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martes, 21 de mayo de 2019

Este mate gayeta...



Este mate gayeta que m'entibia las manos,
lustroso porque tengo muchos güenos hermanos;
este nido ande el vicio de andar siempre chupando
se hace ladero viejo por la güeya 'e los años;

este güequito abierto qu'está siempre esperando
un verdor de esperanzas y un tomador de amargos;
este mate gayeta
desbastao a rezongos, afinao por baquianos,

qu'en la espuma nos bicha con ojitos briyosos
que al gastarse la yerba se nos van apagando;
este mate gayeta que potriyo jué bayo
y aura viejo es briyoso como el pelo del zaino,

me chasquió esta mañana, y en la zurda, su yanto
me decía: "don Yerba, ya está de ojos escasos..."
Pero no era la vista, sino el filo de un rajo
lo qu'estaba pidiendo calentando mis manos:
"abrí la boca a otro mate, relevame paisano..."

Este mate gayeta ya está viejo, Matrero;
pero los dos sabemos lo que cuesta cambiarlo.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

No cruzo

(Pintura: Molina Campos)


Arroyito de Las Ánimas
te me venís a cortar
justo cuando yo pa'verla
llego embarcao a bandear.

Robale plata del cinto
al abuelo Paraná.
Ni va a sentir que le sacan;
'ta viejo y rico demás.

Sonso viejo mi cariño
que se me ha puesto a porfiar
tan luego adelante'e gente
como gurí cuando no hay.
Tan luego en tiempo'e bajante
cuando no tenés ni un real.

Si en flete hubiera venido
'tarías crecido demás;
ahora que vengo en canoa
adrede te me cortás.

Ella es l'última frutita
que me viene a madurar.
Miquichí con gusto a lágrima
tu miel se me ha vuelto sal.

¡Qué v'ia recordar mi río
tiempo'e bajar o crecer,
si el hombre todo lo olvida
cuando ha agarrado a querer!

Callao me estás reprochando:
"debés saber calcular".
Cuando una china te mira
hasta el rancho te atropellás.

Arroyito de las Ánimas,
me he puesto sonso demás.
Emprestame un pucho de agua
vi'hacer fuego pa'matear.

El otro fue más baqueano,
supo por dónde cruzar.
Le pegó a pie decidido,
yo...'toy viejo pa'patriar.

No cruzo, hermano, no cruzo,
no tengo por quien bandear.
Chilla mi pavita'e luto,
pucha... ¡qué crecido estás!


El castigo

(Detalle de pintura de Molina Campos)


No me caiga la chinita
con otro hijo a la querencia,
porque a fuerza de chicote, de las casas
pa'que aprenda,
la v'ia echar en tus narices
pa'que veás que rigureada, se endereza,
¡Qué se cree! ¿Que soy un rico
pa'ponerme a alimentar una colmena?
Yo la tengo que lomear, y la olla es grande
pero falta lo de adentro: mantenencia.

Vos que sos la madre, Flora,
que lidiás de sol a estrellas,
en cuantito te arma llanto la chinita
te me hacés la mosca muerta,
me dejás abandonado en el pantano,
no das cuarta a tu buey viejo que se entierra,
y ablandás mi corazón con lo de siempre:
"perdonámela esta vuelta".

¿Qué es mi sangre? Mirá Flora:
si así fuera,
como todos los que llevan mi apellido
sentiría peor que chirlo la vergüenza...
y de yapa vos así,
dele trenza con las manos,
de ojos bajos como chico en penitencia,
arrimándote despacio, sosegándome los brazos
pa'pedirme lo de siempre:
"¡Perdonámela esta vuelta!".

Pa'que sepa lo que cuestan
sus recáidas de coneja;
pa'que sepa que este rancho
no es criadero'e comadrejas,
v'ia largarle al Aguará pa'que a colmillo
me le enseñe a respetar lo que es decencia.
Y ahora vos andá p'adentro
que no quiero que te vea.

Por la senda que marcó doña costumbre
sobre el borde del pajal de la ribera,
bronce en llanto, con un sol sobre su pecho
caminaba la costera...

Y cayeron al silencio hasta los pájaros.
Aguará falló el torido y se dio vuelta
pa'seguirla a mama Flora,
que sacando su tejida pañoleta por bandera,
envolvió el cuerpito tibio que mostraba
por la boca del envuelto, sus rulitos de oro y seda.

Manso el río, quieto el viento; solamente
están vivas las estrellas lampareras;
se han dormido los chajases,
y las puntas de las flechas
desmocharon las gargantas de los teros.
Un cajón se balancea
y el "barato" desbarranca su ceniza
sobre el brazo que del catre se descuelga...

El candil cortao de pulso
'ta boqueando por la mecha,
pero alcanza p'alumbrar adentro el rancho
a una rubia cabresteada que se acerca,
y se funden en un mazo plato y oro,
cana y seda,
y solloza el tordo viejo
sobre el piar del pichoncito en la querencia:
Es machito... y es mi sangre; que se quede..
¡Valió trago compañera!


sábado, 15 de julio de 2017

La muerte



Yegua madrina es la muerte
con cencerro de campana;
con los facones se hermana,
duerme en la ceba'el fusil,
y es hembra del hombre vil,
celosa de la mañana.

Se hace trompo en el remanso,
se enrosca en la yarará,
en cristiano es amistad
que nos malvende ande quiera,
y cuando ciñe pollera
tiene fuerza'e tempestad.

Se deja cáir en un rayo,
con el Tiempo anda arranchada;
mujer de la milicada
le peona diligente,
pero si mira a un valiente
recula como asustada.
Por eso llega callada,
por la espalda y de repente.
Yo la he visto muchas veces
esperando en un pajal,
en el vuelco de un puñal,
arrollada en la traición,
en la zurda hecha facón
y en una china, panal.

Es la piedra afiladora
de sables y de machetes,
cargadora de güinchetes,
de la desgracia boyera,
y del finao es canoera
y del que huye es el flete.

Es vela, lágrima y luto,
puede ganarse en un vaso,
en la seda de unos brazos,
en unos ojos traidores,
en la cicuta, en las flores,
y en el plomo de un balazo.
Mata al galope, de paso,
y no atiende rezadores.

Es bola de uno en las sienes,
duraznillo y mío mío;
salta en las ancas del frío,
va hachando el tronco a la vida,
y es el surco de la herida
y es borbollón en el río.
Prende con mala bebida
las brasas del desafío.

Del mundo es fin y ceniza,
y abajo'e la cruz gusano;
segura herencia'e cristiano
nade en plata o en pobreza,
silencio y noche que empieza,
desnorteadora'e baqueanos.

Dos cosas pintan a un hombre
mejor que ningún pintor:
la plata del tirador
y la conducta en la muerte.
Si aguanta la risa, es fuerte
desde la ráiz a la flor.

La enfermedad con la muerte
se enyuntaron pa'tirar.
Una entra a ramalear
la soga al más entonado,
y la otra de anticipado
el hoyo empieza a cavar.

El pobre don Malamuerte
prefirió males a buenos,
alzó todos los venenos
pudiendo cargar dulzura.
Nunca conoció ternura
y odió los nidos ajenos.

Olvidémonos, paisanos,
de desdichas y lamentos
y remedemos al viento
que lonjeao por el pajal
la esperanza'el totoral
piala de cruce en acentos.

Agua, fuego, sol y luna,
voz de pájaro cantor,
la suavidad de una flor
y el cariño'e la mujer
si se llegan a perder
recién les damos valor.

No hay en todita la tierra
magnate como el islero;
es pescador y canoero,
construye una embarcación,
labra chiflando un horcón,
corta paja, y es sillero.

Tiene óido pa'tecla o cuerda,
y en su escopeta de un caño
fundamenta todo el año
la mantención de la cría
y es callada su alegría,
sin llanto su desengaño.

Generoso, manso y fuerte,
conocedor y baqueano,
con cualquiera de las manos
se florea en el fijazo,
y sabe injerir un lazo
y dar su catre a un hermano.

Donde quiera hace ranchada,
al reparo prende fuego;
le tiene a tu tierra apego
y si es un cantor florido,
deja un huevo en cualquier nido
como tordito andariego.

Lo zamarrea la tormenta,
lo tarja el viento de frente;
llora plata eternamente
en la punta de su pala
el zanjón donde él resbala
su existencia independiente.



(Caballo mitológico: el "helhest")

Del dolor


(Foto del paisano Orlando "Fito" Binaghi)



Dolor, avispita negra
que anda picando y picando.
Alegría, mariposa
llenita de luz, volando.

Cuando el hombre ya no sabe
qué hacer con tanto penar,
quiere huir y se hace un ave
pa'cantar.

Mangrulla cerca'e la dicha
voraceador el carancho.
Que no se duerma tu risa
porque paisano...

El mal se viene a lo guacho
contra la lechera atada;
si no le ladean las ubres
seca y desgracia.

Dicen que atracada a fuego
la yarará
se come la propia cría...
El pobre es igual...

Sobre la tuna más brava
suele brotar la piedad.
Por eso entre las espinas
sangra el mburucuyá.

Cada cual a su destino:
la víbora a picar,
la florcita muriendo,
a perfumar.

Una gotita'e maldad
dicen que cayó en el mar,
y todita el agua entonces
se hizo una pampa de sal.
Dicen... será...

Una gotita de amor
dicen que cayó en el mar
y el agua aromada y dulce
se puso a cantar.
Dicen... será...

Para las dichas, mañana;
para las tristezas, hoy.
Tener esperanza el pobre
es obligación.

Según el ojo que mire
será la opinión que salga.
Un indio me preguntó
y pensé la adivinanza:
"El agua que va marchando
¿marcha de pie o acostada?".

Pajarero del dolor
por amor mato mis pájaros,
Brotarán, y un día mi tierra
será el país de los cantos.

Estas sonceras que digo
no tienen explicación.
Vuelan porque tienen alas
y es un pájaro el dolor.

viernes, 14 de julio de 2017

Ser como el árbol



Ser como el árbol,
brazo de gigante hacia el cielo,
buscando abajo nutritiva arteria;
una mano buscando la primicia
de la  primera estrella,
la fuente de la vida,
esperanza y belleza.

Ser como el árbol quiero, y como el árbol
concretar el ideal de la existencia:
flores, frutas y sombras al romero,
y para trino y ave, mano abierta.

Un manto de esmeralda cubrirá tu ramaje,
y lleno de tibieza
me poblaré de nidos y de acentos
-columna melodiosa entre la selva-;
proclama al sol el trino dedicado,
por la noche, bengala de luciérnagas,
buscando siempre el cauce de la vida,
al viento en su lenguaje de banderas,
reproduciendo en la agonía
la eterna primavera.

Si carcomido y viejo
me quedará una grieta
donde dejen su carga de oro y mieles
mis líricas hermanas las abejas.

Derrumbadas mis ramas
han de cantar en ellas
calandrias y boyeros
que en mi agonía colgarán sus tiendas.

Tendré un responso en el ocaso
con mensaje de luz en la tiniebla.
he de dar flores a mi propia tumba
mientras me llore un pájaro en la selva.

Ser como el árbol: útil en la muerte
y cumpliendo mi fin sobre la tierra.
Para el ángel que muera, cuando caiga
que labren un cajón con mi madera.

De mi ramaje altivo y solitario,
de lo que quede, cuando ya no sea,
que enciendan fuego y con el humo envíen
un mensaje de luz a las estrellas.



jueves, 13 de julio de 2017

El Bolicho


(Pintura: Luis Nuñez)


Cerré tranquera a mis campos
sin quererlos recorrer,
apagué mi estrellería
al bolicho me largué.

¡Qué más le queda al paisano
sino el calor de esa aguada!
Teatro, circo, risa, almohada
de vinos y de ginebra,
donde la vida está en quiebra
y el alma está envenenada.

En la raya del camino
es una espera su puerta,
es silenciosa su oferta
y el dueño'e la estantería
se enanca a la policía
con trago y cuentas abiertas.

Por algo se va al bolicho:
por carta, copa o amigo;
pa'buscar un enemigo,
pa'fantasear de cantor,
p'hacer un temple'e primor,
pa'juir de un pensar testigo.

Se va pa'mentir de gusto,
pa'fundamentar tristeza,
pa'olvidarse'e la pobreza,
pa'abrazarse a la ilusión,
pa'pagarle a la reunión
o achicarse en una mesa.

Farol p'alumbrar los vicios,
mostrador de mosca y tierra;
copas que le hacen la guerra
a lo que llaman higiene,
indio pechando al que viene
y criollo puteando ande erra.

Hueso, carta, copa y humo,
sombrero que se requinta,
melena echando su tinta
sobre el charco de una mesa,
una discusión que empieza
y una orejeada que pinta.

Por áhi revienta una apuesta,
se cuentan cosas de estancias,
furias, marcas y distancias,
rodeos y marcaciones,
las gracias de unos patrones
la luz mala'e la ignorancia.

Parece patito'e lluvia
la escupida contra el suelo;
entra enlutado un pañuelo,
sale otro agachándose,
se encuentran mirándose
y hasta en el aire está el duelo.

Perros al lao de los dueños,
rebenques colgaos a sillas,
gente que llega'e las trillas,
rastra que vueltea atascada
con la plata'e las nutriadas
que asegura la presilla.
Al bolichero'e pasada
la bola'el ojo le brilla.

Sardina, galleta, vino,
queso, dulce de batata,
un probarse de alpargatas
y una provista achicada
porque ha ido mal la jugada
y eso lo ignora su ñata.

Templa su queja guitarra,
firuletea un acordeón,
hay que cercar el montón
pararle rodeo a los reales.
Está plagao de mensuales
y está contento el patrón.
-¡Una chamarrita, don!
-¡Metalé polka, Rosales!

El loro del almanaque
mira como riéndose:
"Estamos a fin de mes,
chupen tranquilos los mozos
porque... está crecido el pozo
y hay damajuanas de a diez".
El loro parece un juez
lleno de vidrios vistosos.

-¡Otra vuelta...!
-¡Seis potrillos!
-¡No bautice.. si no es cura!
-Yo vendo bebida pura,
se lo puedo garantir.
Y el loro se echa a reír:
¡Caradura...caradura!

Un pasao que se hace rastra
desoye a los compañeros;
bufa afuera un parejero,
llega en volanta una carga,
y hasta la guitarra alarga
pa'ver pierna, el clavijero.

Balancita trampeadora,
estaño aquerenciador,
desteñido mostrador,
lechera, astucia, madeja,
artimaña'e comadreja
y ojo de carancheador.

Vos empeñás un cuchillo
como bolisqueás mamaos;
tu estómago está curao,
es un buche de avestruz,
y naco que busca luz
allí queda encajonao.

Botones, chafalonías,
cuerdas, bombachas, sombreros,
pilas, focos, liñas, cueros
con anilina teñidos,
un "marca sol" garantido
y a lengua seca, un talero.
De cuando en cuando, un vestido,
y arriba, un picanillero.

Andarivel pa'carreras
de los créditos del pago,
pasteles fondeaos a tragos,
humito de asao constante,
tirás  siempre pa'adelante
como morisqueta'e mago.

Cuando todo está en silencio
desconfiao el bolichero
manotea el candelero
y tiembla al lao del cajón,
sudando a cada montón
en un descanso de hachero.
Por una hendija, el lucero
le tira su patacón.

Palenque, manea, coyunda,
reñidero del valor,
taba que calza el honor
en la mentira de un vino,
la excusa del asesino,
la querencia del traidor.
Bolicho, un llanto argentino
cae sobre el mostrador.



Versos al Indio que llevo adentro



De mañana me avisaron:
“Está sin levante el indio;
negao a ración, sin fuerzas
ni para un medio bendito”.

A la tarde me avisaron:
“Se está por cortar el indio
entre el aullido ‘e los perros
y el llanto del chinerío”.

Cuando arriba el lamparero
prendió su primer pabilo,
la vida apagó su brasa,
llegó la muerte con frío.

¡Nunca conoció feriado
y se llamaba Domingo!
Alimentao con la pena,
desangrado en un chiflido,
tomó el latagá de fuego,
entró la lluvia en sus quinchos,
y el corazón tamborero
quedó de parche dormido.

Su chuza, que era baqueana
pa’ sábalos y carpinchos,
tiraba con las dos manos
sin fantasear de entendido.

De muchas cosas me habló
pero estoy comprometido
¡Cosas que al irse mi vida
se irán quemando conmigo!

Dormido quedó en la noche
ya para siempre dormido.
Mocobí de pura sangre,
de fundador apellido.
Degollamos su caballo
¡viera qué caballo lindo!
pa’ que galopar pudiera
de estrella a estrella, tranquilo;
pa’fijar del otro lado
chuza al costao le pusimos;
agua y panales al pecho;
de cabecera, el lomillo,
y como fue algarrobero,
el latagá pa’ los vicios.

Su perro desangró un llanto,
y las Cabrillas sus cirios.
Retobado en cuero ‘ e potro,
cuando quedé sin testigos,
abrí fosa y lo alcé a pulso,
maldespené el velerío,
y desde entonces, parece
mentira lo que le digo,
una tribu mocobisa
va haciendo noche conmigo.

Por eso, mi patroncita:
cuando me siento vencido;
cuando la vida me corta
por mala ley del cuchillo;
cuando se callan mis pájaros
y se me secan los ríos;
cuando en noches de tormenta
tientos del dolor desviro,
desbarrancao ceibo viejo
sobre el hondo remolino ...

entonces ...desde la sangre
me pongo a llorarlo al indio,
y él me contesta golpeando
desde el profundo latido
y oigo un galope‘e malones,
silba en lanza el alarido:
el tacuaral brota, y alza
procesiones del abismo,
y se hace canto de raza
corriendo en mis venas ...¡vivo!
y sin quererlo, de golpe,
se me hace versos el indio.

Búsquelo en mi corazón,
patroncita del cariño,
y ahí ha de hallarlo;
está solo ...
se va acabando conmigo...


Chasque pa'la costa (Valseao)

(Pintura: Juan Arancio)



Yo tengo un oficio, patrona: estrellero;
comprendo en qué forma conversa la luz;
yo sé la guarida que tiene el lucero,
de las "Tres Marías" conozco el sendero,
y sé porqué causas no sale la cruz…

Yo tengo otro oficio patrona: Platero;
trabajo en la noche celeste metal,
y hago un jazmín blanco, santos milagreros,
virolas pa´ gauchos y anillos novieros,
y visto de fiesta la luz del puñal.

Si usté necesita que un hijo costero
le labre un mensaje celeste de amor,
si quiere algún verso, yo soy estrellero,
y en la brujería de un arroyo islero
fundiré al plata del canto mejor…

Ladrón de panales en la estrellería
trabajo la plata cantando con fé,
pa´ tener mi cielo con mis "Tres Marías",
y un lucero grande que no vendería
ni pobre, ni hambriento, ni muerto de sé.

Y tengo otro oficio: cazador de versos;
mis trampas de seda recorre un querer.
Sigo mi destino mi rumbo no tuerzo,
y entre las guitarras señora, converso
de flores, calandrias, dulzuras, mujer.

Patrona: esta noche serena en que brilla
clarita en mi frente la banda ´el Verón,
cúrenme esas aguas tantas pesadillas
y yo, los cencerros de siete cabrillas
colgaré en el ceibo de su corazón.

Si usté necesita que un hijo costero
le labre un mensaje celeste de amor,
si quiere algún verso, yo soy estrellero,
y en la brujería de un arroyo islero
fundiré la plata del canto mejor…



miércoles, 24 de agosto de 2016

Por ese robo



-¡A la aturdida le ha brotado un hijo!... 

-¿Lo habrá empollado a sol? 
-¡Mirá la zonza… le prendió el injerto! 
-¿Y el padre? 
-¡Qué sé yo!
--------------------------------------
-Mi rubio, mi gurí, ¡todito mío!
Hijo.
Yo soy tu madre, y me parece un cuento
igual que vos de lindo.
¡Qué me importa la lengua ´e la peonada
ni que se áuguen de risa, cachorrito,
si la cunita que el patrón comprara
con un colchón nuevito,
si la almohada bien blanca y los adornos,
la ropita encintada y llena ´e brillos,
no tienen comparancia con las tablas
que yo corté pa´ fabricarte un nido;
con los cueros sobaos de las borregas
que son tu colchoncito,
con el retacerío ´e trapos viejos
que te sirven de almohada, rubiencito,
porque ellos esperaron y fue al ñudo,
porque creyeron que con ser tan ricos,
iba a llegar hasta esa jaula blanca
la tiernita ilusión del pichoncito…

Por eso ahora anda triste la patrona,
y llora si te ve, porque ve al hijo;
ayer nomás, cuando insultó en un: “¡Guacho!”,
se me escapó un “¡Machorra!” en un audillo…

Los ojos del patrón son tan azules
y me gustaron tanto, cachorrito,
que una vuelta, pa´ vos, sin darme cuenta,
los robé a la patrona sin permiso.

¡Por ese robo de la estancia me echan,
por ese robo, m´hijo!


martes, 22 de mayo de 2012

Andariega triste

(Pintura: Pablo Uriburu)

Andariega triste,
pasiandera empolvada,
contale a este paisano cuál jué el gaucho
que te dejó tan pálida...

¡Cómo lo habrás querido, zonza vieja,
al desagradecido que te dejó una noche
por seguir una estreya!

Luna,
hembra que presumís de linda
y t'empolvás la cara;
muchachita
que no quiere empolvarse los cachetes
y se ha quedao sin novio por confiada...

Hoy han cambiao los tiempos, gúena moza del cielo
y pa pialar cariños hay que aguantar las gracias...
¡Si lo sabrá este gaucho!

Me gustás redondita y serena,
güevito'e tortuga, monedita'e plata;
me gustás si te hacés herradura
que algún pingo perdió por los cielos
y que nunca volvió pa calzarla...
¿Te acordás de mi linda chinita,
de aqueya Graciela
que al bordear el arroyo me hayaba?
¿Te acordás cuando vos, pa burlarte
nos yenabas de plata la cara?
¿Cuando yo le pedí a la gaviota
que su página en blanco emprestara
pa escribir en el pecho su nombre
y un ¡te quiero pa siempre! en sus alas...?
¿Cuando yo, pa probarte de abajo
lo que puede subir la Esperanza,
le pedí, porque vi que era güena,
que bien alto, bien alto volara...?

Eso era antes, en tiempos dichosos;
hoy, escaso de amores y plata,
con tu pena acoyaro la mía,
pasiandera de luz solitaria...

Andariega tan pálida y tísica,
no tapés con las nubes tu cara;
perdoname lo zonzo que he sido,
¡disculpá mi amargura, muchacha...!

martes, 24 de abril de 2012

Me quedo con la calandria

(Foto: Pablo Toranzo)

De todos los pajaritos
me quedo con la calandria,
porque abajo'e su ceniza
yeva prendida una brasa;
y porque es linda la islera
y porque es hembra y es mansa,
porque yeva miel del monte
gotiando de la garganta,
y porque no es consentida
y porque es nuestra y gaucha,
de todos los pajaritos
me quedo con la calandria.
Eya es compaña de noche
y amor en las madrugadas,
y tibia cuerda de pluma
sobre el cuerpo'e guitarra;
un puñadito de notas
que el ceibo al timbó le manda;
una estreyita desecha
que su piquito de plata
tiende como hilo finito
dende barranca a barranca,
y un pedacito de arroyo,
y una arañita de flauta
tejiendo sus ñandutises
con oviyos de esperanzas.
Calandria: de ceibo en ceibo
y de barranca en barranca,
sos en el árbol del canto
la tibia copa embrujada,
y la cantora más linda,
la más islera y más gaucha.
¡Quién como vos va'escucharme
cuando me quejo, calandria,
y quien va'darle las puntas
al tiemple de mi encordada,
sinó esa prima sonora
que enclavija tu garganta!

Gauchita color ceniza,
panal, estreya y araña,
volvé a ser hembra como antes,
desatá tus trenzas largas,
y vas a verlo al Mielero
dir de barranca en barranca
con este canto en los labios:
¡queréme un poco calandria!

De todos los pajaritos
de los que vuelan y cantan,
sin despreciar a ninguno
me quedo con la calandria.

Tengo fe que cualquier día
porqu'es güena y porqu'es gaucha,
la viá encontrar en mi rancho
con las trenzas desatadas,
y por afición de pájaro
prendida de la guitarra.

lunes, 23 de abril de 2012

Otra vez embrujao



"Otra vez embrujao... payé* de luna,
curundú* de mi monte y de mi río,
ande he tirao mis penas una a una
que vuelven con el cinto'e la fortuna
pa que yo las reparta al pobrerío.

¡Qué mejor medicina pa los tristes
que sacar en la pava'e las matiadas
esa blanca aspirina de la luna
pa curar las enfermas esperanzas!

Si tiene un pensamiento carpintero
que a pico le abre un hueco al corazón,
igual de flor el árbol que es islero
y en la herida projunda del costero
se le enjambra el panal de la ilusión.

Yo llegaré querencia a las gateadas
cuando a lo pobre corte mi bordona,
pa ver si ingiero con tu hilito'e plata
mi canto roto de esperar auroras.

¡No poder ser boyero pa ir colgando
sobre la sangre florecida'el ceibo,
el nido que trenzara con mis cantos,
y la dicha tejida con mis versos!...

¡No poder ser chajá pa echar clarines
a las bandurrias que en mi cielo vuelan,
y de la nube, en lo alto e sus fortines
despabilar a diana las estrellas!...

¡No ser un sirirí de esos flauteros
que van tocando música en bandada!
¡No tener espinitas de jilgueros,
o el facón de los tordos altaneros
pa sumirlo en el pecho a mi torcaza!...

No poder ser... ¡pero pa qué ambiciono!
Todo eso tengo porque soy costero,
porque mis flores se me han vuelto sangre,
porque la sangre se me ha vuelto verso,
porque alzo a lanza un toldo de esperanzas
y me desangro a lo indio en el silencio.

Otra vez embrujao... payé de luna
curundú de mi monte y de mi río...
Otra vez embrujao llego a mi cuna
mientras canto llorando la fortuna
de volver a encontrarte, pago mío...
......................................

*"Curundú": En el litoral argentino brebaje que se agrega al mate para atraer el amor de otra persona.

*"Payé": El payé es un talismán o amuleto de poderes sobrenaturales que concede a quien lo lleva éxito en sus distintas actividades. Hay PAYÉ para todos los acontecimientos de la vida, los materiales que entran en su confección son de lo mas heterogéneos: trozos de madera de una cruz que haya estado en una sepultura; plumas de varios pájaros; trozos de asta, piedra imán; plomo de una bala; imágenes de santos, medallas, etc.
Las plumas del Caburé son muy apreciadas por atribuírsele fuertes poderes mágicos, no solamente da suerte en el juego sino que da suerte en la seducción de muchachas a los Don Juanes. Las imágenes de los santos gozan de gran favor especialmente si son hechas con una bala que haya dado muerte a alguien.
El payé se lleva generalmente colgado del cuello con una cadenita en una bolsita, contra el cuerpo. Para que el Payé no se enoje de vez en cuando "Hay que alimentarlo" es decir agregarle más de los elementos con los que ha sido confeccionado.
............................
"Gualicho": Palabra araucana que significa "alrededor de la gente". Es también el genio del mal en Chile y Bolivia. También se utiliza esta palabra en lenguaje popular para nombrar ciertos brebajes destinados a enamorar a otra persona.
Según Daniel Granada los indios Pampas le atribuyen todos los males y desgracias que sufren. Para ahuyentar al gualicho montan a caballo con todos sus pertrechos arremetiendo contra el enemigo invisible con gritos y movimientos amenazantes, hasta que creen que lo han vencido.

Una carrera




El yacaré y la tortuga
se desafiaron un día:
-Le corro don, por la playa
y en la distancia que diga.
-Pago (dijo don dientudo)
le corro esta tardecita
con un tiro de dos libres
por una vaca con cría.
-Don yaca... yo soy mujer,
¿va'darme la cortadita?
-Comadre, yo nunca niego,
la cortada es concedida.

Veedores jueron del caso
dos vidas de fama limpia:
un crestón aquerenciao,
y un sirirí de visita.
Don pacú sirvió'e rayero
con medio cuerpo en la orilla.

El tero salió a invitar
sin distinción de partidos
y el chajá volando bajo
mandó de chasque su grito.

Cayó ala de todos laos
y en tres capinchos ariscos,
venía el sargento carancho
con dos loros de milicos.
Cimbrándose don peludo
también a las bravas vino.

Se despejó el desplayao
-sin jinetes se corría-,
y largando de parao
con la cortada pedida,
en la primera del juez
metiéndole uña venían.

Changüiseaba el cola'e sierra,
la espiaba a doña tranquila
y un redepente l'entró
a ganar panza la risa.
-¡Póngale pata, comadre,
sáquese el rancho d'encima!
( Y ella, canchera, en silencio
pongo y ponga, siga y siga).

Como a los cincuenta metros
antes de tocar la liña,
la gallineta a los gritos
¡Tu Guacha!... ¡Guacha!... decía.

¡Lo vieran visto a don yaca!
se dió güelta como víbora,
rumbeó p'al lao del zanjón
gritando: ¡Mirá María
lo que dice esta mujer
de nuestra yacarecita!
¡Fijate si alzo la ropa,
seguro que se jué juida!
(Y doña tortuga, nada;
dele y dele, siga y siga).

Cuando él volvió pa las canchas
'taba la cosa que ardía;
se alzó en la cola a lo loco
afoforando las vistas,
y rajuñando la arena
haciendo surco venía.

-¡Puesta!... ¡puesta!... ¡puesta!... ¡puesta!...
a una guinea se oía,
que se vino de curiosa
de la ranchada vecina.
-Si... si... si... rirí... rirí...
el siriaco discutía.
-No... no... no...no... no... no...
el cumpa crestón hervía.

Y cuando se armó el bochinche
lo buscaron al rayero,
que sin calentarse mucho
'taba tranquilo comiendo.
-No... no... no... dijo el pacú
tiene que hacerse de nuevo;
me han yamao pa porquería
y yo soy pescao derecho.
La cosa no está bien limpia,
lo han trampiao al cumpa viejo.
¡"Chancho'el agua"! le gritaron
pero él siguió discutiendo.

Endureciendo la boca
don capincho entró al rodeo;
y pelando el de la ley
metió'e filo el verde chueco,
cuando lo vido sin plumas
al carancho su sargento.
¡Lo hubieran vista enojao
en un desparramo'e dedos
gritando: ¡Pague don yaca
porque le han ganao derecho!

Protestó al cuete el dientudo
pero entregó la con cría.
S'hizo una linda con cuero
y el pago entero comía.

Dicen que doña tortuga
le dispara al cola'e sierra,
y que dende aquel cotejo
pone su huevo en la arena.

Sepan señores pensar
pa sacar limpia esta cuenta:
no hay meyao que no se quiebre
topando contra las hembras.

¡Pobre el cristiano que corra
por fe que en sus tabas tenga
sin calcular lo que valen
enyuntadas las poyeras!
Apriendan del yacaré
cómo se pierden carreras.
...................................
-¡Quién la ve a la tortuguita!
-No, si lerdear es ventaja.
-Mirenló po ande se ataja
el ligero p'al porrón!
-¡Quéche otra carta al montón
el dueño de la baraja!

La libertad

Con el lomo de la zurda
limpió su boca al dentrar;
carraspió pa l'afirmada
y sobre el camalotal,
abrió jaula musiquera
y atropelló con zorzal:

“Vivo en el ala´el chajá
y en la garganta del tero;
soy zambullida´e biguá,
correntada´e Paraná
y un camalote viajero.
Soy la que soy, compañero.

Nube en marcha es mi contento
y un redomón desbocao,
y un alarido a los vientos,
y el cabecear cachaciento
del dormilón embalsao.
Iré si quiere, a su lao.

En las copas hago nido,
me desparramo en gramilla;
soy sol que siempre ha salido
-por mal tiempo que haya habido-
y que para siempre brilla.
Soy bandera, amor, semilla.

Voy ande un tape reclama,
lo abandono si se achica.
Más nombrada que la máma,
soy en el rancho una llama
"para quien la tierra es chica".

Por mí han sufrido varones
y han padecido mujeres;
pólvora ardió en nubarrones
en mil bravos encontrones
por defender mis quereres.

por buscarme, alza el paisano
en ancas a la chinita,
y por mi juercea el gusano
buscando hacia arriba ufano
cambiao en mariposita.

Se podrán quemar tus montes,
se podrán secar tus ríos,
pero yo en cualquier apronte
siempre sobre el horizonte
brillante para lo míos.

Agua y agua y agua y agua,
cielo y cielo y cielo y cielo,
y un sol entre arroyo y nube
prendido del firmamento,
formo la blanca y celeste
bandera novia del viento.

Mi diana está en el chajá,
mi ronda la hacen los teros;
soy garza en la inmensidad,
pabilo en la oscuridad,
y empuje en los entreveros.

Me alzo en escuadra ´e crestones
y silbo en la bagualera,
y ardo en los ojos tristones
del indio en las oraciones
de su raza que me espera.

No conozco voz de mando,
nací con la humanidad.
Si me anda necesitando
aquí me estoy presentando:
me llaman LA LIBERTAD.

(Foto de Mocobíes)

jueves, 19 de abril de 2012

Bueno... Froilán

(Dibujo: Lauren de Bacco)

Era un bulto nomás sobre la vida
como rancho a trasmano entre la noche,
mostrando desde lejos las pupilas
colgando de la liña'el horizonte...

Lo toreaban los perros donde fuera;
lo hicieron compañero'e lobizones;
y hasta el gurí le menudeó cascote,
y hasta la caña que tomaba solo
le envolvieron en risa los varones...

Llevaba arreando a silbos a las casas
una tropa de orgullos cimarrones,
y se los palenqueaba mansamente
una santita vieja entre los montes.

Venía sin rumbo de las lejanías
con un negro destino'e viento norte
que enancaba tormentas en sus alas
haciendo alborotar los nubarrones.

No nació pa'zorzal; se le negaron
óidos, uña y garganta en las canciones
y aborreció a las hembras encordadas
y rompió la guitarra desde entonces.
Nació para perder y perdió siempre,
y fue siempre el montao de los rigores,
y no tuvo ni un cardo pa'regarlo
ni una sed de agua p'apagar sus soles,
ni un ladero en las huellas del cansancio,
ni un árbol seco pa'sombrear dolores;
¡siempre ortigao por el desdén del pago
y envenenao por la maldad del hombre!

Cuando ya no aguantó más; cuando esa pena
se estaba desbordando en los zanjones,
alineó la tropilla de cerreros,
castigó sus orgullos cimarrones,
y del corral del pecho los sacaba
pa'que los viera la santita'el monte.

-Bueno, Froilán... no sos como tu padre
que heredó un corazón de lanceadores,
y no tenés el ademán resuelto
p'atropellar la vida a ventarrones.
El fue de lazo, de facón y espuelas
en rueda de polleras o varones,
derramando respeto en cualquier cancha
y más que por cantor gustó por hombre.

Fue como esos horcones bagualeros
clavas a pique p'aguantar cimbrones
y redomón que le pulseó las fuerzas
se le entregó amansao, porque era un hombre.
¡Dónde vas a ponerte con tu padre
si no cortás el pasmo ni a un cascote,
si no servís p'amansar gurisas
ni p'hacerle tragar la risa a un hombre!
No digo que obligués a las guitarras
porque ésa es condición de los cantores,
pero está en tus maletas el coraje,
porque sos de una raza'e lanceadores
pa'desbastar el filo de una daga,
clavar un alarido, alzar facones,
enancar una china enamorada
y en un atropellón ganar el monte.
¡Sos zonzo mi Froilán! ¡Quién iba a creer!
¡Si tu padre te viera en esta noche,
te dejaría malmuerto a talerazos
hasta borrarte de vergüenza el nombre!
¡Dónde vas a ponerte con tu padre
que más que por cantor gustó por hombre!
si no servís ni pa'estrellar la ofensa,
si ni parás el vuelo'e los pichones,
si ni marcás las bocas que te cuelgan
bautizo'e "lobizón" en las reuniones,
si hasta andás invitando con tu estampa,
si vos no sos como tu padre, un hombre!
Y v'ia tirarte l'última advertencia
como caliente achura de rigores:
si querés que las hembras se te entreguen
redomoniá primero a los varones,
porque no hay más orgullo pa'una moza
que el arranchar en el valor de un hombre.
¡Dónde vas a ponerte con tu padre
que fue el gaucho más tigre de este Norte!
.......................................
Como a los cuatro días del suceso
llegó una comisión al rancho pobre
y aquella cascarita'e camatases
seco el panal de regalar dulzores,
miraba al comisario que del flete
le bajó una provista de intenciones:
-¿Qué tiempo hace que falta'e la ranchada
su Froilán'ña Dolores?
-Ya van pa'cuatro días comisario...
¿pero qué le ha pasao, si él no es un hombre...?
-Eso créiamos todos pero... sabe?
ese dormido despertó de golpe,
y no pagó las cañas al pulpero,
y mató al hijo de don Pancho Flores
por cuestión de una moza que enancada
se alzó de paso pa'ganar el monte.
-¡Que te defiendan m'hijo las isletas,
los bañaos, los pajales, los zanjones
pa'borrar un rencor con un cariño
porque sos mi Froilán todito un hombre...!
¿No te dije mi viejo hasta el cansancio
que heredó un corazón de lanceadores?


(Dibujo: Eleodoro Marenco)

miércoles, 18 de abril de 2012

Así son los paisanos de mis pagos

(Pintura: Rodolfo Ramos)

Ella, la arisca madrina de su tropa de sueños;
cencerreador señuelo de cariño
que entropilló su orgullo, manso como majada.
En las casas
se hizo jinete de una silla petisa,
y aflojando los brazos, con la cabeza caída,
puesto a pensar en ese zonzo embrujo,
los patios de pizarra,
cerraba bien la mano; sacaba como lápiz
el dedo'e punta chata,
y tembleque, con aquella emoción que ya era vicio
aparecía un "Rosaura".
La última letra, a lazo de vergüenza
cinchaba siempre el apurao borrador de la alpargata,
y alguna vez ante su olvido, el viento
compadecido le prestó sus alas.
¡Ni que hubiera aprendido en la escuela
a escribir esa sola palabra!
Para él no había otra moza en el pago
que aquella de nombre florido: Rosaura.
En las medias siestas,
con las dos manos en el cabo'e guampa,
en cualquier tronco se dormía las horas
desafilando al ñudo su constancia.
Sabía probar la suerte haciendo señas
en cáscaras de sándia,
y las hacía dar vueltas, de rodillas
pa'que le dieran rumbo a su esperanza...
Y consultó a la médica;
l'hizo gastar un naipe en las carteadas,
compró perfume y encargó un chambergo
y la espió bajo el ala;
llevó pañuelo'e seda con sus letras,
las botas bien lustradas,
y cambió el coronillo de puestero
por el fino rebenque cabo'e plata;
y alumbró los talones con espuelas,
y habló más fuerte, y se allegó a las cancheras,
y engalanó el montao de freno a estribo
y aprendió a tomar caña.
-No es moza pa'usté, cumpa;
saque fuerzas de adentro pa'olvidarla,
y deje que los tiempos cicatricen
ese nombre calado a punta'e daga;
no es moza pa´usté cumpa;
lo está sobrando largo con su armada
pa'pialarle la mano llena'e reales
al dueño de la estancia "La Rosaura".
No es moza pa'usté cumpa
aguante como macho la chuceada,
'tan invitando al pueblo mucha gente
porque... va a ser la cosa pa'mañana...
No sea zonzo, muchacho, todo el pago
se ríe de su desgracia...

-¿Y últimamente, usted, de dónde viene
pa'curar mataduras de palabra,
si nunca le he pedido una receta
ni en almanaque le miré la cara?
-Yo vengo de la Esquina, tengo campo
y soy el dueño de las dos... estancias.
No hubo atajes, ni jueces, ni laderos;
trastabilló la invitadura'e caña,
y hubo un recule pa'encontar a saltos
y mirando'e costao, una limpiada,
y se buscaron una daga fina
y un "38" con el cabo'e nácar...
Reventaron toreando dos balazas,
se hizo un cambio de moras por ojales
y cayeron los dos a las boqueadas...
-No es moza... pa'usté cumpa...
lo invito... pa'mañana...
-Como guste... compadre.... lo acompaño...
y se abrió el poncho de la noche larga.
.................................
Cuando asomaba entre la liña'el monte
sus alas de colores la mañana,
alumbró dos paisanos al sereno
y en sengre un nombre de mujer: "Rosaura"...
.................................
Su tumba nunca se vistió de flores,
ni tuvo nunca un doble de campanas,
ni un rezo, ni una vela, ni un recuerdo
ni humilde gramillal que lo tapara...
Cancha lisa nomás, de tierra seca
se apelmazó en la tapa de su caja,
pero más fuerte que la muerte misma
ese cariño'e gaucho se vengaba,
y en cada amanecer, sobre su tumba
pintado en sangre aparecía un "Rosaura".
...................................
Así son los paisanos en mis pagos
cuando se entregan a querer, paisana...
Yo también soy de allá, como ese gaucho;
no echés un forastero en nuestras canchas.

El escarmiento


Era mi gusto de mozo
pelear por una pitada,
parar música en los bailes
o pagar pa’ que tocaran.
Sentenciador y dichero,
fantástico si había faldas,
por gusto y mala costumbre
los enredos me yamaban.

Yevaba una’e dos narices
como olfatiando en la faja,
y la hacía estornudar plomo
decidido y de pata ancha.
¡Si habré toreao por el lujo
chaquetas bravas y mansas!
¡Si habré parao taba al vuelo
y avispao la paisanada!

Una vuelta -porque hay vueltas
en que la suerte se empaca-,
entré con una salida:
“-¡Toque polka esa guitarra,
no pregunto cuanto vale
porque me sobra la plata!”
-Si le sobra... no la tire,
guardelá porque anda escasa,
y a más anda errao, paisano
con obligues de esa laya
que a ningún sentenciador
le sé vender mis calandrias.
-¡Parensé! -retumbó un trueno-
-¡Aflojenló… denle cancha
pa’ que baile si es su gusto
sobre la punta ‘e mi daga!
y en la voz del guitarrero
la suerte se balanceaba...
Rastrillaron las espuelas,
se abrieron los que miraban,
y un poncho contra otro poncho
y un facón contra una daga
recularon p'afirmarse
y en la cruz de la topada
lloraron chispas los fierros
y hamaqué una carcajada.
¡Tome y traiga... tome y traiga!
los resuellos nos quemaban
y la punta ‘el alarido
se me sumió en las entrañas.

Era buen zapatiador
el mozo de la guitarra,
y en un puntazo pasado
que si lo alcanza lo acaba,
me besó el costao del ojo
el refucilo ‘e su daga.

Las vistas se me enturbiaron
¡tome y traiga... tome y traiga!
y refalé en las gramillas
como cayendo en desgracia;
me solivió la bravura
y otra vez llegó su daga
pa’ visitarme de cruce
y aflojarme en otra cáida.
-¡Agarrenló... yo no quiero
matarlo cumpa; su plata
servirá pa’ cualquier cosa
menos pa’ comprar agallas...!
Borre con reales… ¡si puede!
la pinta que hace mi marca.
y la voz del guitarrero
me sobaba de confianza.
........................
Tuavía llevo en las orejas
el auxilio que pitaba
a media rienda de apuro
y en montón, la milicada.
..........................
Ya vé mozo, cúrese
de hacer retozar la plata,
y no haga sonar de gusto
las cuerdas de una guitarra,
“que a ningún sentenciador
se le venden las calandrias”.

Guitarrero... guitarrero
¡tome y traiga... tome y traiga!
la suerte, como que es perra
nos da a mamar enseñanzas...
¡Donde andará, por qué pagos
el gaucho de las calandrias!
............................
Este relato que ha entrado,
fué pa’l hijo de don Balta
que quiere pagar mis cantos
porque ha vendido unas vacas...
Desde tiempos que pasaron
lo han tráido hasta mi ranchada,
y así como se los cuento
el escarmentao lo narra...
Todavía digo, aunque viejo,
cuando me corren con plata:
“Yo a ningún sentenciador
jamás le vendí calandrias”.

martes, 17 de abril de 2012

Cayendo...

(Dibujo: Juan Arancio)

"Ese horcón está torcido"
me dice alguno por áhi,
y yo me río pensando:
¿no sabe que es ñandubay?

Si ven degollar asustan,
son decentes por demás;
si ven papeles con barcos
¡pa'qué les voy a contar!

Sé cómo pisa el ñandú,
conozco el rastro'el carpincho.
Todito se va pintando
como el Bastonero quiso.

Deja la marca'e su lengua
doña Envidia, despacito.
La Angurria deja diez dedos
hasta en chirola de 5.

Si el hablar costara plata
más de uno estaría fundido.
¡Aprendé del trenzador,
vos que te vas por el pico!

Pa'boliar tanto animal
que entre las plazas pastea,
la comisión de fomento
contratar gauchos debiera.

Con las piedras que me tiran
vi'hacer unas bagualeras.
Se van a envenenar solos
los perros que me torean.

¡Miren que hacerse paloma
la víbora yarará!
Todos saben que su ley
es dar veneno y picar.

Criticar es cosa fácil,
difícil: alzar horcón.
Si ven una casa fiera,
¿por qué no la hacen mejor?

Por alto destino'e ceibo
parao me voy desangrando.
De cada flor cáida al río
brota el corazón de un pájaro.

No soy de un solo volido
como el pobre pacaá.
Cuando abren cancha mis alas
hasta el sol no paran más.

Ñandú pa'no acalambrarme,
preciso ir contra el viento,
lo mismo que hace el biguá
pa'poder alzar el vuelo.

Dificulto que me manquen
las rabias amontonadas.
Pa'voltear la gusanera
les doy vuelta la pisada.

No he nacido pa'escarbar
como el pobre tatú viejo
que en la creciente, asustado,
se va solito pa'l fuego.

El Tata desvirador
derecho sacó este tiento:
desgracias de punta a punta
¡Pu... cha, qué pulso parejo!

Boleadora con señal
ni en el malezal me pierdo,
y a lo macá voy chiflando
la dentrada de mi invierno.

Mientras escarban la plata
sigo la avispa del verso.
¡Es difícil encontrar
la lechiguana, pa'un ciego!

Odia la reja'e la celda
mi zorzalito costero.
¡Tanto decente con hambre!
¡Tanto ladrón que anda suelto!

Voy en viaje pa'otro lao
más traqueteao que cencerro,
igual que gato montés
atarascao por los perros.

Pitando al lao del camino
pedí de balde una cuarta.
La chiflé y se hizo la sorda
cuando pasó, la esperanza.

'Tando limpito de manos,
no he de llorar al partir.
Mi herencia: sangre hecha letras,
se tendrá que repartir.

Por eso, mis cuereadores,
voy a darles un consejo:
ya me empecé a encenizar...
no se apuren por el cuero.

El lazo de la existencia
está trenzao con el tiempo,
pero nadie sabe cuándo
se corta el último tiento.

Somos distintos de furias,
emparejen pa'largar...
¡Va a ser linda la carrera
del cascabel y el zorzal!

Chira Molina (fragmentos)



Anda en el pago mi historia
con muchas buenas y malas,
braserío hecho con chalas
con más llamas que calor.
Seré siempre “el malhechor”
aunque me agencie un par de alas.
Dicen que el tigre es paloma,
que áura me he vuelto zorzal,
por jodido en estas lomas,
por no aguantar en las domas
los corcovos de un bagual.
¡Pa´ mi ya todo es igual!

Conozco lo que es la vida,
miro adentro un corazón,
y sé aguantar el cimbrón
aunque esté quemando el lazo,
y si reculo algún paso
es pa'afirmar el talón.
Pa'venao'toy estudiando
aunque soy medio viejón.

Soy libre y sin capataz,
igual que el bichito ´e cesto;
lleno´e palos por fuera
pero seda por adentro;
cáscara espinuda arriba,
corazón dulce en el medio,
lo mismo que a tuna brava
hay que entenderme primero.

Por culpa de probadores
todas mis caídas fueron;
me empujaron, se me rieron,
rebalsó mi corazón,
me jugué contra el montón,
les tocó mala y perdieron.
Porque los muertos quisieron
me abrió puerta la prisión.

Sé que tengo que fundirme
porque no he comprao la vida,
y de bueno me convida
vuelta a vuelta el milicaje.
Pa'mí la mala es un traje
que me cae a la medida.

Yo he visto la torta cruda
que todo el mundo pondera;
la gente es muy zalamera
y alaba al hijo del rico,
pero según yo me explico,
lo que alaba... es la cartera.
Lo dulce le gusta al pico,
por eso es que hay pasteleras.

En el globo ´e la política
he visto subir baguales
que hoy son “fulanos de tales”
enchirolaos en la vida.
Pa´ ellos, el agua florida
y la máquina ´e los reales.

Hablan de la democracia
que a toditos empareja.
¡Sonso el que para la oreja
y el que sofrene entre pumas!
¡No sé quién salvó las plumas
entre un cerco'e comadrejas!
Pa'emparejar de ese modo,
dio don Mandinga instrucción:
"Manéen fuerte la Nación,
esquílenla'e madrugada,
y entre ustedes, de callada
vayan armando el colchón.
Si sale la viuda, don,
dele vuelta... la pisada...

Pero bueno... somos pobres
y es la ley seguir tirando,
total, flaco o engordando
se ha de arrastrar la carreta.
¡Ya han de relevar la teta
pa´ que otros sigan mamando!

Muchos me ven chocolate
y al humo se me han largao,
y no saben los confiaos
que cuando el ají es más viejo
hace abrir la boca al sesgo
porque está "reconcentrao".
¡Arrímenle al entonao
la lechera del consejo!

El valor vive en la hondura
y hay que fondear pa´ encontrarlo;
al miedo hay que mojarrearlo
en la costa y de alfiler,
y si es fácil de encoger
todavía es más fácil arrearlo.
Ya no vive en la mujer,
y en el hombre hay que buscarlo.

Cuatrero el jefe político,
ladrones los comisarios,
carneadores los milicos,
¿nosotros...? los gauchos malos.

Hacen rodeos de vacas,
las pasan p'al otro lado;
se arreglan certificaos
ahí nomás al lao del río,
y todo lo suyo es mío
en un Jesús alabao.

Ansí amanece estanciero
el porfiao pa´lo´el vecino;
usa bota borravino,
bombacha de gabardina,
seda al cuello, manta fina
casco ´e corcho y buen sombrero.
¡Guá tape!..., y cambia el overo
por tropilla con bocina!

¡Proteste a ver lo que pasa!
Por “calumnia” va a la reja,
si reclama “está chupao”,
y si se enoja… lo abuenan.
¡Qué otro remedio, mi cumpa,
qué otro camino nos queda,
que afilar el mellao viejo
y putearlos ande quiera!

Ansí he visto a pobres criollos
con su cuadrilla ´e vacas,
irlas perdiendo en la estaca
entre un mogotal de embrollos,
entre un “se ha muerto de flaca”
y un “malparió y se fue al hoyo”.

Asesino y criminal
resulta el que no se duebla.
¡Pa´ las gallinas desgranan
los maíces de la paciencia!
Pa´ cuidar a los paisanos
debe ser la policía,
pa´ hacer respetar sus cosas,
su dignidad, sus vaquitas.

Después dicen que los criollos
de haraganes pierden todo.
¡Cómo pa´ ganar al truco
con un juego de ese modo!

Cerca del agua he nacido,
mi cuna fue el embalsao,
y del hermano dorao
aprendí entre los zanjones
que hay que cortar a tirones
los anzuelos de un confiao.

¡Présteme el porrón cuñao
pa´ hacerle unas confesiones
porque ando en estas funciones
como payaso cansao!

Muerto tan sólo me rindo,
porque mientras tenga vida
via a atropellar la partida
mi suerte contramarcada,
pa´ pedir una bolada
en esta gata parida.

Voy a golpear si así lo quieren
castigando la corriente,
cavao por una creciente,
desbarrancao pero entero,
con mis nidos de boyeros
mirando el zanjón de frente.
¡Me tienen demás caliente,
tantos cuzcos garroneros!