Mostrando entradas con la etiqueta Milton Aguilar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Milton Aguilar. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de junio de 2019

Romance de mamá Rosario (Loncomeo)


Duerme y sueña ñi piuké,
indiecito de mamá.
Que vendrá un dios huínca
y muy lejos con la cruz te llevará.

Viento arisco grita ya,
que la sangre llamará desde el mar
por las distancias del agua,
 sal y lumbre volverás.

No estarás más, mi niño pan,
que en la noche con la cruz te llevarán.

Ceferino mi garrón,
en el rehue no andarás nunca más,
porque otro fuego sin machi
con la cruz te llevarán

Ñiuke lluvia moja ya,
llanto azul mi soledad sin altar,
que en las frías cordilleras
el dolor me nevará

No estarás más, mi niño pan,
que en la noche con la cruz te llevarán.

Recitado:
Duerme y sueña mi piuqué,
que en la noche
con la cruz te llevarán,
Ceferino mi garrón,
con la cruz te llevaran...



Vocabulario utilizado en chedüngün, o lengua mapuche:
*Piuké : corazón
*Huinca: gente "blanca"
*Rehue : lugar puro, sagrado, donde se hacen las rogativas
*Machi : persona destinada a curar a la gente
*Ñiuke : madre
*  ñi  : adjetivo posesivo; mi, mio

Humo


(Pintura: Vasco Machado)





El humo de mi cigarro
se va trepando al silencio
mientras se arriman al fuego
sombras de ajuera y de adentro
el humo de mi cigarro
se va trepando al silencio.

Tiene mi poncho entuavía
el aroma de sus pelos
y unas hebras de esa noche
enredada entre los flecos
tiene mi poncho entuavía
el aroma de sus pelos

Despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos
como quisiera apurarlo
con la picana del tiempo,
despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos.

Veré su boca entreabierta
en el rescoldo del fuego
mientras se vaya la noche
envuelta en su poncho viejo,
tal vez el tabaco negro
me saque el gusto a su beso
y al florecer en cenizas
queme también su recuerdo.

El humo de mi cigarro, el humo de mi cigarro
se va trepando al silencio
mientras se arriman al fuego
sombras de ajuera y de adentro.

Despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos
como quisiera apurarlo
con la picana del tiempo,
despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos.




viernes, 5 de enero de 2018

Oración a la Patagonia - Quimey Neuquén







Oración a la Patagonia

Ay, no puedo, no puedo
decir tu desnudez, tu poderío;
la piedra de tu seno
guarda un duro secreto que no es mío.

Ay, no puedo, no puedo, 
virgen mapuche,
ciervo malherido;

por tu tierra inviolada duerme un grito.

Tengo miedo de ti,
territorio del viento;
horizonte frontal
desconocido,
desierto.

Tengo miedo 
del ríspido subsuelo
que amamanta en la sombra tu desvelo
los líquenes tehuelches
carcomiendo el olvido
la voz de las cenizas alzándose en el rito
salmodiando su coro empecinado
ululando el tañil del alarido:
¡Argentina! ¡Argentina!

Un día subirá el loncomeo
ondeando por sus ásperas banderas
como la voz del fuego.

Un día impetrarán su ruego
las vestes aborígenes del agua, 
los potros de la sed y el pan incierto;

y un nuevo Dios de establo y de pobreza
nos nacerá otra vez desde tu aliento
con el último  niño de la raza
que se vaya muriendo.

Y el jinete del alba dará vueltas
galopando hacia allá
por el desierto

¡para decir que sí, que estamos vivos!
¡para gritar que no, que no hemos muerto! 

(Suma Paz)* Ver abajo del todo.

-------------------------------------------------------------------


(Foto del Cacique Sayhueque)



-----------------------------------------------------------------------

(Foto: flor que se conoce como "capachito", "topa-topa", "zapatitos de la Virgen o de Venus". Es una Calceolaria que se encuentra desde Patagonia hasta México)





Quimey Neuquén


Flor  de los arenales...
regada en sangre del bravo Sayhueque
Grito que está volviendo,
en tu desbocado potro pehuenche.

Del cielo la onda noche,
se oye del viento la serenata.
Tupos la luna prende
en la negra cimba de mi araucana.

Aguas que van,
quieren volver,
aguas que van,
quieren volver,
río arriba del canto aprendido,
Neuquén quimey,
quimey Neuquén.

Sol que se está gastando,
en piedras lajas
y turbias corrientes.
Beso la sombra india,
que vuelve crecida
de un sueño verde.

Ya madura el silencio,
por el agreste vientre de tus bardas.
Quiere Rayen dormirse,
tiemblan sus entrañas, enamorada.

Aguas que van, quieren volver,
aguas que van, quieren volver,
río arriba del canto aprendido,
Neuquén quimey, quimey Neuquén,
Neuquén quimey, quimey Neuquén,
Neuquén quimey, quimey Neuquén...

(Letra: Milton Aguilar, música: Marcelo Berbel).


-----------------------------------------------------------
*En su libro: "Al Sur del canto", Suma Paz lo publica así:

Oración a la Patagonia:

Ay, no puedo, no puedo
decir tu desnudez, tu poderío;
la piedra de tu seno
guarda un duro secreto que no es mío.

Ay, no puedo, no puedo, 
virgen mapuche,
ciervo malherido;

por tu tierra inviolada duerme un grito.

Tienen miedo de ti,
territorio del viento;
horizonte frontal
desconocido,
desierto.

Tienen miedo 
los que cargan tu sol en sus mochilas
para cazar la sombra del guanaco
y el rojo jabalí que se degüella
sobre un coirón de sangre y ceniza.

Tienen miedo 
los que horadan tu ríspido subsuelo
y el negro manantial de tu latido
les arroja en la cara tu desvelo:
un cachorro de tigre embravecido.

Un cachorro de tigre ha mamado
liquen y llanto de tu luz bardina
y saltará, rugiendo empecinado
¡Argentina! ¡Argentina!

Un día subirá el loncomeo
ondeando por sus ásperas banderas
como la voz del fuego.

Un día impetrarán su ruego
las vestes aborígenes del agua, 
los potros de la sed y el pan incierto;

y un nuevo Dios de establo y de pobreza
nos nacerá otra vez desde tu aliento
con el último  niño de la raza
que nos vaya naciendo..

Y el jinete del alba dará vueltas
galopando hacia allá
por el desierto

¡para decir que sí, que estamos vivos!
¡para gritar que no, que no hemos muerto!

Ay Pehuén (Loncomeo)


Pehuén hachándote están
porqué te quieren matar.
Si sos el bién del buen Nguenechén
Pehuén no se por qué.

Cultrún que vuelva a sonar,
Tu cuero de luna y sal.
Tu son al sol habrá de golpear
Y el sol al son vendrá.

        Estribillo 
Nguenechén . . .
Mira que implora , que grita, que llora ,
La sangre silvestre de todo Neuquén,
Nguenechén . . . Nguenechén .

Pirén , deja de llorar
que Dios es indio talvez
y el mandará nuestro amanecer
Pirén, yo se porqué.

Piñón, pedazo de pan
vida, que vida nos da
Si vos te vas, nos vamos los dos,
Yo se que sí, piñón.

Nguenechén . . . 
Mira que implora , que grita, que llora ,
La sangre silvestre de todo Neuquén,
Nguenechén . . . Nguenechén .

Qué mas da...


Me voy muriendo apretao en el cristal,
soy un eco nada más,
ya no es mía ni la misma soledad
qué más da,... qué más da.

El tiempo abuelo que se fue, no volverá,
y la ausencia llora ya
mi destino de escarchilla y vendaval
qué más da... qué más da.

Pobre mi coltron el no sabe que nos van
pie descalzo en el pircal,
ni su risa el coirón escuchará
qué más da, ... qué más da.

Vamos kuseima que no queda nada atrás
y la luna ciega está
ya no alumbra ni la cruz ni el manantial,
qué más da.. qué más da.

Larga es la invernada de aquél que se va
impuesto y miseria, empujando están,
los ranchos se hacen tapera,
entró el alambre a tallar,
ausencia... pena... y camino
qué más da... qué más da.

Me voy muriendo apretao en el cristal,
soy un eco nada más,
ya no es mía ni la misma soledad
qué más da,... qué más da.

Romance (Poema)



Aquí estoy en mi Neuquén
hombre-árbol semillando...
con la fuerza del pehuén
y el dulzor de los manzanos.
Me miró la cordillera
con los ojos de sus lagos
y galopan por mi sangre
sus hechizos milenarios.

El viento me dio su grito,
el Limay su agreste canto...
la vieja machi Quillem:
la magia de sus veranos,
viento metido en el grito
va agitando mis remansos
y se hace astillas  mi voz
cuando quiere hacerse canto...

Altivo, audaz,  arrogante
con milenaje araucano,
cobré estatura en mi tierra
nutriéndome en su regazo...
Piñón, michay, frutilla;
me dieron sabor indiano,
orgullo de ser neuquino,
con pulso del río Agrio.

Trepé la sombra del árbol
por el centro del verano,
regresé en el invierno
montado en un potro blanco;
anduve leguas de ensueño
de "La Angostura" a "Varvarco"
y encontré al tiempo dormido
en los chenques araucanos.

La luna salió a mirarme
con un cultrún en la mano,
las machis juntaban días
en las orillas de marzo
y con su antigua presencia,
los señores olvidados
apretaban su tristeza
en las pircas del cansancio.

Lanín arriba flameaba
el cielo de mis paisanos
y volvieron con un ruego
entre el silencio y los labios.
El nguillatún los llamaba
con voz de bruma y ocaso
y hasta rezaron en indio
los de Namuncurá, el santo.

Por las arenas bravías
iba rodando mi rastro
y el viento se entretenía
desnudando su pasado.
Sueños de alfarería
quebrados en un cántaro,
por su boca destrozada
se quejaba aun el barro.

Tierra Mapuche, mi tierra,
conserva su propio llanto
y canta sus alegrías
en el ñorquín de sus pájaros.
Ninguna tiene su acento,
ni sus bosques, ni sus lagos,
ni sus ríos corajudos
de galope desbocado.

Con el Limay, el Neuquén,
la patria hará su milagro...
Florecerá la grandeza
que tanto y tanto soñamos,
cuando sujetan su furia:
Chocón, cerros colorados,
un complejo de mayúsculas...
himno de paz y trabajo.

Laten por mis orígenes
los volcanes derrumbados,
dioses de fuegos violentos
hundidos en un letargo.
donde la sangre termal
fundadora de milagros,
los que a copahue dieron
la vida en aguas y barros.

Y cuando veo mi desierto
por torres crucificado,
regalar su corazón
de petroleo milenario,
corro en el malón del viento
sin espuelas ni caballo,
con un orgullo salvaje
de argentino y de paisano.

Y en la boca de las machis
se va templando mi canto
en el grito más antiguo
prisionero del uranio,
y amanecido de oro...
me voy a Andacollo abajo
soñando por sus orillas
viejos sueños desvelados.

Y subo, en el silbo arriero
por las cuestas del Palao,
hayo yuyos milagreros
custodiados por el Ñanco,
lunas rotas en los cohiues,
incendios en los ñirantos,
vertientes que se ríen
con los ojos escarchados.

De la nieve más altiva,
fugitiva de los barros,
yo dejo mi corazón
prendido en su pecho blando
para que vuelva a los valles
repartido entre los pastos
cuando jueguen con sus crías
los ciervos y los guanacos.

Pulsando las soledades
voy regresando a los llanos,
voy volviendo hacia mi origen:
mezcla de indio y de blanco,
y aquí estoy en mi Neuquén
hombre-árbol semillando...
con la fuerza del pehuén
y el dulzor de los manzanos
parado al pie de mi sangre,
de frente, frente a lo extraño,
con la lanza maloquera
o el sable expedicionario.

-----------------------------------------

Muchas gracias por la generosa y paciente colaboración: don Emanuel Aguilar!!


miércoles, 3 de enero de 2018

Coplitas paisanas


(Pintura: Molina Campos)


Quiero una copla que quede
después de mi último adiós,
memoria de un hombre-tierra
que a su tierra le cantó.

Lucecita que en las noches
alumbre desde un chonchón*,
leñita de un árbol seco
para encender un fogón.

Quien no dice que en sus penas
se le arrime al indio peón,
o le sirva de consuelo
al capataz o al patrón.

Quiero que crezca humilde
como flor de "huenutror"
entre espinas y pezuñas,
pedregales y coirón.

Tal vez la empuje hacia lo alto
el silbo de algún arreador,
o se hunda en el silencio
si no la encuentra un cantor.

Coplita pobre y paisana
como siempre he sido yo,
mitad indio, mitad blanco:
poca plata, mucho amor.

------------------------------------------------------------
* El Chonchón o también conocido como el Tué Tué, Chuncho o Quilquil, es una criatura fantástica que se desprende de la mitología mapuche (Chile) y también en algunas regiones de Argentina.

El Chonchón o Tué tué es descrito como una extraña y fantástica ave de plumas grises, pero su característica más resaltantes es que lleva una cabeza humana en el lugar de una cabeza de ave, cabeza de orejas largas en una suerte de alas, con las que puede volar. Otra característica importante es el sonido que emite, un grito repetitivo que dice TUÉ TUÉ (de ahí el nombre).

Cuenta la leyenda del Chonchón, que esta ave suele rondar en las zonas rurales de Chile y Argentina, su presencia es muy maligna y de mal augurio. Se dice que el Chonchón sería encarnación del espíritu de un Calcú (brujo o persona que realiza magia negra y hace práctica mala con los espíritus). También se cree que es un brujo o bruja de magia negra que ha tomado esta terrible forma.

Se dice que el Calcú se aplicaría un mágico ungüento, que haría que se desprenda la cabeza del cuerpo, transformando su cabeza en un cuerpo de plumajes, garras afiladas y orejas tan grandes que sirven en una suerte de alas. Lo asemejan mucho a un búho o a una lechuza con cabeza humana. Para retornar nuevamente a su forma humana deben aplicarse nuevamente este ungüento mágico

Se dice que esta transformación se da con el fin de realizar maldades, están protegidos por los poderes del diablo. Siempre lo hacen de noche, se dice que si se logra avistar un Chonchón es que la muerte está cerca. Es por eso que oír o ver una de estas criaturas es de muy mala augurio y mala suerte, ya que representan la muerte misma.