martes, 17 de enero de 2017

Los últimos reseros (Milonga)


Se marcharon en silencio
al rescoldo de su sueño
yo los he visto en el sur
con los novillos del viento;
paisanos de un mismo palo,
pañuelo rojo y sombrero,
camisa blanca y bombacha
¡si hasta me parece verlos!

Esta vida ya no quiso 
su libre oficio campero,
y allá van con su alazán,
el moro o el zaino viejo;
el tiempo les dejó surcos
en el rostro y en el pecho:
armando cigarro negro
si habrán galopeado inviernos.

Hoy ha salido otro viaje
pero de estrellas del cielo,
aquí siempre los extrañan
los caminos polvorientos;
la estatua de su recuerdo
es mezcla de pampa y viento
Cirilo, Santos, Martín, 
Don Segundo y Eliseo.

Y esa luz con que la tarde
prende sus últimos fuegos,
no tiene sombras paisanas
ni el misterio de sus cuentos,
gauchos de la pampa mía
yo no olvido compañeros,
si en mi sangre medio gringa
vive un abuelo resero.



El viento y la flor (Milonga)



El sol que quería asomarse
me encontró solo verdeando,
y un gallo ronco, cantando,
comenzó a desperezarse;
viendo al campo despertarse
mi pensamiento asujeta
como una moza coqueta
que está esperando a su amor,
mis ojos ven una flor
de la punta de una horqueta.

Y aquél mozo que era el viento
temprano llegó silbando,
‘taban los dos titubeando
mientras yo observaba atento.
Justito en ese momento
el mozo la acarició
¡qué vergüenza que le dio
a esa flor enamorada,
la viera qué colorada
se puso cuando el llegó!

Después me quedé pensando
en ir silbando a buscarla,
allí en su rancho encontrarla
y que ella me esté esperando
Pero seguí rezongando
si hasta yo mismo me miento
sabiendo en cada momento
que imposible es nuestro amor,
¡que pena no sos mi flor
ni soy libre como el viento!.


Como en antes (Ranchera)



En el boliche “El Fiador”
Pa'l mes de la primavera
Se armó a la usanza campera
Un bailongo de mi flor.

Arrancó la verdulera
Convidándolos al ruedo
Y galopeaban los dedos
Al sonar de una ranchera.

¡Ay!… como te quiere este enamorao
Que ya ni duerme pensando en vos,
Tengo un ranchito para los dos
Y es manso de ancas el colorao.

Y Cirilo que le insiste
Echándole el ojo a Paula,
No es pal gorrión esa jaula,
Ni pa'l chingolo el alpiste.

Juan hamaca la persona
Y por ser ancha la moza
Deja la rastra brillosa
En la panza de Ramona.

Ay… como te quiere ……...

Un viejito dejó el banco
Y aunque jodido 'e caderas
Los mozos dicen de afuera
"Le mete lindo el lunanco".

Doña Dora con Leonor
Cotorreaban con esmero:
"Ni don Francisco el soguero
Sacaba lonjas mejor".

Ay …. Como te quiere…

Ya viene clareando el día



Ya viene clareando el día
y una nube que se queda
como un pañuelo de seda
envuelve la serranía.
Ya el bataráz que dormía
lanzó al aire su alarido,
ya la oveja dio el balido
y relinchó el redomón
y ya está ardiendo el fogón
que algún paisano ha encendido.

Dios bendiga el camino
del campo en flor
cuando a la mañanita,
mi vida, sale mi amor.
Dios bendiga el camino
del campo en flor
caminando, por ella
mi vida, se va mi amor.

A lo lejos en la aguada
y entre el sonar de un cencerro,
se oye el ladrido de un perro
que repunta la majada.
Esperando la ordeñada
las vacas en el corral
y se espanta en el brocal
un mancarrón que hay atado
al ver que se le ha acercado
un chico con un bozal.

Dios bendiga el camino
del campo en flor,
cuando a la mañanita,
mi vida, sale mi amor.
Dios bendiga el camino
del campo en flor
caminando, por ella
mi vida, se va mi amor.

Y así como va clareando
haciendo fondo al galpón,
el monte que era un borrón
parece un fraile rezando.
Despacito y rezongando
contra el toque de campana,
cruza un peón de mala gana
alzando al hombro el apero,
mientras le silba el boyero
un cielito a la mañana.

(Silbando....................
...................................
....................................
....................................
Dios bendiga el camino
del campo en flor
caminando, por ella,
mi vida, se fue mi amor.


Canto de barro y madera (Milonga)


Cante suelta la guitarra
que nada le ate la entraña,
que vuele libre el cordaje
como el viento de la pampa...

Que suene a trueno su bordón
y a primor la prima altiva
regazo de chiripá
a su voz de vidalita...

Que haremos aquí guitarra
cantando de ésta manera
nosotros que solo somos
canto de barro y madera...

Guitarra que sos de lluvia
de viento y de fuego a la vez,
te doy mi pecho de tierra
para hacerte florecer...

A humo olemos guitarra
y a sudor de los galopes
por eso un fuego me basta
para asomarme a tus sones...

Que haremos aquí guitarra
cantando de ésta manera,
nosotros que solo somos
canto de barro y madera...




A todos (Valseao)



A todos los que sufren del mundo la injusticia
y cargan en la vida la cruz de su dolor
les traigo humildemente con mis sencillos versos
un mensaje sincero de fraternal amor.

A todos esos parias sin pan y sin abrigo
que vagan pesarosos llorando su orfandad
les traigo en mis canciones los ecos libertarios
que habrá de escuchar un día toda la sociedad.

A todas las mujeres madres, novias, y esposas
que luchan y trabajan, cuidando del hogar,
les dedico mi canto con el franco cariño
del hijo y del hermano que siente y sabe amar.

A Los trabajadores que se han envejecido
forjando la grandeza de toda la nación
con ansia los estrecho hermanos en mil abrazos
como estreche a mi padre contra mi corazón.

A todos esos jóvenes que van desorientados
sin cultivar en su alma la flor de un ideal
yo quisiera pedirles que lean y se instruyan
que piensen, que trabajen, y eleven su moral.

A todos los hermanos que habitan esta tierra
les pido que en la dicha como en la adversidad
se ayuden mutuamente ligando sus ideas
con lazos de respeto y confraternidad.

Noviando (Romance)


(Pintura: Molina Campos)


Es domingo de visita,
o'tubre anda por el campo
pintando los margarones
unos rosaos y otros blancos.
Ya está el sol de la mañan
más de una picana de alto
y es la escoba de carqueja
una chicharra en el patio.

La moza barre que barre,
pa'la tarde vendrá el gaucho
y que no vaya a decir
que tuito es mugre y destajo...
Pasa al tranco el mediodía
por las tranqueras del pago
y el enjambre de suspiros
ya no cabe dentro'el rancho.

Por el camino del río
la moza trae un cacharro,
agüita pa'los malvones
que se pasan desangrando.
Entoavía tiene que dir
hasta el redil del rebaño
con el pasto pa'la guacha
que espera por su milagro.

Ya pisó la mazamorra,
llevó la granza a los chanchos,
ya entrompetó los malvones,
echó al fogón unos marlos.
Bueno... ahora ya está libre,
ya terminó su trabajo...,
¡Ay, no! si entoavía le falta
picarle chala pa'l zaino.

Cuál' los vestidos se pone:
¿el de florcita, el jaspeado...?
¡Ay que ya es la mediatarde!
¡Ay que resuenan los cascos!
¡Ay que al tiempo y al jinete,
velay, los ataja el diablo!
Por fin sale a la tranquera...
¡Qué lindo es andar noviando!

¡Tener el cielo en los ojos
y el corazón en los labios!¡
¡Pa reír, flores de ceibo,
pa mirar, flores de cardo,
y sentir que en el camino
la huella se hace centauro!

Pasa al tranco el mediodía
también la tarde a lo largo...
y el viejo ombú tiende el poncho
sobre el pipiar de los pájaros
Cuando la estrella temprana
guiña un ojo dende lo alto
dos miradas cariñosas
dentran el amor pa'l rancho.

Le han puesto un banco entremedio
pa'l menor de los muchachos
porque el novio de rogao
no apetece el mate amargo
y naide sabe quién tiene
el poncho que perdió el diablo
cuando le dió ña'Decencia
una sumanta de lazo.

Ansí, limpio y perfumao
nace el amor en el campo...





Camino del payador



En los rumbos de la historia
por caminos polvorientos,
viene el trovador rapsoda
pastor de rebaños nuevos,
en un recodo se juntan
sus versos con los de Homero.

Para luego despedirse
en los confines del tiempo.
Toma la lira y prosigue
por arábigos desiertos
soñando un mediterráneo
de azul de tinta en el cielo.

Y España la inspiradora
con sus grandes ojos negros
lo ve pasar para América
con su destino andariego.
Así llega el payador
hasta estos paisajes nuevos.

Para arrancarle a la pampa
su música y su misterio
y allá en la tierra orientala
metido en un bordoneo
camina por Paysandú, Soriano
y distintos pueblos

Rememorando a un Quijote
sin lanza y sin escudero,
sobrevive a la ardua lucha
de avanzar con el progreso.
Por eso lo vemos hoy
en la selva de cemento,

Siempre joven e inspirado
desparramando sus versos
denunciando una injusticia
proponiendo un mundo nuevo
donde al hombre se lo deje
de tratar como a un objeto.

Acallar su voz, sería:
acallar el universo,
los manantiales de canto
que nos legó el Padre Nuestro.
Dios te salve, Payador,
que de pie, te nombra el pueblo!

domingo, 8 de enero de 2017

Por esta vieja guitarra





Por esta vieja guitarra
ha desfilado armoniosa,
la milonga quejumbrosa
y la cifra más bizarra;
cuando le solté la amarra
al velero de mi vida,
hermanamos enseguida
las virtudes de los dos
y bajo el poncho de Dios
fue optimista la partida.

Ella me vió tembloroso
mostrar por primera vez,
mi desnuda timidez
de muchacho vergonzoso
y ante el poder misterioso
que el cerebro titubea,
se encendió como una tea
con un sonido vibrante
como diciendo: "adelante,
mensajero de la idea".

En los años que llevamos
de marcha triunfal o cruenta,
hemos perdido la cuenta
de los muertos que tocamos;
las cenizas encontramos
del zorzal que encontró a Vega:
¡cuánto más larga es la brega,
más experiencia se junta!
y el ombú nunca pregunta
qué pájaro es el que llega.

Hemos visto regresar
con la ropa carcomida
al orgullo que a la ida,
ni nos quizo saludar;
nos han tirado al pasar
tantas flores como espinas,
dicen las leyes divinas:
"por alto que sea un palacio
la acción del tiempo despacio
cantará sobre sus ruinas".

Cuando el velero se vaya
en una ráfaga brusca
y la muerte me introduzca
a un océano sin playa,
esta guitarra uruguaya
se cuelgue junto a una flor
y se marchite de amor
como novia que se deja:
o se destruya de vieja
esperando al payador.






sábado, 7 de enero de 2017

A talero limpio


(Dibujo: Eleodoro Marenco)


No temblés porque vengan en tropa:
soy "muchos" yo sólo;
escondélo al gurí entre la troja
y vos, china, tapáte los óidos.

Si, largálo al "cuatr'ojos" primero
que me cuida'l anca;
siempr'es güeno señirse el culero
pa'peliar melicos o boliar potrancas.

Y áura vaya; y ni rese ni pida
porque a Dios no lo aseto en la farra,
que pa'l lión que defiende la cría...
¡Dios está en las garras!

Juya pronto; y si alguna "mora"
me manda esta güelta a clavar el aspa,
no se olvide, prienda, d'enseñarle al "Macho"
que de nadubaises 'taba hecho tu tata.

¡Atropellen, maulas!, no remolinéen;
¡chúmbale, "cuatr'ojos"!
A que dejo al perro pa'que los pelée,
los dos semos machos pa'esta manga'e flojos.

No tirités, tape, apuntá de firme;
lo que sí, hermanito, si cuajás el chumbo...
¡agarrate juerte!, no quedés pagando,
que los de mi cría no juyen del humo.
....................................................................

Instantes más tarde, semicoloreaba
un sol enfermizo
a un grupo confuso que un matrero arreaba...
¡A "talero limpio"!