martes, 14 de agosto de 2018

Esta tierra es hermosa



Esta tierra es hermosa.
Crece sobre mis ojos como una abierta claridad asombrada.
La nombro con las cosas que voy amando y que me duelen;
Montañas pensativas, lunas que se alzan sobre el chaco
Como una boca de horno de pan recién prendido,
Yuchanes de leyenda
En donde duermen indios y ríos esplendentes,
Gauchos envueltos en una gruesa cáscara de silencio
Y bejucos volcando su azulina inocencia.
Todo eso quiero.
Y hablo de contrapuntos encrespados
Y de lo que ellos paran virilmente sangrientos
Cuando el vino en la muerte es un adiós morado.

Esta tierra es hermosa.
Déjenme que la alabe desbordado,
Que la vaya cavando
De canto en canto turbio
Y en semilla y semilla demorado.
Ocurre que me pasa que la pienso despacio
Y que empieza a dolerme casi como un recuerdo,
Y sin embargo, triste, la festejo.
Mato los colibríes que la elogian
Como quien apagara los pétalos del aire.
Hondeo como un niño ángeles y campanas
Y cuando así, dolido, la desnudo,
Cuando así la lastimo,
Me crece, ay, una lágrima en la que apenas si me reconozco.

Digo que me le entrego.
Digo que sin saber la voy amando,
Y digo que me vaya perdonando
Y en un perdón y en otro que le pido
Digo que alegremente voy sangrando.

lunes, 13 de agosto de 2018

Amigos


Amigos de arriba abajo,
eran Braulio y Melgarejo,
eran rodaja y rodaja,
eran pigüelo y pigüelo,
habían crecido juntos,
y con los mismos anhelos,
tan solo los separaba
como un alambrao por medio,
el color de dos divisas,
herencia de sus abuelos...

Pero eran tan amigos,
 tan amigos al extremo
que el día que hubo revuelta,
juntos del pago salieron
y en la mitad del camino,
resuelven bajar los cueros
pa' cambiarse de caballo
por el color de los pelos,

Puesto que en un colora'o,
sangre'e toro, cabos negros
que apartó de su tropilla,
venía montando Lucero
y siendo blanco, clavao
que no le cuadraba aquello
como tampoco cuadraba,
es fácil de comprenderlo
aquel tordillo re blanco
que montara Melgarejo.

Al cambiarse de caballo,
emparejaron los pelos,
y en la mitad del camino,
pa' tomar rumbos inciertos
uno pal lao de Galarza,
otro con el cabo viejo.

Ahí entonces la emoción,
les aprieta un nudo al cuello;
se abrazan, lloran los dos
en ese abrazo fraterno:
-"Tené fe en mi caballo",
le dice Braulio Lucero
y Aquilino le responde,
-"Si caigo en algún encuentro
pa' venirtelo a traer,
soy capaz de juirme muerto".

Se hizo la paz y se encuentran,
junto al pago de regreso
y otra vuelta los abrazos
 estaban como de verlos
que de entonces los caballos
iban a cambiar de dueños
y en las misma circunstancia
los dos en ellos se vieron
por eso es que nunca mas
los fletes se devolvieron.

Tras la revuelta una fiebre,
contagiosa vino luego
pa'que no se propagara
por los campos ni los pueblos,
hasta los ranchos quemaban
con los moradores muertos.

Era tan grande el contagio,
que se declaró un decreto
"aislar toda población
donde cayese un enfermo"...
y allí cayó bajo guardia,
el rancho de Melgarejo
con orden que ni la Madre,
pudiera entrar para verlo.

Pero lo supo su amigo,
lo supo Braulio Lucero,
y le puso en las paletas
de su caballo guerrero,
dos mordeduras de urgencia
para tragarse los vientos.

Y ni bien al campo llega,
ta' la osamenta en el suelo:
-"No dentre porque hay peligro,
No dentre!", grito un sargento,
"no dentre porque el contagio
hace días que esta ahí adentro
y el que traspase esa puerta,
se contará entre los muertos".

Pero ya no escucha mas,
avanza Braulio Lucero
y en cuanto abraza a su amigo,
en ese instante supremo
al levantarlo del catre
tiene en los brazos a un muerto.

Entonces lo carga al hombro,
pa'darle cristiano entierro,
no quiere que en el zanjón
lo tiren, como a otros muertos,
y allá va por el camino,
timbrándose con el peso
que va creciendo a medida
que se va enfriando el cuerpo.

Avanza, avanza tiembla,
no puede, se para de trecho en trecho
y piensa con amargura
si tuviera un compañero
y llorando de impotencia,
le dice a su amigo muerto
_"Vos que siempre te jugaste,
por tu partido, me acuerdo,
ahora decime Aquilino,
dónde estan los de tu pelo?".

Pa'darle otro tironcito,
le pide una ayuda al cielo
ahora llego al campo santo,
ahora cumplió su deseo
porque va a tener su amigo,
cristiana cruz para un rezo.

Al verlo por el valor,
jugar su vida sin miedo
quién es el que no diría,
frente de tan criollo ejemplo:
¡grande, grande es tener un amigo,
igual que Braulio Lucero.....!!!


Juan del Monte (Chacarera)


I
Chacarera amanecida
esa que canta el zorrito,
el que roba las gallinas
y que se queda solito.

Yendo hambreado en los caminos
no le da nadie comida
anda solo por los montes
meta pelearle a la vida.

El no quisiera alabarse,
no quiere ser palangana,
no hay mujer que no florezca
pa'l zorro cada mañana.

Estribillo:

Nadie sabe que tiene hijos
que por sus hijitos llora
y que por esos zorritos
a los que tienen les roba.



II
Cuando canta con la caja
hace llorar la chirlera
y baila la cola al aire,
albahaca en las dos orejas.

Cuando me le echan los perros
aparecen todos juntos,
el zorro en los yuyarales
lo mismo se les hace humo.

Pobrecito Juan del monte
ya lo ha tapado la muerte
y ella misma va diciendo
triste, que mató a la suerte.


Tropilla de sueños (Todos de un mismo pelo)

(Foto: Fabián Muñoz)



De mi tropiya de sueños
aparté un escarciador
y a lo pampa, enhorquetao,
enfilé pa´la ilusión...

De sí, la ignoré a la güeya
porque siendo rumbiador
creí de balde trajinarla,
teniendo ¡fe y corazón!

-Y como de "eso" me sobra_:
encaré a la imcomprensión,
salvé guadales de olvidos,
del mentir, la cerrazón,

aguaceros de promesas
y vientos de sin razón...
...es que iba muy bien montao,
porque era mi flete: ¡flor!

Y vea, sin apamparme
anticipé un arrastrón
(es potro nuevito el sueño
y justo en un cañadón,
se levantó la injusticia
y medió me lo espantó...).
..............................................
Anque pese a estas cuestiones,
mis años, y mi condición,
sigo al tranco o al galope
por esos campos de Dios,
con mi tropilla de sueños
entablada de ilusión...

Martin Fierro (Miniserie año 1967, dirigida por David Stivel)






Tarde y silencio (Estilo)

(Pintura: Ángeles Lynch)



Ansias (Milonga)




Florecen de sinsabores
mis coplas entristecidas,
como la hiedra caída,
me arrastro lleno de flores.

Florcitas que a ras de suelo
pretenden con sus aromas
alegrar a las palomas
en el azul de su vuelo.

De pueblo en pueblo yo he ido
cultivando la riqueza,
de versos que en mi pobreza
más lindos me han parecido.

No me asusta lo perdido
ni me abatirá un fracaso,
si al ver la vida que paso
de mí mismo me he reído.

Esperanza que aprendiste
a callar, sigue esperando,
ya te dirán: "ahora es cuando,
no quisiera que estés triste".

Desde aquí, del mismo llano
allá va otra remetida,
por algo puso la vida
esta guitarra en mis manos.

Guitarra, selva sonora,
gruta que mi vida encierra
junto al corazón de tierra
de tu madera cantora.

Dame tus sones mejores
ahora que cantar me toca
y perfumame la boca
ya que una vez distes flores.


Rodar las espuelas (Malambo)


Corazón de tala


(Foto: Celine Frers)



Fría el agua -como nieve-
congelando hasta las bestias,.
y yo a un tronco las molestias
le sacaré -mientras yueve-.
Recostao contra la trebe
viá dejarlo todo el día
pa’ ver si la rebeldía
despacito se refala
y cuando lo atraque al tala
se prienda con alegría.

Un pedazo de madera
que habla de aves y de nidos,
de los inviernos sufridos
y flores de primavera.
Cada rama, la manera
de acariciar la distancia
y la espinuda arrogancia
se curtió con los poderes,
como se curten los seres
que sufren desde la infancia.

Hueya de su derrotero
es la cicatriz de un gajo,
la plataforma -barajo-
de una casita de hornero;
ayí se templó el pampero,
¡golpiaron los ventarrones!
…y en las frías oraciones
-la brisa suave que sopla-
dejó la silvestre copla
que acunaba a los pichones.

Si el final de su esistencia
lo vio rodar por la grama
tendrá que alzarse en la yama
como grito de presencia.
El chispiar será conciencia
y la brasa, integridá.
Dejando en la humanidá
el calor que fertiliza
…si hasta la misma ceniza
tiene alguna utilidá.

Lentamente debe arder
pa’ que’l humo ni se note,
pero que al fuego le brote
un amplio resplandecer.
Será como renacer
al yegar la madrugada.
Y el que no pueda ver nada
en la hoguera de’ste leño
¡qué despabile su sueño
al sol de la yamarada!

martes, 24 de julio de 2018

Pa'darse entero


Nunca un amigo emprestao
se hace de fierro,
siempre es caballo cansao
sordo al cencerro.
No hay yegua que lo haga dir
potrero adentro,
nunca un amigo emprestao
regala un tiempo.

Solo un amigo ganao
con un sentimiento
es pingo resucitao
aunque esté muerto,
o aunque esté siempre matao
 de tripa y cuero,
tendrá un risuello guardao
pa' darse entero.

Ahijuna cuanto sufrí
sin un sosiego,
hombre que sabe sentir,
siente parejo,
no lo achucharra el dolor,
pero es muy fiero ,
entregar el corazón
y tener miedo.

Un amigo bien ganao
es como un cielo,
ande se enciende la luz
de los silencios.
Un amigo bien ganao
es como un rezo
que se dice de callado,
en cualquier tiempo.

UN AMIGO BIEN GANAO... ¡¡POR DIOS QUE TENGO!!