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jueves, 13 de julio de 2017

Chasque pa'la costa (Valseao)

(Pintura: Juan Arancio)



Yo tengo un oficio, patrona: estrellero;
comprendo en qué forma conversa la luz;
yo sé la guarida que tiene el lucero,
de las "Tres Marías" conozco el sendero,
y sé porqué causas no sale la cruz…

Yo tengo otro oficio patrona: Platero;
trabajo en la noche celeste metal,
y hago un jazmín blanco, santos milagreros,
virolas pa´ gauchos y anillos novieros,
y visto de fiesta la luz del puñal.

Si usté necesita que un hijo costero
le labre un mensaje celeste de amor,
si quiere algún verso, yo soy estrellero,
y en la brujería de un arroyo islero
fundiré al plata del canto mejor…

Ladrón de panales en la estrellería
trabajo la plata cantando con fé,
pa´ tener mi cielo con mis "Tres Marías",
y un lucero grande que no vendería
ni pobre, ni hambriento, ni muerto de sé.

Y tengo otro oficio: cazador de versos;
mis trampas de seda recorre un querer.
Sigo mi destino mi rumbo no tuerzo,
y entre las guitarras señora, converso
de flores, calandrias, dulzuras, mujer.

Patrona: esta noche serena en que brilla
clarita en mi frente la banda ´el Verón,
cúrenme esas aguas tantas pesadillas
y yo, los cencerros de siete cabrillas
colgaré en el ceibo de su corazón.

Si usté necesita que un hijo costero
le labre un mensaje celeste de amor,
si quiere algún verso, yo soy estrellero,
y en la brujería de un arroyo islero
fundiré la plata del canto mejor…



miércoles, 24 de agosto de 2016

Por ese robo



-¡A la aturdida le ha brotado un hijo!... 

-¿Lo habrá empollado a sol? 
-¡Mirá la zonza… le prendió el injerto! 
-¿Y el padre? 
-¡Qué sé yo!
--------------------------------------
-Mi rubio, mi gurí, ¡todito mío!
Hijo.
Yo soy tu madre, y me parece un cuento
igual que vos de lindo.
¡Qué me importa la lengua ´e la peonada
ni que se áuguen de risa, cachorrito,
si la cunita que el patrón comprara
con un colchón nuevito,
si la almohada bien blanca y los adornos,
la ropita encintada y llena ´e brillos,
no tienen comparancia con las tablas
que yo corté pa´ fabricarte un nido;
con los cueros sobaos de las borregas
que son tu colchoncito,
con el retacerío ´e trapos viejos
que te sirven de almohada, rubiencito,
porque ellos esperaron y fue al ñudo,
porque creyeron que con ser tan ricos,
iba a llegar hasta esa jaula blanca
la tiernita ilusión del pichoncito…

Por eso ahora anda triste la patrona,
y llora si te ve, porque ve al hijo;
ayer nomás, cuando insultó en un: “¡Guacho!”,
se me escapó un “¡Machorra!” en un audillo…

Los ojos del patrón son tan azules
y me gustaron tanto, cachorrito,
que una vuelta, pa´ vos, sin darme cuenta,
los robé a la patrona sin permiso.

¡Por ese robo de la estancia me echan,
por ese robo, m´hijo!


lunes, 16 de abril de 2012

La repartija del boyo



Viá ingerir porque estoy juerte
con tan dulce medicina;
viá prenderme de las clinas,
me vi´afirmar en el ñudo,
pa´ver si salto el copudo
aunque me fleche la espina.

Dicen que antes, dir pal´toldo
era cosa facilonga;
áura es vieja esa milonga
y si hay desierto tuavía
es l´alma ´e la polecía
con su ley de meta y ponga.

¡Ande va ir el que anda en mala,
sin ventajas ni fronteras,
si lo atajan las tranqueras,
si lo estaquea el alambrao,
si cuando uno anda apurao
lo vende un gringo cualquiera!

Hablan de que hay más progreso,
dicen que áura hay más escuelas,
tiempo del hombre que vuela,
la edá de los aparatos.
¡Qué candelero barato
tiene semejante vela!

Como hormiga, el pobrerío
por la costa se amontona.
Sin un alce, es la carona
pa´ siempre abajo´el recao,
pingo viejo castigao
a talero y a llorona.
De noche hembra y de día peona
pasa el mujeraje hambreao.

Que todos vivan hermanos
se ordena en esta receta.
¡Política de retreta,
caramelito´e feriao,
pa´ que lo masque apurao
todo gurí con libreta!
En el palo enjabonao
flamea esa camiseta…

Dicen que seamos hermanos
y asigún color de cuero,
separan a los terneros
en escuela de indio y blanco.
De chicos y desde el banco
pa´ diferente potreros.

¡Qué le importa a los gobiernos!
¡Qué saben lo que es sentir
el rigor del mal vivir,
la chuza de andar hambriento,
la afrenta del hilachiento,
las noches del mal dormir!

¡Qué sabe el de la gavilla
lo que es carnear pa´ la cría
que tose en la noche fría
la culpa de haber venido,
sin tener caliente el nido,
ni el plumón de la alegría!

¡Qué miren en la ranchada
la ollita del locro guacho,
una cuadrilla ´e muchachos
peliando una pata asada,
y uno é pecho a las boqueadas
por malquebrarle el empacho!

Reniegan del curandero
¡y qué va'hace el que es pobre
si no lo ampara ni un cobre
pa´ echarle un güeso al puchero!
Sanidá… ¡lindo letrero
pal que la plata le sobre!

Casa, escuela, güen pasar,
religión, güenos modales,
curaciones y hospitales,
abandono´e la bebida...
¡Pucha, que son comedidas
las plagas electorales!

Chupar le queda al paisano,
perderse por una caña,
llevar quemando su entraña
la brasa del corazón,
y hacer un viaje... a facón
a la perrada ´e campaña.

¡De que sirve el hospital,
la justicia, la intrusión,
si primero es la ración
que ampara la dignidá!
¡Si hambriento, naides querrá
sentir clase ni sermón!

No me llevan por delante
con todas esas embrollas;
sé lo que echan en la olla:
mezquindad, rabias y risas,
de día invitando a misa,
de noche, ataos de una argolla.

Ansí seguirá en la huella
la repartija del boyo,
pero en esta tierra´e crioyos
pa´ tratarnos como hermanos,
sepamos darnos la mano
pa´ levantarnos de hoyo.

Ansí, con esa tropilla
de semejantes cerreros,
gané las islas primero,
juí capincho tiroteao,
macá entre los embalsaos
y hombre-nutria en el estero.

jueves, 24 de febrero de 2011

Pilchas gauchas

Pilchas gauchas con orgullo,
me gusta lucir a mí,
porque ando cantando coplas,
que en esta tierra aprendí.

No puede querer la madre,
aquel que fue abandonao,
así es parte de mi pueblo,
¡Extranjero en su lugar!

Saber de la antigua Grecia,
y de historia universal,
seguro que nos ayuda,
en la vida cultural.

Que cultiven la música,
de algún lejano país,
seguro que no es pecado,
si conozco lo de aquí.

Pero si ando musiquiando,
el canto de otro lugar,
sin conocer un estilo,
una baguala un valseao.
gaucho de nuestra cultura,
¡Extranjero en mi lugar!

Que fierro me suene extraño,
O Lugones sea ignorao,
eso si que causa daño,
¡Extranjero en mi lugar!

Gente culta en capitales,
vive de espalda al país,
copiándoles hasta el tranco,
y en el modo de vestir,
a los países lejanos,
que nos vienen a vivir.

Le hacemos el caldo gordo,
al mismo que criticamos,
y se pierde la memoria,
del dolor de los hermanos,
que sembraron con sus huesos,
este suelo americano.

Así es que pasó y nos pasa,
todito lo que pasó,
nos manosearon enteros
¡La pucha que los tiró!

El pueblo quedó con poco,
después de poner su empeño,
y no imaginen ni en sueños,
que algún día cambiará,
si no se nos llena el alma,
de profunda indianidad.

Pongamos la pata en tierra,
desnudemos la verdad,
y enterémonos que hay muchos,
que aunque hallan nacido acá,
son extraños en el pago,
¡Extranjeros en su lugar!

Viven mirando la Europa,
o al piratón imperial,
y si te ven pilchas gauchas,
dicen que andás disfrazao.

¡Ay, ay, ay! via dir parando,
soy un criollo nada más,
no vengo a buscar tu aplauso,
solo quiero tu hermandad.

miércoles, 22 de julio de 2009

Versos pa' negro y guitarra



La noche se le jué encima
y ansí nació aquel moreno,
que tenía rosas y estrellas
en la punta de los dedos.

No sé lo que miraría
ni de que embrujo estaba hecho,
que de sus cuerdas volaban
mil mariposas de juego.

¿Sería carne de otro mundo?
¿Sería cosa el instrumento,
o un zorzal de hamacar cantos
se le enjaulaba en el pecho?

¡Vaya a saber de qué lonja
desviaron ese tiento,
que nació templao justito
pá décimas y misterios!

Le blanqueaban la sonrisa
teclas de maíces parejos,
y en la oreja- chico y fino
caracolcito costero-
si era tiempo de claveles,
claveles en ella ardieron;

o cogollito de salvia
de no, entre el oído y el pelo,
le marcaba con perjume
la güeya justa 'e los tiempos

Su sangre, de contrapunto
la arrió, dende Martín Fierro;
pimpollo en Gabino Seiza
y jué un rosal pal moreno.

Puma en la cifra matrera,
en la milomga, jilguero
y un crespín en el estilo
manso, como un padre nuestro.


¡Qué retinto!; si era cosa
de pagar pa dir a verlo,
cuando agachado sobre el mástil
templaba venas al viento.

Ojitos de sirirí
brillantes, lechigüaneros,
boca mansa y chacotera
-pulpa e sándia- la del negro,
que en la cáscara amparaba
tuito lo dulce de adentro

Ansí tiene que haber sido
San Baltasar que en enero,
le enllena de cascabeles
las almas a los morenos;
ansí de manso y de triste,
ansí de sufrido y güeno,
ansí, payador de raza
con gualichos guitarreros;
ansí tiene que haber sido
Ventura, el patriota entero,
y Falucho, aquél tigre onza
que cayó besando el lienzo.

Murió en la forma más zonza
y al fin, jué cosa de negro.
Trenzao en la media letra
con uno de la Isla el Medio,
se enjambró sobre el poniente
su lechiguana de versos;
y alzarse agradecido
sobre el aplauso hecho trueno,
lo hizo abrazao a su novia,
-digo, al sonoro madero-

Se avalanzó de cuhillo
desafamao el islero,
y en vez de poner guitarra
¡corazón puso el moreno,
pa que seis cuerdas mamaran
sangre música en el pecho!
Jué tapera y jué leyenda
ande rosas florecieron
ande cantaron calandrias,
ande avispitas bebieron.

Su sangre-arroyito 'e música-
cantó cuando llegó al suelo,
Y en la tierra nació un árbol
que canta al pasar el viento;
que está poblao de bandadas
y que por ser l' Alma 'el negro,
regala frutitas dulce
a los gurises hambrientos

Avispas camataseras
van por miel al tronco viejo;
y en las triunfales auroras
y en los ponientes sangrientos,
seis enlutadas señoras
dende el ramaje, en su rezo,
se hacen lluvia de guitarras
por el alma de aquél negro.

San Baltarcito lindo
¡ayudámelo al moreno!,
y ponele el corazón.
pa farol de algún lucero.
Dale una cuarta en la mala,
¡no lo dejés padeciendo!;
llevalo al de tu color
San Baltasar, pa los cielos,
¡y vas a ver qué bailanta
te va'cer los 6 de enero!

Santo del color del pago
nombralo tu musiquero;
revivilo en una estrella,
mandalo enancao al viento;
lenguaraz pa los hermanos
como en la tierra en el cielo,
porque la vida es muy triste
sin guitarra y sin moreno,
porque es muy larga la noche
sin un estilo y un verso.