"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Al fin, un rancho más que se deja,
total, porque no ha vuelto la prenda,
allí, donde .se muere una senda,
allí, donde los pastos se quejan
y el viento se aleja silbando un dolor.
Total, otra cocina sin brasas
y un gaucho que pasa
sin rumbo ni amor...
Roldanita de mi pozo
que cantaba su alborozo,
ya no habrás de cantar nunca más.
Sombra fresca del alero
donde estaban los jilgueros,
los jilgueros que hoy no están.
Brillazón de mis trigales
que mancharon los cardales
cuando un día comencé a penar,
cuando entraron los abrojos
a morder en mis rastrojos
y me eché a rodar.
Se fue, dirá la gente del pago;
se fue, tal vez detrás de otro sueño...
Al fin, otro ranchito sin dueño;
al fin, otra tapera tirada
sin tropa ni aguada,
sin gente ni Dios.
Total, otro fogón desdichado,
que un alma ha dejado sin fuego ni amor.
I
Ya se que me has olvidado,
ya se que te fuiste lejos
ya se que con mis consejos,
no te voy a enderezar;
ya se que no hay más destino,
que abrir todas las tranqueras
y galopar campo afuera,
para tratar de olvidar.
(Estribillo:)
Ya ves me han dejado triste
tus ojos engañadores,
ya ves coseché dolores
al arar tu soledad;
no sé si al verme tan lejos,
tendrás arrepentimientos
no se pero lo presiento,
que al fin me vas a llorar.
II
Al palpitarme tu olvido
al saber que estabas ida
quise amarrarte a mi vida
con un tiento de ilusión
y al comprender vida mía
que no eras mi compañera
salí a rumbear campo afuera
para engañar al amor.
Se repite el estribillo
III
No quiero alardear de fuerte,
diciendo que te he olvidado,
se que estarás a mi lado,
caliente como un rencor
pero si existe el castigo
de recordar lo pasado,
ese castigo olvidado,
lo sufriremos los dos.
Por la güeya solitaria
mi carreta y mi canción
y en el cielo nubes blancas
como copos de algodón.
Vendrá la luz azul del amanecer
y buscaré tu amor
sin saber porqué.
Y entrará a llover...
y andaremos bajo el agua,
la carreta y un querer.
¿Dónde irás tizón,
dónde irás lunar,
sin cargar dolor,
sin llevar pesar,
sin tu mala estrella,
sin tu padecer,
sin pensar en ella
que llegó y se fue?.
¿Dónde irás mi buey
para ser feliz,
si al llegar nomás
buscarás partir...?
Unos vienen con consejos
y me dicen no se qué,
otros cuentan que estás lejos
para hacerme padecer.
Mejor hacer fogón
en cualquier lugar
y enderezar después
sin mirar atrás,
ni llorar amor...
Por las güeyas pasa el hombre
y en las güeyas anda Dios.
(Foto de la película: "Aballay, el hombre sin miedo")
Llegabas por el sendero
delantal y trenzas sueltas.
Brillaban tus ojos negros
claridad de luna llena.
Mis labios te hicieron daño
al besar tu boca fresca.
Castigo me dio tu mano
pero más golpeó tu ausencia. ¡Ay!...
Volví por caminos blancos,
volví sin poder llegar.
Grité con mi grito largo,
canté sin saber cantar.
Cerraste los ojos negros,
se volvió tu cara blanca.
y llevamos tu silencio
al sonar de las campanas.
La luna cayó en el agua.
El dolor golpeó mi pecho.
Con cuerdas de cien guitarras
me trencé remordimientos. ¡Ay!...
Volví por caminos viejos,
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre muerto
recé sin saber rezar.
Tristeza de haber querido
tu rubor en un sendero.
Tristeza de los caminos
que después ya no te vieron.
Silencio del camposanto.
Soledad de las estrellas.
Recuerdos que duelen tanto.
Delantal y trenzas negras. ¡Ay!...
Volví por caminos muertos
volví sin poder llegar.
Grité con tu nombre bueno,
lloré sin saber llorar.
Milonga de cien reyertas
templada como el valor.
Grito de pampa desierta
diciendo su alerta
con voz de cantor.
Milonga de quita penas.
Nostalgia de población.
Canto qu'en noche serena
su rezo despena
detrás del fogón.
Diana de viejas victorias
en la punta del tropel,
con tu vanguardia de gloria
serás en la historia
canción y laurel.
Son de querencia sentida
en las noches del cuartel.
Pena de china querida
que al fin afligida
dejó de ser fiel.
Resuenan con tus acentos,
milonga del batallón,
gritos de viejos sargentos
cargando en el viento
con el escuadrón.
Y vuelven en los sonidos
agudos del cornetín,
ecos de mil alaridos
que estaban perdidos
detrás del confín.
Gime el desierto rodando
sus rumores de huracán...
Vienen las lanzas cargando
y están aguaitando
la Cruz y el Puñal.
Gloria de aquel comandante
que jamás volvió al cantón.
Besan su barba cebruna
la luz de la luna
y el fuego del sol.
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".