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sábado, 18 de mayo de 2019

Vivir ya no (Vidala)


Triste de mi
¿qué haré yo?,
amo una flor
y se marchitó.

Hoja por hoja,
el viento llevó;
amarga vida:
vivir ya no.

El tiempo cuando transcurre,
hiere con mayor furor,
destruye lo que envejece
sembrando pena y terror;

me voy, me voy,
arreando conmigo
placer y dolor.

miércoles, 24 de abril de 2019

Caminito' e las vacas


Caminito'e las vacas
cerca se pierden,
y lo voy encontrando
borrao de verde.

Una perdiz adelante
me va silbando
y esta humilde coplita
yo voy cantando.

Y una plateada estrella,
luz de tus ojos,
como rumor de tarde
son tus sonrojos.

Horizontes de sangre,
nos ladra un perro;
por la muerte del día
dobla un cencerro.

Eco de soledades,
gritan los teros,
trajinar de caminos:
silba un resero.

fiii-fiiiifiiiifiiiiuuuuu....

Como arriando mi copla
hacia el silencio...
Laralalaralaila
como arriando mi copla
hacia el silencio.


sábado, 23 de marzo de 2019

El halcón (Tonada)


Quien fuera como el halcón
cuando su vuelo levanta,
pájaro humilde a su planta
hasta tomar posesión.
Si algún amante mejor
ha ocupado mi lugar,
de nuevo vuelvo a volar
buscando un rumbo mejor,
y en el jardín del amor
me pararé a descansar.

Si mi vuelo levantara
en este mismo momento,
enviaré mi pensamiento
adonde ella se encontrara.
Así me desengañara
si es que engañado yo estoy,
pero le juro que soy
en todo querer constante,
y si tienes otro amante
levanto el vuelo y me voy.

Compadre Bianchi, que viva,
soy su esclavo y vendamé,
si no me quiere vender
dejeme pa'su mandao
que yo estaré bien pagao
cantándole desde acá
a su lado me ha de hallar
hasta que se caiga el cielo
y si le toca llorar
úseme como pañuelo.



miércoles, 20 de marzo de 2019

La guachita



Fue la niña sin juguete
"adulta” con sus diez años
y fue escalando peldaños
porque la vida arremete.
Como varón, sobre un flete
era abrojo en el recao.
¡Cuántas veces ha ordeñao!
¡Cuántos fríos!... con la atada,
cuando iba de madrugada
tiritando en el arao.

Trabajando en la majada
amontonó los vellones
y engrasó sus ilusiones
junto a sus pilchas gastadas
todo, lo vio de pasada
para ella, no hubo domingo
¡trabajo!... sin más distingo
que sol naciente y estrella
“rústica” pero… ¡que bella!
con ese acento tan gringo.

Por humilde se aguantó
ofensas, risa e insulto
ella, era como un bulto
que sin derecho creció.
¡Su juventú! la dejó
mansillada en vil manera,
pobre piona, tesonera,
sencillita como un yuyo
que al fin, si tiene algo suyo,
fue ese hijo de soltera.

De áhi en más, siguió rodando
luchando como una fiera
y aquella “gringa” campera
al muchachito fue criando.
Todo de sí le fue dando
con su sentir tan humano,
puso ternura en sus manos
y Dios, le brindó su apoyo
porque le dio un hijo criollo
con sentimiento paisano.

El pelo le entró a blanquiar,
su muchacho la hizo ¡abuela!
dicen, que prendió una vela
y que se puso a rezar.
Después de tanto peliar
tuvo una paz interior,
por mandato superior
la dicha que reconcilia
su fe, le dio esta familia
donde ella vuelca su amor.

Y allí está, la que ayer fuera
la sufrida, “la guachita”,
contenta con su nietita
curtida por tanta espera.
Pudo ser una tapera…
pero hizo blanco, lo gris
y al cambiar ese matiz
a una esperanza aferrada
fue justamente “premiada”
con una vejez feliz.


martes, 19 de marzo de 2019

El tandilero (Triunfo)

(Pintura: Molina Campos)



Yo tengo entre las flores,
mi preferida, mi preferida.

Por llevarla en mi pecho,
diera la vida, diera la vida.

Flor que por su fragancia,
yo me desvivo, yo me desvivo.

Si quieres conocerla,
vení conmigo, vení conmigo.

Eres el triunfo, triunfo;
ay si tuviera: quién me quisiera!

Las mujeres amigo
son inconstantes, son inconstantes.

Yo no digo que todas,
pero hay bastantes, pero hay bastantes.

Jurame que me quieres,
si te merezco, si te merezco.

No desprecies la dicha
que yo te ofrezco, que yo te ofrezco.

Eres el triunfo, triunfo,
y aquí se acaba, el triunfo mi alma.


viernes, 21 de diciembre de 2018

Llueve y te recuerdo

(Pintura: Aldo Chiappe)



Estoy escuchando llover
y la lluvia te trae a mi mente,
se me mojan los ojos de pena
al saber que tu amor está ausente.

Estoy escuchando llover
y me crece esta ganas de verte,
pero hay tantas barreras sin luna
que no puedo llegar a tenerte.

¡Ay amor!, ¿dónde estás?
Quisiera que estuvieras a mi lado
sin temor al dolor
de sufrir por amor...

¡Ay amor!, ¿dónde estás?
La noche está llorando por tu ausencia
¡Ay amor!, ¿dónde estás?
¿Dónde estás? Amor...

Estoy escuchando llover
y me crecen estas ganas de verte,
pero hay tantas barreras sin luna
que no puedo llegar a tenerte.

¡Ay amor!, ¿dónde estás?
Quisiera que estuvieras a mi lado
sin temor al dolor
de sufrir por amor...

¡Ay amor!, ¿dónde estás?
La noche está llorando por tu ausencia
¡Ay amor!, ¿dónde estás?
¿Dónde estás? Amor...




martes, 16 de octubre de 2018

Último soneto


(Pintura: Juan Manuel Blanes)



Para Margot


Cuidando la ternura de tus ojos
para el regreso de la primavera,
me verás, día a día, en la ribera
vaga y crepuscular de tus sonrojos,

Y arrodillado para tus antojos;
y vertical para tu enredadera,
y el alma en cruz, con gesto de madera
para la redención de tus enojos.

Siempre soberbio, y siempre delicado;
manos de piedra para tu cuidado,
con secreto pulmón para tu encanto.

Todo en ti por amor y por llamado;
porque habitas mi abrazo abandonado;
porque enciendes el fuego de mi canto.

Viento de Octubre

(Pintura: Molina Campos)



Sos linda, pero chúcara y artera...
Carnes de nubes y ojos estivales,
coloriaste esos labios infernales
bebiendo sol poniente en la tranquera.

Linda... para encontrarte en la pradera
durmiendo entre jugosos pastizales
cuando haga en el ollar de los baguales
su nervioso fogón la primavera!

Yo cortaría el tiento que me amarra,
con la violencia de una fiera en celo;
y llevando la seda de tu pelo
como pendón de muerte en mi moharra,
me iría con tu voz en la guitarra
y un adiós de galope en el pañuelo.

lunes, 8 de octubre de 2018

Canción de mi silencio


(Foto: Luis Fabini)



(Fragmento del poema dramático "1904- Luna Roja", 
en tres actos y un cuadro del autor)

Tercer acto, escena III

Tengo una novia celeste
pero no puedo alcanzarla...
Me gritan las Tres Marías
en tres sílabas: "Te-aaa-ma!"

Subo mi potro azulejo;
me pierdo en la noche clara;
voy polvoriento de estrellas
ganando las horas altas,

pero hallo la Cruz del Sur
siempre como atravesada...
Entonces, se desconcierta
llena de luz la mirada.

La noche mira tan hondo
que tengo celeste el alma.
Mis nazarenas de fierro
brillan de luna y escarcha.

Por momentos, me encariña
campiña azul, donde viajan
enriqueciendo la noche
borregos de nubes blancas.

Mi potro quiere seguir,
y ganarse la olvidada
pontezuela de la luna;
pero no hallamos picada.

Buscándola, nos envuelven
las madreselvas del alba,
y sin comprender por qué
topamos con tierra arada.

Y allí, desde el tajamar,
muy desvaídas...: "Te-aaa-ma!"

Y a mí me da por pensar
que las estrellas me engañan.
...................................................
pág. 99 del libro "1904- Luna Roja" editado por SELA. Montevideo - Buenos Aires
Impreso en la Argentina en 1957

miércoles, 3 de octubre de 2018

De ser mujer (Milonga)


Porque has nacido mujer, milonga,
cantamos juntas
las dos sabemos pisar, milonga,
tierra desnuda,
las dos sabemos crecer, milonga,
bajo la lluvia
las dos sabemos callar, milonga,
pena y bravura,
nadie nos puede enseñar,
llanto y ternura.

Porque has nacido mujer, milonga,
soñamos juntas,
las dos sabemos volar, milonga,
vientos y alturas.
Las dos sabemos amar, milonga,
monte y llanura,
lo que oscurece el vivir, milonga,
y lo que alumbra,
ya ves que somos las dos,
lo mismo que una.

Porque has nacido mujer, milonga,
sobre lo verde,
las dos sabemos perder, milonga,
lo que se pierde,
lo que se deja al vivir, milonga,
siendo silencio,
destino de andar mujer, milonga,
trabajo y sueño,
nadie nos puede enseñar
de ausencia y duelo.

Porque he nacido mujer, hermana,
vos vas conmigo,
se que te puedo llevar
por mi camino.
Las dos sabemos andar
llevando a un niño
y un hombre en el corazón,
amanecido.
¡Quién nos podría enseñar
de entraña y nido!

Porque has nacido mujer, milonga,
cantamos juntas,
las dos sabemos nombrar, milonga,
pena y bravura,
las dos sabremos volar
cobrando altura,
no hay nadie que sepa más, hermana
de espera y luna,
no ves que somos las dos:
lo mismo que una.


miércoles, 6 de junio de 2018

A vos no te importe

(Pintura: Ricardo Martinez Galván)



A vos no te importe 
que tuitos te digan
que yo soy un hombre 
llenito'e defetos'
y que soy dañino 
como el mío-mío
y hasta que soy fiero...

¿Vos no has visto nunca 
cuando se alza un águila
pa'llegar volando
cerquita'e los cielos,
la farra machasa
que arma el bicherío menudo
gritando de envidia su vuelo?

Pues la mesma cosa les pasa
a los que hablan de mí, 
porque saben que me estás queriendo.
Si pa'un hombre, China, 
tener tu cariño
es cuasi lo mesmo 
que llegar al cielo.

A vos no te importe
tuito lo que digan, 
pa'cruzar la vida
hacé lo que yo hice:
Pa cruzar la vida
puse en las maletas
de un lao el cariño, 
del otro el disprecio.

Y en tuitos los ranchos
ande diba llegando,
asigún la gente,
sigún el momento,
sacaba mi carga
pa'dir ripartiendo...

Y llegué a tu rancho!!!
Parece mentira pero yo
(chuic/beso) te juro po'esta cruz
que es cierto...
El lao del cariño
estaba sin tocarlo
y cuasi vacío 
el lao del desprecio.

Cualquiera compriende
que una carga ansina
no empareja el peso
y pa'emparejarlo,
pa'emparejarlo bajé las maletas:
te hablé de un cariño 
que había'e ser eterno.
Te miré los ojos, 
te besé las manos,
te juré' e rodillas
ser siempre bien bueno,
te juré llorando 
quererte ¡pa'siempre!
¡Pa'siempre, canejo!

Y aquél lao que traigo
rebosando'e lleno
temblando'e ternura, 
los volqué a tus pieses
y... y quedé contento!


Po'eso: no te importe
que mucho te digan
que soy un mal hombre, 
que soy un perverso.
Yo pa'vos: soy güeno,
si pa'otros soy malo
será culpa de ellos...!

Porque yo chiruza,
como el espinillo,
¡tengo flores de oro
y espinas de acero!



¡No te enloquezcaas...! (Ranchera)


(Pintura: Molina Campos)



I
Cuano la toque'nel anca
me tiró una patada
a l'altura de la guata
vino otra pa'mis males...
los órganos jienteales
los pude salvar a gatas.

"Ay que joderse
pa'componerse
sino se jode
no se compone".

II
La nombré, le pegué el grito,
se dio vuelta redepente,
se me vino con los dientes
y no fue de salamera;
me rajó la corralera...
¡la madre que te pariente!

III
Resoplaba la nariz
y me encaró manoteando,
meta silvo y esquivando
la manotié del copete.
¡Hice mierda un caballete,
me despidió revoleando!

"Ay que joderse
pa'componerse
sino se jode
no se compone".

IV
Hecho culo en un rincón,
mesmo que chancha perreada,
como en la pechera augada
le agarró una tembladura
y la carretilla dura
como tenaza encontrada.

V
Siempre ha sido flor de pinga,
el frente y el anca daba,
suavecito le hablaba
y en donde la mano elija,
por ejemplo la verija
y ni siquiera mosqueaba.

"Ay que joderse
pa'componerse
sino se jode
no se compone".

VI
"Tal vez ha desconocido
y agarró pa'la macana,
de seguro que mañana
la yegua se ha sosegao'".
-"Ninguna yegua cuñao:
'toy hablando de su hermana".


martes, 5 de junio de 2018

Pero qué lindo al regreso


(Pintura: Ricardo Martinez Galván)




Pero qué lindo al regreso:
se hacen ovillo las leguas,
enormes ansias sin treguas
acorreonadas con rezos.

Ta´que lindo que al regreso,
ya con el pelo crecido
de las ausencias rendido
y de caricias taperas,
trepar como enredadera
hasta tus ojos dormidos.

Pero qué lindo al regreso:
relinchando la entablada,
retretas de clarinadas
me erizan dende los huesos.

Ta'que lindo que al regreso
un guardaganao de hornero,
palo a pique, pajarero,
mangrullando la tranquera.
Y al fondo un rancho que espera
con olor a pan casero.

Pero qué lindo al regreso:
un apuro parejero,
extrañando los aleros
y la ternura del beso.

Ta'que lindo que al regreso
te sorpendan los tallidos
con el fogón encendido
del abrazo siempre estrecho
y en la pampa de mi pecho
se acollaren tus latidos...



miércoles, 22 de noviembre de 2017

No cruzo

(Pintura: Molina Campos)


Arroyito de Las Ánimas
te me venís a cortar
justo cuando yo pa'verla
llego embarcao a bandear.

Robale plata del cinto
al abuelo Paraná.
Ni va a sentir que le sacan;
'ta viejo y rico demás.

Sonso viejo mi cariño
que se me ha puesto a porfiar
tan luego adelante'e gente
como gurí cuando no hay.
Tan luego en tiempo'e bajante
cuando no tenés ni un real.

Si en flete hubiera venido
'tarías crecido demás;
ahora que vengo en canoa
adrede te me cortás.

Ella es l'última frutita
que me viene a madurar.
Miquichí con gusto a lágrima
tu miel se me ha vuelto sal.

¡Qué v'ia recordar mi río
tiempo'e bajar o crecer,
si el hombre todo lo olvida
cuando ha agarrado a querer!

Callao me estás reprochando:
"debés saber calcular".
Cuando una china te mira
hasta el rancho te atropellás.

Arroyito de las Ánimas,
me he puesto sonso demás.
Emprestame un pucho de agua
vi'hacer fuego pa'matear.

El otro fue más baqueano,
supo por dónde cruzar.
Le pegó a pie decidido,
yo...'toy viejo pa'patriar.

No cruzo, hermano, no cruzo,
no tengo por quien bandear.
Chilla mi pavita'e luto,
pucha... ¡qué crecido estás!


El castigo

(Detalle de pintura de Molina Campos)


No me caiga la chinita
con otro hijo a la querencia,
porque a fuerza de chicote, de las casas
pa'que aprenda,
la v'ia echar en tus narices
pa'que veás que rigureada, se endereza,
¡Qué se cree! ¿Que soy un rico
pa'ponerme a alimentar una colmena?
Yo la tengo que lomear, y la olla es grande
pero falta lo de adentro: mantenencia.

Vos que sos la madre, Flora,
que lidiás de sol a estrellas,
en cuantito te arma llanto la chinita
te me hacés la mosca muerta,
me dejás abandonado en el pantano,
no das cuarta a tu buey viejo que se entierra,
y ablandás mi corazón con lo de siempre:
"perdonámela esta vuelta".

¿Qué es mi sangre? Mirá Flora:
si así fuera,
como todos los que llevan mi apellido
sentiría peor que chirlo la vergüenza...
y de yapa vos así,
dele trenza con las manos,
de ojos bajos como chico en penitencia,
arrimándote despacio, sosegándome los brazos
pa'pedirme lo de siempre:
"¡Perdonámela esta vuelta!".

Pa'que sepa lo que cuestan
sus recáidas de coneja;
pa'que sepa que este rancho
no es criadero'e comadrejas,
v'ia largarle al Aguará pa'que a colmillo
me le enseñe a respetar lo que es decencia.
Y ahora vos andá p'adentro
que no quiero que te vea.

Por la senda que marcó doña costumbre
sobre el borde del pajal de la ribera,
bronce en llanto, con un sol sobre su pecho
caminaba la costera...

Y cayeron al silencio hasta los pájaros.
Aguará falló el torido y se dio vuelta
pa'seguirla a mama Flora,
que sacando su tejida pañoleta por bandera,
envolvió el cuerpito tibio que mostraba
por la boca del envuelto, sus rulitos de oro y seda.

Manso el río, quieto el viento; solamente
están vivas las estrellas lampareras;
se han dormido los chajases,
y las puntas de las flechas
desmocharon las gargantas de los teros.
Un cajón se balancea
y el "barato" desbarranca su ceniza
sobre el brazo que del catre se descuelga...

El candil cortao de pulso
'ta boqueando por la mecha,
pero alcanza p'alumbrar adentro el rancho
a una rubia cabresteada que se acerca,
y se funden en un mazo plato y oro,
cana y seda,
y solloza el tordo viejo
sobre el piar del pichoncito en la querencia:
Es machito... y es mi sangre; que se quede..
¡Valió trago compañera!


lunes, 30 de octubre de 2017

Delen cancha a las mujeres



Aura que en un hervidero
parece encontrarse el mundo,
con justas razones fundo
lo que aquí cantarles quiero.
Si en doloroso entrevero
la mujer pudo mostrar
su coraje pa’ peliar
bien apareada al varón,
¡ha de tener condición,
dejuro, pa’ gobernar!

Dejen que en las elecciones,
por las ideas que ocultan,
demuestren como resultan
triunfando sus opiniones.
Y los que usan pantalones,
no crean que en las carreras
de estas cuestiones puebleras
mucho tendrán que perder,
con el triunfo ‘e la mujer
que no es el de las polleras.

Dejen que de utilidá
sirvan por su valimento
al trabajar con talento
pa’ bien de la humanidá.
Ya que el hombre, en realidá,
en su paso por la tierra
nos ha demostrao que encierra
más que ternura, rencor,
 pa’ dir sembrando el dolor
en los pueblos con la guerra.

Si Dios hizo la mujer
pa’ ser nuestra compañera,
ha de ser la consejera
que debemos atender.
A mi juicio no ha de ser
tan sólo pa’ cocinar,
lavar la ropa, planchar,
y otros cuantos menesteres.
¡Tienen ideas las mujeres
que debemos respetar!

Y no es el caso  gritar:
“Pa’ mandar son los varones”,
defendiendo atribuciones
que naides nos supo dar.
Si al mundo hay que mejorar
pa’ que se acabe el rencor
que va sembrando el dolor,
aumentando padeceres,
¡delen cancha a las mujeres
que son hechas pa’l amor!

Dejen que ellas preparadas
puedan también legislar,
las patrias han de ganar
porque serán mejoradas,
que no vivan alejadas,
que sean un bien pa' la raza,
verán cómo no fracasa
la mujer en la contienda:
¡pues no hay menistro de hacienda
como una dueña de casa!

miércoles, 25 de octubre de 2017

Rastreando tu huella (Huella)



Fue chiflido'e carreteros
en la pampa desolada
cuando eran rastrillada
nuestros caminos sureros.
Tal vez algún guitarrero
en fogones con estrellas
le dió su nombre: "la huella"
y la llevó hasta el Retiro
donde entre vueltas y giros
le piden la mano a ella...

Por campos desparejos
anda mi suerte
Sin encontrar tu huella,
sin poder verte

Enanco tu recuerdo
y salgo a campearte,
voy pechando distancia
y no puedo hallarte.

A la huella, a la huella,
dame tu mano
Como cuando saludan
nuestros paisanos.

A la huella, a la huella,
dame los dedos
Cuando digo tu nombre,
tartamudeo.
Larara …laralaira
Cuando digo tu nombre,
tartamudeo.

Me acuesto a campo raso,
mirando estrellas
y me parece verte
en una de ellas.

El deseo ya es ansia
aquí en mi pecho
La esperanza es tenerte
bajo mi techo.

A la huella, a la huella,
bailen paisanos
Primero la derecha,
dame tu mano

A la huella, a la huella,
dame la izquierda,
despacito mi vida,
no se me pierda.
Laralara..laralaira

Despacito mi vida,
no se me pierda.


domingo, 27 de agosto de 2017

A mi morocha o "Sos la morocha gentil" ( Estilo)

(Pintura: Molina Campos)


Sos la morocha gentil
de negro pelo trenzao,
la de labios colorados
como pimpollo de abril.
La que ha sido en el pensil
envidia de los colores
la que ha nacido entre flores
y se ha arrullao con la luna,
criolla nacida en la cuna
del alma de mis amores.

Yo te he visto en los juncales
y al mirarme, tus ojazos
lanzaban vivos chispazos
como rayos infernales.
Me dejaste las señales
de no se qué maravilla,
pues en la cercana orilla
al verte cruzar, paloma,
florecieron en la loma
hasta el cardo y la gramilla.

Pero, ¿qué yuyo endiablao
me diste a tomar, morena,
que no adivino la pena
que el pecho me ha trastornao?
Si es el recuerdo sagrao
de tus ojazos tristones
que me ha encajao a tirones
esta pasión que me estruja,
decime quién te hizo bruja
pa’ envenenar corazones.



La puestera (Estilo)


(Pintura: Tito Saubidet)



Hay en la inmensa espesura
de nuestra selva frondosa,
como una perla preciosa
en los abismos del mar,
una morocha que encanta
y con su gracia enamora,
y que ríe cuando llora
porque así aprendió a llorar,
y que ríe cuando llora
porque así aprendió a llorar.

Ella nació en la ranchada
del puestero de la estancia,
pasó feliz su infancia
sin pensar y sin sentir,
hasta que un día alargando
el ruedo de su vestido,
un gaucho muy decidido
comenzó a hacerla sufrir,
un gaucho muy decidido
comenzó a hacerla sufrir.

Cuando a la tarde, a lo lejos,
un jinete se divisa
y en su rostro una sonrisa
deja traslucir de amor
y abandonando la aguja
que surce la muselina
suspira triste la china
y se oprime el corazón,
suspira triste la china
y se oprime el corazón.






sábado, 19 de agosto de 2017

Serrana



Sí; supe hoy que jamás me has querío;
qu'el fierro 'e tus mañas
me puso en la frente la marca 'e marío...,
pa' usarme 'e pantaya.

Sé también de qu'en yerra de amores
pialaba tu honra un juerte serrano,
y que po' eso en la falda 'e "Los Moyes"...
descansa tu hermano.

Y qu'en l'abra del monte 'e los seibos
duermen dos varones,
con quienes jugaste al juego 'e los selos...
con cartas falderas, ¡que jueron facones!.

Y entuavía pa' ráirte 'e mi gasto,
me pedís, ¡mal hembra!,
que te truja del serro más alto
las flores más blancas, más lindas que tenga.

¿Y desís que tu antojo es pavada
pa' un hombre sin miedo?
Asertastes; me suebran agayas,
y en ves 'e las flores..., ¡mi daga te priendo!