miércoles, 13 de febrero de 2013

El quinto galope


(Pintura: Patricio E. Marenco)

1
Endispués de rasqueteao
y una buena cepillada
la capa bien colorada
me tenía retratao,
los cabos como emblecao,
un calco patas y manos
mesmo como si un enano
le hubiera dao a pincel,
humillaba el chuzo aquél
cualquier relincho cercano.

2
Saque'l recao del galpón
como señora preñada
las argollas arrastradas
de la cincha y el cinchón;
bufarroneó el redomón
que lo había dejao colgao
en una planta que al lao
estaba como pintada,
tanto pa'una lluviada
como un sol entusiasmao.

3
Estirao como mugido
de ternero destetao,
ensillo y queda el recao
como si juese un cumplido.
Puse un cuerito sufrido
con la lana contra el pelo,
las matras como pañuelos
planchados por la patrona
y arriba de la carona
matrita de menos vuelo.

4
Basto porteño, encimera,
cincha de cuero que un día
un tal Negro Iguemendía
la construyó de primera,
estribos que yo me hiciera
de afición a lo campero,
cojinillo catrielero,
sobre puesto y de dos vueltas
cinchón por manos resueltas:
Oscar Irisar, platero.

5
Un bocao como badana
enantes le acomodé,
riendas y clinas tantié
como si juera tu hermana;
lo amancorné y mi humana
persona sobre'l recao
al ñudo que había echao
de un tirón le desmañé,
salió cuando lo animé
las patas com'un soldao.

6
Con un rebenque de argolla
de plata le paino el tuse,
trompieza en los tacuruces,
que le'stá sobrando olla,
antigua costumbre criolla
llevar el lazo adelante,
montar y bajar campante
hasta qu'esté bien corriente,
se ha enredao mucha gente
y ya no estoy como enantes.