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martes, 15 de septiembre de 2020

Salmo en la enfermedad (Salmo criollo: 101/102)


Cuelgo este salmo para rezar gauchamente por todos los enfermos del coronavirus, especialmente por el paisano y aparcero Guillermo "Willy" Ponti por quien pedimos una pronta recuperación.



1. 
Te pido que me escuchés
que atendás a mi clamor;
no escondás tu resplandor
en el día del nublado.
No te hagás el olvidado:
¡escuchá mi invocación!

2.
Mis días son como el humo,
soy ceniza del fogón;
por dentro, a mi corazón
lo ha secao el padecer,
me olvido hasta de comer
encerrao en mi prisión.

3.
Yo soy como el avestruz
que vive en la soledá, 
igualito que el chajá
cuando pierde su pareja,
se la pasa a pura queja,
sin encontrar amistá.

4.
Mi pan ya no tiene gusto, 
con lágrimas lo he mojao
porque Vos te has enojao
me azotaste contra el suelo.
Las sombras cubren mi cielo,
como pasto me he secao.

5.
Vos siempre reinás, Señor,
y tu recuerdo perdura;
Vos mirás la desventura
que está sufriendo tu gente
y has de hacer que finalmente
se suelten sus ataduras.

6.
El recuerdo del pasado
nos revuelve la memoria;
los pueblos cuentan la historia
de nuestra liberación.
¡Escuchá nuestra oración
que se vuelva a ver tu gloria!

7.
Perdurará en el recuerdo
del pueblo que nacerá:
"El Señor tuvo piedá,
nuestro Dios nos ha mirado,
los cautivos ha librado,
nos ha dao la libertá".

8.
Tendremos de nuevo patria,
herencia que nos prolongue,
para cantar tu renombre
que es tema de nuestros versos
al reunirse el universo
para dar culto a tu Nombre.

9.
Ya voy perdiendo el resuello,
mi melga se ha de acabar, 
dejámela terminar, 
que el tiempo pa Vos no cuenta:
¡dejá madurar la menta
si la querés cosechar!

10.
Mientras tu tiempo es eterno
sin mojones ni fronteras
el cielo y la tierra entera
van cambiando de pellejo:
¡el cojinillo que es viejo
termina de sudadera!

                                         ¡Los hijos de tus amigos
                                          para siempre han de durar!

miércoles, 2 de octubre de 2019

La cautiva (Salmo criollo: 136/137)

(Pintura: Évariste Vital Luminais)


1
A la orilla de un arroyo
acurrucad en el suelo,
y llorando sin consuelo
añoraba yo mis pagos
sin encontrar ni un halago
pa'consolar mis desvelos.

2
Mi guitarra la colgaba
de un triste sauce llorón,
y los indios del malón
sin saber enterncecerse
pedían pa entretenerse:
"cristiana, canta canción".

3
"Ponete alegre, cautiva,
cantá canción de cristianos"...
pa que olvidara el lejano
pago donde yo naciera.
¡Pero si así yo lo hiciera
que se me pudra la mano!

4
¡Que se me quede pegada
la lengua a mi paladar,
si me llegara a olvidar
del pagon donde nací,
de la tierra en que viví
y a la que siempre he de amar!

5
Acordate, Tata Dios,
del que en aquella ocasión
cuando se vino el malón,
no nos quiso socorrer
y nos dejó perecer
sin tenernos compasión.

6
¡Bendito el que Dios envíe
y nos venga a liberar!
Ese día ha de pagar
al que ahora nos oprime
arrancándole las crines
en pago de su maldá.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Salmo de anochecer (Salmo criollo: 4)


(Foto: Eliseo Miciu Nicolaevici)



1. Escuchaste mi llamado
porque mi causa era justa,
y al embretarme la angustia
contestaste a mi cencerro,
como contestan los cerros
a la voz del que pregunta.

2. ¿Hasta cuándo el hombre zonzo
galopiará tras el viento
enlazando pensamientos
de mentira y vanidá?
¡Es que Dios con su amistá
no es cosa de arriar con tientos!

3. Que sepan que Dios me oye
y mi pedido ha escuchado,
y al dormirse en su recado
mediten ellos mi ejemplo
debajo de ese gran templo
que forma un cielo estrellado.

4. Pero quizá hay quién se diga;
"La alegría no es pa mí,
yo soy un pobre infeliz,
su luz ya no me ilumina".
Pero yo sé que El camina
a un paso detrás de mí.

5. El Señor me puso dentro
una alegría profunda,
como la que hay cuando abunda
el trigo, el vino, la carne;
si hasta pa dir a acostarme
mi custodia en El se funda.

martes, 11 de septiembre de 2018

El Zapukay (Salmo criollo: 149)



1
Cántenle un cántico nuevo
y háganlo resonar,
que el pueblo de Dios se alegre,
que se oiga fuerte el gritar.

2
Alaben su Santo Nombre,
suene la caja, el tambor.
¡Que el Señor ama a su pueblo:
le da victoria y honor!

3
Festejen, fieles, su gloria,
suene fuerte el zapukay;
coraje en todos los pechos
y en cada cinto un puñal.

4
Venganza pa los infieles:
el Señor castigará.
Sus jefes serán cautivos,
como tropa los va a arrear.

5
Es honor para sus fieles
ejecutar sus sentencias.
¡Alabemos al Señor
que ha mostrado su clemencia!

.........................................................

En Israel existía un grito de guerra, que también se usaba en la liturgia y para expresar el entusiasmo. Se llamaba el "Teruaj". Este es el salmo del Teruaj. Canto que quizá era acompañado por una procesión con espadas en la mano. Era un canto para antes de las batallas. Tal vez un canto de victoria anticipado.


viernes, 30 de marzo de 2018

Vida Dolorosa (Evangelio criollo)


(Dibujos: Eleodoro Marenco)

Amó tanto Dios al mundo

que dió a su hijo Redentor:
si tanto amó al pecador
siendo entuavía enemigo,
no esiste mejor testigo
como prueba de su amor.

Que Dios es amor no hay duda
ni tampoco discusión;
si nosotros con pasión
amamos hasta la muerte,
¡cómo Dios no amará juerte,
si él nos hizo el corazón!

82. La traición de Judas

Dende entonces los caudillos
aguaitaron la ocasión
pa matarle de traición
cuando se diera un vislumbre,
y sin llamar la atención,
por miedo a la muchedumbre.

Estruía al pueblería
mientras el día duraba,
y la noche la pasaba
en un vecino olivar,
pa'escucharle dotrinar
todo el pueblo madrugaba.

Dentró satanás en Judas,
uno de sus doce amigos,
y aprovechando el abrigo
de una noche tenebrosa,
la traición más espantosa
le propuso al enemigo.

¿"Qué me quieren dar ustedes,
y se lo entrego"?, les dijo;
se alegraron esos hijos
del infierno, y la contrata
por treinta grullos de plata
le hicieron con regocijo.

Judas ajustó el negocio
de esa venta tan atroz;
pero pa'vender a Dios
quiso maniobrar oculto,
no juera a correr la voz
y se armara algún tumulto.

83. Preparación de la Pascua


Se llegaba ya la Pascua,
y entonces los aparceros
se acercaron y dijieron
a Jesús con alegría:
¿"Ande, Señor, gustaría
que le asemos el cordero?".

Mandó entonces al poblado
sólo a dos de la hermandá;
"Cuando lleguen les saldrá
a su paso un forastero
llevando un balde de cuero
con agua pa'la ciudá".

"Ustedes deben seguirlo,
porque les dará el lugar
ande deben preparar
los enseres pa'la fiesta,
y tener la mesa puesta
pa'la hora de cenar".

Y se jueron Pedro y Juan
siguiendo aquellos indicios,
sin que anduvieran de vicio;
porque se cumplió de modo
que encontraron lo propicio
pa'ultimar los acomodos.

84. Principio de la Cena


Cuando atardaba la noche
Jesús con sus doce amigos
se llegó sin más testigos
pa'comer la última cena,
mientras tanto el enemigo
preparaba su condena.

Se sirvió asiento a la mesa
y les dijo a los presentes:
"He desiado ardientemente
comer junto con ustedes
esta cena que precede
a mi muerte justamente".

"Les doy palabra de honor
- recalcó pa'su concuelo-,
que no probaré en el suelo
más vino, hasta que suceda
que con ustedes lo pueda
tomar de nuevo en los cielos".

85. Reyerta entre los Apóstoles

Se armó en eso la contienda
de quién sería el mayor;
y entonces dijo el Señor
que jueran como Él de modo
que, siendo el mayor de todos
se hacía como el menor.

"Mi Padre me hado el Reino
- decía a sus aparceros-,
y como ustedes sufrieron
las prubas junto conmigo,
también tendrán como amigos
este Reino verdadero".

86. Lavado de los pieses

Sabiendo, pues, que volvía
a su Padre Celestial
dejó el mundo terrenal
con su ponzoña de orgullo,
y habiendo amado a los suyos
los amó hasta el final.

Se levantó de la mesa
nuestro Señor, con lentura;
y pa'estar con más soltura
se sacó también el manto,
ciñéndose mientras tanto
con un lienzo en la cintura.

Después, echó agua en un balde
y, estando todos suspensos,
Jesús con amor inmenso
lavó los pieses a todos
y luego, del mesmo modo
se los secó con el lienzo.

Cuando le tocó a don Pedro,
se le sulevó al Señor;
no dentraba en su interior
que su Máistro Soberano
le lavara con las manos
sus pieses de pecador.

Pero Jesús le alvirtió
al ver que se resistía:
"¡Vea, amigo" - le decía-,
no se resista otra vez,
porque entenderá después
lo que no sabe entuavía".

Cabeza dura don Pedro
le retrucó pertinaz:
"Señor, no faltaba más
que usté me lave los pieses",
¡aunque me pida mil veces
no le lavaré jamás!".

"¡Está bien! - dijo Jesús-;
pero tenga en cuenta, amigo,
que si pronto no consigo
que usté se deje lavar,
ya se puede concetuar
sin nada que ver conmigo".

No atinaba aquél paisano
qué disculpas presentar;
y áhi nomás sin titubiar;
"¡Señor! -dijo con firmeza-,
¡las manos y la cabeza
también me puede lavar!".

"¡No es pa'tanto! - le dijo Él-,
los pieses sólo es urgente;
aunque todos los oyentes
no andan tan limpios sin duda";
esto lo dijo por Judas
que estaba también presente.

Después volvió a la mesa
su Divina Majestá,
les hizo ver la verdá
del lavados de los pieses,
pa'que ellos también siguiesen
ese ejemplo de humildá.

87. Denuncia del traidor

Y mientras juntos comían
se puso triste el Señor;
pues allí estaba el traidor
sentado a la mesma mesa
ande haría la promesa
más divina de su amor.

"Uno de ustedes -les dijo-,
ha de ser el traicionero".
Entonces los aparceros
"¿Seré yo?", le preguntaban
mientras tanto se miraban
afligidos y sinceros.

"Se ha de dir el Hijo del Hombre
conforme a lo establecido;
pero tengan bien sabido
- dijo hablando del traidor-
que le sería mejor
ni siquiera haber nacido".

Con mesejante noticia
la gente se quedó muda;
pa'sacarlos de esa duda
que los tenía alelados,
entonces tomó un bocado
y se lo presentó a Judas.

Sólo Juan y Pedro vieron
porqué se lo había dado,
pues le habían preguntado
el nombre de aquél traidor,
y sin nombrarlo el Señor
les dió por seña el bocado.

En cuanto lo comió Judas
se le dentró Satanás;
resabiado y contumaz
entonces se levantó,
y en la noche se perdió
pa'no regresar jamás.

88. La Eucaristía

Y mientras salía Judas
a ejecutar su desmán,
Jesús con divino plan,
juntando su amor y cencia,
nos dejó su rial presencia
en el milagro del pan.

Tomando Jesús un pan
lo bendijo y lo partió,
y después lo repartió
pa'que todos lo comieran,
esa noche traicionera
cuando Judas lo entregó.

Tomando Jesús un vaso
lleno de vino en sus manos,
lo bendijo de antemano
y, de la mesma manera,
se lo dió pa'que bebieran
esos humildes paisanos.

"Este es mi Cuero y mi Sangre",
dijo Jesús con amor.
Y el pan y vino anterior
dejan de ser pan y vino,
pa'ser el Cuerpo Divino
y la Sangre del Señor".

Y hablando de nuevo dijo:
"Hagan esto en mi memoria,
pa'que repitan la historia
de mi muerte y mi pasión,
mientras llegue la ocasión
que regrese de mi gloria".

Como el pan se hace de granos
teniendo el mesmo sabor,
en este pan del amor
ansina, del mesmo modo,
como granos somos todos
y todos en el Señor.

El Señor quiso dejarnos
memoria de su Pasión,
y con divina invención
supo quedarse presente,
repitiendo el permanente
amor de la Redención.

Pa repetir el milagro
al hombre le dió poder;
y ansí podemos tener,
en la tierra del dolor,
la presencia de su amor
y el sostén de nuestro ser.

Es la Santa Eucaristía
un misterio de piedá;
la señal de la unidá
de todos con el Señor,
y la atadura de amor
de Dios con la humanidá.

El pan hecho Dios me cambia
a otra vida santa y güena,
como el soplo de una quena
se cambia en música y copla,
porque es Dios mesmo que sopla
su propio aliento en mis venas.

89. El Nuevo Mandato

"Les doy un nuevo mandato
como testamento urgente:
que se quieran mutuamente
como Yo mesmo los quiero;
que en esto verán patente
de que son mis apareceros".

Ser cristiano es sólo amar
como el Padre Celestial;
y Él nos dió, como señal
que nos amaba, a Jesús,
quien hizo de amor y cruz
una mesma cosa igual.

Si es lo mesmo amor y cruz,
no hay nada que discutir:
el cristiano ha de vivir
muriendo por sus hermanos,
pues vivir como cristianos
es amar hasta morir.

martes, 28 de noviembre de 2017

Caín y Abel


(Pintura: Armando Repetto)


Expulsao del paraíso
salió Adán con su mujer;
no pudieron retener
el bien que habían perdido:
siempre el pecao ruempe el nido
de aquello que va a nacer.

Y aunque el castigo era grande
era más grande el amor
que les tenía el Señor;
y al verlo en tanta ruina
en su clemencia divina
les prometió un Salvador.

Dos hijos llegaron pronto
y empezó a poblarse el mundo;
jué un alegrón projundo
en aquél vivir severo;
Caín se llamó el primero,
y Abel el que jué segundo.

Crecieron los dos muchachos
sin dar motivo de queja;
formaban una pareja
ande el hermano mayor
risultó un agricultor
y el menor pastor de ovejas.

"Los hermanos sean unidos
porque esa es la ley primera",
pero si dentra cualquiera
a quererlos separar,
se viene abajo el hogar
como una vieja tapera.

Y en Caín dentró la envidia
culebriando al corazón;
y por una distinción
del Tata Dios para Abel,
se levantó contra él
y lo achuró en un rincón.

Qué pena me da, amigazo,
ver al hombre que entuvía
lleva en el alma la cría
de aquella mesma culebra
que a la unión en dos la quiebra
y acaba con la armonía.

Y con sangre de su hermano
el agricultor Caín
regó la tierra el muy ruín,
cosechando de esta suerte
el llanto, dolor y muerte
que hasta hoy no tiene fin.



(Escultura de Ghiberti en Florencia, Italia)



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Hagan justicia al humilde (Salmo criollo: 81/82)

(Pintura: "El precipicio", de Robert Sherer inspirada en 'la parábola de los ciegos' de Brueghel de 1568))


1
El Dios que habita los cielos
desde arriba lo ve todo.
Pero ustedes van del codo
con quien hace la injusticia,
y llevaos de la codicia
sentencian con acomodo.

2
Hagan justicia al humilde,
protejan al desgraciado,
al pobre, al abandonado,
al huérfano y a la viuda;
y no les nieguen la ayuda
contra el rico desalmado.

3
Ustedes son como ciegos
que no ven donde caminan;
los cimientos ya vacilan
y ustedes, como si nada,
siguen nomás la jugada
sin ver lo que se avecina.

4
Pero yo les aseguro:
por más grandes que se crean
morirán como cualquiera
y volverán al montón,
cuando el Señor nuestro Dios
domine la tierra entera.

martes, 10 de octubre de 2017

El tembladeral (Salmo criollo: 129/130)


1
Hundido en tembladeral
a Vos te llamo, Señor,
pará, mi Dios, las orejas,
no rechacés mi oración.

2
Si contás los refalones:
¿quién se salva en la rodada?
La bondá de tu perdón
será siempre recordada.

3
Con confianza aguaito en Vos
y en tu Palabra sagrada,
como aguaita el centinela
que llegue la madrugada.

4
En Dios está la piedá
y es muy grande su perdón;
El librará a nuestro pueblo
que ha caído en maldición.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Oigan todos los presentes (Salmo criollo: 48/49)


(Ilustraciones: Gerardo Bustos "Gebu")



1
Oigan todos los presentes,
oigame la concurrencia,
oigan pobres y oigan ricos;
escúchenme con paciencia
y voy a ver si lo logro
en forma clara y honesta,
acompañao de guitarra,
exponerles mi problema.

2
¿Por qué temer la desgracia
o el peligro que se acerca?
Hay quien pone su confianza
en sus inmensas riquezas,
pero eso no salva al hombre
y es plata que no se acepta
en la deuda que se paga
al final de la carrera.

3
Muere el sabio y muere el rico
lo mismo que los linyeras,
y dejan en otras manos
el mono, o la billetera;
pa los dos un mesmo fin,
un hoyo en la mesma tierra.
Allí no la llaman suya
ni discuten pertenencias.

4
Termina como animal
quien confiaba en la opulencia
porque es esa la final
de la gente satisfecha.
Son tropilla que la muerte
arrea en la mesma huella,
trotando para la tumba
donde a todos los encierra.

Reflexión:
Pero Dios rescata el alma
del paisano que es su amigo,
se lo arrebata a la muerte
pa llevárselo consigo.

5
No te amargués al mirar
cómo el injusto progresa,
porque nada de esas cosas
se ha de llevar cuando muera.
Aunque pasa bien la vida
y la gente lo respeta
a la fin irá a parar
a una oscura gusanera.

Reflexión:
El rico que es inconciente
termina como animal:
solo piensa en el presente
sin importarle el final.



martes, 19 de septiembre de 2017

La nueva ley (El Evangelio criollo)

(Dibujo: Eleodoro Marenco)



"No vine a borrar la Ley
sino a darle güen sentido
y tengan por entendido
que antes pasará la tierra,
que un solo punto que encierra
no deje de ser cumplido".

"Naides ofenda al hermano;
más bien sepa que al rezar
antes se ha de perdonar
si quiere que Dios lo escuche;
y es preciso que se luche
pa saberse sofrenar".

"Naides cambie de mujer;
pero más le digo yo:
todo aquél que codició
con los ojos otra prienda
sepa entonces y comprienda
que ya por cierto faltó".

"Saquesé el ojo y la mano
que contra Dios lo malquistan
porque más vale que asista
tuerto o manco al cielo eterno,
que ser echado al infierno
con dos manos y dos vistas".

"La Ley les manda cumplir
el juramento hecho en juicio:
pero yo mando y propicio
que naides debe jurar,
sino afirmar o negar,
que lo demás es al vicio".

"La Ley manda amar al prójimo
y odiar a los enemigos;
pero yo más bien les digo
que han de amar a su contrario,
como Dios, que llueve el trigo
del güeno y del perdulario".

"No hagan sus güenas acciones
pa ser vistos nada más;
porque en la tierra nomás
ya tuvieron el consuelo,
y el Padre que está en los cielos
no les pagará jamás".

"No anden tocando el cencerro
si dan limosna al mendigo,
ni anden buscando testigos
que les ponderen lo que hagan,
porque, entonces, yo les digo
que ya cobraron su paga".

"Y lo que hace la derecha
que no lo sepa la izquierda,
pa que el valor no se pierda,
aunque lo inore la historia,
y Dios, que todo se acuerda
después les pague en su gloria".

"Al decir sus rezamientos
dejesén de tanto hablar,
que Dios ya sabe trenzar
ande se corta el cabresto,
digan pues el Padrenuestro,
que es lo mejor pa rezar".

"El candil de nuestro cuerpo
es el ojo, de seguro;
siendo pues el ojo puro
todo el cuerpo es luminoso
siendo el ojo malicioso
todo el cuerpo será oscuro".

"Naides sirve a dos patrones,
porque enseguida trompieza,
ni atinará con franqueza
andar bien con ellos dos;
naides puede amar a Dios
y también a las riquezas".

"Como juzguen a los otros
serán juzgados de lleno;
y naides al ojo ajeno
le busque la basurita,
si antes del propio no quita
la viga que tiene, al menos".

"Escuchen mi regla de oro
pa que vivan sin fronteras:
hagan siempre con cualquiera
lo que desean pa ustedes,
y eviten hacerle adrede
lo que pa ustedes no quieran".

"Dentren por la puerta angosta
pa encontrar la salvación;
y no sean del montón
que cruzan la ancha tranquera,
siguiendo la derecera
que lleva a la perdición".

"Y vendrán falsos profetas
a imponerles su opinión;
¡guardia entonces y atención!,
que, bajo el cuero de oveja,
con picardía manejan
las viles garras del lión".

"Se conocen por los frutos
que dan como risultancia;
no dan uvas las cardancias
ni dan hijos los abrojos;
el árbol no da a su antojo,
sino según su sustancia".

"Naides dentrará a mi Reino
nada más porque convierse,
sino aquellos que se esjuercen
en cumplir con Dios en todo;
allí no andan acomodos,
por más cuñas que se juercen".

"El que escucha mis palabras
y las practica fielmente
es como un hombre prudente
que hizo el rancho sobre piegra,
y es difícil que lo aviente
ni la tormenta más negra".

"El que escucha mis palabras
y no les da cumplimiento
es como un hombre sin tiento
que el hizo el rancho sobre arena,
tan flojo que daba pena
cuando se lo voló el viento".

"En fin les pongo un modelo
pa ser güenos sin igual;
ansí tendrán el ideal
y el mejor de los secretos:
que sean todos perfetos
como el Padre Celestial".

Cuando dejó la palabra,
la gente se almiró al ver
que enseñaba con poder
y no con la cantilena
con que hablan por boca ajena
otros máistros del saber.


martes, 11 de abril de 2017

No te quedes en la loma (Salmo criollo: 70/71)


(Arte de Luiz Octavio sobre óleo de Rodolfo Ramos)

1.
A Vos acudo, Señor,
no me dejés derrotado,
escuchame lo que pido
te ruego: poneme a salvo.
Sos pajonal de refugio
donde encuentro mi resguardo,
donde busco mi guarida
cuando aprieta el desamparo.

2.
¿No ves, Señor, que me oprimen?
¿No ves el puño, apretando?
La confianza puesta en Vos
la he tenido desde chango.
Desde el vientre de mi mama
al nacer pasé a tus manos,
ahí empezó mi confianza
y ya nunca la he olvidado.

3.
Muchos hombres en mi vida
de esto se han admirado
sabiendo reconocer
la protección de tu mano.
Y ahora que llego a viejo
poné cuarta, pal pantano,
porque ya mis enemigos
dicen:"Dios lo ha abandonado".

4.
No te quedés en la loma,
bajate y apurá el tranco.
Que los que aguaitan mi vida
terminen en el fracaso,
emponchado de vergüenza
el que busca hacerme daño.
Dejalos, Señor, de a pie
y sin puntos para el canto.

5.
Yo prometo no olvidarte
en las coplas de mis cantos.
Mi boca te ha de cantar
día y noche, sin descanso
narrando tus maravillas
y todo lo que has obrado:
tus proezas, tus hazañas,
las victorias de tu brazo.

6.
Desde chico me enseñaste,
y por eso no me callo;
ahora que bataraz
las penas me van dejando
no me abandonés, Dios mío,
dame aliento a ver si alcanzo
a trenzar, pa los que vengan,
hasta el final, este canto.

7.
En muchos casos me he visto
-algunos demás de bravos-
y siempre llegó tu ayuda
para cuartearme del charco.
Me hiciste salir con honra
de nuevo sobre mi carro.
Por eso quiero cantarte
y con el temple bien alto.

8.
Mi alma para cantarte
se hace vertiente en mis labios
y mi lengua todo el día
se la pasa tarareando.
Porque ya pasó a la historia
el que buscaba mi daño;
ni siquiera lo recuerdan,
son ya cosas del pasado.


lunes, 30 de enero de 2017

El sermón del monte (El Evangelio Criollo)


(Dibujo: Eleodoro Marenco)

Rodiado de un mar de gente,
sobre las piegras y pastos
pusieron ponchos y bastos
pa escuchar con atención,
y haciendo Jesús el gasto
ansí habló de corazón…

“Dichosos todos los pobres
porque ganarán el cielo.
Dichosos en este suelo
los que son mansos ahora.
Dichosos son los que lloran
porque tendrán su consuelo”.

“Dichosos son los que tienen
hambre y sé de la justicia,
porque serán sin noticia
saciados por el Señor.
Dichosos los sin malicia
porque ellos verán su amor”.

“Dichosos son los pacíficos
porque hallarán la concordia.
Dichosos si en las discordias
perdonan de corazón,
porque por esta razón
lograrán misericordia”.

“Dichosos los perseguidos
por causa de la verdá.
Dichosos sin igualdá
los que sufren por mi nombre,
porque entonces daré al hombre
el amor de mi amistá”.

“¡Guay de los muy divertidos!,
porque llorarán de susto.
¡Guay de los hartos de gustos!,
porque tendrán hambre aciaga.
¡Guay de los ricos injustos!,
porque ya cobran su paga”.

Jesús nos dió su proclama
con este grito de guerra;
nos dió la chispa que encierra
todo su amor en sumario,
pa empezar el necesario
incendio sobre la tierra.

El Señor no jué con gueltas
y dijo las cosas claras,
pa que naides se engañara
en este mundo falsario,
que justamente declara
la dicha de lo contrario.

Porque las sendas de Dios
no son las sendas del hombre;
por eso naides se asombre
que hable de forma contraria,
pues solo Dios sabe el nombre
de las cosas necesarias.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Alabe al Señor la tierra (Salmo criollo: 148)

1
Canten a Dios en el cielo,
canten a Dios en la altura,
el ángel con su hermosura,
las estrellas con su brillo,
el sol, la luna, los grillos,
la noche con sus creaturas.

2
Que le cante el firmamento,
las aguas que allí se anidan,
que alaben al que las cuida
después de haberlas creado;
El una ley les ha dado
para siempre establecida.

3
Alabe al Señor la tierra,
los peces, la misma mar,
rayos, granizos y nieve,
el viento y la tempestá,
las montañas y las sierras,
monte salvaje o frutal;
el puma entre las rocas,
la oveja desde el corral,
el tero en su blando vuelo,
la iguana en el arenal.

4
Y también los que gobiernan
en esta tierra algún trozo,
las muchachas y los mozos,
los viejo y los changuitos
alaben al Dios bendito,
su Santo Nombre glorioso.

5
Su gloria y su majéstá
son inmensas como el cielo,
El es la fuerza y consuelo
del pueblo que se ha elegido,
Israel, el escogido
para habitar en su suelo.

Escuchá la voz del ruego (Salmo criollo: 27/28)



1
Te estoy llamando, Dios mío,
escuchame, por favor;
no vaya a ser tu silencio
causa de mi perdición.

2
Escuchá la voz del ruego,
el balar de tu majada,
cuando elevamos las manos
hacia tu santa morada.

3
No me mezclés con los malos
cuando elijás tus rodeos;
ellos hablan de la paz
pero su hablar no es sincero.

4
Tratalos según sus hechos,
según su mala conducta;
del árbol que él mismo planta
hacele comer la fruta.

5
No conocen tus acciones
ni las obras de tus manos;
volales, Señor, el techo,
que no vuelvan a pararlo.

6
Bendito el Dios que me escucha,
es El mi fuerza y mi escudo;
de corazón le doy gracias
pues me salvó del apuro.

7
Es fuerza para su pueblo
y el apoyo de su jefe,
bendice a los que son suyos,
los ampara y los protege.


Abandonao de Tu mano (Salmos criollos: 87/88)



1.
De día te pido ayuda,
de noche levanto el grito;
que llegue hasta Vos mi queja,
llegue hasta Vos mi alarido.
Estoy cargado de penas,
casi al borde del abismo:
me cuentan como a finao
que ya no aguanta el camino.

2.
Me espera un hoyo en la tierra
como al muerto que se ha ido,
abandonao de tu mano
en las sendas del olvido.
Ya me dan por enterrao
en las tinieblas, perdido;
me apretaste contra el brete,
me echaste encima el castigo.

3.
Se alejaron de mi lado
hasta mis mismos amigos;
igual que a una sabandija
me miran mis conocidos.
Estaquiao y sin moverme
toda la noche suspiro.
¡Jue pucha que apreta fuerte
la manea del destino!

4.
Todo el día estoy llamando
buscando manos de amigo.
¿Será que te has de acordar
cuando todo esté perdido?
¿O podrán agradecerte
los que del todo se han ido?
¿Se cuentan tus maravillas
en los pagos del olvido?

5.
Yo tengo un fueguito humilde
dentro del alma, prendido;
mientras espero que aclare
suelo pegarle un soplido.
¿Se olvida el sol de salir
cuando a la noche ha vencido?
Mirame, Señor, la angustia,
la traigo desde muy chico.

6.
La quemazón de tu incendio
mi pajonal ha invadido,
y la creciente del humo
me ahoga como en un río.
Lo mismo que una bandada
dispararon mis amigos;
y en medio de las cenizas
la soledad es mi nido.




lunes, 3 de agosto de 2015

En Vos, Señor, me refugio (Salmo criollo: 30/31)


(Pintura: Carlos Montefusco)




1
En Vos, Señor, me refugio,
no me hagás pasar vergüenza
librame vos que sos justo,
apurate en mi defensa.

2
Sos mi roca de refugio,
el fortín que me cobija;
mi guarida es tu lealtá,
que tu Nombre me dirija.

3
Vení, sacame del pozo,
me han pialado por detrás,
a Vos te encomiendo mi alma,
sé que vos la salvarás.

4
Yo no creo en los conjuros,
ni en payé ni yerbas santas,
yo espero sólo en tu ciencia
que ha formao todas las plantas.

5
Miraste mi embichadura,
las angustias de mi alma,
desataste mis maneas
y me has devuelto la calma.

6
Mirame con compasión,
ando demás de angustiao,
tengo los ojos resecos
y todo el cuerpo estaquiao.

7
Mi vida se va en suspiros,
mis días como el oleaje,
los años me traen miseria
y me despluman coraje.

8
Me cuerean las comadres,
soy el pavote del pago,
el cuco pa los gurises,
y pal amigo un mal trago.

9
Si me encuentran en su huella
me miran como animal,
me han patiao hacia el olvido
como lata al basural.

10
Les oigo sus cuchicheos,
y ya dentro a tiritar;
se juntan pa señalarme,
conviersan para mi mal.

11
Pero en Vos tengo confianza
y digo: "Vos sos mi Dios".
Mi destino está en tus manos
y me ha de librar tu amor.

12
Que brille tu hermoso rostro,
salvame por tu piedá,
no me hagás pasar vergüenza
por confiar en tu lealtá.

13
Tapale, Señor, la boca
al de labios mentirosos,
que cierren al fin el pico
esa manga de orgullosos.

14
¡Qué grande que es tu bondá!
Pa tus fieles la reservas
y la das al que te busca
ante el mundo que lo observa.

15
Por él vos sacás la cara
pa librarlo de la intriga,
y lo salvás en tu rancho
de las lenguas enemigas.

16
¡Bendito el Dios poderoso
que de mi tuvo piedá!
¡Yo que lo creí ausente,
en medio de mi ansiedá!

17
Pero escuchó mi plegaria
cuando su ayuda pedí,
¡es protección pa los suyos
como el tunal para el cuis!

18
El que soberbio atropelle
ha de probar sus espinas.
¡Tengan firme el corazón;
la salvación se avecina!





lunes, 22 de junio de 2015

Como el ayer que pasó (Salmo criollo: 89/90)


(Almanaques "Alpargatas": Molina Campos)


1
Fuiste Vos nuestra guarida
desde el tiempo que existimos;
ya desde antes que el abismo
que la tierra y las montañas
tu bondá nos acompaña,
porque en tu mente estuvimos.

2
Son mil años a tu vista
como el ayer que pasó;
como un día que murió,
como una guardia cumplida:
¡Vos das y quitás la vida
a cada generación!

3
Nuestras vidas se suceden
como en el campo las siembras:
barbecho, espiga, cosecha,
unas siguen a las otras;
lo que hoy de la tierra brota
mañana se corta y seca.

4
Con furor nos consumís
como el fuego a los rastrojos
porque has puesto ante tus ojos
lo que oculta nuestra vida,
y se llega a la medida
sin colmar nuestros anotojos.

5
Algunos llegan a viejos
-pongamos a los ochenta-
mas sacando bien la cuenta
ha sido mucho el sufrir.
¡Lo importante no es vivir...
sino: seguir una senda!

6
Miranos, Señor, de nuevo
que andamos medio extraviados.
Si somos por vos guiados
tendrá sentido la vida,
y en el juego, la partida
la habremos recuperado.

7
Mostranos tu protección,
que nos alumbre tu brillo;
hacete nuestro caudillo
pa que sigamos tus huellas,
y fiados en esa estrella
rumbiemos bajo tu auxilio.

sábado, 2 de mayo de 2015

El Arrepentimiento (Salmo criollo: 50/51)



(Dibujo: Eleodoro Marenco)


1
Perdoname, Padre eterno,
olvidalo en tu bondá;
limpiame Vos de mi falta,
sacame de mi maldá.

2
Reconozco mi pecado,
nunca lo podré olvidar;
contra Vos solo lo hice
fui ante tu vista a pecar.

3
Es tu sentencia muy justa,
no es que quiera yo quejarme,
pero es que traigo el pecado
desde el vientre de mi madre.

4
Te gusta el hombre sincero
por eso me aconsejás;
quisiera que me limpiés,
sólo así podré brillar.

5
Devolveme la alegría
pa que revivan mis huesos;
y al no mirar mis pecados
me librarás de este peso.

6
Dame un corazón puro
y firme como esquinero,
no me apartés de tu vista
ni de tu Espíritu bueno.

7
Si me otorgás la salú
y un espíritu sincero
yo tropiaré por tus sendas
a reyunos y matreros.

8
Lavame Vos de la sangre
y desatame la lengua
pa cantar tus alabanzas
con toda la voz que tenga.

9
Porque no son de tu agrado
las plegarias y los rezos,
ni dar la plata a montones
ni machucarse los huesos.

10
Lo que querés de nosotros
es un alma arrepentida,
un corazón destrozado
que va llorando su herida.

11
Acordate de tu gente,
pacificá sus fronteras,
pa que puedan alabarte
gozando paz verdadera.

domingo, 28 de diciembre de 2014

El Rancho Feliz (Salmo criollo: 127/128)

(Pintura: Carlos Montefusco)


1

¡Bien haiga el que teme a Dios
y camina por sus sendas!
Carniarás de tus haciendas,
que es fruto de tu labor;
serás dichoso en tu amor,
te irá bien en lo que emprendas.

2
Tu mujer como un parral
pondrá alegría en tu alero
y verás tus herederos
brotar a tu alrededor
con ese mismo vigor
de un sorgal en pleno enero.

3
¡Dios bendice con sus bienes
al que guarda su temor!
Que te bendiga el Señor
cada día de tu vida
desde arriba, donde anida
la querencia de su amor.

4
Que te alegrés al mirar
tu tierra llena de gozo,
tus nietos hacerse mozos,
tus hijos hacerse abuelos,
reinando paz en tu suelo
cuando entrés en tu reposo.

La vida de hogar (Salmo criollo: 126/127)

(Pintura: Carlos Montefusco)

1

Si no es Dios el que construye
es al ñudo darse maña;
de gusto el guardia vigila
si no es Dios el que acompaña.

2
¿Pa qué levantarte al alba
o acostarte con retraso,
comiendo el pan con angustia,
si Dios te presta su brazo?

3
El gran regalo de Dios
son los hijos, en la vida;
son estímulo en la lucha
los hijitos que se cuidan.

4
Es feliz quien ha sabido
hacerse de tal apoyo;
tendrá quien cuide su honor
y lo levante del hoyo.