domingo, 17 de febrero de 2013

Pa'l Tuyú



Con una vieja guitarra
le ando cantando al amor
y aunque es muy bravo el camino
arrancando espinas voy.

Recuerdo de un rancho lejos,
que en Madariaga dejé:
patio'e tierra, cielo abierto,
¡qué linda fue mi niñez!

Niño alegre de los ranchos
que se inventaba juguetes
remontando en madrugadas
el sol con un barrilete.

Cuando caía la noche,
volaba mi fantasía,
pensando en cosas del mundo
despacito me dormía.

Pintó de plata la senda
el redondel de la luna,
y llenaba de estrellitas
el vientre de la laguna.

Si abré librado batallas
buscando frutita'e tala,
y a eso de la nochecita
a casa por la luz mala.

Mientras mi madre cocina,
un candil alumbra el rancho,
olor a guiso carrero
 y versos del Viejo Pancho.

Cada vez que vuelvo al pago
un nuevo misterio tiene
si un criollo me cuenta cosas
es don Lázaro Gimenez.

Perdón por nombrar mi pago
pero el recuerdo me halaga
y aquí estamos recordando
los gauchos de Madariaga.

(Pintura: Molina Campos)