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jueves, 13 de julio de 2017

Tapera (Tango criollo)


(Pintura: Ricardo Bossié)



Al fin, un rancho más que se deja,
total, porque no ha vuelto la prenda,
allí, donde .se muere una senda,
allí, donde los pastos se quejan
y el viento se aleja silbando un dolor.
Total, otra cocina sin brasas
y un gaucho que pasa
sin rumbo ni amor...

Roldanita de mi pozo
que cantaba su alborozo,
ya no habrás de cantar nunca más.
Sombra fresca del alero
donde estaban los jilgueros,
los jilgueros que hoy no están.
Brillazón de mis trigales
que mancharon los cardales
cuando un día comencé a penar,
cuando entraron los abrojos
a morder en mis rastrojos
y me eché a rodar.

Se fue, dirá la gente del pago;
se fue, tal vez detrás de otro sueño...
Al fin, otro ranchito sin dueño;
al fin, otra tapera tirada
sin tropa ni aguada,
sin gente ni Dios.
Total, otro fogón desdichado,
que un alma ha dejado
sin fuego ni amor. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

Campo afuera



I
Ya se que me has olvidado,
ya se que te fuiste lejos
ya se que con mis consejos,
no te voy a enderezar;
ya se que no hay más destino,
que abrir todas las tranqueras
y galopar campo afuera,
para tratar de olvidar.

(Estribillo:)
Ya ves me han dejado triste
tus ojos engañadores,
ya ves coseché dolores
al arar tu soledad;
no sé si al verme tan lejos,
tendrás arrepentimientos
no se pero lo presiento,
que al fin me vas a llorar.

II
Al palpitarme tu olvido
al saber que estabas ida
quise amarrarte a mi vida
con un tiento de ilusión
y al comprender vida mía
que no eras mi compañera
salí a rumbear campo afuera
para engañar al amor.

Se repite el estribillo

III
No quiero alardear de fuerte,
diciendo que te he olvidado,
se que estarás a mi lado,
caliente como un rencor
pero si existe el castigo
de recordar lo pasado,
ese castigo olvidado,
lo sufriremos los dos.


Por la güeya



Por la güeya solitaria
mi carreta y mi canción
y en el cielo nubes blancas
como copos de algodón.
Vendrá la luz azul del amanecer
y buscaré tu amor
sin saber porqué.
Y entrará a llover...
y andaremos bajo el agua,
la carreta y un querer.

¿Dónde irás tizón,
dónde irás lunar,
sin cargar dolor,
sin llevar pesar,
sin tu mala estrella,
sin tu padecer,
sin pensar en ella
que llegó y se fue?.
¿Dónde irás mi buey
para ser feliz,
si al llegar nomás
buscarás partir...?

Unos vienen con consejos
y me dicen no se qué,
otros cuentan que estás lejos
para hacerme padecer.
Mejor hacer fogón
en cualquier lugar
y enderezar después
sin mirar atrás,
ni llorar amor...
Por las güeyas pasa el hombre
y en las güeyas anda Dios.



jueves, 22 de noviembre de 2012

Milonga triste


(Foto de la película: "Aballay, el hombre sin miedo")

Llegabas por el sendero
delantal y trenzas sueltas.
Brillaban tus ojos negros
claridad de luna llena.
Mis labios te hicieron daño
al besar tu boca fresca.
Castigo me dio tu mano
pero más golpeó tu ausencia. ¡Ay!...

Volví por caminos blancos,
volví sin poder llegar.
Grité con mi grito largo,
canté sin saber cantar.

Cerraste los ojos negros,
se volvió tu cara blanca.
 y llevamos tu silencio
al sonar de las campanas.
La luna cayó en el agua.
El dolor golpeó mi pecho.
Con cuerdas de cien guitarras
me trencé remordimientos. ¡Ay!...

Volví por caminos viejos,
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre muerto
recé sin saber rezar.

Tristeza de haber querido
tu rubor en un sendero.
Tristeza de los caminos
que después ya no te vieron.
Silencio del camposanto.
Soledad de las estrellas.
Recuerdos que duelen tanto.
Delantal y trenzas negras. ¡Ay!...

Volví por caminos muertos
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre bueno,
lloré sin saber llorar.



domingo, 19 de diciembre de 2010

martes, 20 de octubre de 2009

Milonga de los fortines (estilo)


Milonga de cien reyertas
templada como el valor.
Grito de pampa desierta
diciendo su alerta
con voz de cantor.
Milonga de quita penas.
Nostalgia de población.
Canto qu'en noche serena
su rezo despena
detrás del fogón.

Diana de viejas victorias
en la punta del tropel,
con tu vanguardia de gloria
serás en la historia
canción y laurel.
Son de querencia sentida
en las noches del cuartel.
Pena de china querida
que al fin afligida
dejó de ser fiel.

Resuenan con tus acentos,
milonga del batallón,
gritos de viejos sargentos
cargando en el viento
con el escuadrón.
Y vuelven en los sonidos
agudos del cornetín,
ecos de mil alaridos
que estaban perdidos
detrás del confín.

Gime el desierto rodando
sus rumores de huracán...
Vienen las lanzas cargando
y están aguaitando
la Cruz y el Puñal.
Gloria de aquel comandante
que jamás volvió al cantón.
Besan su barba cebruna
la luz de la luna
y el fuego del sol.