martes, 23 de mayo de 2017

Huella de ida y vuelta


(Pintura: Malena Berrueta)



Por andar esta huella
repecho oscuro,
dejé tanto a mi espalda
que ni me apuro.

Ya de ser voy dejando,
me vuelvo arena,
como aquel río Salado
que una vez fuera.

Andando suele el hombre
tener dos huellas
una que lleva lejos
la otra regresa.
Corazón querenciero,
si usted me afloja
me vuelvo ahorita mismo
pa' Santa Rosa.

No sé en qué madrugada
daré la vuelta
por eso ir pa' adelante
tanto me cuesta.

Siempre vuelvo en las noches
desde tu ausencia,
huella de rastro fresco,
lenta paciencia.

Tanto amor distancioso
mi niña amada,
quemará nuestras bocas
tal vez mañana.

Huella, tosca y espinas
cuando se aleja,
violeta flor de cardo
cuando regresa.

Corazón querenciero,
si usted me aguanta
me vuelvo ahorita mismo
para La Pampa.

No sé en qué madrugada
daré la vuelta,
por eso ir pa' adelante
tanto me cuesta.

La pluma de ñandú






La pluma de ñandú anda en el aire...

Pluma gloriosa donde minhoanes
símbolo airoso de nuestros males,
cuenta su historia, verde cordaje,
guitarra y pueblo: flor de mensaje.

Pluma en la frente, resplandeciente,
anda en la brisa de río a río,
de monte a monte, pluma nutricia
de libertad.

Vuela plumita, vuela,
pluma de la hermandad;
vuela sin desmayar...
Vuela y canta tu credo
al pago montaraz,
tu fiesta de ala y trino
de autonomía, justicia y paz.

Y desde el alba gesta y divisa
la pluma es seña de entrerrianía,
barba de seda en su ramaje
enhebran sueños, temple y coraje;
pluma sagrada de las patriadas,
gauchos viriles de lanza a lanza,
de estrella a estrella
los de Ramirez "el Federal".

Vuela plumita, vuela,
pluma de la hermandad;
vuela sin desmayar...
Vuela y canta tu credo
al pago montaraz,
tu fiesta de ala y trino
de autonomía, justicia y paz.

Vuela plumita, vuela....
Vuela plumita, vuela...







Peoncito de estancia (Chamamé canción)



En un tobiano pasuco
con caronita pelada,
ahi va el peoncito de estancia
cruzando por la picada.

Gauchito varón, maduro el rigor,.
sin saber por qué,
tierno corazón,
falto de calor le tocó crecer.

Cumple su deber, chingolito fiel.
de aquí para allá,
cogollo de amor;
cielo de ilusión, anda, viene y va.

Recién florece su vida:
dura y áspera será;
anda jugando al trabajo
y rinde como el que más.

Los pajaritos del monte
le saludan al pasar
y el peoncito va soñando:
soñando con su silbar.

Pero se endulza el camino
con la frutita del tala
y algún chañar florecido
le va perfumando el alma.

Jugo ‘el macachín, miel de camachuí,
fruto ‘el ubajay, pisingallo, tas
baquiano demás,
sabe bien dónde hay.

Agreste vivir, si tiene un sufrir:
no se escapa un ay, con que despertó.
La tierra lo crió
como el ñandubay.

Cachorro de viaje largo:
¡qué duro es tu trajinar!
Destino sin una queja
de silencio y soledad.

Los pajaritos del monte
le saludan al pasar
y el peoncito va soñando:
soñando con su silbar.

Milonga del guitarrero



Yo que anduve los caminos
sin doblegarme en la huella,
que voy llevando una estrella
prohibida por los señores.
Yo que sé de los rigores
de la infancia abandonada,
que he visto volverse nada
los anhelos más queridos,
quiero salvar del olvido
el canto de mi guitarra.

Porque en ella se amanecen
los sueños de mi terruño
Cerrando bien fuerte el puño
guitarra, grita conmigo;
Para defender mi nido
tengo un fusil guitarrero,
que suele ser muy certero
si de acertar tiene ganas,
y además una mañana
va alumbrando el mundo entero.

Cada vez que canta un pobre
cierran las puertas del viento.
Será porque sus lamentos
despiertan los corazones?
Pobrecitos nubarrones
queriendo apagar el sol,
no saben que si el cantor
canta lo que siente el pueblo,
lo escucharán hasta en sueños
si es el pueblo, su cantor.

Guitarra canta conmigo
aunque te cierren la puerta,
que si la puerta está abierta
cualquier cantor entra y canta.
Pero aunque nos pongan tranca
juntos vamos a cantar,
y nadie podrá acallar
lo que el pecho está gritando;
Primero morir peleando
que estar vivo y no cantar!

Por los caminos (Huella)


(Pintura: Mariana Sandes)



Desandando el camino
que hay en mi pampa,
la tropa va delante,
la suerte en ancas.

No me apure el retorno,
no tengo rancho,
es la suerte el resero
de pago en pago.

Una huella me lleva
soles afuera,
otra huella me trae:
noche y estrellas.
Una huella se acorta
andando al paso,
otra huella se alarga
tal vez pensando.

Trala laralarala
trala laraira,
a la huella, huella, huellita
me voy cantando.

Al tranco de mi bayo
sigo el camino,
pa'chicar las distancias
tengo un silbido.

Poncho negro estrellado,
me pone el cielo,
cuando se hace la noche
tapa mi sueño.

Una huella me lleva
soles afuera,
otra huella me trae:
noche y estrellas.
Una huella se acorta
andando al paso,
otra huella se alarga
tal vez pensando.

Trala laralarala
trala laraira,
a la huella, huella, huellita
me voy cantando.




La rendición de Manuel




Pobre Namuncurá
que se ha entregado,
usa uniforme huinca,
él no es cristiano.
No puede ser, no debe ser,
lo dijo Pincén, Yancamil también.

Pobre Namuncurá
sin su tobiano
cambió las boleadoras
por guantes blancos.
No puede ser, no debe ser
lo dijo Pincén, Yancamil también.

El cultrum te reclama
por el desierto,
trutrucas de la nada
velan tus huesos.
No puede ser, no debe ser,
lo dijo Pincén, Yancamil también.

No peñí, no peñí; no peñí.

Canción para las púas de mis alas



Monte, fogón, y abrazo de guitarra ,
y este colmo de grillos del silencio
y este dialecto líquido , que pasa
con resaca de estrellas junto al ceibo ...

Por el aire, ciudades de luciérnagas ;
y una hogaza de luna, entre los dedos
de los árboles altos,
deja rodar migajas hasta el suelo .

La cerrazón creciente ,
vaga su vaguedad por los senderos
y acompasa sus danzas laterales
con la flauta de vidrio del lucero ...

Lo sauces de la costa
descienden en silencio
su lluvia vegetal, enamorada
de la luz circular en los reflejos.....

Sangro una brasa viva en el cuchillo
para encender el pucho y el recuerdo...
La guitarra, entibiada por la axila ,
se pita mi fogón en su bostezo...

La despierto con alas;
mi caricia no se escurre la luna de los dedos ,
para verla gotear sobre las cuerdas ,
aunque me moje todo el sentimiento.

El monte es un remanso donde se queda el tiempo..
Y aquí, donde dejase mi alborada ,
perdida entre los sauces,
me reencuentro:

Me conocí vagando por la costa
con meses de chicharra y mojarrero,
cuando entre fogonazos de churrinches
brillaba plata viva en los espejos....

Yo merendé color en los chalchales;
me hundí en una réplica del cielo,
cobre de sol maduro , por afuera;
rojo de sol naciente pecho adentro.

Un antiguo coloquio de torcaces
me ablandó el arenal, para los sueños ,
y la oración de manos en la nuca
que me llevó a los pagos del secreto...

Supe ser un gurí bien de mi raza;
pero dejé en los libros el dialecto,
y perdí el fresco aroma de las flores
con nombre guaraní, que fue mi griego...

Junté polvo de trillo en la memoria
siguiendo el rumbo horizontal del tiempo,
y amaba el alma pálida de Europa
como a una flor anémica de invierno...

Hoy he vuelto a mis lares;
al remanso donde se queda el tiempo .
Regresé jubiloso a donde estaba
tantas lunas atrás con mi dialecto,

y miro el diapasón de mi guitarra
como a una escala de llegarme adentro ,
y encuentro ¡ al fin ! intactas mis palabras
sobre la cicatriz de los conceptos.

Ya estoy en mí, y ascenderé mañana
rojo de sol naciente, pecho adentro,
con la misma pasión que por el alba
se despierta el clarín del teru - tero !

Resurgiré con púas en las alas,
de este colmo de grillos del silencio ,
de este dialecto líquido que pasa
con resaca de estrellas junto al ceibo!!



El algarrobo (Estilo)

domingo, 21 de mayo de 2017

Huella de los malones (Huella)



Disparan los ñanduces,
tiemblan los yuyos,
se ve una polvadera
 desde el mangrullo.

La tormenta y salvaje
se viene fiera
y el chaparrón de lanzas,
ya se descuelga.

Donde pasó la indiada
quedó la huella
de los que defendían
su propia tierra.

Es la huella, la huella
de los malones,
grabada para siempre
en los corazones.

Lara lai lara lai
Lara lai lara lai
Grabada para siempre
en los corazones...

Y se ha poblao el aire
de boleadoras
y el incendio a los ranchos
se los devora.

De sus briosos corceles,
sobre las ancas,
se llevan los infieles
mujeres blancas.

Donde pasó la indiada
quedó la huella
de los que defendían
su propia tierra.

Es la huella, la huella
de los malones,
grabada para siempre
en los corazones.

Lara lai lara lai
Lara lai lara lai
Grabada para siempre
en los corazones...

..........................................

Versión de Alberto Merlo con introducción de:
La vuelta del Martín Fierro, canto IV, versos: 475- 487-511.

"Antes de aclarar el día
comienza el indio a aturdir 
la pampa con su rugir
y en cualquiera madrugada
sin que sintiéramos nada
se largaban a invadir...

Para pegar el malón
el mejor flete procuran
y como es su arma segura
vienen con la lanza sola
y varios pares de bolas
atados a la cintura...

Por eso habrán visto ustedes
si en el caso se han hayao, 
y si no lo han o'servao
ténganlo siempre presente
que todo pampa valiente
anda siempre bien montao".