Mostrando entradas con la etiqueta René García. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta René García. Mostrar todas las entradas

miércoles, 28 de junio de 2017

Por don Guillermo (Huella)



Caracoleando andaba, en la mollera,
este canto que suelto, por una huella.
De Macachín arreando, traje una tropa,
de sueños cimarrones, pa’ Santa Rosa.

Andares que en la senda, dejó patente,
en los campos pampeanos, su linda suerte.
De tranquear escenarios criollos y d’eso,
que en esta pampa gaucha, visten campero.

Don Guillermo Fernández, en esa huella,
gaucha por la que anduvo, brilla una estrella.

Paisano en donde anida, amistad franca,
que se tiende a lo largo y ancho ‘e la palma.
Capataceando un tiempo, radio pampeana,
fogón al que por yesca, le puso el alma.

Cuando al aire surero, largó su voz,
por la tranquera abierta de tradición.
Esa que hizo ‘e cantores, criollas guitarras,
del bordonear campero, cantar La Pampa.

Don Guillermo Fernández, en esa huella,
gaucha por la que anduvo, brilla una estrella.

martes, 14 de agosto de 2012

Atardecer (Estilo)




Como queriendo ocultarse
el sol se arrima al ocaso
y comienza paso a paso
la luz del día a apagarse.
Tratando de cobijarse
las aves revoloteando
vuelven al monte buscando
las ramas donde han dormido
o donde están en sus nidos
los pichones esperando.

La noche llega callada
cuando el sol desaparece
y en los campos anochece
dando final la jornada.
Las haciendas sosegadas
buscan reparo en los cerros
y luego, cuando unos perros
dejan oir sus ladridos
apenas como dormido
se oye sonar un cencerro.

Todo aquél que ha realizado
su tarea plenamente
con un derecho se siente
a un descanso bien ganado.
De éste modo conformado
en una quietud plasmada
y ya no haciendo más nada
solo queda en la porfía
de esperar el nuevo día
al sol con su llamarada.

miércoles, 6 de junio de 2012

Cantándole al sur

(Foto del cantor René García)

Con mi guitarra encordada,
seis cuerdas y un clavijero
voy caminando el sendero
llevándola bien templada.
Estoy aquí de pasada,
mañana en otro lugar
pero antes quiero dejar
despacio y a mi manera
esta milonga campera
que es mi forma de cantar.

Señores tengan presente
que cuando estreche mi mano
han saludado a un pampeano
que anda mucho entre la gente.
Llevo bien alta la frente
y ese es mi orgullo mayor,
no me averguenzo señor
por mi trabajo sencillo,
de día corto ladrillo
y de noche soy cantor.

Porque lo quiso el destino
es que yo ando de cantor
y aunque no soy el mejor
voy siguiendo mi camino.
Soy demsiado argentino
pa andar mezquinando el cuero,
luchador como el hornero
pa conservar mi lugar
y mientras pueda cantar
no ha de morir lo surero.

Y ya me vi'a retirar
porque el camino me espera
y sepa que donde quiera
nos volvemos a encontrar.
Tal vez en otro lugar
un fogón me está esperando
y se les quedó gustando
este cantor y su estampa
soy un hijo de la pampa
que al sur le estaba cantando.