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martes, 22 de mayo de 2012

Por si los quiere probar



Ahí los tiene en el corral
y al mirarlos no se asuste:
vaya eligiendo el que guste
asi le pongo el bozal;
pero usted no tome a mal
si antes pondero a mis fletes
y aunque lo se buen jinete
que hace mucho no lo haga,
puede atarse bien la faja
que hoy la cosa no es juguete.

No le aconsejo elegir
aquel overo rosao,
naide todavia lo ha andao
y es cosa pa´maldecir.
Si usted se quiere lucir
claro si le da el pellejo,
anímese al azulejo
que esta al lao del doradillo
de no le traigo el rosillo
o aquel gateao lunarejo.

Fíjese en aquél tobiano,
sarco del lao de montar,
parece un pingo de andar
mas no lo elija paisano;
mejor traigo el tostao ruano
de botas con delantal,
cualquiera pa´mi es igual
mas le advierto que a esa yunta
ya lo ha subido una punta
que jueron pal hospital.

Le apuesto hasta el tirador
si se le anima a aquel bayo,
al lomo de ese caballo
yo me juego hasta el honor.
Si es que le sobra valor
primero tenga presente
que debe ser muy prudente
por que si erra de movida
va a salir como escupida
en una plancha caliente.

Si se le anima al picaso
que maneao de adelante
va a ser fea pa´que aguante
sin recibir un porrazo
le aviso por un si acaso
es un chuzo medio bruto
y aunque de esto no discuto
porque es usted el que va a montar,
pienso cómo va a quedar
su mujer vestida'e luto.

Ese zaino que es bragao,
como aquél de la leyenda,
¡no es pa'aflojarle la rienda
ni pa subirlo confiao;
y aquél bayito encerao
tiene fama bien ganada
y en la última jineteada
se portó como es debido,
dejando un hombre tendido
que hoy ya no sube, por nada.

Y mire aquél colorao,
media res del lao del lazo
caballo de sobrepaso,
lunanco y abichocao.
Fue mansito en el arao,
tiene pinta de nochero
y así cual lo ve de fiero
¡no lo monte por favor!
me lo ha pedido el doctor
que atendió a los que subieron.

Mejor... ¡vamos a matear!
se lo aconsejo mi amigo,
yo se porqué se lo digo
¿pa qué va a hacerse golpear?
Usted se querrá probar
por sentirse meritorio,
en cambio pa mi es notorio
lo que aura le via a contar:
¡no tengo ganas de andar
esta noche de velorio!

domingo, 22 de abril de 2012

Sentencias para el jinete



Perdone amigo jinete,
no lo quiero incomodar,
mas dentrando a comprobar
que va a jugarse el pellejo
por ser un poco mas viejo
yo lo quiero aconsejar.

El que nació rumbeador
conoce bien su camino
y su usted eligió el destino
en esto de jinetear
no se me vaya a achicar
que pa'lgo nacio argentino

Se que el chuzo es mañero,
fijese muy bien en lo que hablo,
pero no le alfoje ni un saldo
cuando empiece a bellaquear
que si no lo va a volcar
lo mesmo que taza e´caldo

A golpes se hacen los hombres
dice un refrán conocido
aqui no se pide "pido"
como jugando a la mancha
y si es que le sobra cancha
ese flete es pan comido.

Si juegan plata al caballo
yo quiero ocupar la banca
y aunque es bravo cuando arranca
pa´mi el mozo deja el pingo
como pa´juirse el Domingo
con una china en ancas.

Don Martin Fierro decía
cosas que no hay que olvidar
y hablando de jineteada
les va la verdad mas sana:
"no pinta el que tiene ganas
sino el que sabe pintar".

Sin embargo a ese caballo
los elogios no le mermo
y alabando no me duermo
asi que afírmese al basto
sino usted va a comer pasto
lo mesmo que perro enfermo

Y ya que esta enhorquetao
un consejo le voy a dar
cuidese de ese bagual;
meta lonja sin cachaza
golpeando mucho la maza
sale mas sabroso el pan.

No le tenga miedo al miedo
que el miedo no es de varones
y afirmese en los garrones
igual que abrojo en la lana
y ha de recibir mañana
halagos y ponderaciones

Mírele bien la cabeza
cuando salga el animal
no vaya ser pa´su mal
que la contra lo persiga
y usted quede raiz pa´rriba
como planta en temporal.

Yo he visto a mil montadores
andar como en una silla
y me viene de perilla
decirle al verlo en el potro
que también he visto a otros
rodando por la gramilla.

Cuídese y hache parejo,
no le ande con medios días,
metale azote enseguida
y ande se quería volear
échele el dos sin pensar:
disparar no es cobardía.

Si sale muy endiablado
no le abra ni por asomo
que su cuerpo sea un plomo
cuando empiece el revoleo
sino va a dar por el suelo
con todo el ancho del lomo.

Y aura... aura puede revolear
meta espuela hasta el pigüelo,
dele lonja sin recelo
y demuestrele a ese chuzo
que por algo Dios lo puso
a vivir en este suelo.

Y no se achique por nada
cuando se estire el ladino
el triunfo sera el camino
cuando termine este enriedo
¡que nunca afloje por miedo
ningún Jinete Argentino!

viernes, 18 de septiembre de 2009

Lonja y guitarra

(Foto: Eduardo Amorim)

(Foto: Aldo Sessa)

Jinete y potro a la par,
valor, fiereza y agallas;
y junto a esa misma talla
la dulzura del cantar.
Seis cuerdas y en su vibrar
dos expresiones amarran,
cuando mi raza bizarra
unifica el sentimiento
y adorna el eco del viento
con la lonja y la guitarra.

Lonja que se hace chasquido
cuando cae entre el pelaje,
sonoridad de coraje
que el aire lleva prendido.
Brazo firme que va erguido
y se dobla reiterando
en cada golpe dejando
la intención de ese jinete,
que se juega sobre el flete
para seguir jineteando.

Y guitarra: compañera,
novia y madre del trovero,
sabia de un viejo madero
que tuvo raíz coplera.
La esencia más verdadera
para cantar y querer;
la que es hermoso tener
apretada contra el pecho,
tal vez por haberla hecho
con forma de una mujer.

Lonja y guitarra las dos;
guitarra y lonja muy juntas
parecen decir en yunta:
-"Así lo ha querido Dios".
Por eso marchan en pos
buscando un mismo camino
que le señala el destino
y tenga color de cielo,
ser insignia de este suelo
del sentimiento Argentino.

Lonja: pedazo de cuero,
cara y cruz del animal;
ayer protección cabal
hoy golpe rudo y certero;
tu sonido siempre fiero
lo hace arquear al reservao,
y mientras el condenao
va sujetando bufidos,
en el aire suspendido
por vos se agranda el montao.

Y guitarra: nido de canto,
cofre sonoro de sueño,
pudiste haber sido un leño
y en vez de fuego sos llanto;
tu armonía es el encanto
que al jugar lo hace trovero
y el acento cancionero
un viejo amor le recuerda;
transitando entre las cuerdas
del puente hasta el clavijero.

Y así con lonja y guitarra,
guitarra y lonja a la vez;
va surgiendo la altivez
de mi raza más bizarra.
Y cuando el verso se narra
unificando un destino,
me siento gaucho genuino,
me siento más orgulloso,
me siento criollo y dichoso
de haber nacido Argentino.