sábado, 30 de junio de 2012

Hombre con H (Valseao)



Hombre con H de hacer
dime que es lo que haces
el bien o el mal
Hombre con H de herir
dime a quienes hieres mas
si a los que amas o envidias
desde tu inferioridad
o a los que nada lograron
porque nada pueden dar

Hombre con hambre de amor
porque no sabes amar
Hombre con H de humano
que pides y nunca das
Hombre con H de horror
di que te horroriza mas
si el pago por lo que hiciste
o el premio por lo que harás.

Hombre que vas a la luna
sin conocer bien la tierra
Hombre que buscas la paz
asesinando en la guerra
Hombre que te vuelves rico
con lo que al pobre le quitas
Hombre que crees en Dios
Hombre que crees en Dios
solo si lo necesitas.

Recitado:
Hombre con H de hermano,
mi voz es la del corazón
mi sentimiento humano
que se desborda en canción.
Mi palabra no es protesta,
yo no protesto ante Dios
tan solo elevo mi voz,
busca tus propias respuestas.

Adios guitarra



Al sonar de mi guitarra
mucho tiempo fui cantando,
ninguno supo escuchando
sino lo que yo decía,
siempre canté mi alegría;
las penas dije: "no canto".

Cuando devuelta a mi rancho
para mi solo sonar
esa guitarra lloraba
y eran sus cuerdas la reja
donde cantando su queja
mi corazón se quedaba.
Entonces mudo quedaba
oyendo con emoción,
y hasta tuve confusión
sintiendo lo que sentía
en cual de los dos sería
que estaba mi corazón.
............................

Yo estoy queriendo decirle
lo que mi guitarra fue
pero decirlo no se
quizás porque ahura piense,
que al dejar el instrumento
ya no tengo más con qué.

Con mi guitarra cantaba,
con mi guitarra sentí
con mi guitarra viví
y al ser las dos vidas juntas
las dos han de ser dijuntas
puesto que una la perdí.

Yo presumí de cantor
y es que a mi modo cantaba
y de mi pecho sacaba
cada nota con su acento,
los hilos del sentimiento
y en la canción los sacaba.

Ahora soy pájaro mudo
privado ya de cantar,
quizo mi mal aumentar
el que el pico me cerró,
y las alas me dejó
pa que pudiera volar.

Borracho de sentimiento
por la música que oí
a mi guitarra esijí
que diera igual armonía
y ella dio lo que podía
y no lo que le pedí.

Es que había dentro de mí
una música hechicera
y mi ilusión, ¡eso era!
tener yo la facultad
de hacer por mi voluntad
que mi guitarra lo hiciera.

Siente el hombre muchas cosas
que es difícil de expresar
se cansa de tironear
como pisando en la arena
y al no hallar palabra buena
se calla pa descansar.

Otra guitarra y otras manos
tal vez con voces mejores
harán los mismos primores
pues todas dan cualquier nota,
lo demás es lo que brota
del pecho de los cantores.

Pero no se asuste paisano
que no soy un muerto hablando
a mi modo voy tranqueando
decir lo que me sucede:
carga que alzar no se puede
hay que llevarla arrastrando.

Pobrecito mi cigarro


Pobrecito mi cigarro
Un día te han de culpar
Cuando al corazón cansado
Se le duerma su compás.

Y a lo largo de la vida
Fumar, fumar y pensar
Sueños envueltos en humo
Y eran humo nada más.

Que larga la madrugada
Cuanto tarda en aclarar
Bien haiga mi cigarrito
Hermano en mi soledad.

Y a lo largo de la vida
Fumar, fumar y pensar
Sueños envueltos en humo
Y eran humo nada más.

Una queja en la guitarra
En el aire algún cantar
Y el humito del cigarro
Que no sabe a donde va.

Y a lo largo de la vida
Fumar, fumar y pensar
Sueños envueltos en humo
Y eran humo nada más.

Pobrecito mi cigarro
Un día te han de culpar
Cuando al corazón cansado
Se le duerma su compás

Los yuyitos de mi tierra



No me hagan tantos elogios
De esos que vienen al campo
Y ruempen tuita la tierra
Que logran tener a mano.

No digo que pa’ vivir
Tenga que hacerse algún daño,
Pero más de lo preciso
Demuestra espíritu malo.

Si hay leña caída en el monte
Yo no voy a voltear un árbol,
Pue’ el aire no puedo dir
De no, ni pisaba el pasto.

Yo no sé lo que tendrán
Los yuyitos de mi tierra,
Que en cuanto sienten alivio
Ellos solos se enderiezan.

Al tranco lo pisotean
Las mulas y los sotretas,
Y nacen las hojas verdes
Por entre las hojas secas.

Así debe ser el criollo
Malo es que tarde sé aprienda,
Igualito y parejito
Como el yuyo de mi tierra.

Que nazcan sus hojas verdes
Por entre las hojas secas.

Un silencio



Vistió siempre de negro:
El porqué, no se supo.
Era cuasi una sombra, en forma humana;
Y un silencio que andaba por el mundo.

En su mesma presencia, parecía
Que uno estaba forzáo a imaginarlo.
En la rueda'el fogón su bulto negro,
Era más un lugar que el propio gaucho.

Hasta el mirar sereno, confundía
Como esa claridá del firmamento
Que nos deja pasmáos, cuando alvertimos
Que lo más, no lo vemos!...

Algún destrozo, en l'alma, lo escondía:
Y mostrando'e su vida la otra punta,
Náides vido el pedazo que faltaba;
Ni el lugar ande jué la quebradura!

Por vivir o morir, no tuvo prisa;
Los peligros pasó, como sin verlos;
Parecía un baquiano de la vida,
Capaz de seguir, ciego!...

Las hazañas que hizo, no lo pintan:
Se achican por él mesmo.
Es más grande la noche que no el día;
Y la noche, se agranda en el silencio...

Viviendo a nuestro laó dándose a todos,
Se nos diba'e la idea, en la distancia...
Al dirse de verdá, quedó más fijo:
Nos dejó su silencio, en dos palabras!...
.........................................
.........................................

Una bala llegó con una orden;
Al paisano le oyeron: "muchas gracias"
Se sentó pa morir; miró pá arriba:
Supo Dios lo que dijo su mirada...

Un retrato de moza, le encontraron,
Aujereáo por la bala...

Septiembre 27 de 1936

miércoles, 27 de junio de 2012

Al poblao


A Abuela Rosa y Tía Nona

El sulky ya está atao aunque’s temprano
que al pueblo, la señora con la hija,
han de rumbiar las tres legüitas fija’
que’l de las varas sabrá hacer baquiano.

Y ya listas las rienda’ en cada mano,
arranca el trotiador sin que se esija,
mientras la madre arregla la cubija
que’s en la falda, abrigo puritano.

Un pañuelo doblao en la cabeza
proteje, cuida y asujeta el pelo
que’l tiempo frío no amaina su crudeza.

Y ayá van las paisanas con firmeza,
a puro conviersar de campo y cielo
pa’ tráir del pueblo, compras y estrañezas.

19º Certamen de Poesía de tema Gauchesco 2012 - Dolores

(Pintura: Blanes)


El Club de Servicio "2 de Abril", comunica que está abierta la recepción de trabajos para el Certamen del título. El mismo está dirigido a autores de cualquier nacionalidad, con obras escritas en castellano. La construcción estrófica será libre con medidas octosilábicas y rima asonante o consonante, con una extensión máxima de 60 versos y cada autor podrá participar con una poesía que no haya sido premiada en otro certamen. Las obras deberán presentarse escritas a máquina o computadora por triplicado, con seudónimo, se incluirán en el interior los datos del autor (nombre y apellido, domicilio, teléfono y correo electrónico si tuviera), y se enviarán a:

Carranza 625
(1700) Dolores,
Bs.As.
Argentina


Plazo de admisión hasta el 11/09 del corriente año.
No se cobra arancel. El hecho de participar implica aceptar las condiciones de las "Bases".
Informes al teléfono: (02245) 44-3078 o al e-mail
pirali_historia_y_poesia@yahoo.com.ar

14ºCertamen de Poesía Gauchesca 2012- AAET

(Pintura: Gustavo Solari)

Invitamos a socios y escritores en general a participar del 14º Certamen de Poesía Gauchesca. Los interesados
deberán presentar un poema inédito, firmado con seudónimo y que éste no sea habitual, en original y tres fotocopias, escrito a máquina, en PC o manuscrito con letra clara, con una extensión máxima de 60 versos (líneas o renglones), en cualquier forma estrófica, con rimas asonantes o consonantes y métrica octosilábica, cuyo tema versará sobre cuestiones de la tradición gaucha, patriótica o indigenista, escrito en castellano. En sobre aparte y cerrado, se adjuntarán al poema los datos personales del autor.

Los trabajos se recibirán hasta el 8/9, debiendo remitirse a nombre de la Asociación a: Calle 69 Nº 788 e/10 y 11 (1900) La Plata.

Para mayor información y solicitud de "bases":
(0221) 452-5032/ 483-6532;
(011) 4305-5843 o bien al e-mail:

aaescritorestradicionalistas@yahoo.com.ar

Señores de la Inglaterra



Señores de la Inglaterra,
señora Primer Ministro,
usted que lleva registro
donde su frontera cierra:
busque de evitar la guerra
reconozcan la verdad
con comprensión y bondad
sin la guerra fratricida;
la que pierde en esta vida
ganará en la eternidad.

Ustedes han comprobado
que el argentino es valiente
que a aceite y agua caliente
al país ha reconquistado
y en la Vuelta de Obligado
han resistido el ultraje
de aquél pirata abordaje
porque los guió la razón
haciendo frente al cañón
a daga, poncho y coraje.

Recuerden que a Las Malvinas
las reconquistó Rivero
y aunque cayó prisionero
siguieron siendo argentinas
con leyes, con disciplinas
siempre se han reclamado
cuánto tiempo se ha esperado
con sentidos tolerantes
y ustedes los atacantes
hoy se dicen atacados.

Piense con paz y unión
todo país se engrandece
en cambio sufre y padece
cuando hay guerra y destrucción,
teniendo uso de razón
y un sentimiento profundo
el respeto en todo el mundo
si la razón no se escucha
lo de cien años de lucha
se destruye en un segundo.

Piense de cuando han llegado
los suyos a nuestros puertos,
los encontraron abiertos
y acá se han aquerenciado
que de acá mucho han llevado
siempre hubo negociaciones
así que entren en razones
sin volver a Las Malvinas
que eran y son argentinas
y ganan las dos naciones.

Si la vida nos da Dios
Él la debe quitar,
así mandando pelear
salen perdiendo los dos.
Oigan del alma la voz
de madres, niños plegaria
acaparan zona agraria
los mares, ríos y puertos
y caben después de muertos
millones en una hectárea.

Caminito español


Por un camino de España,
camina mi corazón,
antes no se conocían,
ahora son amigos los dos.

Por un camino de España,
camina mi corazón.

A veces bajo la luna,
como una conversación,
entre el mar y los pinares,
va cantando el corazón.

A veces bajo la luna,
como una conversación.

Habla de pampas lejanas,
de unos aromos en flor,
de algún caballo perdido,
que en esas tierras quedó.

Habla de pampas lejanas,
de unos aromos en flor.

Como en los libros sagrados,
hay un tiempo de sazón,
vivían sin encontrarse,
hoy son amigos los dos.

Un corazón argentino,
y un caminito español.

El camino nunca es triste,
lo entristece la canción,
si el caminante le cuenta,
sus desvelos, su pasión.

El camino nunca es triste,
lo entristece la canción.

El día en que se separen,
que no se digan adiós,
el camino en su paisaje,
y sin rumbo el corazón.

El día en que se separen,
que no se digan adiós.
Hermoso amor sin olvido,
es la amistad de los dos.

Hermoso amor sin olvido,
es la amistad de los dos.

De un corazón argentino,
y un caminito español.

De un corazón argentino,
y un caminito español.

sábado, 23 de junio de 2012

Baile'e campo - relato

(Pintura: Enrique Rapela)



A la memoria del Dr. Délfor B. Méndez
y como una evocación a un pasaje de su novela
“Silvano Ponce – la novela de un mensual”

1
P’hacerle broche a la yerra
en la estancia “Encarnación”
regar, ordenó el patrón,
el galpón piso de tierra;
anda un mujerío que aterra
con trabajos y apurones:
que armar bancos con tablones,
que’l vino, las empanadas
…y el estar bien arregladas…
entre otras priocupaciones.
2
Estas son las ucasiones
de arrimársele al hembraje
y se apronta el paisanaje
pa’ entrar en conviersaciones.
De temprano andan dos piones
-que’l patrón ha apalabrao-
que con leña que ha’tracao
el pionsito de las casas,
hacen juego, apartan brasas
y ya ensartan los asao.
3
Ya la pionada regresa
dispués del trajín del día
y entre dichos de alegría
cada cual, busca su pieza;
es que habrá aseo y limpieza
pa’ lucir bien en la fiesta
que ucasiones como ésta
no es justo desperdiciar…
y hay que sacar a bailar
en cuanti apure la orquesta.
4
Y al trote como zorrinos
cái gente de tuitos lao:
que puebleros invitao…
que familias de vecinos…
Y ya se arman remolinos
en el palenque, al toparse,
manos que aprietan al darse,
risas, abrazos, palmiadas,
y las damas, más calmadas,
se besan al saludarse.
5
Y dispués que se hizo al diente
el gusto, sin miramiento,
ya pide’l patrón, contento:
“-Que ‘la orquesta’ se priesente”;
y en un rincón -mesmamente
de antemano prieparao-
se ubica un crioyo, cayao,
con acordión de una fila,
y como acá bien se’stila
¡dos guitarreros al lao!
6
Y se aprontó la bailada
cuando el patrón, soberano:
“-Bastonero es Don Mariano…!”
dijo alto, con voz templada.
Se alborotó la mozada
anunciando el encontrón
y cuando el anciano al son
de un ‘valse’, armó unas parejas,
murmuraron varias viejas
y emprincipió la junción.
7
Sobre un costao del galpón
-unas de pie, otras sentadas-
las mozas, como empacadas
disimulan su emoción,
y en desordenao montón
hacia la entrada, los mozos,
asujetan su alborozo
maliciando algún mordisco
aunque no falta el arisco
que se aparta, temeroso.
8
“¡Polca!”, gritó el bastonero
ni bien terminara el ‘valse’
y a otras parejas dio calce
agrandando el avispero,
y más de un mozo ligero
eligio pa’ compañera
a’queya muchacha qu’era
el desvelo de su antojo,
por eso, más de un sonrojo
dijo “si”, al que la pidiera.
9
Al rato, tuito el limpión
se pobló de bailarines
aprontao pa’ los trajines
que ditaba el acordión.
A un ‘paso doble’ zumbón
le’ntró de yeno ‘la orquesta’,
se hace más linda la fiesta,
la música… ¡el aire surca!
y al compás de una ‘mazurca’
la gente se manifiesta.
10
“-Un ‘chotis’ pa’ los patrones
ansí al baile los encauso!”,
y al despuntar un aplauso
tuitos se hicieron mirones.
“-Ranchera con relaciones!”
ordenó “el viejo” dispués
y dispuso vez a vez
“-Éste hace punta, éste sigue…”,
y ante algún pícaro obligue
otro puso sensatez.
11
Las cadenas de papeles
que hizo l’hija del patrón
cruzan lo alto del galpón
en coloridos caireles,
y pa’placar los tropeles
del entusiasta bailar,
cada tanto hay que regar
y esto a denguno le’straña,
demientras se sirve caña
y anís, ¡que hay que festejar!
12
Y al yegar la medianoche
cuando el nuevo día se’nsiya
con ‘la polca de la siya’
pone la’legría derroche,
no falta el que hace un sancoche
y en el bailar se alborota,
la broma y la risa brota
espontania, fácil, mansa
y en ambiente de confianza
es regüelo, la chacota.
13
Las lámparas se revisan
pa’ que la luz no se merme
y pa’ una niña que duerme
una cuna le improvisan.
“-¡Que siga el baile!” le avisan
al ‘máistro’ del acordión
y retoman el trotón
de sacudirse parejos
hombres jóvenes y viejos
y eyas… de igual condición.
14
Y al yegar la madrugada
se hace otro dentre al asao
que’l patrón ansí ha ordenao
y naides discute nada.
De pronto, una’lborotada
un cueterío provoca,
que a dos muchachos les toca
divertirse’n el encargue
y a cada esplosión, de alargue
le sigue un golpiar de boca.
15
Y pa’ cerrar la junción
ya que al sol el rastro le hayan,
hay dos reseros que payan
a cual con más condición,
ganándose l’atención
denguno a un conceto le’rra,
y como quien algo entierra
a un pedido del patrón
dice la improvisación
“termina el baile ‘e la yerra”.

(24/12/1985)



(Pintura: Rodolfo Ramos)

Mi caldera de lata



Tengo una pava tropera
que me ha salido barata
está hecha de ojalata,
mejor dicho una caldera;
linda pavita campera
que a mis manos llegó,
el destino la eligió
para adornar mi cocina
es una joya argentina
que mi amigo fabricó.

Se las voy a describir
porque usted ni se imagina
arriba de mi cocina
dele latir y latir,
se me quiere derretir
si la caliento apurada
pero está bien estañada
golpeada por buenas manos
hecha por un artesano
de manija remachada.

El pico bien redondito
es de mayor a menor
me va midiendo el calor
cuando salen gorgoritos.
La agarro con un trapito
a la manija que quema
mirarla es un poema
para ponerle la yapa
bien segura está la tapa
sujeta por la cadena.

Les juro estoy orgulloso
cuando me pongo a matear
si me viene a visitar
algún amigo gustoso
sirvo un amargo sabroso
charlando de cosas gratas
y si de tradición se trata
entonces le hago el cuento
porque me siento contento
con mi caldera de lata.

viernes, 22 de junio de 2012

En lo de Almada



Atráquese compañero
pele el fierro y pegue un tajo
si anda con vueltas barajo
va hallar las garras y el cuero.
Chicuelón era el cordero,
no esperaba tanta gente
y pa'mejor di repente
me han caído unos reseros
de lau de "los mataderos"
que aquí los tiene priesentes.

Ya le avisé a la Ciriaca
que haga unos güevos freyidos
ansina como al descuido
que llene el buche el que atraca;
una quijada de vaca
ya la tengo sancochada
que en casa de Justo Almada
ninguno salió con hambre
y ya les traigo el matambre
de la última carneada.

Vos Demesio andá a buscar
al pozo una damajuana
que dende hora temprana
he puesto pa'refrescar.
Acarreá pa'este lugar
algunos jarros de lata,
queso y dulce de batata
y unos chorizos en fiambre
que esta gente está con hambre
y no es cuestión de Bravata.

Será muy pobre la casa,
pobre el rancho de terrón
pero grande el corazón
pa'l que llega o pa'l que pasa.
No cualquier caldito es grasa
y para seguir la farra,
alcánceme la guitarra
por milonga cantar quiero:
soy argentino y surero
mi alma a lo gaucho se agarra.

Fue ayá por el pago mío



Fue ayá por el pago mío,
cha si me acuerdo ese día
que llegó a la pulpería
un gaucho'e mirar sombrío.
Dentró, en tono bravío
y caña doble, pidió
al pulpero preguntó
así en tono mordaz
-"¿Ande a Moreira Tomás,
ande puedo hayarle yo?".

Mas el pulpero apurado
le dijo en tono cordial:
-"Agarre el camino real
y ande hay la cruz de un finado,
tumbe por ese costado
y dentre en el cayejón
y al primer rancho'e terrón
que halle de blanco pintado;
ahí vive el hombre buscado,
qu'es Tomás Moreira, don".

El forastero baquiano
a su caña terminó
y la boca se limpió
con el revés de la mano.
Como matungo al pantano
el pulpero lo encaró:
-"Perdone, y con su licencia, no
y no se vaya a ofender
¿pero se puede saber
pa'que lo busca al paisano?".

-"Yo soy guapo ayá en mi pago
y hasta po ayá se comenta
que se ha pasao de la cuenta
Moreira haciendo estrago.
Vengo a peliarlo y no amago
de charla, sepa pulpero
y sacarme el gusto quiero..."
-"Pero perdóneme don
Moreira por la razón
solo pelió, forastero".

-"¡Yo no preciso consejos!
me oyó?" - le gritó al pulpero
y ya salió el forastero
por el cayejón parejo.
Se ayegó a los ranchos viejos
y al primer rancho que halló
de la tranquera gritó:
-"¡Muy güenas y con licencia!"
y con bastante paciencia
del rancho un hombre salió.

Como mi figura era
pero el pelo emblanquecido
y ni bien el hombre vido
al que estaba en la tranquera:
-"Ate nomás ande quiera
y desensiye forastero"...
y el yegao en tono fiero:
-"¡El rancho'e Moreira es este!"
y se largó como peste
pelando su caronero.

-"¡Moreira a peliarlo vengo
y yo se bien lo que hago,
yo soy guapo ayá en mi pago
y peliando me entretengo,
no se haga el chancho rengo
ya le viá ojalear el cuero..."
-"Yo apenas soy chacarero,
usté se ha equivocado..."
-"Por la forma que ha aflojado
lo han parido en un chiquero".

-"¿Cómo dijo?", -"lo que oyó..."
-"Aquí estoy a su mandado"...
y el forastero apurado
un hachazo le tiró.
Moreira el cuerpo sacó
aunque grande, era ligero
y de revés al forastero
un planazo le pegó
qu'el forastero cayó
como muerto contra el suelo.

Moreira medio apurado
un nombre'e mujer gritó
y una moza apareció
dispuesta a cualquier mandado.
-"Tráigame un trapo mojado"...
y cuando el trapo trujió,
la cara al guapo lavó
y éste habló avergonzado:
-"¡Tomás... me pudo haber matado
usté es más guapo que yo!"...

-"¿Tomás?- dijo- forastero
la pucha que fiero ha errado.
Usté se ha equivocado
yo soy Zenón, chacarero.
Tomás, ese, el pendenciero,
el guapo, el malo, el pesado,
el que usté tanto ha buscado
pa justificar su hombría
se ha mudado el otro día
vive en el rancho de al lado".


 



Milonga del Vasco de la carretilla



Este gran pueblo Argentino
podré decir: "tiene al fin
un nuevo y guapo andarín
en un vasco en alpargatas,
que cruza la tierra a pata
del uno al otro confín".

Todo empezó en Piedra Buena
de noche junto al fogón,
pensando que su misión
le iba a demostrar a todos
que la porfía de este modo
pudo más que la razón.

Este año treinta y cinco
no es fácil de decifrar,
el pueblo gusta cambiar
no encuentra quien lo lidere
pero lo que el pueblo quiere
seguro lo va a encontrar.

Por las rutas de la patria
sin descanso caminó
y de esa forma mostró
que al vasco en el mundo entero
cuando encontró el derrotero
ya ni el diablo lo paró.

Esta es la historia del vasco
que se puso a caminar
sin siquiera sospechar
que para el pueblo Argentino
la gloria de su destino
nunca podrán olvidar.




El Vasko de la carretilla

Dedico estas rimas al poeta y amigo, Dr.Raúl Fernandino.



De la Patagonia austral
con su mochila rodante,
Larregui, aquél inmigrante
partió de Cerro Bagual.
A espaldas, la colosal
y canosa mole andina
y delante de él, la fina
rueda de la carretilla,
siempre bordeando la orilla
de la ríspida banquina.


Ahí va el hijo de Pamplona
por planicie, cima o cuesta,
como Vasko no protesta
por ser juez de su persona.
Todo pueblo, toda zona
tiene distintos modales,
soporta las naturales
inclemencias del periodo,
nieve, lluvia, sol y lodo
y también las personales.



Tiene una meta trazada,
llegar a la Capital,
Buenos Aires!... el final
de su primer quijotada.
Su carretilla es donada
al museo de Luján,
luego enfila a Tucumán
y como si poco fuera,
transpone la cordillera
siempre con el mismo afán.


Chile recibe triunfal
a Don Guillermo Larregui,
conoce allí a Juan Arregui
que es otro connacional.
Y le ofrenda como tal
en un símbolo de unión,
su vehículo a tracción
de sangre, y única rueda
y en su carretilla queda
algo de su corazón.


Misiones, sus cataratas
y su tierra colorada,
fue la última morada
del Rey de las caminatas.
Atrás quedaban las chatas
planicies y las alturas,
las pasadas aventuras
que él supo dulcificar,
y a su forma demostrar
sus convicciones más puras.



Allí llegó a octogenario
el heroe de mi relato,
y en mis rimas lo rescato
porque lo vi necesario.
Y aunque mi humilde poemario
tenga cierta ingenuidad,
guarda la simplicidad
de lo real y lo puro,
y como Vasko aseguro
que lo dicho, es la verdad.

Fue en la estancia "La Oración"




Dedico estos versos a Don Julio Secundino Cabezas, primer animador profesional de jineteadas. Afectuosamente.-

Despacio empezó a llover
bautizando la oración,
y lejos el medallón
del Sol se entraba a poner.
Y era muy de suponer
que habría lluvia para rato,
roncaba mimoso el gato
en el cajón de los marlos,
cuando Ciriaco y Don Carlos
me hicieron este relato.

Dijo Ciriaco, -"No entiendo
porqué Ramón se ofendió-
y don Carlos respondió:
-"Yo creo que lo comprendo".
Alguno anduvo diciendo
un comentario falseado,
y Jacinto acalorado
le pidió una explicación,
en la cual tuvo Ramón
que largar el entripado.

Fue por una tontería
o la envidia de un tercero,
que ofició de mandadero
hablando en la pulpería.
Y como la habladuría
siempre acarrea cosas raras,
en la estancia "Las Tacuaras"
en una yerra se hallaron,
y sus vistas se chocaron
tan solo verse las caras.

Jacinto que es moderado
le dijo, -"¿Vos sos Ramón?"-,
y en una interrogación
se quedó reconcentrado.
Luego continuó pausado,
-"Yo soy el que vos buscás,
ahora me responderás
que no soy buen domador
y eso de sancochador
también me lo aclarás".-

Contestó Ramón molesto,
-"Qué pretendés que te explique,
que me agrande, que me achique,
de vos jamás, hablé esto.
Te sé servicial, honesto,
honrado y trabajador,
eso de sancochador
lo habrá inventado un ladino,
mas, dejá que a ese cochino
lo arregle yo por favor".-

-"Bueno hermano perdoná
y olvidá esta tontería"-,
dijo Jacinto, "este día
pa'siempre nos unirá".
En la estancia "El Arazá"
sabés?, estoy amansando,
y si andás necesitando,
de ganarte algún dinero,
vení que el día primero
allá te estaré esperando".-

..."Bueno me voy a dormir"-
repuso el viejo Ciriaco,
y Don Carlos con un taco
lo quería persuadir.
-"Bueno, pa'qué discutir"-
dijo éste y se le prendió,
lejos un trueno se oyó
como cortando el relato,
que hasta del cajón el gato
junto con los tres saltó.

Esto puede suceder



Dedico este relato, al amigo y consejero, Tito Rodriguez

Estaba yo en la Tahona
trabajando en la molienda,
cuando vide por la senda
transitar una persona.
Pero... como quien razona
dije, -será algún viajero,
o tal vez un forastero
que anda buscando conchavo,
en busca de algún centavo-
fue allá, por el mes de enero.

Se detuvo en la estacada
que dividía un molinete,
el Sol, contra el mojinete
ponía su nota caldeada.
Al ladrar de la perrada
hice un alto en mi tarea,
y como quien olfatea
una desgracia, un presagio,
noté en su vista un contagio
que tráiba una mala idea.

Le dije...-"Qué necesita"-
pues pa conversar soy corto,
me contestó, -"No soporto
gente como vos, maldita"-.
Ahí nomás, enseguidita
me atropelló decidido,
sacó un cabo ennegrecido
y me atacó sin tardanza,
y allí comenzó la danza
con aquél desconocido.

Yo lo esperé preparado
como adivinando el dentre,
y alcancé a salvar el vientre
haciendo el cuerpo a un costado.
Al verlo medio atorado
la güelta solo esperé,
vino regalándosé
o ahugado por su valor,
hasta que con mi alfajor
lado a lado lo vandié.

Al poco rato llegaron
tres milicos y un sargento,
pero ningún documento
del susodicho encontraron.
Por ley, a mi me llevaron,
para eso es la autoridad,
solo dije la verdad
como el hecho sucedió,
el Alcaide comprendió
y allí quedé en libertad.

...Esto me lo comentaba
un abuelo centenario,
y que él era el victimario
por Tata Dios, me juraba.
Yo no se si me engañaba
o si era cierto paisano,
pero me tiembla la mano
cuando me pongo a pensar
que ansina puede matar
cualquiera a su propio hermano.

Sin querencia

(Pintura: Francisco Madero Marenco)

Terminó la resereada
y al volver para mi rancho
me invitó el camino ancho
a volver por mi pisada.
Pensé, por la madrugada
según el tranco que llevo
me voy a encontrar de nuevo
con el mate en la cocina
devolviéndole a mí china
las caricias que le debo.

De repente el sol cobarde
se escondió ante mi reproche
y se empezó a hacer de noche
en el medio de la tarde.
Me dio tiempo pa’ que guarde
bajo el poncho mi osamenta
pero venía una tormenta
de relámpagos perdidos
que hacían los mismos sonidos
de un lazo que se revienta.

la noche es como un letargo
que al mismo miedo entusiasma
y el viento es como un fantasma
que tiene el cabello largo.
Iba soñando un amargo
que me entibie el sufrimiento
y por un breve momento
un pucho me iluminó,
la mitad me fumé yo
y la otra mitad el viento.

Pero termino lo bueno.
Para colmo mi caballo
cada vez que veía un rayo
le esquivaba el cuerpo al trueno.
De repente ví el terreno
con el primer chaparrón,
le jugué a mi redomón
la esperanza que tenía
por que yo ya ni sabía
cual era mi dirección.

Siquiera la misma ausencia
sabe el tiempo que me ausento
y a veces lo que yo siento
no sabe ni mi conciencia;
me llamaba la querencia,
mi rancho, y a mi paisana
la imaginé tan cercana,
tan feliz, que pude ver
la imagen de una mujer
esperando en la ventana.

A veces el pensamiento
y el deseo te transporta
a un lugar donde no importa
ni el estado ni el momento.
Pero hubo un presentimiento,
como una sensación rara,
como si la noche hablara
viéndome temblar de frió,
y la mano del vacío
me diera un chirlo en la cara.

Al llegar a la tranquera
vi el rancho tan apagado,
tan triste y abandonado,
tan convertido en tapera,
que busqué a mi compañera
pero seguro sentía
lo mismo que el alma mía
cuando en la necesidad
te lleva la soledad
en busca de compañía.

Desde entonces ya no tengo
que decir de donde soy,
para que camino voy
o porque camino vengo.
Y aunque a veces me detengo
a charlar con mí conciencia
me voy como penitencia
de un arreo a otro arreo,
sin que me gane el deseo
de volver a mi querencia.

jueves, 21 de junio de 2012

Y me doy por bien pagao

(Fotos: Ana María Ivkovic)


Durmió dentro'el montecito
y ya al llegar la mañana
matea y al sol le gana,
echa al hombro su monito
y agarrando un caminito,
cortando campo se aleja.
Al ver una comadreja
la lechuza grita inquieta
y agarra una tijereta
sobre una flor, una abeja.

Descansa en un bebedero
donde se lava la cara,
salta el alambre y encara
pa'cruzar otro potrero.
En eso ve al estanciero
que lo atropella y le grita:
-"¡Vos y tu gente maldita
que el campo viene a cruzar,
te voy a hacer condenar
por cazar esa mulita!".

Mientras lo sigue insultando
quizás haya un San Linyera
pa'ser que muerto cayera
el pingo que está montando,
el estanciero llorando
en tan mala situación
pide a Don Linye "perdón"
que no lo deje morir
que de ahí no puede salir
si no es con su intervención.

-"Usted, me salvó la vida.
Dejará de ser linyera,
pida todo lo que quiera
que lo haré rico enseguida.
Y, aquél que maldad no anida
al verlo tan humillao
dijo: -"Muy poco he salvao...
si usted no la necesita,
me llevaré esta mulita
y me doy por bien pagao".

Creo que a mano hemos salido



Alberto era el cocinero
a donde iba el campamento,
siempre en el trabajo atento,
puntual, muy buen compañero.
En levantarse el primero
y en la broma más pesada
que eligiera la pionada;
las aguantó resignao
nunca se vio enojao,
ni protestar para nada.

Un día decidió marcharse
y los que bromistas han sido
vienen como arrepentidos
buscando de disculparse.
-"Yo fui", dijo el Negro Arce,
"quien metió el sapo en tu bota".
-"Y yo escondí", dijo el Mota
"la víbora en tu cobija".
Dijo Juan: "la lagartija
la envolví yo en la tricota".

"La laucha", dijo Ramón,
"metí en el forro'e tu saco";
"la trampera en tu tabaco
puse yo", dijo Almirón.
"Yo en tu bolsillo el ratón"
le dijo el Zurdo Lucero.
"Yo debajo del apero
aquél gajo de espinillo",
comentó el Negro Astudillo,
"cuando te voltió el nochero".

"Creo me perdonarás
y te voy a ser sincero,
lo del pucho en el sombrero
fui yo", dijo el capataz.
-"¿Enojarme yo?¡Jamás!
si pagué derecho'e piso
cuando una broma se me hizo
creo a mano hemos salido:
yo les mié el mate cocido
y les ensucié entre el guiso".

Y por mejor esta vieja



-"Doctor lo he venido a ver
que me dé una medicina
que contenga vitamina
y me haga fortalecer.
Las fuerzas empecé a perder
y por mejor esta vieja,
cuando la toco se queja
y se empieza a zarandear
que me hace acalambrar
y hasta de cama me deja".

"Subo y bien en el primero,
el segundo apena apena
y ya ni vale la pena
de que comience el tercero;
del cuarto ni hablar prefiero
sé que no voy a llegar
antes podrán recordar
Juana, Teresa o María
cuando subía subía
hasta el quinto sin parar".

"Con una buena inyección
y consiguiendo una nueva
es capaz que me le atreva
hasta el quinto de un tirón"...
-"Es mucha su pretención,
abuelo, no se me olvide,
¡otra en su reemplazo pide
y ya pasó los noventa!
y como ésta abuela atenta
no va a tener quien lo cuide".

"Lo que usted tiene que hacer,
yo le voy a ser sincero:
conformarse en el primero,
nada de cambiar de mujer.
Pruebe abuelo y ya va a ver,
no se ponga en compromiso".
-"No si mujer no preciso,
tal vez usted no entendiera:
la que tiembla es la escalera...
yo vivo en el quinto piso".

"La Epopeya del gaucho Juan Moreira o el último centauro"



"La Epopeya del gaucho Juan Moreira o El último centauro" (¿1923/24?), dirigida por Enrique Queirolo. Filmado en 1923, luego de la conformación de una de las primeras empresas con serias ambiciones: El sello "Lautaro films", que contaba también con una sucursal en Buenos Aires, apostó a la financiación del proyecto. El video está posiblemente incompleto. Mas información en "http://www.dialogica.com.ar/dialogica/2001/12/dos-films-pioneros-de-la-cinem.ph­p"

A lo Martín Fierro




(Monumento a don Segundo Ramirez en la costanera de Coronda, Provincia de Santa Fe,  inaugurado en 1986, escultura del artista local Agustín Cisneros. Información tomada de: http://voces.ellitoral.com/2016/05/30/don-segundo-sombra-perpetuo-recuerdo-la-vera-del-rio/).















Yo soy gaucho y me acoyaro
con tuito nuesto pasao
hago cama en el recao,
debajo de cualquier rama
y de un candil a la yama
me siento más inspirao.

Sé lo que's vivir al raso,
lo que's arreo de haciendas,
lo que's despeyar dos riendas,
trenzar lazos con primor
y ganar en el amor
el corazón de una prienda.

Y he llegao a la ciudá
luciendo pilchas camperas
con eyas voy donde quiera
pues en mi ruda entereza
luzco la misma franqueza
por dentro que por afuera.

Y aunque ande perdiendo el rumbo
de tropezón en quebranto
nunca dejaré mi canto,
hago lo que hace el hornero:
me yeva el rancho un pampero
y en otro lao lo levanto.

Porque dentrao en edá
más gaucho y poeta me siento
y consagro un pensamiento
a Güiraldes y me asombra
que Fierro y Segundo Sombra
no tengan un monumento.



(Monumento a Martín Fierro hecho por Chacho Wask, en Pehuajó - antes del tornado que destrozara la figura central en 1993- hoy está restaurado).


El cuento (Valseao)



Inundaba la cocina un olor a pan casero
Tres platos sobre la mesa invitaban a almorzar
Y dos manos laboriosas emblanquecidas de harina
Trajinaban diligentes en el seno del hogar.

Llego el hombre desde el campo, con media jornada a cuestas
Saludo a su compañera en amoroso ademán
Y al buscar la frente hermosa del hijo que tanto amaba
El beso que le ofrecia se le quedó en un afán.

Porque el niño, de diez años, que era un canto de alegria
Como flor de buenas noches con su blanco delantal
Con un velo de tristeza empañando sus pupilas
Tornó esquivo la cabeza cuando él lo quiso besar.

Quedo el hombre sorprendido ante el hecho inesperado
Y buscando una respuesta con un gesto paternal
Olvidando su cansancio lo sentó sobre su falda
E inquiriole dulcemente la causa de su pesar.

Entonces el niño bueno que siempre fue su esperanza,
Su desvelo, su fatiga y el sol de su despertar,
Respondió con voz quebrada casi al borde del sollozo
En la escuela me dijeron que vos no sos mi papa.

Una ronda de silencio giró en torno de la mesa,
Un padre busca palabras difíciles de encontrar
Y una madre en la cocina aviva la leña verde
Como culpándolo al humo que la está haciendo llorar.

Después de un hondo mutismo, frente al niño compungido
Dijo el hombre emocionado pero con firme expresar
Te voy a contar un cuento que nunca conté en tu cuna
Porque este cuento hijo mio es un cuento de verdad.

Hace ya mas de diez años al llegar la primavera
El amor te hizo semilla en el vientre de mama
Que amaba a un muchacho pobre, el mejor de mis amigos
Pero honrado en su pobreza y bueno como el que más.

Esperando tu llegada hicieron yunta enseguida
Al abrigo de un ranchito como nido de torcaz
Aunque escaseaba el trabajo, a fuerza de changa y besos
Le hicieron frente a la vida con la fe del que es capaz.

El tiempo siguió su marcha y fue gastando las lunas
Ya estaba tu sabia nueva de la vida en el umbral
Cuando a la humilde morada que cobijaba tus sueños
La entró a cercar la miseria con su triste realidad.

No tenía tu pobre madre ni un pedazo de pan duro
Que alimente sus pezones cuando quisieras mamar
Un trasto desvencijado te habría de servir de cuna
Y un poncho deshilachado seria tu soñado aguar.

Entonces el mozo bueno como última esperanza
Salió a reclamarle al mundo la justicia y la igualdad
Un trabajo que lo honrara como padre y como hombre
Para poder criar al hijo con orgullo y dignidad.

Golpeó aldabas sin respuesta, en las mas ricas estancias
Pidió arreo a los señores que acuñan un dineral
Y a las puerta del gobierno les golpeo el cedro lustroso
Sin hallar quien lo cuarteara en su cansado bregar.

Entonces desesperado, una tarde desgraciada
Al pagador de una estancia que emboscó en un fachinal
Le arrebató los salarios y al resistirse el viajero
El facón del infortunio lo convirtió en criminal.

Por su acallado delito llego esa noche a la casa
Con las maletas cargadas de ropita sin usar
Y en el hueco de sus manos como un sagrado tesoro
Para el hambre de tu madre la providencia del pan.

Por el hecho la justicia tomo cartas en el caso
Y justo a la madrugada que el mundo te vió llegar
Como a un tigre acorralado defendiendo su guarida
Lo mató la policía al no quererse entregar.

Yo lo tuve entre mis brazos casi cuando agonizaba
Y en su último suspiro me pidio en su balbucear
Que para salvar tu honra me casara con tu madre
Y te criara como a un hijo sin decirte la verdad.

Con tu madre desdichada cumplimos el juramento
Y desde entonces este rancho es de los tres el hogar
Donde vas creciendo fuerte al amparo de mis brazos
Y mi nombre y apellido es mi mayor capital.

Alzó el niño la cabeza después de escuchar el cuento
Y abrazándolo con fuerzas que sus diez años le dan
Gritó lleno de alegría: "ya no llores más mamita
En la escuela no sabían que yo tuve dos papás".

Así soy



Por si hace falta algún dato
pa'que aprecien mi persona
cuando tiemplo las bordonas
pinto en versos mi retrato.
Soy macanudo en el trato
si entre puebleros me toca
mas si alguno me provoca
soy como pava de lata
y a veces meto la pata
por no callarme la boca.

Pa'cabrestiarle al amor
no preciso mas señuelo
que el perfume de un pañuelo
o el pétalo de una flor.
Como he nacido cantor
tengo arrastre mas o menos
y aunque me gusta el sereno
pa'evitar algún reproche
he pasao más de una noche
tapao con un poncho ajeno.

Pero entre tantas ganadas
tengo errores desde luego
porque a veces en el juego
se echar la falta sin nada,
mas si copo una parada
estando en terreno ajeno
suelo tantear el terreno
pa'saber donde me planto
y dos por tres me levanto
con el tirador bien lleno.

Hay tienen por si precisan,
presenté mis credenciales
como señas naturales
que a mi raza simbolizan.
Tengo una sola divisa
que es mi fortuna mayor
y un orgullo superior
que en mis gestos se revela
haber nacido en Cañuelas
y de yapa payador.

De pasada

(Pintura: Rajadell)



Cruza el llano medio ralo,
una que otra población;
hay tal paz en la región
que con ninguna la igualo.
Una lechuza de un palo
vuela y se posa en el otro;
ni un alma en la zona noto
aquello es semi salvaje
y le da vida al paraje
el relincho de algún potro.

Un arroyo gambeteando
que solito se abrió paso,
parece un inmenso hachazo
que el llano va dibujando.
Unos patos navegando
cruzan la mansa corriente;
desde el campo floreciente
lanza un tordo su canción
y como en contestación
canta el chingolo presente.

Pasan aves de una en una,
en formaciones perfectas
y cinco o seis gallaretas
retozan en la laguna.
Un jilguerito se acuna
en la rama del zauzal,
del cercano fachinal
sale un concierto surtido
y el acento inconfundido
se destaca del zorzal.

Las butardas en bandada,
cruzan hacia nuevos rumbos,
y un cardo pasa a los tumbos
buscando las alambradas.
Mas lejos, tierras aradas
donde la vida se nota,
y en diferentes patotas
con su plumaje planchado,
sobre el surco del arado
se ven blanquear las gaviotas.

El campo es una hermosura,
pintado por un artista;
al alcance de mi vista
hay llanura y más llanura.
La tarde, su tranco apura
por llegar a su destino;
se oye en el campo argentino
el balar de las ovejas
y el viento silva sus quejas
entre las ramas de un pino.

miércoles, 20 de junio de 2012

Décimas a mi bandera



Bandera símbolo y gloria
de un pueblo que se agiganta
y libre de yugos canta
el himno de la victoria.
Bandera; recuerdo, historia
de la vieja montonera;
quien mansillarte quisiera
hallaría en su camino,
un corazón argentino,
sirviéndote de trinchera.

Bandera que te agrandaste
en lo peor de la batalla
y de frente a la metralla,
más argentina flameaste,
cuando guapeando peleaste
en Chacabuco y Junín,
cuando a toque de clarín
marchaste libertadora
y cruzaste vencedora
los Andes, con San Martín.

Bandera: fiel exponente
de un pueblo altivo y de paz,
que de un largo siglo atrás
se ve flamear libremente.
Regalo de aquel valiente
que te trajo de la mano,
aquel héroe noble y sano,
que fue tu fiel servidor
y tu inmortal creador,
el prócer Manuel Belgrano.

En furiosa arremetida
por vos, los indios llegaron
y los gauchos ofrendaron
en tu defensa la vida.
Héroes que al verte vencida
por conquistarte murieron,
tus santos colores fueron,
inyección de combatientes
y mortaja de valientes
que vivándote cayeron.

De la sierra a la llanura,
ya proclamada bandera,
fuiste con la montonera
desparramando bravura.
Frente a tu gaucha hermosura
amainó su furia el viento,
color te dió el firmamento
y el sol te dió su sonrisa,
su sangre te donó Urquiza
y te engrandeció Sarmiento.

Por vos se jugó en Caseros
un pueblo sano y valiente,
y por vos dieron el frente
Güemes y sus montoneros.
Con los bravos granaderos
del inmortal San Martín,
desde uno al otro confín
fuiste cosechando gloria
y te aplaudió en la victoria,
el patriótico clarín.

Como en la audaz ofensiva
donde ondeaste altanera,
flameas hoy gaucha bandera
grande y libre, bien arriba.
Belgrano te educó altiva
y, aquellos que te quisieron,
a defenderte salieron
con las armas a la calle.
Libre, te quiso Lavalle
y los que a su lado fueron.

Santos Vega te cantó
al verte linda y bizarra.
Fuiste cinta en la guitarra
que Martín Fierro pulsó,
con orgullo te llevó
el que te quiso sin trampa.
El gaucho de recia estampa
-" Serás libre"- te gritó
y el grito repercutió,
como un eco por la pampa.

Bandera de mi nación (Cueca)



El cielo le dio su azul
el blanco la cordillera,
el sol sus rayos radiantes
que alumbra la patria entera.

Revoló sobre los andes
allá en sus cumbres nevadas,
la vio por Chile y Perú
dejandolas libertadas.

Bandera de mi nación
son tus colores divinos
que basta mirar al cielo
para sentirse Argentino.

La bordaron las patricias,
cuyanas de mi Argentina,
flameó en la cumbre más alta
de las tierras mendocinas.

Belgrano allá en las barrancas
y en el río Juramento
creó la enseña gloriosa
copiandole al firmamento.

Bandera de mi nación
son tus colores divinos
que basta mirar al cielo
para sentirse Argentino.

Que bonita es mi bandera (Cueca)



Glosa:
A esos bravos Argentinos
que lucharon sin cesar,
defendiendo nuestro suelo
con orgullo nacional,
para ellos va mi cueca
como símbolo de paz,
que la muerte no fue inútil
si se llama libertad.

...............................
Viva, viva mi bandera
que es la más linda que hay
de la Quiaca a Las Malvinas
siempre reinando estará.

Viva, viva mi bandera
que alumbra sin cesar
con el sol y las estrellas
ellas forman un altar.

Tus hijos son los soldados
de la guerra y la paz
que hasta la vida te han dado
por darte la libertad.

Viva, viva mi bandera
que es la más linda que hay.

Viva, viva mi bandera
gloria de mi nación.
De mi patria sos la enseña
que late en mi corazón.

Viva, viva mi bandera
en la voz del clarín
todo el pueblo te acompaña
hasta vencer o morir.

Tus hijos son los soldados
de la guerra y de la paz
que hasta la vida te han dado
por darte la libertad.

Viva, viva mi bandera
que es la más linda que hay.

Bicentenario de nuestra Bandera Argentina

Bandera de mi Argentina

Les presento mi familia (Chamamé)



Aunque les parezca raro
lo que les voy a contar,
me enamoré de una viuda
y con ella fui al altar.

Pero ésta mujer tenía
mire que casualidad
una hija mayorcita
que me transformó en papá.

Eso no sería nada
pero tiempito, nomás,
mi tata que estaba solo
con mi hija se fue a casar.

Y ya empezó el gran barullo
y el problema familiar
porque el viejo era mi yerno
y mi hija, mi mamá.

Pa mayor complicaciones
tuvo un hijo mi mujer,
por un lado cuñao de tata
del otro lao, nieto es.

Y cuando sigo pensando
ocurre que mi bebé,
al ser cuñao de mi tata
es tío mío también.

Aclarando bien las cosas
el que acaba de llegar,
tiene tanta parentela
que no se puede quejar.

Tiene padre, tiene madre,
tiene hermana y además
viene a ser de nieto mío
y también de su mamá.

Siguiendo el confundimiento
la hija de mi mujer
que es casada con el tata
ha sido madre también.

Y el cunumí que ha tenido
resulta que viene a ser
hermano de parte'e padre
y nieto de mi mujer.

Y aquí nomás la termino
y no quiero ni pensar
que ese hijo de mi tata
es su bisnieto además.

Y es sobrino de mi hijo
y a su vez, él es el tío
porque es hermano del padre
y sobrino nieto mío.

Y terminado el asunto,
resulta que soy ahora
al mismo tiempo marido
y nieto de mi señora.

Y al ser casao con la abuela
aunque no lo quieran creer
vengo a ser mi propio abuelo
¡Añamembuy qué emboyeré!

Caña doble (Valseao)




Mozo sirva otra copa de caña doble
Y en vaso grande
Pa' ver si aquella china
Que se me ha ido
Pueda olvidarla
Era una buena moza
De ojasos negros y buenas carnes
Una morocha de esas
Que en este barrio
No ha visto nadie
Su voz era tan dulce
Que era la envidia de los jilgueros
Sus trenzas eran negras
Mucho mas negras que el azabache
El color de la noche se vestiria y se enlutace
Y a su boquita fresca
La perfumaba una flor del aire


Mi rancho era una gloria
yo el mas dichoso de los amantes
Y Dios nos dio un hijito
Pa'que la dicha se desbordace
Lo bueno dura poco
Cuando una tarde llegue del campo
Con unas ansias locas
De llegar pronto pa' tomar mate
Halle el rancho vacio
Muertas las brasas , revuelto el catre
Y en la cunita estaba la pobre criatura
Llorando de hambre
Y en un papel escrito
que habia en la mesa Me dio el detalle
Adios te dejo el chico
Me voy con otro pa' guenos aires

Se me achico la vista
Como si el cuerpo se me cortace
Eche mano a mi daga
Que se movia pidiendo sangre
Y al escuchar el llanto
Del angelito que me llamaba
Como diciendo tata te necesito
Veni a buscarme
Malaya esas mujeres que tienen hijos
Por que los paren
Pa'que parezcan guachos
Siempre ignorando quien fue la madre
No habra quien la proteja
Se estara riendo la miserable
Por eso tomo mozo
Sirva otra copa para olvidarla

Por eso tomo mozo
Sirva otra copa...
Quiero olvidarla

Opera Martín Fierro









Tinajas

(Foto de tinajas y vasijas de cerámica en Cafayate de Cristófani)


Tinaja en que recogí
mi vino, mi sal, mi lluvia;
unas gotas de miel rubia
y una pizca de benjuí.
Aquí estoy. Mírame aquí,
bien limpio de polvo y paja;
echa la mirada y baja
al fondo de tu mirada,
si quieres ver decantada
mi vida en una tinaja.



CONVIVIR

"Una cosa es vencer, y otra, convencer". (Unamuno)

I
Lucidez en el decir,
transparente la intención,
piedad en el corazón.
Vivir y dejar vivir.
No ser lastre, no pedir;
de recibir, saber dar.
Ofendido, perdonar
o dar la ofensa al olvido;
hablar con hondo sentido.
Hablar… y dejar hablar.

II
No nací para enemigo
y he tenido amigos buenos,
o fueron buenos al menos
al enfrentarse conmigo.
Porque coseché mi trigo
sin molestar al lindero,
de la vida en el tablero
tuvo suerte mi ajedrez;
y he llegado a la vejez
consecuente y compañero.

III
Todo ha sido comprender
tolerar y respetar
que todo ser es impar,
uno, en su modo de ser;
que lo que suelo querer
puede a otros disgustar;
nunca olvido al estampar
tintadas las manos mías,
la diferencia en estrías
que hay de pulgar a pulga.


Y EN SILENCIO

Tiende tu mano al vecino,
porque sí, por elegancia;
que no todo sea ganancia
a lo largo del camino.
Cambia de sabor el vino
cuando no hay con quién brindar...
¿Qué harás con atesorar
y ser opulento en bienes,
si entre tus bienes no tienes
el bien supremo de dar?.


PLANTA UN ÁRBOL

Planta un árbol convencido
-aunque el sitio en que lo plantes
no sea tuyo y mueras antes
de saberlo florecido-,
que hará un pájaro su nido
a su abrigo acogedor;
que a un hombre trabajador
será su sombra propicia,
y que siempre beneficia
lo que se hace por amor.

PERRO ABANDONADO

Cuantas veces me consuelo
-eterno desconsolado-,
ante un perro abandonado
hecho un ovillo en el suelo;
mi desvelo a su desvelo
pongo en linea de igualdad.
Su orfandad con mi orfandad
mido: a silencio me llamo.
Porque ese perro sin amo,
humilla mi soledad.

NUNCA MÁS

Está la jaula desierta;
quién la habitó ya no existe.
El cajón no tiene alpiste;
la puerta, no tiene puerta:
la arranqué. Mi alma no acierta
con la fórmula cabal
que explique aunque explique mal
la paradoja risible
de cómo a más de sensible
se puede ser criminal.

INEXORABLEMENTE.

Como se mella un cuchillo,
como se quiebra una copa,
como envejece la ropa,
como se gasta un anillo;
-languidece todo brillo
con lógica elemental-,
como se seca un rosal,
como se borra una huella,
como se apaga una estrella
como se triza un cristal.

CONFESIÓN

Y que afirme es necesario
de entrada, como castigo,
que fui mi peor enemigo,
mi más tenaz adversario.
No fue el mundo, no fue el diario
medio en que viví;
no fue de allá...Fue de aquí
desde mi misma pasión,
que afloró la sinrazón
de los males que sufrí.

LA QUE NO SE LLORA.

Lágrima que no se llora
cuando debe ser llorada,
insiste, transfigurada,
hecha veneno a deshora.
Alquimia desoladora
de escondido fontanar.
¡Quién pudiera sospechar
que haya tanto ser injusto
por no haber llorado a gusto
en los trances de llorar!.

AGRADECIDO

Sí, vida, yo te agradezco
me hicieras como me hiciste,
como soy, un poco triste
y un mucho de quijotesco.
Te agradezco el parentesco
que con lo humilde me has dado;
el sentir acrisolado
de horror por las cosas malas,
y el haber insertado alas
a un pobre canto rodado.

Estrellita sureña

Despedida a Yupanqui



Montao en un zaino negro
una tarde a media rienda
lo vi cruzar como un símbolo
inmortal de permanencia.

Me obsequió de Luis Acosta
un libro como una ofrenda
que tal vez anticipaba:
"la rebelión es mi cencia".

Murió Atahualpa Yupanqui
y un poco murió la tierra.
Su guitarra quedó envuelta
en un manto de tinieblas.

Crepusculares fogones
apenitas parpadean
y el viento desangra
una oración entre las piedras.

Murió Atahualpa Yupanqui
de Indio y Gaucho una mezcla
La muerte clavó un puñal
en el corazón de América.

Cuando a los 500 años
se viste el crimen de fiesta,
su guitarra acusadora
se hunde en la noche y silencia.

Pero ¡aahh remonta los Alpes,
transpone la Cordillera,
y su silencio parece
el rugir de una tormenta.

Su voz vuelve con el sol
tajo de luz en la niebla,
en el río en la montaña
pájaro libre en la selva.

El le canto a los changuitos
con un umbral por vivienda,
su tribunal fue el camino
que oyó sus claras sentencias.

Anda su copla insumisa
que es renovadora siembra,
un tábano asuzador
en la cruz de la conciencia.

Nunca agringó su guitarra
que cantó con la voz nuestra.
El fuego que había en su caja
era sangre de sus venas.

Se hermanó con los paisanos,
hizo suyas las ofensas
que lastimara a los pobres
en cualquier lao de la tierra.

Cantor que canta a los pobres,
muerte ni olvido lo entierran;
dijo algo muy parecido
en una copla profética.

Ni la tumba ni el olvido
tragan verdades eternas
si la cárcel o el dinero
no amordazan nuestras lenguas.

Yupanqui no fue el juglar
que deleitó sobremesas
ni un pasatiempo de lujo
de la familia opulenta.

Y eso quizás nos explica
la muerte en tierra extranjera
del Payador perseguido
que no amainó la protesta.

Legiones de hombres cobrizos
desandan siglos y lenguas
hacia el hermano que sigue
rondando coplas y estrellas.

Murió Atahualpa Yupanqui
de Indio y Gaucho una mezcla,
la muerte clavó un puñal
en el corazón de América.

Me dicen el panza verde



La provincia de Entre Ríos
es jardín del litoral,
pa mi que no hay otro igual
como ese pago querido.
Dentro'e mi pecho metido
su nombre es una divisa
y muy poco se precisa
pa saber que éste cantor
luce su orgullo mayor:
ser de las tierras de Urquiza.

Como no se de aflojadas
pa defender lo Argentino,
me ha señalao el destino
que no me asuste por nada.
Es herencia muy sagrada
que dentro'e mi sangre vive
condición que se consigue
sólo naciendo entrerriano,
porque fue macho el legado
del gran supremo Ramirez.

Si me entrevero cantando
cuando hay que soltar la voz,
no pregunto qué cantor
me quiere dentrar probando.
Siempre me andará ayudando
el verso que más agrade,
copla sobre copla invade
mi sentimiento trovero
tal vez por ser de ese suelo
que fuera Olegario Andrade.

Y ahura mi canto se pierde
porque el camino me llama
y aunque nunca tenga fama
quisiera que me recuerden.
Me dicen "el panza verde"
dende el día que he nacido,
tengo marca de Argentino,
no creo que haiga otra igual
pa mejor del litoral,
casi nada de Entre Ríos.
..................................

"Panza verde":

Así le decían a los soldados del General Justo José de Urquiza, gobernador de Entre Ríos, cuyo uniforme del color rojo era similar al de los federales del Brigadier don Juan Manuel de Rosas, gobernador de Buenos Aires. Sólo lo diferenciaba una pechera blanca prendida al uniforme desde la cintura hasta el cuello, que al arrastrarse entre los yuyos y pastos se teñía de verde, de ahí que los soldados del bando contrario solían llamarlos "panza verde".

A mi bandera

¡Feliz día, hermanos Argentinos y que viva la Patria!



Sos un pedazo 'e cielo
que el pampero tremolara
al tope de una tacuara
sobre el argentino suelo.
Sos ansí como un pañuelo
que añudao cae en goliya,
vos tenés la coroniya
cuando a la tierra se agarra
en la copa una guitarra
y en las ramas la cejiya.

Sos poncho listao de gloria
en tres franjas dividido,
flamean en el atrevido
mojinete de la historia.
La Plaza de la Victoria
se vistió con tus colores
y él con sus resplandores
cayendo entre bando y bando
templó las voces de mando
al golpe de los tambores.

De las tierras del ñandú
cruzaste la cordiyera
y en Chile fuiste bandera
y bandera en el Perú.
Todo el continente Su
acoronaste gentil
y ayá de tus glorias, mil
están sin odio ni acíbar
San Martín y el gran Bolívar
conversando en Guayaquil

Para usted, amigo



Escúcheme, don, este hombre
ya que lo veo campechano
lo voy a tratar de hermano
aunque no sepa su nombre.
Espero que no se asombre
ni crea que es fantasía,
hace tiempo que quería
encontrarme con usted
aunque piense que tal vez
vi'a salir con tonterías.

Pueda ser que, don, como es
no quiera hablar de cuestiones
ni de algunas situaciones
pa no enredarse después,
pero pienso que esta vez
sí nos vamos a entender
y es muy fácil de entender
que igual que yo, está pensando,
el hombre se va cansando
y empieza a retroceder.

Rayando el amanecer
mientras lo alumbra el lucero,
usted se va pa el sendero
y vuelve al anochecer.
Piensa que el trigo al nacer
es pan que va floreciendo
pero también presientiendo
que si el tiempo no lo ayuda
tendrá que pagar, no hay duda,
y siempre igual se irá hundiendo.

Dicen que mejorarán
las cosas en nuestra tierra
que el pobre aguante la guerra
y que luche con afán.
Pero cuántos andarán
sin rancho y en campo ajeno
masticando siempre el freno
de la injusticia y miseria
porque el hambre es cosa seria
y hace malo al hombre bueno.

Muchas veces sin querer
empiezo a templar bajito,
pero ¡qué quiere hermanito!
el canto empieza a crecer;
por eso habré de volver
por ese mismo camino,
y mientras escuche un trino
en el árbol más lejano
pensaré en usted paisano
que anda peliando al destino.

Así que ya sabe, don,
cuáles son mis posiciones,
una guitarra, canciones
y mate en algún fogón.
No es cosa de tradición
lo que quería expresar
ni tampoco de faltar
a la verdad de mi suelo,
yo admiro al ave en su vuelo
y en su forma de cantar.

Diálogo gaucho



Payador: tiempo y presencia
de nuestra patria cantada
que bebió las alboradas
al nacer la independencia.
Poeta: por excelencia
vuelve por viejos senderos,
vuelva a verse el clavijero
con la cintita colgada
vuelva la recia payada
a marcar su derrotero.
................................
En el payador de ayer
se miran los del presente,
una forma inteligente
de sentir y de aprender.
Hay cosas que da el saber
cuando se sabe estudiar,
otras que la da el andar
con el amor como guía,
porque el amor es poesía
y él allí la va a buscar.
...................................
Cuando en la pampa comienza
a descansar el pampero,
y cuando enciende el lucero
una tropilla de estrellas
parecen que antiguas huellas
crecieran sobre el verdor
renace aquél rumor
de esta guitarra bendita
y es que en la noche aun palpita
el alma del payador.

martes, 19 de junio de 2012

El lobuno de Mariano



Un cielo overo rosao
me vio ensillando temprano
el lobuno que a Mariano
la estancia le había comprao.
Tenía el momento apropiao
pa probar sus condiciones
ya que eran las instrucciones
del capataz, don Teodoro,
que rejuntara los toros
porque hoy venían los patrones.

Y a los bostezos primero
del sol que se despertaba,
al poco rato ya andaba
en el fondo del potrero;
los pampas con gestos fieros
se levantaban molestos
mas yo sin ningún pretexto
los encaraba a los guaso
¡pa que sepan por si acaso
quién era el macho del puesto!

Y entre gritos y cuerpiadas
y el "Corbata" garroneando,
al ratito iba rumbeando
pa'l corral con la torada.
Iban de cola parada
delante de mis chiflidos,
cuando soltando un balido
se paró un negro grandote,
medio torciendo el cogote
como en señal de ofendido.

Sin darme tiempo ninguno,
intentar un movimiento,
se me vino como un viento
a la panza del lobuno;
por lo tioco del vacuno
me dio vuelta del topazo,
y aunque fue fuerte el porrazo
safamos porque el "morocho"
por ser por algo era mocho
de no nos hace pedazos.

El "Corbata" hecho un "Malevo"
hizo aflojar al "toribio"
y aprovechando ese alivio
monté a caballo de nuevo.
-"Si pensás que no te llevo",
le dije, "le errás muy fiera";
y aunque no es cosa campera
por no dejarlo con hambre,
corté un pedazo de alambre
y lo anudé en la zotera.

Le di un grito al mancarrón
y al ver que se apistolaba
lo busqué al toro que estaba
empacado en un rincón.
Ni bien le gané el tirón,
empezó su desencanto
porque el pingo les garanto
era de ley pa los malos,
y apretao contra los palos
le entré a dar como por tantos.

De punta a punta del lote
lo llevé sin aflojarle,
hasta que le vi volarle
el pelo por los azotes;
-"¡Yo te viá enseñar, grandote!",
le iba gritando a las risas,
y el lobuno a rienda lisa
le peinaba el costillar,
porque era pa'recostar
como cura pa'dar misa.

Vieran después el gallito
cómo agarraba la punta,
haciendo hamacar la yunta
en cuanto le daba un grito.
Yo de atrás, al galopito,
con sentir de buen paisano
le agradecí al Soberano
por darme la maravilla
de lucir en la tropilla
un domao por los Mariano.



Quisiera fuera mi niño (Gato)


Quisiera fuera mi niño
Como ternura de verso,
Que se revuelque en la tierra,
Que sea gauchito y travieso;
Quisiera fuera mi niño
Como ternura de verso.

Me llame "tata" sonriendo
Con ojos de lucerito.
....................................
.....................................
Que nunca destroce un nido
Y que se haga de hombrecito.

Que chapaleé en los charcos
A caballo en un palito
Y a mí me retoce el alma
Con balar de corderito,
Que chapaleé en los charcos
A caballo en un palito.

Que aprenda a tocar la guitarra
Pa´cuartear el apellido
......................................
.....................................
Y que rece con la abuela
Quisiera fuera mi niño.


Sencillito y de alpargatas (Gato)



Tengo un rancho retacón
de barro quinchao
para guitarrear y cantar.

Cola de pato al fogón
para churrasquear,
poder refranear y matear.

Es de acacio la cumbrera
pa´que jineteen los vientos.

Sencillito y de alpargatas
es mi rancho les prevengo
porque no conozco prenda
que no se parezca al dueño.

El humo de noches largas
se agencia pa cielo raso.

Sencillito y de alpargatas
es mi rancho les prevengo
porque no conozco prenda
que no se parezca al dueño.

Y se le ha aplanao el piso
con mudanzas de malambo.

Sobre la frente se ha hechao
el ala pa´l sol, el agua
y el viento llorar.

Es un mojón de humildad.
bueno como el pan,
puestero y patrón cobijar.
Bostezando está la puerta
pa´que dentren sin distingos.

Sencillito y de alpargatas
es mi rancho les prevengo
porque no conozco prenda
que no se parezca al dueño.

Y le agradezco al creador
que con su gracia divina.

Sencillito y de alpargatas
es mi rancho les prevengo
porque no conozco prenda
que no se parezca al dueño.

Te ha crucificado en barro
por no quitarte la vida.

Atardecer campero



Sobre el lomo'e los galpones
se está muriendo la tarde
y el cielo incendiao, arde
tiñiendo los nubarrones.
Un concierto de silbones
rumbean pa'l cañadón,
escarcea un mancarrón
que le tocó de nochero
y a los gritos anda un tero
peleándole el lechuzón.

La volcadera del arao
duerme un sueño de fortuna
ya que la luz de la luna
su plata le ha derramao
y allá en el galpón, colgao
lazo, aperos, mañador,
un recadito cantor
con el bocao y las riendas
forman parte de las prendas
que atesora el domador.

La lechuza en la lomita
larga su chistido fiero
ha visto en un hormiguero
revolcarse a la mulita
y baila una torcacita
en las ramas del llorón
como invitando al pichón
que'stá en el nido temblando
y un asao se está dorando
en las brasas de un fogón.

Unos bastos de ladero,
una cuarta, una pechera,
el yuguiyo y la lomera,
de gato montés un cuero,
el látigo'e cadenero
ahorcado sobre un tirante
está añorando el pescante
que el progreso le arrebata
y es escenario la chata
para que un chingolo cante.

El molino roto

(Foto: Tano Pittaro)



Hace ya unos cuantos años
que ni un chorro de agua saca,
toda la tarde se hamaca
y chillan los travesaños.
Se le han oxidao los caños
y le falta la sopapa.
También al tanque una chapa
pa'algún rancho le han sacao,
ya todo está destrozao
y el yuyo casi lo tapa.

Un pedazo de escalera
cuelga prendido en un pelo,
y está por venirse al suelo
la mesita de madera.
Anda la varilla ajuera
como títere bailando,
de a poco se ha ido quedando
con la mitá de la cola
y la rueda gira sola
con las aletas colgando.

Ande la bebida jué,
entre el pasto se destaca,
la osamenta de una vaca
que tal vez murió de sé.
A la distancia se ve
blanqueándole el caracú,
la ortiga y el camambú
miran la noche del pozo,
donde duerme un perezoso
y viejo ñacurutú.

La estampa ruinosa es esta
de un viejo molino a viento,
adonde el ganao sediento
acudía por la siesta.
Los caballos de la cuesta
venían por los caminitos,
las vacas con terneritos
y las ovejas venían
y adentro'el tanque solían
bañarse los pajaritos.

Pero el freno se cortó,
y andando en forma violenta,
una noche de tormenta
el pampero lo rompió.
Como nadie lo arregló,
así jué quedando en ruina,
por eso cuando rechina
suelta una queja estridente
que va a clavarse doliente
en el alma campesina.

Al ñudo

(Pintura: Federico Reilly)



Me dijo: "¿pa'qué te vas?",
yo le dije: "porque sí",
monté sin mirar pa'trás
cortando campo me jui.

Y me tocó rodar tierra
fuese de noche o de día,
su recuerdo ¡ahijuna perra!
a flor de cuero me hervía.

Bien bastiao de cuerpo y alma
d'iba pitando esa pena
como pa'jenciarme calma
en semejante condena.

Sentía como si llagas
en mis entrañas anduviera
parecía ser una daga
que a remezón me sumiera.

De pronto me venían ansias
de verla y después morir,
me conchabé en una estancia
y ya me andaba por juir.

La cosa se ponía fiera
era un carnero alunao
de lo que antes mereciera
que poco me había quedao.

No aguanté más y monté
en procura'e su tranquera
y esa vuelta galopé
tuita la noche entera.

Ansí como la dejé
en la puerta recostada,
ansí mesmo la encontré
bastante desmejorada.

Ella me dijo: "bajate",
y yo bajé sin chistar
después me dijo: "quedate"
y yo entré a desensillar.

Se vino la granizada



Ya cerca del mediodía
el viento Norte se puso,
el cielo se descompuso
y en el Sur oscurecía.
El trueno repercutía,
las aves buscan asilo
y el tajo de un refucilo
al tiempo que encandilaba,
el cielo en partes cortaba
como una daga'e dos filos.

Luego blancos nubarrones
por sobre el cielo plomizo
anuncian que habrá granizo
detrás de unos nubarrones.
Cruzan los patos silbones,
un mensual cierra el molino,
dispara a un puesto vecino
y un carrero que ha acampado
juntando leña apurado
se ve al costado del camino.


El filo del alambrado
parece sacar un tiento
de esa gran lonja de viento
que ya su fuerza ha aumentado,
se escucha allá en el bañado
al tero como avisando
que se vayan ocultando
que el chaparrón fue preaviso
y ese ruido es el granizo
que se viene aproximando.

El viento un poco ha mermado
se vino la granizada,
disparando la manada
tira al suelo el alambrado
vandiando pa'l otro lado
todo por delante lleva
luego la calma renueva
y precavido en la loma
el vizcachón ya se asoma
en la puerta de la cueva.



(Foto: Facundo Gandoy)

La credencial de Niebla



La Patria era muy gurisa
cuanco nació Santos Niebla.

Hijo del fuego y la sangre,
una mañana de aquellas
en que al frente de cien lanzas
el sol coronó las sierras,
lo hallaron gaucho; entre el humo
de un icendio de carretas...

Alguien arrimó el caballo,
sofrenó, y echó pie a tierra.

En eso, por la hondonada,
la cerrazón traicionera
revienta en fusilerías
enemigas; por la cuesta,
sube un tronar de tambores
y un frío de bayonetas.

Un clarín, toca "a degüello".
Los lanceros se descuelgan
de la cumbre de los cerros
desparramando las piedras,
y al frente de aquella carga,
remolinos de melenas
donde el brillo del coraje
muerde al viento en las paletas,
va una lanza en prodigiosos
horizontes de fiereza,
y un gurí, ricién nacido
sobre el pecho de la gesta!

Pila de sangre bendita,
lo bautizó, Santos Niebla;
por la niebla de la historia,
la cerrazón de la tierra
y el polvo de aquella carga
donde lo besó una estrella!

Creció de casualidá;
como un yuyo entre las piedras.
Le pusieron de tutor,
pa que no se torciera,
una caña de tacuara
con una moharra nueva.

Pa no perderle afición
la usaba de dos maneras:
con medio clavo, en la paz;
con medialuna en la guerra!

Así lo vieron, los años;
porque la historia fué ciega.

Los muros de Paysandú,
sintieron entre sus grietas
calientes ríos de sangre
del pecho de Santos Niebla,
porque él, nunca negó fuego
cuando lloró la bandera!!

Bastaba que algún clarín
cacariara por las sierras,
para que el monte, o el río,
o el pajonal lo parieran
vertical de patriotismo,
u horizontal de fiereza!

Estuvo... donde estuvieron
todos los de la leyenda;
desde aquella madrugada
que le dio nombre y estrella,
hasta la última carga
de la última revuelta!

Entonces...
Fue su tacuara,
madrugadora de huellas;
índice de soledad
por las llanuras inmensas;
esquinero del silbido
con que alambraba su ausencia
picaniando un gan cansancio
con escarcha en la melena...

Tantas lunas peregrinas
le blanquearon la clinera,
que al final, siendo un patriarca
con historia y sin querencia,
más que nunca le cuadraba
su nombre de Santos Niebla!

Hasta cortar su tacuara
p'hacerse un bastón con ella...

Si aquella caña sostuvo
todo el honor de la tierra,
como no le iba a aguantar
el peso de la miseria!

Estaba ya, muy viejito
cuando se vino pal pueblo.

Vivió, cansando una changa
rodilluda de aguatero,
pa dir manteniendo l'hambre
sin desprestigiar su invierno...

Jamás pidió una limosna!
El reumatismo en los güesos
lo traiba barranca abajo,
y una estiba de años muertos
le iba doblando la espalda
sobre un pozo de silencio...

Jué entonces, que oyó mentar
que dan pensión a los viejos;

"Cómo!... La Patria no olvida?!"
"¿Es güena? ¡Tiene en el pecho
sentimientos pa sus hijos?!"
"...Que cosa linda pa un sueño!!"

En sus ojos, dos auroras
con rocío amanecieron!
Jué a reclamar su pensión,
tembloroso de contento,
porque, al fin! llegaba el día
de la justicia!

Por eso, le dijo al empleao:
"No crea que me importan mucho los pesos..."
"Me siento gurí, ¿compriende?"
"...aparte de ser tan viejo!!"
"Pa mi... no es cuestión de plata;
lo que vale es el consuelo!!"

Y entonces, salió el empleao
con cuestión de papeléos;

Que cédula, o credencial,
o partida'e nacimiento...
que había que ser oriental,
o... gringo afincao, al menos!

"Pero... yo soy Santos Niebla;
juí servidor, juí carrero..."
"Rumbo que abrí con mi lanza,
a picana lo hice güeno!!"

. . .

"Cómo! Si soy oriental, me dice?
y con que lo pruebo?"

...Parece que oyó un clarín
por las fronteras del tiempo,
porque surgió vertical
la silueta del lancero
que siempre llevó crespón
cuando se enlutaba el suelo:

"Yo tengo una credencial
escrita a fierro en el pecho!!"
- dijo - y rajó su camisa,
mostrando por documentos,
seis bárbaros costurones
que le cribaban el cuero!!