"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Duerme y sueña ñi piuké,
indiecito de mamá.
Que vendrá un dios huínca
y muy lejos con la cruz te llevará.
Viento arisco grita ya,
que la sangre llamará desde el mar
por las distancias del agua,
sal y lumbre volverás.
No estarás más, mi niño pan,
que en la noche con la cruz te llevarán.
Ceferino mi garrón,
en el rehue no andarás nunca más,
porque otro fuego sin machi
con la cruz te llevarán
Ñiuke lluvia moja ya,
llanto azul mi soledad sin altar,
que en las frías cordilleras
el dolor me nevará
No estarás más, mi niño pan,
que en la noche con la cruz te llevarán.
Recitado:
Duerme y sueña mi piuqué,
que en la noche
con la cruz te llevarán,
Ceferino mi garrón,
con la cruz te llevaran...
Vocabulario utilizado en chedüngün, o lengua mapuche:
*Piuké : corazón
*Huinca: gente "blanca"
*Rehue : lugar puro, sagrado, donde se hacen las rogativas
*Machi : persona destinada a curar a la gente
*Ñiuke : madre
* ñi : adjetivo posesivo; mi, mio
El humo de mi cigarro
se va trepando al silencio
mientras se arriman al fuego
sombras de ajuera y de adentro
el humo de mi cigarro
se va trepando al silencio.
Tiene mi poncho entuavía
el aroma de sus pelos
y unas hebras de esa noche
enredada entre los flecos
tiene mi poncho entuavía
el aroma de sus pelos
Despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos
como quisiera apurarlo
con la picana del tiempo,
despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos.
Veré su boca entreabierta
en el rescoldo del fuego
mientras se vaya la noche
envuelta en su poncho viejo,
tal vez el tabaco negro
me saque el gusto a su beso
y al florecer en cenizas
queme también su recuerdo.
El humo de mi cigarro, el humo de mi cigarro
se va trepando al silencio
mientras se arriman al fuego
sombras de ajuera y de adentro.
Despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos
como quisiera apurarlo
con la picana del tiempo,
despacio arrastran la vida
mi mansa yunta de overos.
Oración a la Patagonia Ay, no puedo, no puedo decir tu desnudez, tu poderío; la piedra de tu seno guarda un duro secreto que no es mío. Ay, no puedo, no puedo, virgen mapuche, ciervo malherido; por tu tierra inviolada duerme un grito. Tengo miedo de ti, territorio del viento; horizonte frontal desconocido, desierto. Tengo miedo del ríspido subsuelo que amamanta en la sombra tu desvelo los líquenes tehuelches carcomiendo el olvido la voz de las cenizas alzándose en el rito salmodiando su coro empecinado ululando el tañil del alarido: ¡Argentina! ¡Argentina! Un día subirá el loncomeo ondeando por sus ásperas banderas como la voz del fuego. Un día impetrarán su ruego las vestes aborígenes del agua, los potros de la sed y el pan incierto; y un nuevo Dios de establo y de pobreza nos nacerá otra vez desde tu aliento con el último niño de la raza que se vaya muriendo. Y el jinete del alba dará vueltas galopando hacia allá por el desierto ¡para decir que sí, que estamos vivos! ¡para gritar que no, que no hemos muerto! (Suma Paz)* Ver abajo del todo.
(Foto: flor que se conoce como "capachito", "topa-topa", "zapatitos de la Virgen o de Venus". Es una Calceolaria que se encuentra desde Patagonia hasta México)
Quimey Neuquén
Flor de los arenales...
regada en sangre del bravo Sayhueque
Grito que está volviendo,
en tu desbocado potro pehuenche.
Del cielo la onda noche,
se oye del viento la serenata.
Tupos la luna prende
en la negra cimba de mi araucana.
Aguas que van,
quieren volver,
aguas que van,
quieren volver,
río arriba del canto aprendido,
Neuquén quimey,
quimey Neuquén.
Sol que se está gastando,
en piedras lajas
y turbias corrientes.
Beso la sombra india,
que vuelve crecida
de un sueño verde.
Ya madura el silencio,
por el agreste vientre de tus bardas.
Quiere Rayen dormirse,
tiemblan sus entrañas, enamorada.
Aguas que van, quieren volver,
aguas que van, quieren volver,
río arriba del canto aprendido,
Neuquén quimey, quimey Neuquén,
Neuquén quimey, quimey Neuquén,
Neuquén quimey, quimey Neuquén...
*En su libro: "Al Sur del canto", Suma Paz lo publica así:
Oración a la Patagonia:
Ay, no puedo, no puedo decir tu desnudez, tu poderío; la piedra de tu seno guarda un duro secreto que no es mío. Ay, no puedo, no puedo, virgen mapuche, ciervo malherido; por tu tierra inviolada duerme un grito. Tienen miedo de ti, territorio del viento; horizonte frontal desconocido, desierto. Tienen miedo los que cargan tu sol en sus mochilas para cazar la sombra del guanaco y el rojo jabalí que se degüella sobre un coirón de sangre y ceniza. Tienen miedo los que horadan tu ríspido subsuelo y el negro manantial de tu latido les arroja en la cara tu desvelo: un cachorro de tigre embravecido.
Un cachorro de tigre ha mamado liquen y llanto de tu luz bardina y saltará, rugiendo empecinado ¡Argentina! ¡Argentina! Un día subirá el loncomeo
ondeando por sus ásperas banderas como la voz del fuego. Un día impetrarán su ruego las vestes aborígenes del agua, los potros de la sed y el pan incierto; y un nuevo Dios de establo y de pobreza nos nacerá otra vez desde tu aliento con el último niño de la raza que nos vaya naciendo.. Y el jinete del alba dará vueltas galopando hacia allá por el desierto ¡para decir que sí, que estamos vivos! ¡para gritar que no, que no hemos muerto!
Me voy muriendo apretao en el cristal,
soy un eco nada más,
ya no es mía ni la misma soledad
qué más da,... qué más da.
El tiempo abuelo que se fue, no volverá,
y la ausencia llora ya
mi destino de escarchilla y vendaval
qué más da... qué más da.
Pobre mi coltron el no sabe que nos van
pie descalzo en el pircal,
ni su risa el coirón escuchará
qué más da, ... qué más da.
Vamos kuseima que no queda nada atrás
y la luna ciega está
ya no alumbra ni la cruz ni el manantial,
qué más da.. qué más da.
Larga es la invernada de aquél que se va
impuesto y miseria, empujando están,
los ranchos se hacen tapera,
entró el alambre a tallar,
ausencia... pena... y camino
qué más da... qué más da.
Me voy muriendo apretao en el cristal,
soy un eco nada más,
ya no es mía ni la misma soledad
qué más da,... qué más da.
Aquí estoy en mi Neuquén
hombre-árbol semillando...
con la fuerza del pehuén
y el dulzor de los manzanos.
Me miró la cordillera
con los ojos de sus lagos
y galopan por mi sangre
sus hechizos milenarios.
El viento me dio su grito,
el Limay su agreste canto...
la vieja machi Quillem:
la magia de sus veranos,
viento metido en el grito
va agitando mis remansos
y se hace astillas mi voz
cuando quiere hacerse canto...
Altivo, audaz, arrogante
con milenaje araucano,
cobré estatura en mi tierra
nutriéndome en su regazo...
Piñón, michay, frutilla;
me dieron sabor indiano,
orgullo de ser neuquino,
con pulso del río Agrio.
Trepé la sombra del árbol
por el centro del verano,
regresé en el invierno
montado en un potro blanco;
anduve leguas de ensueño
de "La Angostura" a "Varvarco"
y encontré al tiempo dormido
en los chenques araucanos.
La luna salió a mirarme
con un cultrún en la mano,
las machis juntaban días
en las orillas de marzo
y con su antigua presencia,
los señores olvidados
apretaban su tristeza
en las pircas del cansancio.
Lanín arriba flameaba
el cielo de mis paisanos
y volvieron con un ruego
entre el silencio y los labios.
El nguillatún los llamaba
con voz de bruma y ocaso
y hasta rezaron en indio
los de Namuncurá, el santo.
Por las arenas bravías
iba rodando mi rastro
y el viento se entretenía
desnudando su pasado.
Sueños de alfarería
quebrados en un cántaro,
por su boca destrozada
se quejaba aun el barro.
Tierra Mapuche, mi tierra,
conserva su propio llanto
y canta sus alegrías
en el ñorquín de sus pájaros.
Ninguna tiene su acento,
ni sus bosques, ni sus lagos,
ni sus ríos corajudos
de galope desbocado.
Con el Limay, el Neuquén,
la patria hará su milagro...
Florecerá la grandeza
que tanto y tanto soñamos,
cuando sujetan su furia:
Chocón, cerros colorados,
un complejo de mayúsculas...
himno de paz y trabajo.
Laten por mis orígenes
los volcanes derrumbados,
dioses de fuegos violentos
hundidos en un letargo.
donde la sangre termal
fundadora de milagros,
los que a copahue dieron
la vida en aguas y barros.
Y cuando veo mi desierto
por torres crucificado,
regalar su corazón
de petroleo milenario,
corro en el malón del viento
sin espuelas ni caballo,
con un orgullo salvaje
de argentino y de paisano.
Y en la boca de las machis
se va templando mi canto
en el grito más antiguo
prisionero del uranio,
y amanecido de oro...
me voy a Andacollo abajo
soñando por sus orillas
viejos sueños desvelados.
Y subo, en el silbo arriero
por las cuestas del Palao,
hayo yuyos milagreros
custodiados por el Ñanco,
lunas rotas en los cohiues,
incendios en los ñirantos,
vertientes que se ríen
con los ojos escarchados.
De la nieve más altiva,
fugitiva de los barros,
yo dejo mi corazón
prendido en su pecho blando
para que vuelva a los valles
repartido entre los pastos
cuando jueguen con sus crías
los ciervos y los guanacos.
Pulsando las soledades
voy regresando a los llanos,
voy volviendo hacia mi origen:
mezcla de indio y de blanco,
y aquí estoy en mi Neuquén
hombre-árbol semillando...
con la fuerza del pehuén
y el dulzor de los manzanos
parado al pie de mi sangre,
de frente, frente a lo extraño,
con la lanza maloquera
o el sable expedicionario.
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Muchas gracias por la generosa y paciente colaboración: don Emanuel Aguilar!!
Quiero una copla que quede
después de mi último adiós,
memoria de un hombre-tierra
que a su tierra le cantó.
Lucecita que en las noches
alumbre desde un chonchón*,
leñita de un árbol seco
para encender un fogón.
Quien no dice que en sus penas
se le arrime al indio peón,
o le sirva de consuelo
al capataz o al patrón.
Quiero que crezca humilde
como flor de "huenutror"
entre espinas y pezuñas,
pedregales y coirón.
Tal vez la empuje hacia lo alto
el silbo de algún arreador,
o se hunda en el silencio
si no la encuentra un cantor.
Coplita pobre y paisana
como siempre he sido yo,
mitad indio, mitad blanco:
poca plata, mucho amor.
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* El Chonchón o también conocido como el Tué Tué, Chuncho o Quilquil, es una criatura fantástica que se desprende de la mitología mapuche (Chile) y también en algunas regiones de Argentina.
El Chonchón o Tué tué es descrito como una extraña y fantástica ave de plumas grises, pero su característica más resaltantes es que lleva una cabeza humana en el lugar de una cabeza de ave, cabeza de orejas largas en una suerte de alas, con las que puede volar. Otra característica importante es el sonido que emite, un grito repetitivo que dice TUÉ TUÉ (de ahí el nombre).
Cuenta la leyenda del Chonchón, que esta ave suele rondar en las zonas rurales de Chile y Argentina, su presencia es muy maligna y de mal augurio. Se dice que el Chonchón sería encarnación del espíritu de un Calcú (brujo o persona que realiza magia negra y hace práctica mala con los espíritus). También se cree que es un brujo o bruja de magia negra que ha tomado esta terrible forma.
Se dice que el Calcú se aplicaría un mágico ungüento, que haría que se desprenda la cabeza del cuerpo, transformando su cabeza en un cuerpo de plumajes, garras afiladas y orejas tan grandes que sirven en una suerte de alas. Lo asemejan mucho a un búho o a una lechuza con cabeza humana. Para retornar nuevamente a su forma humana deben aplicarse nuevamente este ungüento mágico
Se dice que esta transformación se da con el fin de realizar maldades, están protegidos por los poderes del diablo. Siempre lo hacen de noche, se dice que si se logra avistar un Chonchón es que la muerte está cerca. Es por eso que oír o ver una de estas criaturas es de muy mala augurio y mala suerte, ya que representan la muerte misma.
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".