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viernes, 8 de junio de 2012

Estación de Madariaga

(Fotos tomadas del "Proyecto Pulpería")

Estación de "Madariaga"
que conocí siendo chico,
hoy te miro y no me explico
tu abandono es una llaga.
Mi infancia que siempre vaga
jugando en tus vías brillosas
o entre las chatas ruidosas
o en tu corte de vagones,
mil recuerdos y emociones
guardo esa época hermosa.

Me acuerdo del peón cambista
que entre las vías trabajaba,
cuando el tren carguero armaba
indicando al maquinista.
Se fueron de nuestra vista
esos viejos almacenes,
de "Matienzo" de "Avineme"
que hasta palenque tenía,
donde tantos se reunían
para esperar a los trenes.


Ya no trabaja a la siesta
ni el cerolin ni el molino
no existe el bar de platino
con su clientela de fiesta.
Ya no veo la gigantesca
vibora hecha por camiones
ni las bolsas que en pilones
en la playa se estibaban,
con qué fervor trabajaban
aquellos baqueanos piones.


Aquél blanco embarcadero
lleno de hacienda baguala,
hoy no le quedan ni tala
ni le atraca el gallinero;
ya no corre el pasajero,
ya no llega ningún tren
no se ven en el andén
los vecinos que esperaban
ni soldados que marchaban
porque eso se fue también.

Ya no train los chacareros
carros llenos de hortalizas,
que solía el Negro Pesquisa
cargar el vagón frutero.
Se fue Lito el panadero
con su enorme carretilla
una sombra es lo'e "Castilla",
ese bar que queda enfrente,
donde paró tanta gente
trabajadora y sencilla.


Ya no hay nadie en los galpones
pero en mi memoria tengo
a Dominisi, Albarengo,
los Clinica y otros peones.
Ya no se ve don Lugones,
y presientando las chatas
ningún carrero desata,
hoy el capataz es cardo
pero ayer fue don Gerardo
el finao que era mi Tata.


Ya la dorada campana
que golpeaba el auxiliar
ha dejado de anunciar
como en aquellas mañanas.
O en esas tardes lejanas
que el tren para acá ha salido;
al contrario el que ha partido
tal vez no vuelva jamás,
pues lentamente se va
a la estación del olvido.


El pasado te acorrala
y ya ni se ve siquiera,
algún errante linyera
haraganeando bajo un tala.
Está época injusta, mala,
de vos se olvidó estación
pero con toda emoción
te digo y esto me halaga
que este hijo de Madariaga
te lleva en el corazón.

domingo, 20 de mayo de 2012

Evocando a los bolseros



Se han marchado los bolseros
y ya nunca volverán,
pero en mi memoria están
dende mis años primeros.
esos rudos jornaleros
que yo vi siendo pichón,
y trabajar en la estación
sin aflojar ningún tranco
porque ninguno era manco
cuando atracaba el camión.

Yo lo ví al trigo burrear
en caluroso eneros,
presos baqueanos bolseros
con su rítmico trotiar.
Había que verlos llevar,
sobre el hombro o la cabeza,
las bolsas ¡con qué guapeza!
aunque atracara el calor,
si habrán chorreao sudor
dando muestras de nobleza.

La estación es la lumbrera
que hoy a mi memoria enciende
y en ella veo a Fermín Mendez,
Chango, El Gitano y Costera,
Churrasca qué fuerte que era,
Arias mostró su bravura,
y el Vasco Ruiz la estatura
de bolsero sin igual,
y a otro que veo es a Sandoval
con su pequeña figura.

Bolseros que ya se han ido,
por su baquía sin iguales,
fueron Manuco y Gonzalez,
Negoto y Mate Cocido,
Dominichi que había sido
del lao de Lobería,
¡qué guapeza que tenía!
y otro guapo, lo sostengo
fue don Regino Albarengo
que también se marchó un día.

Ya nunca más se verán,
bolseros por los galpones,
no abarrotarán vagones
ni cereales estibarán.
Tampoco descargarán
ni acoplados ni camiones,
y aqueyos baquianos peones
con bolsas no harán más pilas
y no irán más nunca en fila
subiendo por los tablones.

Hoy se ha llevao el progreso
a los hombres de espaldas anchas,
que al subir las muelles planchas
hacían cimbrar con su peso.
Y yo que he visto todo eso
que tanto quiso y que quiero
un homenaje postrero
les he querido brindar
por eso hoy vine a buscar
la figura del bolsero.