Sos la tibia resolana
que calienta mi existir
la que no me hace sentir
el frío de la mañana.
Sos grueso poncho de lana
que cobija mi osamenta
contra la ruda tormenta
de la vida borrascosa,
la que en noche tenebrosa
la paz de mi alma sustenta.

Quisiera desparramar
florcitas por tu camino,
para que tu pie divino
no se fuera a lastimar.
Yo te quisiera explicar,
pero explicarme no acierto,
porque sos el cielo abierto
donde quisiera subir
pa’ allí quedarme a vivir
como paria en el desierto.

Yo pa’ quererte he nacido
paloma del alma mía.
Soy matrero y quién diría
que vos sola me has vencido.
Un amor desconocido
siento que mi amor provoca
y con una juerza loca
siento que me rompe el alma
y sólo encuentro la calma
cuando te beso en la boca.