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viernes, 5 de julio de 2013

Nobleza



Yo también alcé mi rancho
al repecho de una loma
con los horcones de acasio
y con el techo de totora;
nació esta historia un verano
de una siesta calurosa,
pegao el sol a la tierra
sin darle ni un pucho'e sombra.

Yo tiraba del jagüel
en el caballo'e la noria,
con el sombrero a los ojos
cuando siento que me nombran:
-"¿Quién?" y el petiso lobuno
al no sentir más la lonja,
se detiene ante un anciano
de pelo y barba canosa.

A sus pies un perro echao
que al acercarme ¡rezonga!
-"¿Es suyo el cuzco, viejito?",
-"Por lo menos... hasta ahora!",
-"¡Capaz que sale buenón!",
-"Y mire... voluntá le sobra!"
- "¡Véndamelo, ¿cuánto pide?"
-"Ando seco... cualquier cosa".

Mientras hablaba, el cachorro
lo mesmo que una persona,
me miró como diciendo:
"¡Gracias!" y movió la cola.
El petiso al dir pa'l rancho
hacía sonar la coscoja,
el perrito iba mirando,
yo, yo chiflaba una milonga.

El sol me encaró de frente
cuando encaré la loma,
y me quedé sin chiflido
justo con al última estrofa.
-"¡Llegamos, ésta es tu casa,
buscaré algo pa'que coma!".
Le traje un pedazo'e carne,
ni siquiera abrió la boca.

Fijó en mis ojos, sus ojos,
lamió mi mano callosa
y recién comió con hambre
la carne tierna y sabrosa.
Entonces pensé: "qué ejemplo
que nunca dan las personas"...
Jamás lo esperé de un perro...
No solo el rosal da rosas.

Y jué el capataz de estancia
mejor que he tenido hasta ahora,
le sobraba inteligencia
para aprender cualquier cosa.
Hasta el invierno pasado
que fui al cuadro de la noria,
ese, de allá... del jagüel
donde se acunó esta historia.

Iba en busca'e la manada
cuando una yegua preciosa
se corta... y el "Capataz"
quiere traerla a toda costa;
apuro el flete que muento,
un zaino de buena boca,
-"¡Ya voy a darte una mano!",
cruzo el cardal de la loma,
y el gramillal en el bajo
pa'traerla lonja y lonja,
y ¿el "Capataz"?... "¡Capataz!"
"¡Capataz!"... estará entre la totora...
Va a venir solo pa'l rancho,
conoce el camino'e sobra.

Encerré solo en la manga,
enlazando aquella potra,
y al asentarla de un palo,
se asienta con todo y ¡corta!
Debía haberla atado doble,
corro donde tengo la lonja,
pa sacar un tiento grande...
¿De ánde? tenía la vaina sola!

¡Mi cuchillo caronero,
el regalo de mi novia!
No cené, no dormí,
tenía una rabia sorda...
y pa'colmo el "Capataz"
se me va tan justo ahora!

Amaneció lloviznando,
nunca pasaban las horas,
¡Si hubiese tenido al perro
pa'hacer la espera más corta!
Y así pasaron tres días,
el agua hasta el alma moja.
Cuando ya no llueve, ¡salgo
pa ver cómo andan las cosas!

Entonces llego al potrero
famoso ya de la noria,
y recuerdo aquél anciano,
siento una voz, ¡pero es otra!
¡Capataz! ¡mi capataz!,
su llamada es angustiosa,
ladraba en medio de un charco
al lado de una totora.

¡Lo llamo, lo llamo!...
No me hace caso,
su voz se hacía más ronca
 más y más cuanto más se hundía,
ya no me torea, ¡llora!
Y corro... lo alzo desesperao
y éstas manos tocan
¡el cuchillo caronero
que me regaló mi novia!

Se me apretó el corazón,
sentí una angustia espantosa,
¡Dios me ayudó pa'llorar,
no me salía otra cosa!
Su mirada siempre dulce
se me antojó más hermosa...
¡Estaba muerto en mis brazos
qué triste es esta historia!

jueves, 9 de mayo de 2013

"Argentinos"..., ¡Salvemos el barco!

 
 
(Pintura: Molina Campos)

Sobre las aguas tranquilas
un barquito navegaba
allí había tanta pesca,
tan ricas eran las aguas
que se pasaba muy bien
y poco se trabajaba.

Total en tanta abundancia,
¿Vivir? Vivir no costaba nada.
Comían a discreción
y reían y jugaban...
Muchas veces discutían,
como en todas partes pasa.

Pero un día un temporal,
terminó con esa calma,
y se apagaron las risas...
¡El barco se hundía en el agua!

Entonces el capitán
con el jefe de las máquinas,
pedían a los tripulantes
que trabajasen y en calma.

Unos dijeron: "¿Qué sabe?",
otros dijeron: "¡Que se vaya!",
pero un viejo pescador
con arrugas en la cara
y un gran caudal de experiencia
que atestiguaban sus canas,
llamó la atención de todos
con éstas sabias palabras:

-"Cada cual vaya a su puesto
y cumplan con lo que mandan,
sólo unidos llegaremos
al puerto de la esperanza.
Será fuerte el temporal,
así como llega: pasa;
¡el Capitán tiene el mando,
hay que acatar su palabra!
Después que pase el ciclón
cuando retorne la calma,
estará más cerca el puerto
y veremos lo que pasa"...
...............................................

Este barco... éste barco es la Argentina,
vivimos en la abundancia...
Lo que nos rodea es nuestro,
pero abundan los piratas.
El temporal será fuerte
pero hay un Capitán que manda
que por algo lo han puesto,
debemos tener confianza.

Yo mucho no estoy con él
mas pienso en forma sensata,
que no es momento oportuno
de discutir por pavadas.
¡Mañana será otro día,
con el sol vendrá la calma,
y si llegamos a puerto
unidos en la esperanza,
habremos salvao el barco
y ... y veremos lo que pasa!

jueves, 14 de marzo de 2013

El Rosillo y el Overo



Hoy, se toparon de güelta
“el rosillo” y “el overo”…
¡¡Como empardando el hocico
vandiaron los cuatrocientos…!!
El paisanaje gritaba
apostando, allá a lo lejos,
y debieron consultar
al veedor con los rayeros…


Era a largar de la cinta.
Paró “el rosillo” bien quieto,
pero “el overo”, nervioso,
estaba que… daba miedo.
Y Don Pocholo Bengoa,
ande enfrentaron parejos
les levantó… y ¡¡¡Ya largaron!!!
con la clin flotando al viento…
El ruido era atronador
de los cascos en el suelo,
achicándolo en segundo,
de a metro… a los cuatrocientos.
Sobre la cruz: dos valientes
echados sobre el pescuezo
y adivinando en los ojos
del otro… los movimientos…
Los vasos en la cantina
sonaban como cencerros
y la furia de los fletes
le daba vergüenza al viento…!!!

-Pago mil más al “rosillo”.
-Tenga… me juego al “overo”.
-Me quedan quinientos más
por si le gusta… -Están puestos.

Y allá, la curiosidad,
detrás de los parejeros
y pegada a los garrones
pregunta… ¿Quién fue el primero?
Y endespués de consultar
el veedor con los rayeros
suena como un latigazo:
¡¡Hicieron puesta de nuevo!!

En medio de los aplausos
dan güelta los parejeros…
La gente, se abre en dos bandos,
pero, felices… contentos…
Hay quien lo palmea al “rosillo”
le acarician el pescuezo,
y otros tantos preocupados
en sosegar “el overo”
que escarciando, pide rienda
y es un manojo de nervios…!
La sotera de las fustas
parecen ponchos de flecos
y se han mojao de sudor
después del tremendo esfuerzo…

Pa’l 25 de Mayo
(si nos acompaña el tiempo)
dicen los compositores
que van a correr de nuevo…
Y ésta vez… cien metros más.
¡¡Todo lo que esté parejo!!
Pa’l 25 de Mayo
“la fiesta mayor del pueblo”
habrá misa. Procesión.
Habrá jineteada en pelo
y en la cancha de carreras
haciendo vibrar los pechos,
algo que ya es pa’ la historia:
¡¡”El Rosillo” y “El Overo”!!