jueves, 23 de noviembre de 2017

Allá por el mes de Junio


(Foto: Aldo Sessa)


Allá por el mes de Junio
sentí un dolor en el pecho
y el 'dotor', hombre derecho,
dijo dispués de oservarme:
que si no dentro a cuidarme
tengo pa'ndar poco trecho.

Que le haga un afloje al chala,
al chifle y las emociones:
a la noche, a las reuniones,
al vino y a los asao',
que mi corazón cansao'
ya no está pa'esas custiones.

No lo dijo pa'sustarme...
Me habló de franca manera,
tanto él como la enfermera
que atenta me despidió;
si al final no me contó
nada que yo no supiera.

¿Cuidarme? ¡Qué vi'a cuidarme!
Si lo mesmo he de morir,
mas si me llego a dir
antes de ganar la ausencia
quiero que tomen concencia
de lo que le vi'a pedir.

Aunque es pobre mi pilchaje
porque pobre siempre he sido,
lo poco que he conseguido
fue con trabajo y decencia
y al no tener decendencia
debe ser bien repartido.

Mi rastra y el tirador,
lo mesmo que el verijero
que sean pa'mi compañero
el "payador Sanpedrino"
porque él me entibió el camino
con un 'afeto' sincero.

Mis espuelas, las lloronas
de rodajas como estrellas
iban bordando mis huellas
con musicales puntadas..
el que las llevó emprestadas
puede quedarse con ellas.

Nunca fui muy de a caballo
por eso ni me despido,
encararé hacia el olvido
el flete lerdo y panzón,
sin espuelas, a talón...
pa'dirme sin hacer ruido.

Hay varios ponchos pero uno,
el pampa, ese es pa'mi mama,
la que nada me reclama
y vive sola... Esa santa
que lleve esa vieja manta
calor del hijo a su cama.

Mi facón que fue el amigo
que mi vida protegió
y que nunca se manchó
con la sangre de un cristiano
quiero que vuelva a las manos
del bardo que me lo dió.

Mi perro ya tiene dueño,
ya no vive más conmigo,
encontró carne y abrigo
en un rancho acogedor
por ser mi amigo mejor
lo dí a mi mejor amigo.

Tengo un mancarrón mañero,
flaco, de pelo tordillo,
que lo crié dende potrillo
y fue por mí sancochao,
y por no tener recao
hace años que no lo ensillo.

Larguenlón en campo raso
que ande libre por la sierra,
ajeno a domas y yerra,
dueño del suelo en que pisa
porque él pa'mí simboliza
la libertad de esta tierra.

No quiero que mi guitarra
quede en un clavo colgada,
que no se muera callada,
ella que fue mi alegría,
que ande por las pulperías
eternamente emprestada.

Que los cantores del pago
la hagan sonar a su modo,
que siempre encuentre acomodo
si algún pecho la reclama,
así mi nombre y mi fama
no se han de morir del todo.

Lo demás de mi pilchaje
que sea pa'mi compañera,
universal heredera
de lo que me ha dao la suerte
hasta que al rancho, la muerte,
nos lo convierta en tapera.

Ella compartió conmigo
en changas de largos días
las tristezas o alegrías
de mis contínuas ausencias,
si son nuestras pertenencias
mucho más de ella que mías...

Yo me voy a llevar mi muerte
con la vida que he vivido
puesto que no ha conocido
nunca jamás otro dueño,
con algún secreto sueño
que jamás he compartido.

Nunca fui muy de a caballo
por eso ni me despido,
encararé hacia el olvido
el flete lerdo y panzón,
sin espuelas, a talón...
pa'dirme sin hacer ruido.

Consejos del viejo Adán


(Foto: Aldo Sessa)



(Interpretación de Coco Lanza:)

Aquí estoy, vengo del tiempo
trayéndoles esta ofrenda
que recogiera en la senda
zigzagueante de la vida
ande no hay nada que impida
que un hombre sencillo aprienda.

No es que el viejo Adán pretenda
que su luz casi apagada,
se convierta en alborada
ni su palabra en refrán,
pues sepan todos que Adán:
es el revés de la nada.

Quien es feliz con lo propio
vive de Dios al arrullo,
en juez no me constituyo
pero ténganlo por bueno
quien ambiciona lo ajeno
muy pronto pierde los suyo.

Si para cada zapato
Dios ha creado una horma,
no se aparten de esta norma
que aunque el cielo este gris
siempre será más feliz
quien con poco se conforma.

No pretendan el mañana
si no han vivido el ayer
Y aunque querer es poder,
algunos por ambición
renuncian a lo que son
por lo que quisieran ser.

Si en la vida de los hombres
no hay pena grande ni chica,
un mal solo perjudica
si lo tenemos en cuenta.
No olviden que en la tormenta
el aire se purifica.

Todos sufrimos un poco
y ninguno demasiado
por eso tengan cuidado
de llorar con mucha audacia
porque hay algunas desgracias
que son hija del pecado.
--------------------------------
(Interpretación de Tito Ramos:)

En las palabras de un viejo
habla la filosofía
y aunque su voz y sus días
sean lentos como tortuga, 
debajo de las arrugas 
hay mucha sabiduría.

Permitame don Adán
que le cante sus consejos
siguiendo el tranco parejo
de su voz y su verdad
y pregunto: "la Amisad, 
¿qué es pa'los años de un viejo?".

Respeten a la amistad,
un sentimiento tan noble
que si es fuerte es como un roble
y así manténgala erguida,
un amigo es en la vida
la gran riqueza del pobre.

La amistad por ser sagrada
tiene un lenguaje sereno,
pero la fuerza de un trueno
cuando impone su castigo.
El hombre que es buen amigo
también tiene amigos buenos.

Un amigo verdadero
de la vida forma parte,
con él todo se comparte
mas no olvides lo que digo
jamás pidas a un amigo
más de lo que él pueda darte.

No olviden a los amigos
si una dicha los desborda,
pues la concencia no es sorda
a los bienes que Dios da.
No esquiven a la amistad
en tiempos de vacas gordas.


Hay muchos igualitarios
pero pa'l lao de lo suyo,
a esos amigos les huyo
pues me dan escalofrío,
te dicen "lo tuyo es mío
pero lo mío no es tuyo".

Les aconsejo cuidarse
de esos amigos nefastos
que como el bicho canasto
solo ponen el pellejo,
se prenden en los festejos
pero jamás en los gastos.

El favor se hace en silencio,
es malo ser como el tero
y este consejo sincero
sobre el favor les deslizo:
recuerden quien se los hizo
y olviden a quien lo hicieron.

Nunca esperen recompensa
por los favores que hicieron.
Soy viejo y algo mañero
y se los puedo explicar
es lo mismo que esperar
que llegue un treinta de febrero.

La apariencia muchas veces
hace malgastar cartuchos,
pero cuando el hombre es ducho,
conoce en la atropellada
que algunos no siendo nada
pretenden pasar por mucho.

Hay quien luce finos trajes
con aire de suficiencia
pero su pobre conciencia
es fantasía que deslumbra
porque no hay traje que cubra
la falta de inteligencia.

La apariencia y la mentira
a ninguno favorecen
no finjan lo que carecen
porque mucho sufrirán
el hombre, el vino y el pan
deben ser lo que parecen.

Respeten siempre al amor
aunque se presente adverso.
No siempre el amor es verso
pues muestra muchos aspectos
por ser el propio arquitecto
de este pícaro universo.

El que calumnia a una dama
es necio y es egoísta
ya que no hay mejor conquista
que saberlas defender.
Pa´ mirar a una mujer
debes levantar la vista.

No se dejen adular
porque es signo de pobreza
y han de tener la certeza
de todo lo que les digo:
adulador y enemigo
tienen la misma cabeza.

No se dejen lisonjear
pues ello es muy agraviante
y ha de ser muy ignorante
quien de su cuero hace lonja,
el arte de la lisonja
es arte de los farsantes.

Aprendan del viejo Adán,
no caigan en la arrogancia
porque es signo de ignorancia
camuflada en un desplante
pues no siempre es importante
aquél que se da importancia.

Nadie es fuerte contra todos,
sepan esto los cobardes,
el perro por más que ladre
no puede convertirse en tigre
y ningún hombre es temible
si de valor hace alarde.

Escúchenme los tacaños
que todo temen perderlo,
al dinero hay que tenerlo
y es bueno saber guardarlo,
pero siempre hay que mandarlo
y jamás obedecerlo.

Nunca envidien al avaro,
el viejo Adán les advierte,
pues la del cerdo es su suerte,
engorda para morir
y nos hace sonreír
solo el día de su muerte.

Si cometen una falta
no importa cual sea el motivo,
jamás se muestren altivos
y ensayen torpes disculpas:
sientan temor por la culpa,
no les importe el castigo.

No hay culpa que no se pague,
ni hombre que se muerda el codo,
pero hay ciertos acomodos
que llegan muy oportunos
porque a veces paga uno
la culpa que fue de todos.

Tengan confianza en ustedes
y así vivirán mejor,
por ser muy conocedor
este consejo les doy:
no le teman al día de hoy,
piensen que el de ayer fue peor.

Criticar sin conocer
puede mostrarnos tal vez
ese trágico revés
de amar lo que censuramos.
Muchas veces criticamos
lo que imitamos después.

No teman a la opinión
vertida en tono agresivo
continúen en su objetivo
aunque a muchos no le agrade.
Para decir las verdades
siempre se encuentran motivos.

Juicios mal intencionados
son cantos de renacuajo,
ahí va de mi flor un gajo
pa'l que el agravio cultiva:
la crítica destructiva
siempre nos llega de abajo.

Nunca censuren ni aplaudan
tan solo por complacer,
primero hay que conocer
y después analizar,
para poder criticar
ante todo hay que saber.

No se dejen engañar
 por rebuscados consejos,
aprendan a mirar lejos
y duden de la apariencia
del que pregona experiencia
solo porque llegó a viejo.

Antes de dar un consejo
primero den el ejemplo,
pa´evitar el contratiempo
de parecer ignorantes,
al consejo y los purgantes
hay que darlos a su tiempo.

Los consejos de los padres
llevan su doble intención.
Penetran el corazón
dejándonos su experiencia
y hurgan en nuestra conciencia
imponiendo la razón.

Todo tipo de calumnia
tiene un efecto letal
y quien pretende hacer mal
calumniando a un semejante
comete el más denigrante
asesinato moral.

Es mentira que el celoso
sepa amar más y mejor.
En él existe el ardor
de un vanidoso consuelo,
porque siempre hay en los celos
más amor propio que amor.

La vida del hombre late
a la izquierda de su pecho
pero a veces yo sospecho
y lo digo así de lleno
que el corazón de los buenos
apunta pa'l lao derecho.

El corazón nos impulsa
a una vida digna y pura
más les digo si me apuran
que la maldad y la ambición
convierten al corazón
en una vulgar achura.

Traten de no frecuentar
los ambientes muy dudosos
y muéstrense cautelosos
o se acortaran sus días,
en las malas compañías
se envilece el más virtuoso.

Quien está en la desventura
no lo crea vicisitud,
no amplíe su magnitud
ni haga de su enero un junio
sepan que en el infortunio
resplandece la virtud.
------------------------------------
(Interpretación del Chacho Arancibia:)

Mida muy bien sus palabras
que son como bofetadas,
una vez que fueron dadas
ya nada las hace leves
quien habla lo que no debe,
oye lo que no le agrada.

Quien ofende con dinero
su ignorancia nos revela,
tratémoslo con cautela
mas no le digamos nada,
por estar muy ocupada
la plata no fue a la escuela.

Esquívenle al usurero
porque tiene alma de Judas,
en falsa bondad se escuda
cuando se trata de dar,
sin saber que se hace odiar
ni bien nos presta su ayuda.

Hay mucha gente que escribe
solo pa'lograr renombre
yo lo pienso y no se asombre,
una duda me penetra:
¿hay que ser hombre de letras
o hacer letras para hombres?

No se arrastren pa'subir
aunque el oro los deslumbre
y tengan la certidumbre
de'sto que ahora les observo:
las urracas y los cuervos
también llegan a la cumbre.

De quien, por hablar de más
nos mete el dedo en el ojo,
esta enseñanza recojo
más punzante que una aguja:
nuestra lengua siempre empuja
al diente que está más flojo.

Cuando un hombre sinvergüenza
vive y muere en su maldad,
ya que no existe bondad
que cambie su condición,
se trasplanta el corazón
pero no la dignidad.

Si Dios nos dió la palabra,
este precioso instrumento,
que expresa los sentimientos
y nuestro destino labra:
jamás usen la palabra
pa'ocultar los pensamientos.

El pensamiento del hombre
no debe tener maneas
pues la voluntad no crea
si se encuentra maniatada:
una mente sojuzgada
es una cárcel de ideas.

No se encierren en ustedes
aunque los tiempos sean fieros,
ningún daño es duradero
si lo confiamos a Dios,
un mal dividido en dos
es siempre más llevadero.

El que calumnia a una dama
es necio y es egoísta
ya que no hay mejor conquista
que saberlas defender.
Pa´ mirar a una mujer
debés levantar la vista. *(Repetido más arriba)

A esos don Juanes reumáticos
que buscan amores nuevos,
esta frase le refriego
aunque alguna herida se abra:
"el fuego hace hervir el agua
pero el agua, apaga el fuego".

Casi siempre los cobardes
buscan valor en el vino
a esos tontos los defino
como torpes mamarrachos,
que solo emiten borrachos
su pensamiento dañino.

Hay en la hermosa niñez
ese dogma tan profundo,
que muestra un campo profundo
para sembrar el cariño:
en la sonrisa del niño
está la gloria del mundo.

Me voy, quien habla de vicio
su razonamiento mengua
y dejen que les prevenga
sobre un tema tan espeso,
todo el que habla con exceso
se enrieda en su propia lengua.



miércoles, 22 de noviembre de 2017

No cruzo

(Pintura: Molina Campos)


Arroyito de Las Ánimas
te me venís a cortar
justo cuando yo pa'verla
llego embarcao a bandear.

Robale plata del cinto
al abuelo Paraná.
Ni va a sentir que le sacan;
'ta viejo y rico demás.

Sonso viejo mi cariño
que se me ha puesto a porfiar
tan luego adelante'e gente
como gurí cuando no hay.
Tan luego en tiempo'e bajante
cuando no tenés ni un real.

Si en flete hubiera venido
'tarías crecido demás;
ahora que vengo en canoa
adrede te me cortás.

Ella es l'última frutita
que me viene a madurar.
Miquichí con gusto a lágrima
tu miel se me ha vuelto sal.

¡Qué v'ia recordar mi río
tiempo'e bajar o crecer,
si el hombre todo lo olvida
cuando ha agarrado a querer!

Callao me estás reprochando:
"debés saber calcular".
Cuando una china te mira
hasta el rancho te atropellás.

Arroyito de las Ánimas,
me he puesto sonso demás.
Emprestame un pucho de agua
vi'hacer fuego pa'matear.

El otro fue más baqueano,
supo por dónde cruzar.
Le pegó a pie decidido,
yo...'toy viejo pa'patriar.

No cruzo, hermano, no cruzo,
no tengo por quien bandear.
Chilla mi pavita'e luto,
pucha... ¡qué crecido estás!


El castigo

(Detalle de pintura de Molina Campos)


No me caiga la chinita
con otro hijo a la querencia,
porque a fuerza de chicote, de las casas
pa'que aprenda,
la v'ia echar en tus narices
pa'que veás que rigureada, se endereza,
¡Qué se cree! ¿Que soy un rico
pa'ponerme a alimentar una colmena?
Yo la tengo que lomear, y la olla es grande
pero falta lo de adentro: mantenencia.

Vos que sos la madre, Flora,
que lidiás de sol a estrellas,
en cuantito te arma llanto la chinita
te me hacés la mosca muerta,
me dejás abandonado en el pantano,
no das cuarta a tu buey viejo que se entierra,
y ablandás mi corazón con lo de siempre:
"perdonámela esta vuelta".

¿Qué es mi sangre? Mirá Flora:
si así fuera,
como todos los que llevan mi apellido
sentiría peor que chirlo la vergüenza...
y de yapa vos así,
dele trenza con las manos,
de ojos bajos como chico en penitencia,
arrimándote despacio, sosegándome los brazos
pa'pedirme lo de siempre:
"¡Perdonámela esta vuelta!".

Pa'que sepa lo que cuestan
sus recáidas de coneja;
pa'que sepa que este rancho
no es criadero'e comadrejas,
v'ia largarle al Aguará pa'que a colmillo
me le enseñe a respetar lo que es decencia.
Y ahora vos andá p'adentro
que no quiero que te vea.

Por la senda que marcó doña costumbre
sobre el borde del pajal de la ribera,
bronce en llanto, con un sol sobre su pecho
caminaba la costera...

Y cayeron al silencio hasta los pájaros.
Aguará falló el torido y se dio vuelta
pa'seguirla a mama Flora,
que sacando su tejida pañoleta por bandera,
envolvió el cuerpito tibio que mostraba
por la boca del envuelto, sus rulitos de oro y seda.

Manso el río, quieto el viento; solamente
están vivas las estrellas lampareras;
se han dormido los chajases,
y las puntas de las flechas
desmocharon las gargantas de los teros.
Un cajón se balancea
y el "barato" desbarranca su ceniza
sobre el brazo que del catre se descuelga...

El candil cortao de pulso
'ta boqueando por la mecha,
pero alcanza p'alumbrar adentro el rancho
a una rubia cabresteada que se acerca,
y se funden en un mazo plato y oro,
cana y seda,
y solloza el tordo viejo
sobre el piar del pichoncito en la querencia:
Es machito... y es mi sangre; que se quede..
¡Valió trago compañera!


sábado, 18 de noviembre de 2017

Corazón entre brazas (Huella)


Don Mariano Moreno,
fuego sagrado,
defensor de los indios
como abogado.

Corazón entre brasas,
pluma encendida,
poniendo en la Gaceta,
calor y vida.

Don Mariano Moreno,
¡qué no dijera
si desde el mar profundo
nos respondiera!

A la huella, paisanos,
que ya llegamos.
Las Provincias Unidas
nos declaramos.

Laralaralairala
laralalaila...
Las Provincias Unidas
nos declaramos.

~~~

Llaneza en las costumbres
republicanas.
Igualdad en las clases
americanas.

Y que se abran las puertas
de la riqueza
y acabe el monopolio
con su torpeza.

Don Mariano Moreno
¡qué no dijera
si desde el mar profundo
nos respondiera!

A la huella, paisanos,
que ya llegamos.
Las Provincias Unidas
nos declaramos.

Laralaralairala
laralalaila...
Las Provincias Unidas
nos declaramos.



Remedio pampeano




I
En tuita botica busco
para mi mal un Remedio
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.
como no puedo encontrarlo
lloro mi mal sin consuelo.
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.

Salí Remedio salí
a curar el mal de amor
el que sufre y no se cura
muere en brazos del dolor.
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.
el que sufre y no se cura
muere en brazos del dolor.

II
Tengo un dolor yo sé dónde
y me duele un yo sé qué
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.
me he de sanar yo sé cuándo
si me cura quien yo sé.
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.

Salí Remedio salí
a curar el mal de amor
el que sufre y no se cura
muere en brazos del dolor.
Jaralaira, jaralaira,
jaralaira, jaralá.
no permita Dios que muera
en los brazos del dolor.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Me visitó la Virgen


(Dibujo: Rodolfo Ramos)

¡Me visitó la Virgen, gracias a Dios! Mi rancho
que se despluma y  tiembla al paso de los vientos
y lo sacude un largo destino de tapera,
se me ha llenao de flores, de niños y de rezos.

Yo vivo pa'los negros misterios de la tierra
y a las alturas solo mi pensamiento elevo,
cuando desvelos hondos me embargan y procuro
estrellas o relámpagos pa'iluminar mi verso.

Cuando se jueron todos y me quedé con ella,
me puse pa'adorarla mi chiripá más nuevo
y viejo por afuera y por adentro niño,
la contemplé con todo mi proverbial respeto.

¡Qué linda estaba llena de celestial belleza!,
tan pura como el agua del manantial que tengo
pa'que en las noches bajen los astros a mi rancho
o apaguen en las sombras sus ansias los viajeros.

Por una herida vieja que la techumbre tiene
se derramó la luna pa'humedecerle el pelo
y pálida luciérnaga que floreció en la noche,
le puso en la diadema su pulsación de fuego.

Tu tela araña como tutela de crepúsculo
hilando luna y seda se descolgó del techo
y le tejió paciente, un manto a su pobreza
que asujetó a lo alto, horcones de silencio.

Cuando se jueron todos y me quedé con ella
me puse pa'almirarla el chiripá más nuevo,
y hoy tengo los altares del alma florecidos
y sin saber la causa, me siento más contento.


miércoles, 15 de noviembre de 2017

Los Crotos

(Pintura: Pablo Solo Diaz)





Al del mono al hombro...

¿Quién recuerda las quimeras
De aquellos hombres ignotos
Conocidos como “Crotos”
“caminantes” o “linyeras”?
Con pena la tierra espera
Generaciones que vienen
Desperdiciando sus bienes
E ignorando a personajes
Que realizaban sus viajes
En los techos de los trenes.

De la rica y vieja Europa
Desvastada por la guerra
Arribaron a estas tierras
Con sus manos y su ropa.
Allá en el puerto con sopa
Apenas los alimentan
América se presenta
No como ellos la imaginan
Es larga en nuestra argentina
La eterna crisis del 30.

Son las pampas de unos pocos,
Hay huelga en la Patagonia;
Y nadie piensa en colonias
Cosas de gringos... o locos.
Son tristes tiempos que evoco
De estancieros en París,
Los que llegan al país
Se conchaban de bolseros
O como simples braceros
En juntadas de maíz.

Y pa dar mejor provecho
A barata mano de obra,
En los trenes no les cobran
Y que viajen en los techos.
Al frío le ponen pecho
Y a si se anota un poroto
Amontonando sus votos
El gobierno provincial,
¡METELE QUE VAS IGUAL
Y ANDÁ QUE VIAJÁS POR CROTO!

Y es de ese modo y manera
En que nace el sobrenombre
Que designa al mismo hombre
Que en italiano “linghera”
En las estancias croteras
Se forman para la trilla
Lujos de vida sencilla
Son “tumba, galleta, vino”
Dos chapas en un molino
O en el monte una casilla.

Y es un mundo sin mujeres
En donde el linye se exilia,
Sin caricias de familia
A diario se vive y muere.
La soledad que él prefiere
Podemos pensar también
Que del tiempo del edén
Existieron libertarios
Y en parte fue un solitario
Aquél que nació en Belén.

Alimentó su figura
De hombre osco, seco y serio
Algún oculto misterio
De amor, de muerte o locura.
Sin vestigios de dulzura
Sin querencias y sin metas,
Aguantaron con gambetas
El hambre, extravagantes
Anarquistas, inmigrantes
Con maestros y poetas.

Quedan unos linyes viejos
Medios pasaus de la vía,
Que aunque ancianos todavía
Han de vistear con reflejos.
Van con tranco desparejo
Atrapando la distancia,
Acusados de vagancia
Y vagando hasta en la muerte,
Con sus historias sin suerte
En las materas de estancia.

Caminaron el país,
Gente buena, gente ingrata
Bigotearon alpargatas
En juntadas de maíz.
Churrasquearon más de un cuis
En las zanjas del camino
El agua de cien molinos
Probaron en sus jornadas
Y hoy son tumbas ignoradas
En todo el suelo Argentino.


Año: 1989.-

Hagan justicia al humilde (Salmo criollo: 81/82)

(Pintura: "El precipicio", de Robert Sherer inspirada en 'la parábola de los ciegos' de Brueghel de 1568))


1
El Dios que habita los cielos
desde arriba lo ve todo.
Pero ustedes van del codo
con quien hace la injusticia,
y llevaos de la codicia
sentencian con acomodo.

2
Hagan justicia al humilde,
protejan al desgraciado,
al pobre, al abandonado,
al huérfano y a la viuda;
y no les nieguen la ayuda
contra el rico desalmado.

3
Ustedes son como ciegos
que no ven donde caminan;
los cimientos ya vacilan
y ustedes, como si nada,
siguen nomás la jugada
sin ver lo que se avecina.

4
Pero yo les aseguro:
por más grandes que se crean
morirán como cualquiera
y volverán al montón,
cuando el Señor nuestro Dios
domine la tierra entera.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Confidente y compañero (Recitao)


Te voy a llevar conmigo
para siempre en el recuerdo.
Porque fuiste un amigo:
confidente y compañero.

Anduvimos tanto juntos
que al olvido no te entrego;
simplemente sigo solo,
 te digo gracias, y te dejo.

Te conocí casi niño,
al principio como un juego.
Así se empieza contigo:
se juega a que uno es el viejo.

De niño jugando a grande,
uno entrevera los tiempos.
De grande jugando a niño…
pero se te acaba el cuento.

Si te habré apretado fuerte
cuando soñé el primer beso.
Ese que sólo se sueña,
porque no pasa de un sueño.

Se me hace que fue hace un rato…
¡y han pasado treinta inviernos!
Treinta años llevándote
 en el bolsillo del pecho,
lastimándome tal vez…
pero yo lo iba sabiendo.
Si eras un enemigo,
nunca fuiste traicionero.
Sos como el amor prohibido:
me dañas, pero te quiero.

Hicimos un largo viaje,
desde el santo hasta el silencio.
Cantaste cuando cantaba.
Callaste junto a mis muertos.

Fuiste luz en huella oscura,
sombra en las tardes de enero.
Llegaste a ser en mi vida
casi un vital elemento.

Pero vos me conocés.
Sabés de mi pensamiento.
Yo nunca voy a pagarte,
hermano, lo que te debo.
Por vos conservé un amigo.
Por vos escribí unos versos.

Juntos salimos los tres
el día del casamiento:
ella y yo soñando auroras;
vos, jugando entre mis dedos.

Cuando llegaron los hijos,
vos te aguantaste los nervios.
Nunca me dejaste solo
por largo que fuera el trecho.

Y ahora dirás si sentís
todo lo que estás diciendo.
Pará qué ésta despedida.
Por qué te quedás sufriendo.
Yo sé que vos me entendés.
Extrañándote te dejo.
Pero te llevo conmigo
para siempre en el recuerdo.

Me costó mucho trabajo
poder apagar tu fuego.
Vos no fuiste el culpable
que me dolieras adentro.

Pero la vida, en su andar,
nos lastima en el repecho,
Y ya parado en la loma
comienza el justo descenso.

Queriendo alargar el viaje,
por cobardía o por miedo,
te aparto del equipaje,
sigo solo, y no te llevo.

Ahora tan sólo te guardo
encendido en el recuerdo.
Te voy a fumar despacio,
de puro agradecimiento.

Chala te dicen los criollos;
pucho te llama el porteño…
Yo solamente te digo:
¡mi verdugo y compañero!




sábado, 11 de noviembre de 2017

Tristeza criolla (Valseao)


Ya en el rancho no nacen las flores
Ni se ve la guitarra colgada,
Ya no escucha la verde enramada
El idilio campero de ayer.
Ya no se oyen rodar las espuelas
Zapateando un malambo en la siega,
Ni se escuchan los “tristes” de Vega
Recordando el perdido querer.

La morocha... de ojos negros
Ya en tardes de primavera,
Recostada... en la tranquera
No espera más el zorzal.
Y el paisano no atraviesa
La misteriosa laguna,
Ni se oye... en noches de luna
El Pericón Nacional.

Ya todo eso llevaron los años
Ya no cruza, veloz, el “pampero”,
Y en las cañas, sostén del alero
No se para el jilguero a cantar.
Esa pampa callada es la tumba
De recuerdos que mi alma no olvida,
La tapera, su loza impulida
Y su cruz, el ombú secular.


Tradición


Decir 'Tradición' no alcanza
con un campo'e jineteada,
son muchas entrelazadas
las costumbres de mi raza;
es poncho, facón, es lanza,
es potro pidiendo cancha,
es apellido sin manchas
y es en el alma sentir:
mucho orgullo por vestir
nuestra hermosa pilcha gaucha.

Es 'Tradición' una rastra,
un cimarrón compartir,
es tradición el lucir
las enseñas de tu Patria;
es la raíz que te arrastra
con fuerza y sangre campera,
es la pasión más sincera
es respeto y humildad,
es luchar por libertad
sin cadenas ni fronteras.

No confundir 'tradición'
tan solo por ser jinete,
hay que amar, cuidar al flete
con cariño y convicción;
sentir una obligación,
trabajar, hacer gauchadas,
despertar cada madrugada
agradeciendo al destino
haber nacido Argentino
sobre esta tierra sagrada.

Es también la 'Tradición',
bajo el techo de una parra,
el pulsar una guitarra,
charango, bombo, acordeón;
expresar tu devoción
afirmándote en la huella,
elevar a las estrellas
nuestro himno, nuestro canto,
y llegar hasta los santos
con la música más bella.

Es enseñar al gurí
a ser hombre y educarlo,
que lo tuyo hay que ganarlo
con pala o el bisturí,
dale consejos y abrí
la puerta en su corazón,
que sienta una obligación
el amar nuestras raíces
y sembrar en los gurises
¡Patria Gaucha y Tradición!!

..............................................

Desde la vieja Estancia "El Sauce" en la Paz, Entre Ríos...

Feliz día de la Tradición.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Criollo (Recitado)


Ser argentino no era suficiente
para aquella progenie.
Argentino era el nombre comarcano
de la patria naciente;
pero el hombre
-ese cachorro mítico de puma-
todavía peleaba un territorio;
nombre, color y planta,
sangre bajo los cueros y las plumas.
Donde cayó el nativo
desde su testa sometida y bárbara
y el español de sayo y catecismo
su piafante epopeya cabalgara;
sobre el tributo de las lanzas rotas
el gaucho se encarnaba.

El gaucho: ese bastardo.
Ese mitad infiel, mitad cristiano,
suspendido en la historia sin encontrar lugar,
ese pequeño cristo americano;
que se batiera a lanza y a cuchillo,
soldado compulsivo en la frontera,
carne de peón, altivo y sanguinario,
matrero perseguido, chúcaro de la ley,
el condenado;
el que cayera al fin bajo las balas
del rémington certero
y el fuego lo engendrara otra vez
con un nombre inmortal:
el Martín Fierro.

No.
Aún tenía que llegar aquella gente.
Los que hacinaban las oscuras sentinas de los barcos
con bártulos de parias;
los que traían sus viejas herramientas
y su resignación y su nostalgia.
Los gringos, sí.
Con ellos
se tallaría este rostro americano:
con los ojos azules,
la negra crencha india,
rubio, trigueño, blanco,
el criollo;
un rostro adolescente de cien años
mestizando la historia;
arrullo de las últimas torcazas
sobre el rastro dormido de las fieras
en el umbral abierto de esta tierra
hacia la primavera.


Te conocí por "Ranchera"

(Fotos tomadas del blog de don Fernando: http://cajasdefosforos.blogspot.com.ar/)





Llegaste con el progreso
y hoy te conservá'intacto,
sos elementeo barato
que te conocen por eso.
Yo si no tengo un tropiezo
tal vez te tire unas glosas
y hasta te haría una estrofa
si es que me ayuda el Bendito,
pa' cantarte fosforito
si sos útil pa'mil cosas.

Vas prendido al campesino
y te utiliza el pueblero,
te usa el taura, el pijotero,
el bueno como el ladino;
yo se que en cualquier bolsillo
marchás insignificante
y en esta lucha constante
por este mundo infinito,
te utilizan fosfotiro
para distintas variantes.

Noventa hermano'encerrao'
en una cajita sola,
cabezas que se amontonan
pa'uno y otro costao.
Con pólvora fabricao
por todos reconocido,
sos amigo o enemigo
según como venga el viento
o un oscuro pensamiento
te arrime a los explosivos.

Flaco y sin nada'e cintura,
cuerpo y papel de cera,
te conocen por "Ranchera"
y sos de cabeza dura.
Caja azul y raspadura
todo tu envase completa
y si andando en las maletas
te hace el raspador, girones,
vi prenderlo en los talones
del que ha vivido en chancletas.

Te está jugando tan fiero
la competencia a la par
que te quieren apagar
con otro nuevo yesquero.
De yapa, por ser primero,
despierta curiosidad
una pancita con gas
que casi revienta'e lleno,
un signo de más y menos
y llave pa'regular.

Hasta dentro'e la cocina
la patrona te ha cambiao,
por cosas que han inventao,
fácil de usar, se imaginan.
Y teniendo en la Argentina,
el derecho de elegir,
los hombres que emple' en vid*
y las damas de mi suelo
usan aparato nuevo
con nombre de "Magicli'"

Por estar desocupao
se me dió por recordarte
y así de paso, alabarte,
por los servicios prestao';
andás con nombres variao'
de "Gaucho", "Fragata" y "Sol"
y a quien le tenés amor
es al viejo "Carusita"
que entre mechas y chispitas
prende con nafta o alcohol.

¡Dónde andarás fosforito?
quemándote en tu recuerdo,
tu alumbrar cansino y lerdo
se prende en el infinito.
Hoy por tu existencia grito
y junto  a las tres marías,
tengo la llama encendida
por algo tan servicial,
y porque sos popular
un patagón no te olvida.


Viejo "Carusita", encendedor con patente Austríaca que funcionaba con piedra y bencina:




Nota*: (no estoy seguro que 'eso' sea lo que se escucha)... Se aceptan correcciones y sugerencias!!

Huella de las carretas (Huella)


Cascarón de totora,
techo de cuero,
allá van las carretas
por el sendero.

Con la lenta paciencia
de la constancia,
van gastando el acero
de la distancia.

Se dibuja en el aire
la polvareda,
y en la tierra sus rastros
dejan las ruedas.

Cuando llegue la noche
al fin del día,
brillarán en el cielo
las tres marías.

Laralaralaira
laralaralaira
brillarán en el cielo
las tres marías.

¡Huella buey!, no le afloje
los pertigueros.
Hagan fuerza parejo
los delanteros.

Por guadales y toscas
no se detengan,
que en la vida hay que hacerle
a lo que venga.

Alborotan los teros,
canta un chingolo
y se alegran los pagos
del árbol solo.

Cuando llegue la noche
al fin del día,
brillarán en el cielo
las trés marías.

Laralaralaira
laralaralaira
brillarán en el cielo
las tres marías.





Cuando la cifra reposa (Cifra)


Tristezas del corazón,
amargura, desconsuelo,
soledades y desvelo...
todo cabe en mi canción;
a veces la cerrazón
me envuelve en su negro manto,
entonces busco en el canto
consuelo para mis males,
cuando la encuentro me sale
la cifra con sus encantos.

Cifra que fuera el motivo
de los viejos payadores
y aquellos viejos cantores
en cuyos versos revivo;
canta el pájaro cautivo
sus mejores melodías,
el sol al nacer el día,
canta la luna, el lucero,
yo le canto a la que quiero
mi amor y mis melodías.

Catedral de montoneras
guarda la cifra en sus rimas
desde Cuba a Las Malvinas,
patria atada a su asidera,
América la bandera
de aquellas gestas gloriosas;
espinas que fueron rosas
muchas que el tiempo prolonga
y que canta la milonga
cuando la cifra reposa.

Déjenmén en tierra (Recitado)



A mí no me recen
endispués de muerto,
en hacer gauchadas
gasten ese tiempo.
No quiero que el alma
me abandone el cuerpo…

Anduve la vida
por caminos güenos,
resignao y manso,
priestando mi apero,
priestando mi poncho
mi moro y mi techo,
que’s, al fin de cuentas
lo poco que tengo,
ganao con trabajo
y en míseros sueldos.

El cuchillo sólo
lo usé de tropero
hachando algún gajo
pa’ priender el juego.
Pa’ cortar alambre,
ni a Dios se lo empriesto;
corto una estribera
si un bagual mañero
arrastra algún gaucho
del estribo’e fierro.
En peliar? Mil veces
lo empeño primero.

Es pa’ mi lo mesmo
un blanco que un negro,
y en las religiones,
por denguna dentro
porque en todas ellas
encontré lo mesmo.

A mí que no me recen
porque tengo miedo
que los oraciones
me lleven al cielo
ande -dice- han ido
tantos que no quiero
ni en la mesma gloria
toparlos de nuevo.

Pasaron en vano
la vida, y mintiendo,
negándole al niño
el pan y los sueños;
matando a miseria
puebluchos enteros,
y haciendo de muchos
que sirven pa’ ejemplo
con sus injusticias
jaguares y perros.

Si es, que esos mandingas
han subido al cielo
empujaos de abajo
por misas y rezos
porque se achicaron
y se arrepintieron;
o porque donaron
pa’ salvar el cuero
a la Santa Iglesia
los robos que hicieron;
déjenmén en tierra
por si acaso es cierto.

A mí no me recen
que me voy contento
déjenmén el alma
pegadita al cuerpo…
Pero eso sí, hermanos:
que me entierren quiero
al pie de algún árbol
-cualquiera es lo mesmo-
déjenmén pagarle,
algo por lo menos
a la madre tierra
que tanto le debo.

Subiré a la savia…
brotaré en renuevos,
me abriré en las flores
de pétalos frescos,
ofreciendo el netar
al dardo mielero…
Maduro en semillas
nutriré polluelos…
cantaré en sus picos,
volaré con ellos…

A mí no me recen
que me encanta el suelo;
quiero ver la luna
que inspiró mis versos,
andar por los riachos
corriendo, corriendo…
Oír la guitarra
errante del viento,
aliviar las hondas
tristezas del muerto
extraño y profundo
dolor del silencio.



Amanece (Estilo)






Me está sobrando guitarra


Como yo no soy cantor,
me esta sobrando guitarra
para cantar como canto,
con las bordonas me basta.

Pobre corazón el mío
herido por la distancia
pa' que no miren su pena
se tapa con la guitarra

Para entibiar mis recuerdos,
tengo un fogón en mi casa
y mesmo sin darme cuenta
se acortan mis madrugadas,
tengo un fogón en mi casa

No quiero apero de lujo,
ni quiero espuelas de plata
es otra luz la que busco,
otro brillo me hace falta
no quiero espuelas de plata

Seis cuerdas son muchas cuerdas
pa'l que sabe poco y nada
para cantar como canto,
me esta sobrando guitarra
para cantar como canto,
con las bordonas me basta.

lunes, 30 de octubre de 2017

Mi tropilla


Un paisano con tropilla
camperamente entablada
que hallé con pastos, perrada,
y algún resto de la trilla;
es cacique que acaudilla,
campo abierto, inmensidad,
y rumiando una verdad,
si uno se mira pa'dentro
puede llegar el encuentro
del tiempo y la libertad.

Si a maza, y pluma y pincel,
y el don sagrado de un libro
que en ese orgullo, calibro,
una fortuna con él.
Disfruta como Catriel,
disfrutó del campo abierto
vive en uno los muertos,
memorias que reverencio,
mata el cencerro el silencio
y el desierto no es desierto.

Y el perro si es perro perro,
ha de ser y no se asombre
una yunta con el hombre
lo mismo que Cruz con Fierro;
arisco para el encierro,
matrerazo en la cadena
pero de estirpe serena,
libre de andar en la huella
cual filo que nunca mella
el golpetear de las penas.

Al tranquito una milonga
con el viento por guitarra
la vida que rumbo agarra
en tropel de meta y ponga.
Polenta y tumba rezonga
el encordado que falta
con qué lindura resalta
los sentires que ha guardado
en décimas Wencesalo,
en cuartetas Atahualpa.

Sombra, agua, leña y huerta
en el momento oportuno
reciben al croto de uno
con las porteras abiertas,
al rancho que nos despierta,
aroma blanco amasijo,
uno llega desprolijo
entre golpes y tropiezos
a la mujer a los besos
y al abrazo de los hijos.

El yuyo borró el camino (Milonga)



Quieta y muda la llanura
sembrada está de taperas,
los pájaros y el silencio
acompañan su tristeza.

El yuyo borró el camino,
hay candado en las tranqueras
que ayer como corazones
permanecieron abiertas.

Un pasado de familias
dejó un vacío de penas,
de tanto en tanto cae gente
tan solo en busca de leña.

Las paredes de los ranchos
reclaman lejanas puertas,
que abrigaron los inviernos
de las heladas más cruentas.

Y las risas infantiles
se extrañan en las escuelas,
blancos mojones que lloran
con guardapolvos de ausencia.

Que soledad en mi pampa
que acunó tanta tibieza;
porqué se fueron tus hombres
a hacinarse en la miseria.

Que alguien ponga, generosa,
semillas en manos buenas;
y que se pinten de rojo
los techos de las taperas.

Porque aún la tierra es madre
que se desangra y espera,
ver retornar a sus hijos
para volverse más bella.

Para agradecer en partos
de trigo y de terneras,
con sus mujeres y niños
y con sus hombres... de vuelta.


Las copas

(Pinturas: Gustavo Solari)


A la punta del corrión
manotié y puse la pata
al borde’e  l’argolla chata
de la cincha, y un tirón!
El cuero con el cinchón,
dos güeltas, que no se note,
con la mano en el cogote
pa’ montarlo lo malcorno;
baila el pabilo de adorno
marcando el compas del trote.

Cuatro tranqueras de arriba
y pa’ seis hay que bajarse,
basta algo de maña darse
por si el vecino se aviva.
La pata de güelta estriba,
se va hasta el tuse la pera.
Hay un ansia bolichera
que manda galope largo:
una semana de amargo
con el cuzco en la matera.

Imaginando el bailongo
el recao es una hamaca
que me pone y que me saca
los nervios en el mondongo.
Dentro al monte, bajo y pongo
a las patas la manea.
Boliche, linda ralea,
los pioncitos de una tropa
bajando copa tras copa
prosiando, mansa tarea.

Los codos al mostrador,
cargosiando alguna mosca,
cigarro en la mano tosca
y cumbia en el transistor.
Otra güelta!! por favor
y… termine compañero!
-Sujete que va ligero.
-Deme un gancia con limón.
(Y la noche es un montón
de silencios y de teros).

Uno ni cuenta se da
cuando el mareo le gana,
fantasiando con macanas
escondiendo la verdá.
El más allá, más acá,
lo trajeron, me parece…
el sueño, bulla que crece
y vino hasta en las bombachas,
boliche que no despacha
y lunes que no amanece.

Mediodía sin memoria
le saca el bulto al reproche
(quien sabe ayer a la noche
como terminó la historia).
Amistá, risas y euforias
son, vinacho, tus vaivenes.
El mostrador entretiene
y nos enloquece, cuando
uno se duerme soñando
con el domingo que viene.



Trasfoguero


Lento quemarse en la noche
para alimentar el fuego;
mantener viva la brasa
hasta que salga el lucero.

Ocultar en las cenizas
lo que está ardiendo por dentro;
no ser luz en las tinieblas
para poder hacer tiempo.

Así se te va quemando
despacito el trasfoguero,
llevando hacia la mañana
la chispa para un incendio.

¿De qué árbol será su leña
pa'encerrar tanto silencio?
¿Qué arroyos le habrán contado
la hondura de su misterio?

De planta ya soportó
no florecer en invierno,
guardando para setiembre
la savia que le está hirviendo.

Supo que el fruto madura
tan sólo si le dan tiempo,
porque además de la pulpa
lleva semilla por dentro.

Apilando primaveras
con otros tantos inviernos
fue con calma su estatura
despacito construyendo.

Para que pudiera arder
el verano le dio fuego,
y el otoño la paciencia
pa'cuando llegara a viejo.

Vió quedar nidos vacíos,
y otros que no se hicieron,
porque el pájaro cantor
le toca emprender el vuelo.

En ese su arder sin llama
se van quemando recuerdos:
por eso que arde despacio
en la noche, el trasfoguero.

Mientras sueña en sus cenizas
con la luz de los incendios,
va quemando su madera
por no renunciar al fuego.


Sobre el recado (Estilo)



(Pintura: Fernando Romero Carranza)













Delen cancha a las mujeres



Aura que en un hervidero
parece encontrarse el mundo,
con justas razones fundo
lo que aquí cantarles quiero.
Si en doloroso entrevero
la mujer pudo mostrar
su coraje pa’ peliar
bien apareada al varón,
¡ha de tener condición,
dejuro, pa’ gobernar!

Dejen que en las elecciones,
por las ideas que ocultan,
demuestren como resultan
triunfando sus opiniones.
Y los que usan pantalones,
no crean que en las carreras
de estas cuestiones puebleras
mucho tendrán que perder,
con el triunfo ‘e la mujer
que no es el de las polleras.

Dejen que de utilidá
sirvan por su valimento
al trabajar con talento
pa’ bien de la humanidá.
Ya que el hombre, en realidá,
en su paso por la tierra
nos ha demostrao que encierra
más que ternura, rencor,
 pa’ dir sembrando el dolor
en los pueblos con la guerra.

Si Dios hizo la mujer
pa’ ser nuestra compañera,
ha de ser la consejera
que debemos atender.
A mi juicio no ha de ser
tan sólo pa’ cocinar,
lavar la ropa, planchar,
y otros cuantos menesteres.
¡Tienen ideas las mujeres
que debemos respetar!

Y no es el caso  gritar:
“Pa’ mandar son los varones”,
defendiendo atribuciones
que naides nos supo dar.
Si al mundo hay que mejorar
pa’ que se acabe el rencor
que va sembrando el dolor,
aumentando padeceres,
¡delen cancha a las mujeres
que son hechas pa’l amor!

Dejen que ellas preparadas
puedan también legislar,
las patrias han de ganar
porque serán mejoradas,
que no vivan alejadas,
que sean un bien pa' la raza,
verán cómo no fracasa
la mujer en la contienda:
¡pues no hay menistro de hacienda
como una dueña de casa!

Consejos del Viejo Braulio



Tengo bastante esperencia
como pa dar un consejo.
Mucho he galopiao -¡Canejo!
en el campo'e mi existencia.
He soportao con pacencia
lo que el destino ha querido,
y la caricia he sentido
de la desgracia, o la suerte.
Pero como el ombú juerte,
a la vida me he prendido.

El que caiga a una jugada,
ande siempre con cuidao,
que a veces, el más pelao
se arma de plata, con nada.
Pues copando la parada,
sin tener un patacón,
en cuanto da un trompezón
y le llegan a ganar,
él la deuda va a pagar
con pura conversación.

Aquél que haiga conquistao
con su beso, un corazón,
forme nido y que el fogón
nunca lo encuentre apagao.
Si la mujer a su lao,
se hace a veces la enojada,
acaricielá que nada
va dir perdiendo con eso.
¡Se gana más con un beso
que con una cachetada!

Emborracharse, no es güeno,
todo gaucho que se mama
tiene siempre mala fama
mientras lo mata el veneno.
Si es malo, le pone freno
la daga que hace un barbijo
y al ir al rancho, de fijo,
le sale el juego barato,
porque allí pagan el pato
la pobre mujer o el hijo.

El hombre pobre, el que es pión
-que esta idea no le asombre-
defienda el derecho de hombre
cuando lo humilla el patrón.
Y si el día de una elección,
el caudillo lo ha palmeao,
plata y juego le ha brindao,
no haga caso al alboroto,
¡que es muy bueno por el voto
el político engomao!

Si lo pretenden peliar
nunca lo haga sin razón.
Trate de que la cuestión
se pueda antes arreglar,
si le tocara tajiar
le irá más pior entuvía.
Disparar no es cobardía,
cuando es pa evitar un mal,
si no uno va al hospital
y el otro a la polecía.

Diga siempre la verdá,
no sea falso, ni un segundo
y un sentimiento profundo,
no le falte en la amistá.
Ande con sinceridá,
no haga alarde de su hazaña;
tenga, más que fuerza, maña,
cuando se haiga enamorao,
¡ y así se habrá conservao
igual que durazno en caña!

Milonga de los braceros




Cuando la siesta se quema con el sol de media tarde
se desangran los braceros por el zurco e' los maizales,
bajo el bravo sol de mayo se hacen dagas los chalares,
cuando la siesta se quema con el sol de media tarde.

Sudando bajo el sombrero se te ha marchitado el alma,
acarician los rastrojos sombras de espigas doradas;
parando bolsas de sueños si habrás visto madrugadas
sudando bajo el sombrero se te ha marchitao el alma.

 Bravo bracero trenqueño, señor de la deschalada
 De sol a sol trabajando, rompe tus manos la helada;
 de lejos venís arriando una pena acollarada,
 bravo brasero trenqueño, señor de la deschalada.

 La frechilla y la roseta, ajo macho y paja brava,
 sangran tus carnes morenas, tus pupilas están mojadas
 al ver las trojas bien llenas pero vos no tenés nada...
 Bravo brasero trenqueño, señor de la deschalada.

Así es como rinde el choclo (Milonga)


No nací para relleno,
donde molesto me voy,
como he nacido así soy
medio arisco para el freno.
No me meto en nido ajeno
porque no soy como el tordo,
no me quedo donde estorbo
ni voy donde no me llaman,
ni han de verme a la macana
lo mismo que oreja'e sordo.

Soy más pobre que una rata
pero me siento feliz,
desde el día en que nací
la suerte me ha sido grata;
no envidio al que tiene plata
ni me marean los millones,
con algunos patacones,
rancho, guitarra y caballo
soy más feliz que un zapallo
nacido entre los melones.

Me gusta el asao de tira
y el cabrito al asador,
también me gusta el amor
cuando el amor no es mentira;
si una chinita me mira,
siempre ando con mesura,
no cometo la locura
de atropellar con ceguera
porque nunca cae la pera
del árbol sin 'tar madura.

Yo soy como el picaflor,
vivo y ando entre las flores,
me hice baqueano en amores
en mis años de cantor
por eso es que en el amor
nunca sé pecar de flojo
pero no apuro tampoco,
me gusta andar despacito,
comiéndolo de a granitos
así es como rinde el choclo.


domingo, 29 de octubre de 2017

Jineteada de animales (Milonga)

(Dibujo: Ángel Vieyra)




Una jineteada flor
se armó en la estancia "El Carancho",
el mayordomo era un chancho
con fama de pialador.
Va a empezar de animador,
copó la banca un pigmeo,
merece tanto al benteveo
que por milonga cantaba
y un tero que improvisaba
le tiró un lindo floreo.

A dos apadrinadores
la comisión dirigió,
la gente los aplaudió
al ver tan grandes valores,
sacaban los domadores
sin aflojar caracú,
un quirquincho y un tatú
trabajaron sin descanso:
uno montaba en un ganso
y otro montaba un ñandú.

Un loro y un carpintero
de'nde el palenque soltaban,
y de planillero estaba,
atento el oso hormiguero;
con cinchón o con el cuero
"¡Largue!" el primero gritó,
y una perdiz que salió,
se le sentó a un vizcachón
en el primer arrastrón
del golpe la desplumó.

De bota'e potro un lagarto
se enhorquetó en una liebre,
gritando: "¡aunque se quiebra
de su lomo no me aparto!",
al espuelear por los cuartos
dio con la panza en el suelo,
se cortaron los pigüelos
y ya quedó desarmao
y en la gramilla tirao
como retrato de agüelo.

Una nutria disparó
corcoviando pa'un arroyo,
llevaba prendida un pollo
que en la cruz la picotió;
un sapo se le sentó
con la encimera a una rana
"¡Tal vez me bajes mañana!",
le iba gritando goloso,
porque era más pagajoso
que pelo en la palangana.

Un zorro medio mamao
de tanto tomar giñiebra,
también jineteó una cebra
pero le puso recao,
castigando a todos laos
se le ñublaba la vista
y la verdad que me asista:
de tanta lonja el salvaje
a su bonito pelaje
le borró todas las listas.

Ganó al final el sapo,
el premio bien merecido,
porque mejor había sido
de todos en general.
Pa'ser más tradicional
aquella fiesta campera
un cuis a la verdulera,
con todo se le prendió
y la bailanta se armó
al compás de una ranchera.




El guapo patas blancas (Huella)


(Pintura: Ricardo Bossié)


Amarrao al palenque
hace retranca,
no lo domina naides
al patas blancas.

Se acomodó el paisano,
rodilla en tierra,
ciniéndose las botas
con las espuelas.

Y ya salen prendidos
buscando el llano,
¡arriba patas blancas!
¡vamos paisano!

Bien firme en los estribos
pegao al lomo
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.

Laralaralaraila
volvió cantando...
No lo volteó el salvaje,
ese es un gaucho.

Y aunque triunfante al criollo
traiga en el anca,
seguirá siendo guapo
el patas blancas.

Cuando sienta el chuzazo
de las espuelas,
habrá un gaucho en peligro
de verse en tierra.

Y ya salen prendidos
buscando el llano,
¡arriba patas blancas!
¡vamos paisano!

Bien firme en los estribos
pegao al lomo
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.

Laralaralaraila
pa'cualquiera es la suerte
los dos son criollos.



Fogón reliquia campera (Milonga)

(Pintura: Molina Campos)


Fogón reliquia campera
símbolo fiel de mi raza,
quiero arrimarte una brasa
cantándote a mi manera;
antes que mi voz surera,
sólo Dios sabrá en qué huella,
se apague como una estrella
en un lento amanecer´,
hoy mis versos han de ser
pa'vos un recuerdo d'ella.

Yo se muy bien que tenés
de otros cantores sus trinos,
porque es deber de Argentino
cantarte con altivez.
De mi pensarás, tal vez,
que te había hechao al olvido
eso es porque no has sabido
que yo desde muy pichón,
te llevo en mi corazón
ardiendo en cada latido.

Fogón qué lindo sería
con vos poder conversar,
pa'que me puedas contar
mil cosas que no sabía;
cuántas penas y alegrías
te habrá contao la peonada,
cuando en ronda de mateada
hablaban de lo pasao:
cuadreras, pial de bolcao,
de yerras y jineteadas.

Viejo fogón de la pampa
el tiempo te fue cambiando,
y tus llamas apagando
ya pocos criollos te acampan.
Ya no es la mesma tu estampa
porque a gritarlo me atrevo,
tampoco el candil de cebo
que te alumbraba ya existe,
se me hace todo tan triste
que apenas cantarte puedo.

Fogón muy pronto quisiera
verte salir del ocaso,
sos de mi patria un pedazo
y así no es justo que mueras;
por un instante siquiera
volver al tiempo pasao,
veré el gaucho acomodao*
haciéndote compañía
recibiendo un nuevo día
con mate, vino y asao.


*no es seguro que esa sea la palabra que se escucha...

Aguantando el cimbronazo


(Dibujo: Eleodoro Marenco)


Quisiera probar mi suerte
por eso pido permiso
y desde ya les aviso
que piso bastante fuerte,
porque sangre pampa vierte
si en mis venas da un chuzazo,
y hoy tiro con todo el lazo
estas décimas prolijas
porque me sobra verija
pa’guantar el cimbronazo.

Anduve de muy pichón
en las ruedas de fogones
entropillao con los peones
entre charla y cimarrón;
tendí mi catre pobrón
en un galpón ande quiera;
si me habré engrasao la pera
saboreando un costillar
y me la supe limpiar
con un cacho de arpillera.

Yo soy el sol que refleja
sobre’l verde pastizal,
el corcovo de un bagual,
soy del pampero su queja,
soy la punta de la reja,
del paisano su bondá,
del monte la inmensidá,
el silencio de los cerros,
garganta de los cencerros
cantando a la libertá.

Al flete de mi destino
ya lo sentí relinchar
porque me quiere llevar
quién sabe por qué camino;
si te gustaron mis trinos
con cruza de campo raso,
yo volveré, mi amigazo,
con esta guitarra en yunta
y una milonga de punta
¡pa’guantar el cimbronazo!


miércoles, 25 de octubre de 2017

Rastreando tu huella (Huella)



Fue chiflido'e carreteros
en la pampa desolada
cuando eran rastrillada
nuestros caminos sureros.
Tal vez algún guitarrero
en fogones con estrellas
le dió su nombre: "la huella"
y la llevó hasta el Retiro
donde entre vueltas y giros
le piden la mano a ella...

Por campos desparejos
anda mi suerte
Sin encontrar tu huella,
sin poder verte

Enanco tu recuerdo
y salgo a campearte,
voy pechando distancia
y no puedo hallarte.

A la huella, a la huella,
dame tu mano
Como cuando saludan
nuestros paisanos.

A la huella, a la huella,
dame los dedos
Cuando digo tu nombre,
tartamudeo.
Larara …laralaira
Cuando digo tu nombre,
tartamudeo.

Me acuesto a campo raso,
mirando estrellas
y me parece verte
en una de ellas.

El deseo ya es ansia
aquí en mi pecho
La esperanza es tenerte
bajo mi techo.

A la huella, a la huella,
bailen paisanos
Primero la derecha,
dame tu mano

A la huella, a la huella,
dame la izquierda,
despacito mi vida,
no se me pierda.
Laralara..laralaira

Despacito mi vida,
no se me pierda.


Apenas palo (Milonga)

(Pintura: Eleodoro Marenco)



[Recitado]

Alboradas grises dejaron
hebras de luna en mi pelo,
silencio de atardeceres,
secó en mis labios el canto.

El tiempo borró mis huellas,
y me quedé sin senderos.

[Cantando]

Aquel que quiera distancias,
se hai' largar a caminar,
Aquel que quiera distancias,
se hai' largar a caminar,
así me dijo la vida,
y me tuve que marchar.
Así me dijo la vida,
y me tuve que marchar.

Aquel que quiera recuerdos,
algo tendrá que dejar,
aquel que quiera recuerdos,
algo tendrá que dejar,
así me dijo la vida,
y me tuve que marchar.
Así me dijo la vida,
y me tuve que marchar.

Camino que no termina,
ahora es mi vida, y nada más,
camino que no termina,
ahora es mi vida, y nada más,
Ni siquiera soy palenque,
apenas palo nomás.

Aquel que quiera distancias,
se hai' largar a caminar.
Aquel que quiera recuerdos,
algo tendrá que dejar.
Así me dijo la vida,
y me tuve que marchar.

Ni siquiera soy un árbol,
apenas palo nomás.

[Recitado]

El tiempo, el tiempo borró mis huellas,
y me quedé sin senderos.



martes, 24 de octubre de 2017

El petiso'e los mandaos


(Pintura: Juan Arancio)




















Pa'dir a hacer los mandaos
tengo un petiso bichoco
que va quedando de a poco
flaco como bacalao;
cuando le pongo el recao
le apreto juerte la cincha,
pega un corcovo y relincha
disparando campo ajuera
porque abajo, en la bajera,
se ve que algo le pincha.

Cuando salgo de paseo, 
causa gran admiración,
es peludo y barrigón
como ratón de bañao;
la cola se le ha pelao,
le quedó solo el rabito
y pa'espantar los mosquitos
la mueve pa'todos laos,
yo le garanto, cuñao,
¡no hay como mi petisito!

Tiene una oreja arrugada
y un ojo medio cerrao,
y el cuero tuito bordao
por lazazos y pedradas;
las manos todas peladas
porque es medio rodador,
mi petiso es un primor
cuando salgo de paseo
se vuelve puro escarceo
como sirvienta'e dotor.

Los otros días ¡caray!
juí 'hacer compras al poblao,
después que había terminao
para mi rancho volvía,
medio distráido venía
tarareando un pericón,
cuando pegó un tropezón
largándome pa'un costao
y ahí nomás quedé apretao
como pierna al pantalón.

Cuando pude levantarme
de aquél aprieto maldito,
vi que el pobre petisito
no dejaba de mirarme
y cuando quise acercarme
con fiereza se paró,
los encargues me voltió
que llevaba en la maleta:
yerba, fariña y galleta
todo, el loco me tiró.

Después dejándome a pie
se alzó como un condenao,
largándome en el poblao
sin saber dónde se jué:
por muchos laos pregunté,
nadie noticia me ha dao,
quién sabe que fin ha llevao
por esos campos solito:
mi desgraciao petisito
que tenía pa'los mandaos.
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(Tomado del libro: "Fogón de las tradiciones", tomo II, envío de Fernando Manghi y Panchito Torrilla Zaragoza).