Mostrando entradas con la etiqueta Se me viene la copla. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Se me viene la copla. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de marzo de 2018

Romance de la copla perdida


(Foto de 'Tatatío' Lino y dibujos de Guantay, tomados del CD "Agua'i sido" de Valentín Chocobar)


La copla se hace redonda
para dormirse en el pecho,
 y la despiertan de noche
los alaridos del viento.

Manadas de azules sombras
apuñalan al silencio,
y en el rodar de los ríos
se pone a llorar el cerro.

En las espuelas del gaucho
una canción va naciendo.
La noche va por los campos
con una humedad de besos.

La copla mueve sus alas
para lanzarse a los vientos.
Y el hombre se queda solo,
parado frente a un recuerdo

No te vayas canto mío;
sigue durmiendo en mi pecho.
Te están aullando en la noche
todos los lobos del viento.

Mi corazón te acunaba
para siempre y desde lejos,
para que en noches oscuras
le dieras luz a los sueños.

Para qué despedazarte
por el breñal de los cerros,
si ya están llenas las sendas
de ausencias que fueron versos.

Golpeando los guardamontes
voy espantando silencios.
No quiero quedarme solo
parado frente a un recuerdo.

Mi canto estaba dormido
acurrucado en el tiempo,
pensando en auroras nuevas
yo lo traje desde lejos.

Floreció en mi soledad
para endulzar el silencio
hasta que lo despertaron
los alaridos del viento.

Qué adorno pondré a mi rancho
para alegrar mi regreso,
si mi copla se ha fugado
con el aire bandolero.

Entre la noche y el alba
la vida se nos va yendo.
Entre el ayer y el mañana
se nos muere el mejor sueño.

Mi copla se fue de noche
por los caminos del cerro.
Y yo me he quedado solo;
parado frente al recuerdo.

miércoles, 3 de enero de 2018

Coplitas paisanas


(Pintura: Molina Campos)


Quiero una copla que quede
después de mi último adiós,
memoria de un hombre-tierra
que a su tierra le cantó.

Lucecita que en las noches
alumbre desde un chonchón*,
leñita de un árbol seco
para encender un fogón.

Quien no dice que en sus penas
se le arrime al indio peón,
o le sirva de consuelo
al capataz o al patrón.

Quiero que crezca humilde
como flor de "huenutror"
entre espinas y pezuñas,
pedregales y coirón.

Tal vez la empuje hacia lo alto
el silbo de algún arreador,
o se hunda en el silencio
si no la encuentra un cantor.

Coplita pobre y paisana
como siempre he sido yo,
mitad indio, mitad blanco:
poca plata, mucho amor.

------------------------------------------------------------
* El Chonchón o también conocido como el Tué Tué, Chuncho o Quilquil, es una criatura fantástica que se desprende de la mitología mapuche (Chile) y también en algunas regiones de Argentina.

El Chonchón o Tué tué es descrito como una extraña y fantástica ave de plumas grises, pero su característica más resaltantes es que lleva una cabeza humana en el lugar de una cabeza de ave, cabeza de orejas largas en una suerte de alas, con las que puede volar. Otra característica importante es el sonido que emite, un grito repetitivo que dice TUÉ TUÉ (de ahí el nombre).

Cuenta la leyenda del Chonchón, que esta ave suele rondar en las zonas rurales de Chile y Argentina, su presencia es muy maligna y de mal augurio. Se dice que el Chonchón sería encarnación del espíritu de un Calcú (brujo o persona que realiza magia negra y hace práctica mala con los espíritus). También se cree que es un brujo o bruja de magia negra que ha tomado esta terrible forma.

Se dice que el Calcú se aplicaría un mágico ungüento, que haría que se desprenda la cabeza del cuerpo, transformando su cabeza en un cuerpo de plumajes, garras afiladas y orejas tan grandes que sirven en una suerte de alas. Lo asemejan mucho a un búho o a una lechuza con cabeza humana. Para retornar nuevamente a su forma humana deben aplicarse nuevamente este ungüento mágico

Se dice que esta transformación se da con el fin de realizar maldades, están protegidos por los poderes del diablo. Siempre lo hacen de noche, se dice que si se logra avistar un Chonchón es que la muerte está cerca. Es por eso que oír o ver una de estas criaturas es de muy mala augurio y mala suerte, ya que representan la muerte misma.


viernes, 21 de octubre de 2016

El viento me las dejó (Aire de milonga)




Hay coplas que nadie sabe
porque nadie las cantó,
nacieron en los caminos
y el viento se las llevó...

Y así fueron rebotando
por distancias olvidadas,
hasta quedarse dormidas
adentro de una guitarra.

La guitarra tomó al hombre
que se encontraba vacío
y regalándole coplas
lo fue manteniendo vivo.

Y dicen que desde entonces
si una copla se despierta,
el hombre vive en el canto
desde una guitarra abierta.

Hay coplas que nadie sabe
porque nadie las cantó,
el viento se llevó muchas...
pero algunas me dejó.

martes, 19 de abril de 2016

Arbolito del querer


De balde busqué tu sombra 
arbolito del querer;
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

En el juego del amor
siempre se arriesga de más,
jugador de ojos vendados
a pura pérdida va.

Si el amor es una brasa
en el fogón de la sangre,
de sobra estará el fogón 
cuando la brasa se apague.

Ay del corazón que sangra
por un amor imposible, 
no hay remedio que lo cure
ni palabra que lo alivie.

Para que el sol no la hiriera
mi amor pintó una paloma, 
la paloma abrió las alas
y ellos le dieron su sombra.

Si el amor es una llave
que abre las puertas que quiere;
¡dichoso quien vive amando
y que amando se muere!

No lloro el tiempo que muere,
lloro el amor que se va
solo envejecemos, sólo:
cuando dejamos de amar.

Ladrón a media, otoño, 
ladrón a medias: ¿por qué!,
si me robaste la fuente, 
no me robaste la sed?

-------------------------------------
Por donde andarán tus ojos
mirando lo que no quiero
ellos regalando vida
y yo muriendo por ellos.

Se va secando, secando
el árbol de mi esperanza;
si no lo riegan tus ojos
qué mal destino me aguarda.

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Aunque la noche te esconda
igual te veré a mi lado;
el recuerdo enamorado
es la mirada más honda.

Para el amor y el olvido
se han hecho solo dos huellas:
la del amor en el agua,
la del olvido en la piedra

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Qué pena vana la pena
de andar y andar recordando
promesas de una morena
que se divierte olvidando.

Buscando olvido me fui,
me fui de donde vivía;
muchas cosas olvidé
menos lo que yo quería.

De balde busqué tu sombra
arbolito del querer,
tu sombra fue para otro
yo al sol y muerto de sed.

Coplero



(Foto de don Aledo Luis Meloni, fallecido en enero de 2016...
 a los 103 años de edad)


La copla llega de pronto, 
semeja un golpe de sangre
y luego se va tan libre
que es de todos y de nadie.

Si al corazón de la copla
alguien acerca el oído, 
no escuchará nada nuevo
sino su propio latido.

Coplero soy, alma adentro,
una manera de ser
aunque en la copla me encuentro
siempre me vuelvo a perder.

Coplero iluso que busca
dejar desnuda en la arena
por la suerte de una copla
la cicatriz de su huella.

.............................................


Llevo una copla en el alma
igual que un grillo nochero;
yo sé que es muy poca cosa
pero me basta con eso.

Para que lleve en el pulso
el calor que da la vida,
la copla como la sangre
ha de brotar de una herida.

No estoy yo solo en mi copla;
en su juego en su intención,
están todos los que sienten
lo mismo que siento yo.

Cuando se muera el coplero
no lo lloren por llorarlo,
que solo lo llore Dios
si es para resucitarlo.

Zumo de un mismo racimo,
sangre de una misma arteria,
la pena llora por dentro,
la copla canta por fuera.

El corazón de la viña
le da su sangre a la copla;
que solo se vuelve canto
si se hace vino en la boca.

Qué suerte la del coplero
si anclada como una boya,
en el río que lo lleva
queda la luz de su copla.

Cuando un coplero se muere
comienza a andar su memoria,
lo que la muerte le quita
se lo devuelve la copla.

lunes, 18 de abril de 2016

Copla fogonera



Una copla nace
sentida y pequeña,
buscando la altura
igual que un llamear,
se prende a la astilla
la lame y rodea
y después crepita
como un aletear.

La llama es pequeña
pero adentro encierra
una fuerza enorme
capaz de incendiar
todo lo que encuentra
dormido en la leña;
lo que el tiempo viejo
logró allí nuclear.

Desde las raíces
del árbol antiguo
subió por el tronco
la tierra natal;
anidó en las ramas
se hizo madera,
algo disponible
que habrá que entregar.

Si vuelve a la tierra
para allí dormirse,
completó su ciclo
de forma normal;
tiempo provisorio
que amasó la vida
y que nos invita
de nuevo a empezar.

Pero cuando acepta
ser cortado verde
y tiene paciencia
sabiendo aguantar,
entonces su leña
será disponible
para ser madera
y así perdurar.

A veces el fuego
igual que una copla
le saca de adentro
todo su calor,
pa'entibiar inviernos
o reunir hermanos
que arriman sus manos
juntito al fogón.

martes, 11 de noviembre de 2014

Nuevas Coplas para los Hijos de Fierro




El que volvió del desierto
me aconsejó que volviera,
el tiempo dirá si soy
un cantor de talla entera.

Cantando peleo y trabajo,
canto y trabajo es mi vida;
y si les parece verde
pueden ganarla enseguida.

Soy quieto pero alertao,
manso y a veces arisco
y mis caudales de pobre
no cambio por los del fisco.

Del gaucho yo no heredé:
chiripá, espuelas ni daga;
¡Sí el querer querencia libre,
la pasión y la guitarra!

Si es poca cosa mi herencia
ya se amuchará en mi canto,
con lo mío y lo de todos
sobre la vida me planto.

Como trovero me toca
dar al pueblo mi canción
pero también me ha tocado
jinetear el borbollón.

Por lo que canta mi canto
no es proclama ni responso,
se enojará algún pavote
y algún vivo se hará el sonzo.

Para levantar mi casa
preciso tino y esfuerzo,
tino y fuerza necesito
para levantar el verso.

Lo que he visto y meditado
cantaré en copla corrida
del pulso de mi país,
de su gente y de su vida.

A veces parecerá
mi palabra sorprendente,
pero así han querido ser
las cosas del siglo veinte.

Aquí encontrarán verdades
aunque no encuentren primores,
continuando lo que dije
en mis coplas anteriores.

Y si todo se me acaba
solo diré en la ocasión:
no nací para semilla,
la semilla es mi canción.

Siembro hondonadas y alturas
sufriendo y con alegría
siembro leguas al voleo
y toda la tierra es mía.

Desierto, montaña o selva,
tranco a tranco llegaremos
al final de la tranqueada
y vamos viendo y veremos.

Cantando aprendí a cantar
y más aprendí viviendo,
es para todos mi canto
y por eso no lo vendo.

Canté existencia de pobres
y abarajes de la vida,
y cada trance pasado
fue una lección aprendida.

Vengo a enhebrar en mi acento
este, oeste, sur y norte;
atando copla con copla
porque el canto no se corte.

No vengo a enmendar la plana
a ningún bardo de ayer,
sino a decir nuevas cosas
que en mi tiempo pude ver.

Tiempo que busca otro tiempo
más armónico y humano
y pide audaz andadura
para salir del pantano.

Con el alma en el terruño
y la inquietud del camino,
abierto al mundo en la rosa
de mi país: ARGENTINO!

Veré si encuentro la ebra
y el son que convenga más,
para que el canto no sea
rezongo de mangangá.

Un firme perfil de pueblo
procuraré que resalte,
otros cantores mas duchos
agregarán lo que falte.

Yo también como otros tantos
me vi con la soga al cuello,
pero para un nuevo encarne
quedan voz y resuellos.

También en el canto hay savia,
energía, calor, trabajo;
como el árbol y la llama
tiene que crecer de abajo.

Hay gente que a veces habla
un lenguaje medio al cejo,
un cruce de voces raras
aunque no dice: ¡canejo!

Lenguaje que de lo llano
saque buenos beneficios
y alumbre gallardamente
la canción y los oficios.

Todo el que defendió
 fueros de la civilización
proclamó en todo momento
la libertad de opinión.

Entre la vida y la muerte
mil veces quedé maltrecho,
no se me ven las perebas
están adentro del pecho.

Si se quiebra o si se empaña
el espejo en que me miro,
irá en la ebrita postrera
una copla y un suspiro.

Un habla fresquita y clara
que recuerde el manantial
con juguetones tallidos
de bronce, acero y cristal.

Un castellano mechado
que en cada región macoya,
con el jugo y el latido
de nuestra América criolla.

Hay ronquidos y gruñidos,
hay volada nueva olera,
hay bardos estrafalarios
y charla tradicionera.

Hay promoción y otras yerbas,
linduras... pero no tanto,
pero hay que tener cuidao
con el comercio del canto.

Brote el canto sin falsía
y refleje la canción,
tierra, tiempo y realidades
con humana pulsación.

Oigo cantar y no indago
si Juan o Pedro es mejor,
puede el canto tener fallas
que nunca falla el cantor.

La muerte en tantas pasadas
tomó confianza conmigo;
que me respete una copla
y que la cante un amigo.

Quisiera encontrar ahora
la guitarra de Juan Calo
para que mi corazón
vuelva a tener su regalo.

Para que me cuente cosas
de la vida y el camino
para ser buen Entrerriano,
para ser buen Argentino.

Guitarra nueva y alerta
y rumbeadora sin yerro,
junto a la vieja guitarra
del payador Martín Fierro.

El coraje no me sobra
pero creo que me alcanza
y no falta un fosforito
para encender la esperanza.

Hasta los seres que no hablan
nos pueden aleccionar:
el árbol muere parado
y el pez muere sin llorar.

Está sangrando a la gente
la cargosa "carestía",
para que ande más liviana
debe ser tanta sangría.

Está tirante la cosa
en la ciudad y en el pago,
la plata no nos alcanza
y vivimos por milagro.

Si cambiamos un billete
ustedes sabrán seguro,
les entra a los otros pesos
la comezón del apuro.

Es cuestión de sacar "ceros"
y de ver dar vuelta la rueda,
cero y más cero y más cero:
¡adiosito la moneda!

Plata del necesitado
tiene poco porvenir,
no termina de llegar
cuando ya se tiene que ir.

Sueldos cortos, precios largos;
kilos y litros rabones,
dicen que vendrán mejoras
después de las elecciones.

Contá bien la plata, hermano,
te podés llevar un chasco...
que te alcance para el pan
pero no para el churrasco.

Asegure el hombre el pan,
el techo y el libro abierto
si vueltea en la ignorancia
su vida será un desierto.

Sepa alegrar la persona
pero cultive la idea,
no le tenga miedo al libro
que no muerde ni cocea.

Descanso y tiempo propicio
para el entono vital
y el libro como herramienta
de mejora cultural.

Lo que a este mundo le falta
será espinudo y tupido,
pero el imperio del dólar
verá su pleito perdido.

Entre todas las cuestiones
se habla de la gran cuestión:
de las muchedumbres solas
y de la incomunicación.

Mis armas son herramientas,
tengo buena voluntad,
y tengo un mundo de mundos
contra toda soledad.

Hay gente sin ocasiones
de recibir ni de dar,
vidas de sendas cortadas
y de triste vegetar.

Nadie vive de consejo
pero es bueno alguna vez:
emparejar las cosechas
de juventud y vejez.

Discuten si el tiempo de antes
era peor o era mejor,
¡qué quiere amigo, a los pobres,
siempre le toca lo peor!

En tiempos de Martín Fierro
había líos a granel,
en nuestra tierra Argentina,
en la pampa y en Montiel.

Dijo un "Cabecita Negra"
mirando la comitiva,
-"Le dicen 'Revolución'
y es una 'Reculativa'!".

"Yo no estuve en los fortines",
dijo: "ni tampoco con la indiada
pero estuve en la miseria,
soy de la clase estafada!".

No canté rarezas locas
ni hablé de bueyes perdidos,
yo también digo, señores,
los hermanos sean unidos.

Truqué como si tuviera
el as de espadas en la mano,
tal vez no tenga ni un cinco
al as lo tiene mi hermano.

Operación para el mundo
sin miseria y sin maldad;
para todos el progreso,
la paz y la libertad.



jueves, 1 de noviembre de 2012

De tierra somos



Yo quiero volverme tierra,
que la lluvia me haga barro.
Para ser nido de hormero
en la horqueta de algún árbol.
Para ser rancho en el monte
como nidito de changos.

Yo quiero volverme tierra,
que la lluvia me haga barro.
Para que un viejo alfarero
me dé vida con sus mano.
Para hacer de niño Dios
en un pesebre artesano.

Yo quiero volverme tierra,
que la lluvia me haga barro.
Botijitas de ashpa manta,
tinajitas de chilalo.
Destino de tierra somos
volver tierra con los años.

Yo quiero volverme tierra,
que la lluvia me haga barro.
Para que un viejo alfarero
con mi tierra haga cacharros.
Yo no quiero ser la tierra
que sea nada más que barro.

El patriarca de la copla


lunes, 23 de abril de 2012

El camino hacia la muerte del viejo Reales (fragmento de Película)



"Voy a cantar una copla
por si acaso muera yo,
porque nosotros los hombres
hoy somos mañana, no".

Tucumano soy señores,
alimentado con penas,
mi tierra es caña de azucar
pero tan solo por fuera.

Copla de copla robada,
tu robo se ha de saber
por andar de boca en boca
no te podás esconder.

Yo he buscado tu camino
recorriendo este lugar,
viajando a la tierra adentro
hasta poderte encontrar.

Con el permiso señores
aquí les dejo mi voz
para que ande viento arriba.
y no se muera en mi boca