"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Te voy a llevar conmigo
para siempre en el recuerdo.
Porque fuiste un amigo:
confidente y compañero.
Anduvimos tanto juntos
que al olvido no te entrego;
simplemente sigo solo,
te digo gracias, y te dejo.
Te conocí casi niño,
al principio como un juego.
Así se empieza contigo:
se juega a que uno es el viejo.
De niño jugando a grande,
uno entrevera los tiempos.
De grande jugando a niño…
pero se te acaba el cuento.
Si te habré apretado fuerte
cuando soñé el primer beso.
Ese que sólo se sueña,
porque no pasa de un sueño.
Se me hace que fue hace un rato…
¡y han pasado treinta inviernos!
Treinta años llevándote
en el bolsillo del pecho,
lastimándome tal vez…
pero yo lo iba sabiendo.
Si eras un enemigo,
nunca fuiste traicionero.
Sos como el amor prohibido:
me dañas, pero te quiero.
Hicimos un largo viaje,
desde el santo hasta el silencio.
Cantaste cuando cantaba.
Callaste junto a mis muertos.
Fuiste luz en huella oscura,
sombra en las tardes de enero.
Llegaste a ser en mi vida
casi un vital elemento.
Pero vos me conocés.
Sabés de mi pensamiento.
Yo nunca voy a pagarte,
hermano, lo que te debo.
Por vos conservé un amigo.
Por vos escribí unos versos.
Juntos salimos los tres
el día del casamiento:
ella y yo soñando auroras;
vos, jugando entre mis dedos.
Cuando llegaron los hijos,
vos te aguantaste los nervios.
Nunca me dejaste solo
por largo que fuera el trecho.
Y ahora dirás si sentís
todo lo que estás diciendo.
Pará qué ésta despedida.
Por qué te quedás sufriendo.
Yo sé que vos me entendés.
Extrañándote te dejo.
Pero te llevo conmigo
para siempre en el recuerdo.
Me costó mucho trabajo
poder apagar tu fuego.
Vos no fuiste el culpable
que me dolieras adentro.
Pero la vida, en su andar,
nos lastima en el repecho,
Y ya parado en la loma
comienza el justo descenso.
Queriendo alargar el viaje,
por cobardía o por miedo,
te aparto del equipaje,
sigo solo, y no te llevo.
Ahora tan sólo te guardo
encendido en el recuerdo.
Te voy a fumar despacio,
de puro agradecimiento.
Chala te dicen los criollos;
pucho te llama el porteño…
Yo solamente te digo:
¡mi verdugo y compañero!
Al tranco venía escuchando,
el canto del payador
en su guitarra el rumor
que el viento fue dibujando.
Me quede como pensando
en mi destino andariego,
su voz parecía un ruego
pidiéndome que cantara,
que mis canciones dejara
pa'después partir de nuevo.
Traigo conmigo el paisaje
del suelo santafesino,
la quietud de sus caminos
la voz de su paisanaje.
Todos mis recuerdos traje
porque siempre van conmigo,
ellos son fieles testigos
y cuando quiero olvidar
empiezan a rezongar
porque son viejos amigos.
No se qué tiene la huella
que siempre me está llamando,
y siento que me va hablando
si estoy a solas con ella.
A veces miro una estrella
y pienso en una querencia
en los ojos y una ausencia
que quisieron ser palenque,
alzo de nuevo el rebenque
y ya no pienso en aquella.
Si alguien pregunta quién soy,
digan que soy el recuerdo
y que en la noche me pierdo
porque hacia la noche voy
pero ha de ser donde estoy,
si alguien me arrima un amargo,
le suelo dejar de encargo
algún estilo sentido,
y después como al descuido
ensillo y sigo de largo.
La guitarra, lazo abierto,
con seis cuerdas, corta el aire;
dibujando redondeles,
paisaje sobre el paisaje;
no hay ternura más bravía
que la pampa y el coraje
cuando canta por milongas
ese criollo en soledades.
Canta el hombre, piensa el hombre,
no es el grito que lo invade;
no es protesta en su garganta
lo que quiere y lo que vale,
él se funde en la madera
como un niño que se sabe
cobijado hasta la muerte
por la criolla tierra madre.
Habla poco por costumbre,
anda solo porque sabe
de las cosas que le duelen
quienes fueron los culpables
y en el libro de la vida,
aprendió a no lastimarse.
protestando noche y día
es difícil que se salve.
Cuantas veces fueron otros
y le dieron mil cantares
para hacer un cancionero
que le hablara de sus males,
con milongas, con estilos;
rebeldías que él ya sabe
que por más que las entone
en su rancho sigue el hambre.
Hoy lo veo con su niño,
de la mano, por las tardes,
dialogando en el futuro
con el surco y con la sangre
mientras besa la semilla
va pensando que ya sabe:
es mejor morir arando
que vivir, ¡dele quejarse!
Haga silencio el que escucha
que ahora que cantar me toca
me he de perfumar la boca
porque mi ciencia no es mucha.
Le pongo el pecho a la lucha
pa'cantar con sentimiento,
he templao esos seis tientos
pa'que sepan que el que canta
no es por su buena garganta
sino por lo que hay adentro.
Yo aprendí desde pichón
que en cuestiones de cantar,
hay cosas que respetar:
madre, patria y tradición;
cualquiera enciende un fogón
pa'calentarse las manos
pero si el hombre es baqueano
para encender esa hoguera
busca leña verdadera
y esa es la verdad, hermano.
Todo el que quiera cantar,
debe pensar porqué canta,
cualquiera su voz levanta
yendo pa' cualquier lugar;
y así empieza a tropezar
por no observar el camino,
a todos nos gusta el vino
pero hay que saber tomar,
perdonen el refranear
parece ser mi destino.
Ninguna jamás podrá
comprarme el canto sentido
porque son versos sentidos
con toda sinceridad;
la huella de la verdad
no la camina cualquiera,
las cosas a su manera
siempre se pueden decir,
mas nadie me ha de prohibir
que yo no cante sonceras.
A la vieja guitarra de boliche,
He querido cantarle porque quiero,
Regresar en los nombres que no olvido
Al fogón encendido del recuerdo.
Los hermanos Saganías .... y los Gomez
El "Apalo" Villalba, santiagueño,
Los hermanos Bandeira ... Salvaresas ...
Que sembraron en mi lo que ahora siento ...
Porque tengo un oficio de hombre y surco
Y cosecho enamorado los silencios
De los tantos boliches que tuvieron
El orgullo de ser sin pretenciones
Una escuela para este guitarrero:
Yo te vi crucificada con silencios
En antiguos boliches milagreros
Colgada entre porrones de giñiebra
Gimiendo entre el ladrido de algún perro
Tu madera gastada cobijaba
Manos vivas de surco y campo abierto
Y en tu boca sonora soñé un río
Que a mi niño le puso un hombre adentro
Yo vivía dialogando con los grillos
Que cantaban en las noches de mi pueblo
Respirando el amor de los humildes
En la boca sentenciosa de algún viejo
El alcohol te ponía nostalgiosa
O soberbia en las manos de tu dueño
Era según la cuota de razones
Que para el canto acomodó el garguero
Muchas veces el filo de un cuchillo
Te cortó los alambres en silencio
Porque el canto se volvía ofensa
Y la ofensa se paga con un fierro.
Otras veces en tu boca otra boca
Te colgaba una luna para un sueño
Y en la boca sabrosa de una moza
Despertaba el amor nidal de besos.
Y podría aquí poder seguir nombrando
Toda forma que tienes en mi tiempo
Guitarra de boliche que en milongas
Me entregaste un rosario pa' mis rezos.
................................................
Y podría aquí poder seguir nombrando
Toda forma que tienes en mi tiempo
Guitarra de boliche que en milongas
Me entregaste un rosario pa' mis rezos.
Comenzó la zamba y con el pañuelo
te invité a bailarla y fué como un ruego
cuando te acercaste, casi sin aliento
con mucha vergueza dijiste "bailemos"
y así comenzamos a bailar la zamba
poniendo en el baile el cuerpo y el alma.
La luna traviesa brillaba en tu pelo
yo te presentía paloma en acecho.
En la media vuelta me puse a tu lado
buscando tus ojos, mis ojos jugaron;
giraste y te fuiste, tímida y callada
temblorosamente bailando la zamba.
Una vuelta entera, nos puso de frente
mis labios deseaban tus labios ardientes...
Gallitos del aire fueron los pañuelos
que en blanco y celeste pintaron el cielo,
ya la media zamba marcaba el final
y yo presentía tus ganas de amar.
"¡Se va la segunda!",dijo el musiquero
y yo enamorado seguía tu vuelo,
presentí tus miedos casi con asombro,
mientras me mirabas po' arriba del hombro.
Con la mano izquierda me toque el sombrero,
como pa`decirte "aquí voy de nuevo".
Lo demás fue un juego de amagues y esquives,
un tantear de cerca tu cuerpo de mimbre.
Formando un arresto mi pañuelo blanco,
lo entrelazo al tuyo que andaba volando
y fue con el baile, violín y guitarra
la noche más noche, la zamba más zamba.
Una vuelta entera nos puso de frente,
mis labios deseaban tus labios ardientes...
Gallitos del aire fueron los pañuelos,
que en blanco y celeste pintaron el cielo,
mi pañuelo blanco te trajo hacia mí
y tu enamorada dijiste que "¡sí!".
Vi'a entrar sin pedir licencia
a lo potro en el corral
y aunque al cantar cante mal
pa conversar mi conciencia.
Alforjas con experiencias
va palenteando mi overo,
y a fuerza de ser sincero
vi'a tirar con todo el rollo:
porque donde canta un criollo
hay que sacarse el sombrero.
Si he galopeao hasta aquí
quiero dejar aclarao
que es porque he sido invitao,
sino andaría por ahí.
Porque me encuentro feliz
a campo abierto pensando,
horas enteras cantando
en el rancho de un amigo,
de esos que son como abrigo
si el alma anda tiritando.
No vengo a cantar mis penas
ni a conversar mis pobrezas,
si allá en mi rancho, mi pieza,
está llena de cosas buenas.
Pero se me inflan las venas
si me patean el asao,
y no aguanto un entripao
pa que no pese la carga,
que el que recibe y no larga
suele morir atorao.
Bueno, ahí tienen mas o menos,
cómo soy y a lo que vengo;
y si ven que no convengo
no quieran mostrarme un freno.
Que aún estando en campo ajeno
el palenque no me halaga
y no encuentro mejor paga
que volar a mi manera,
como esas aves camperas
que vuelan por Madariaga.
Estoy de errores cubierto
por eso no dejo herencia,
y sigo con mi existencia
galopeando a campo abierto,
me persigno ante los muertos
de la orilla del camino
porque tal vez el destino
me brinde un mismo final
y me cubra el pastizal
de los campos argentinos.
A.L.:
-A guitarra, así lo haremos,
y acompañe por milonga,
entonces cuando disponga
en la cancha nos veremos.
Esfuérzece hasta el extremo
porque lo voy a exigir,
y ya le voy a pedir
aunque lo saque apurado:
de la palabra "pasado",
¿usted qué puede decir?
V.V. -Pasado es lo que se fue
hace un instante, un segundo;
todo pasa en éste mundo
y eso ya lo sabe usted.
Amigo, figurecé,
lo que usted me preguntó,
fué una cosa que pasó,
es algo que ya no está,
algo que fue realidad
y que el tiempo se llevó.
A.L:
-Si lo perfecto existiera
su contestación sería
la que yo le exigiería
en su momento a cualquiera.
Y ya que hay gente de afuera
que escucha con atención,
le pregunto en la ocasión
si no se asusta por eso,
si yo le nombro el "progreso"
qué dice su inspiración.
V.V:
Progreso es lucha constante
de los pueblos por venir,
es el camino a seguir,
es la palabra "adelante".
Es la construcción pujante
de la fuerza y de la idea,
la más hermosa pelea
que el hombre en ganar se afana,
la esperanza de un mañana,
progreso es lo que se crea.
V.V:
Lo invito a cortar la hebra
pa'hacerle gasto al patrón
y darle un beso al porrón
paladiando la giñebra.
Si su idea no se quiebra,
cuídese del agua muerta
le aconsejo estar alerta
porque en el primer descuido
le canto una ¡falta envido!
con treinta y tres en la puerta.
Aquí esta mi testamento,
no vaya a ser que de urgencia
me vaya de esta querencia
y alguien quede a los lamentos.
No dejo mucho, lo siento,
porque mucho no guardé;
al punto detallaré
mis debes y mis haberes,
Obviedades, menesteres,
cosas que les dejaré.
Canciones …bueno, canciones
a lo largo y a lo ancho,
nacidas en algún rancho
a orillas de los fogones.
Esas les dejo a montones,
¿para qué las voy a llevar?
Alguno las va cuidar
o cumplirán el destino
de rodar por los caminos,
nacieron para rodar.
Dejo una huella marcada,
llena de equivocaciones.
También les dejo a montones
un puñao de madrugadas.
Muchas noches malgastadas
en largas conversaciones.
Parva de tribulaciones
sin hallar el rumbo fijo
y un camino desprolijo
cubierto de tentaciones.
Una agenda sin sentido
con apuntes días, fechas,
citas que fueron mal hechas
y otras que mejor olvido.
Reuniones que no he tenido,
pagos que nunca me hicieron.
Amigos que ya se fueron
y que nunca volverán,
y amigos que aun están
pero que nunca vinieron.
Les dejo un cielo estrellado,
pájaros sueltos cantores;
del campo, sencillas flores ,
de esas que nunca he cortado.
Les dejo un sueño olvidado
que nunca pude cumplir,
versos que no he de escribir ,
melodías inconclusas
y alguna frase difusa ,
que nunca pude decir.
Pienso que no debería
quedar ni un rastro ninguno
llevarse todo con uno
de lo que tuvo o tenía.
Pa' no entrar en la porfía
de pelear por pertenencias
es tan corta la existencia,
tan larga la eternidad,
si todo se queda acá...
¿de que sirve la exigencia?
Dejo triunfos y fracasos ,
más perdidas que ganadas
batallas mal batalladas,
derrotas a campo raso.
Horarios con malos pasos
o con malas compañías,
noches llenas de poesías
palabras mal hilvanadas;
copas de vino apuradas
y vinos con alegrías.
Un libro sin empezar,
hojas en blanco sin nada
amarillas y gastadas
tal vez de tanto esperar,
un disco sin escuchar,
una vieja lapicera,
un Cristo que a mi manera
lo tuve sin darme cuenta
o que alguien compro en la venta
en una feria cualquiera.
Por si alguno se hace cargo ,
les dejo mis ambiciones ,
Esperanzas e ilusiones
que me pasaron de largo.
Nunca fueron sin embargo
motivo de mis desvelos,
si un día fueron mi anhelo
no me quitaron el sueño...
nunca puse mucho empeño
en querer ganar el cielo.
El testamento testado
ya ven que vale muy poco,
Son las locuras de un loco
que en su locura ha logrado
Que el mundo despedazado
que encontró cuando nació
Como estaba lo dejó
es decir hecho pedazos
Y yendo rumbo al ocaso
poco daño le causó.
Sin mucho que repartir
mejor dicho casi nada ,
dejo soles y alboradas
por si las quieren vivir.
Cuando me toque partir
que sea con poca pena
Total mi vida fue plena
a pesar del desacierto:
cuando zarpe hacia ese puerto
la mar estará serena.
Pa'l que llegó desprovisto,
desprovista es la partida,
no vi' a ocultar las heridas
esas que todos me han visto.
A partir no me resisto
será cuando deba ser
Muy poco se puede hacer
cuando la parca te llega,
uno a sus brazos se entrega
al fin de cuenta es mujer.
Mi guitarra , mi guitarra pobrecita
salvo que haya excepción
quedará en algún rincón
solitaria ,calladita;
ella acompaño mis cuitas
fue mi colegio y mi guía ,
mi libro, mi poesía,
mi principio y mi final
y a mi vida terrenal
la llenó de melodías.
De lejos muchos me vieron
y sacaron conclusiones,
escucharon mis canciones
pero no me conocieron.
Los que cercan me tuvieron
supieron de mis flaquezas
mis miserias ,mis riquezas,
mis sueños, cavilaciones,
mis dudas, mis tentaciones
y de mi pobre cabeza.
Y aquí está mi testamento
no vaya a ser que de urgencia
Me vaya de esta querencia
y alguien quede a los lamentos
No dejo mucho lo siento,
porque mucho no guardé.
Al punto les detallé
mis debes y mis haberes,
obviedades , menesteres...
cosas que les dejaré.
El día menos pensado
voy a cumplir el destino
de abandonar el camino
que a mi forma he transitado.
Todo aquí se abra quedado,
mi guitarra y la canción
y la dolida intención
de querer cambiarlo todo,
mas sin lograr a mi modo
cumplir esa pretención.
Seré un silencio profundo
por tanto verso cantado,
un triste sueño olvidado
en los costados del mundo.
ya no seré el errabundo,
solitario, aventurero,
que soñó ser el trovero
del pueblo y de su alegría,
y en los costados del día
morirá mi cancionero.
Me iré pensando tal vez
que pude hacerlo mejor,
más me llevaré el dolor
de mi abortada niñez.
Todo me salió al revés
aunque no fue mi intención,
quise ser dueño y fui peón,
ser príncipe y fui mendigo,
porque tuve de enemigo
a mi propio corazón.
Nada fue premeditado,
tuve que pisar la raya,
no reculé en la batalla
aunque salí lastimado;
Sin un "Cruz" a mi costado,
ni un desesperado "Fierro"
y no me importa el destierro
que la vejez me regala,
bajo la sombra de un tala
me abrán de velar los perros.
Quiero partir silencioso
como quien piensa en volver
que la muerte ha de tener
tal vez un secreto gozo.
¡Adios mundo bullicioso!
ya me voy a descansar,
el que me quiera llorar
abrá de encontrar consuelo,
ya sin sombra en éste suelo
se terminó mi cantar.
Payador: tiempo y presencia
de nuestra patria cantada
que bebió las alboradas
al nacer la independencia.
Poeta: por excelencia
vuelve por viejos senderos,
vuelva a verse el clavijero
con la cintita colgada
vuelva la recia payada
a marcar su derrotero.
................................
En el payador de ayer
se miran los del presente,
una forma inteligente
de sentir y de aprender.
Hay cosas que da el saber
cuando se sabe estudiar,
otras que la da el andar
con el amor como guía,
porque el amor es poesía
y él allí la va a buscar.
...................................
Cuando en la pampa comienza
a descansar el pampero,
y cuando enciende el lucero
una tropilla de estrellas
parecen que antiguas huellas
crecieran sobre el verdor
renace aquél rumor
de esta guitarra bendita
y es que en la noche aun palpita
el alma del payador.
Mire que es lindo mi país paisano
Si uste lo viera como yo lo vi,
Un cielo limpio repartiendo estrellas
La madre tierra acunando el maiz.
Un cielo limpio repartiendo estrellas,
la madre tierra acunando el maiz.
Viera que es lindo su país paisano
Los cuatro rumbos que le conoci
Si uste lo quiere como yo lo quiero
Cuando lo conozca me dira que si.
Viera que lindo es su país paisano
Los cuatro rumbos que le conocí.
Viera que es lindo este país paisano,
Venga conmigo y no me mire así
Si le han vendido una postal de afuera
Mire primero lo que tiene aquí.
Viera que es lindo este país paisano
Venga conmigo y no me mire así.
Viera que lindo es su país paisano,
Rompa el boleto ese que tiene ahí,
La tierra sufre si la abandonamos
Yo que usted lo pienso y me quedo aquí.
Viera qué lindo es su país paisano
Rompa el boleto ese que tiene ahí.
Viera que lindo mi país paisano
Si usted lo viera como yo lo vi
Comprendería el porqué le pido,
Lo que le pido cuando canto así.
Viera que lindo mi país paisano
Si usted lo viera como yo lo vi
Comprenderia el porqué le pido
Lo que le pido cuando canto asi.
Descorazonado de aguantar la vida
y en estos tiempos duros a veces me caigo
no encuentro la forma de salir del pozo
y miro para abajo y están mis hermanos.
¿De qué sirve, digo, callarse la boca
y con el silencio se te van los años?
y cuando me callo escucho este ensueño:
antiguas promesas que me están cansando.
Que la vida es dura supe desde chico
cuando en campo ajeno me vi deschalando
y miraba el cielo pa ver si lo hallaba
al Dios de los pobres que aún ando buscando.
Dicen que la culpa la tiene el progreso,
son tiempos modernos computarizados
y digo con bronca que es un genocidio
que se muera de hambre el que no ha estudiado.
Y como no tengo el tiempo del mundo
y ya con promesas me tienen cansado
un día cualquiera rejunto la bronca
y al que me prometa lo mando al carajo!
Todos pidieron que cante,
y ahí nomás solté al camino
una tropilla de trinos
que marchaban p'adelante.
Como en esto soy constante
y el canto en mi pecho crece,
dejé como tantas veces
mi poncho pampa a un costao.
Hoy la fiesta ha terminao...
¡pero el poncho no aparece!
Aquél que llevó ese abrigo
sabiendo que no era el dueño,
no se enterará ni en sueños
que ese poncho era mi amigo;
él fue el único testigo
de mis dichas y reveses,
el pensarlo me enternece,
pero con eso... ¿qué gano?
Son todos buenos paisanos,
pero el poncho no aparece...
Fue justo en Semana Santa
que alguien me hizo la gauchada,
¡si parece una humorada
robarle un poncho al que canta!
Mi suerte no ha de ser tanta
p'hallar un poncho como ése,
¡me cobijó tantas veces
en noches de serenata!
Por hallarlo oferté plata,
pero el poncho no aparece...
¡Vieran qué pena que siento
por perder mi poncho pampa,
y por aquél que con trampa
me lastimó en un momento!
Pero, paisanos, no miento,
si el que lo tiene dijese:
"¿qué hago si el poncho aparece?"
y me explica los porqué,
¡Yo se lo regalaré...
pero el poncho no aparece!
Hagan silencio señores
que una guitarra machaza,
con sonido de esta raza
va a desparramar sus flores.
Templada por payadores,
conserva su bizarría,
y guarda en sus armonías
cuando al gaucho se le entrega:
la gloria de Santos Vega,
de Fierro su rebeldía.
A mí me hallará el dos mil
una milonga cantando,
porque me sigo alumbrando
con ese mismo candil.
No me meto en el redil
de cualquier ruido extranjero,
orgulloso y altanero
voy a cumplir el destino,
de ser un gaucho Argentino:
bota, bombacha y sombrero.
No me concibo señores,
pensando de otra manera,
y tan solo a una bandera
le entregaré mis favores.
Amontónense cantores,
pueden elegir la cancha,
que en la milonga se ensancha
mi corazón de paisano,
con la guitarra en la mano
donde quiera hago pata ancha.
Al progreso no lo niego
porque la vida es progreso,
pero no crean que por eso
olvido de donde llego.
En mi tierra yo no ruego,
eso ya lo están sabiendo,
canto lo que ando sintiendo
con el deber soy prolijo
y mis derechos exijo:
"no me gusta andar pidiendo".
-"¡Gaucho!", me gritan algunos
tontos en tono burlón,
son híbridos del montón
que se arrean como vacunos,
no me incomoda ninguno
con su canto, con su ruido;
yo conozco bien el nido
donde el canto se prolonga
por ser cantor de milonga:
Argentino... y bien parido.
Por la huella de la noche
me verás pasar muchacha,
por estos campos de Dios
llevando el diablo en el alma.
Ya ni se hacia donde voy...
sé que voy y eso me alcanza.
Pa mí la vida es un campo
sin tranqueras ni alambradas,
miro al pájaro en su vuelo
y no le envidio las alas;
él podrá ganar el cielo,
a mí la tierra me basta.
Si me canso, desensillo,
me pego una refrescada
y duermo sobre los pastos
bajo la noche estrellada.
Antes de dormir entono
una canción de pasada,
no me duele el corazón
no tengo penas guardadas...
Tristezas suelo tener
pero nunca digo nada,
al que está triste o alegre
se le nota cuando canta...
Tristezas suelo tener
pero nunca digo nada.
En el flete de la vida,
a la muerte llevo en anca;
la vida me da la vida,
la muerte nunca da nada.
Por la huella de la noche
me verás pasar muchacha
por estos campos de Dios
llevando el diablo en el alma.
Padre, vengo del camino, hice un alto en tu morada traigo la frente cansada, quiero descansar un rato la vida no da buen trato, si ya está la suerte echada.
Aquel orgullo argentino que me enseñaste a sentir hoy tanto me hace sufrir, porque no puedo entender ¿porque nos cuesta aprender, en esta tierra a vivir?.
Padre, te quiero contar, que allá por la gran ciudad la mentira y la verdad duermen bajo el mismo techo nada vale ser derecho ni vivir con dignidad.
Hombres que en su largo hablar mentan la soberanía, a la patria noche y día venden al mejor postor y llenan el tirador con su charlatanería.
Padre, yo sé que no es nuevo lo que te vengo a contar siempre le tocó bailar al gaucho con la más fea pero aunque usted no lo crea, algo tendrá que cambiar.
Usted que arando la tierra, fué capitán de la espiga dijo a la semilla: "amiga la tierra no tiene dueños" y abrió surcos... y gastó sueños, volteando cardos y hortigas.
A este granero del mundo, le llevan todos los granos pero en ese pasamanos, siempre salimos perdiendo; ellos se quedan comiendo, nosotros nada en las manos...
Padre mío, se habla tanto... todos tienen un banquito se mandan el discursito, pero nadie quiere arar, en cuestión de trabajar, se acabaron los gallitos.
Por uno que vive arando y gastó su esfuerzo diario hay filas de intermediarios, zánganos que sin pudor se quedan con lo mejor y trabajan sin horario.
Yo creía padre mío, que a Martín Fierro y su historia guardaría en mi memoria cual recuerdo solamente... pero Fierro está vigente, sólo Hernández está en la gloria.
"No hay mal que dure 100 años, ni tiento que no se corte" y no hay pueblo que soporte el engaño eternamente, vendrá un malón de decentes a mandar de sur a norte.
Yo que nací campesino, con poca escuela rural, aprendí del bien y el mal la perfecta diferencia, del silencioso su ciencia y del bocón: su inmoral.
Me cuesta padre, usted sabe, a guantar tanta indecencia porque mi gaucha conciencia no entiende porque razón, los hijos del pago son: hijos de la indiferencia...
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".