"...guacho y gaucho me parecían lo mismo, porque entendía que ambas cosas significaban ser hijo de Dios, del campo y de uno mismo". (Don Segundo Sombra)
Porque un clavel reventón
sangró en tu boca chiruza
ví en cada beso una chuza
que me partió el corazón;
me juí, perdí la razón
muerto'e celos, sin mirarte
pero me juí sin odiarte
y aquél recuerdo me humilla
se me ahugó con la golilla
el adiós que iba a dejarte.
Me vi'á a mamar con "tintines"
de cencerros "madrineros"
con clarinadas de "teros"
y sustancia e'macachines
a emponcharme en los hollines
de los fogones de ajuera
y a poner de cabecera
en las bajeras del pasto,
los alones de mi basto
pa'mirarte hasta que muera.
Te miraré en el lucero
que en los cerros se hace cruz
y en su guitarra de luz
es el más hábil puntero,
en el camino matrero
que historias de ausencias narra
y te veré hasta en las garras
de los tigres montaraces
y en los dolidos compases
de mi transida guitarra.
Te veré en el balanceo
del junco de los esteros
en los soles mañaneros
y el zumbido 'e los sobeos
en "apartes" y "rodeos"
de mis sueños más queridos,
en los "galopes" tendidos
de mi recuerdo "rumbero"
que cruza como un tropero
arriando sombras de olvido.
Cuando ya a tus alacenas las vistes quedarse exhaustas
cuando te fueron saqueando, digo expropiándote el alma...
ay! tus ternuras, palomas que el crimen crucificaba,
viste ya que un precipicio abriose bajo tus plantas
clausurando el horizonte en inmolación de albas...
Entonces fuiste emigrante, hombre sin hogar, sin patria,
ya no era tuyo el paisaje, los abrojos y las zarzas claváronse
en los mas tierno de tu pequeña esperanza...
Ay! la esperanza del pobre que el rico desesperanza
y el pobre la reconstruye porque lucha, sufre y ama.
¿En qué lugar de la tierra no va el hombre a cultivarla?
Flor que emerge entre las piedras es coronación y gracia
ah! los que anhelan volver sueñan con espacios y alas
y le succiona la sangre el pozo de la distancia...
Ay! Emigrante...Emigrante! Cuánto duele esa palabra!
Todos los mares del mundo son barreras que se alzan,
como infinitas prisiones de interminables murallas,
esas moles silenciosas que son antiguas montañas
con el peso de sus siglos el corazón nos aplasta...
Ja! Los que quieren volver hacia la tierra lejana...
a la pobrecita tierra, tremendamente ultrajada!
Ay! Cuánto duele la ausencia...cómo nos queman sus lágrimas!
Los que sufren son aquellos que no han arrendado el alma
y que por su bien no tienen conciencias metalizadas.
Aman: no el verde del dólar sino el verdor de sus palmas,
el verde de sus cuchillas armoniosas, onduladas...
Los gurises que a la escuela fueron de un petiso en anca,
esos no son 'juntadólares' porque el corazón no es árgana*.
Ah! el pequeño caballito que acompañó nuestra infancia
en los azules crepúsculos, en las tardecitas diáfanas;
la inocencia transparente en la luz de la mañana,
entre un rocío de música de boyeros y calandrias.
Ah! los rojos mediodías, estridentes de cigarras,
en la hora del bochorno que todo el campo arde en llamas;
quien reflejó en sus retinas el color de éstas comarcas,
los que conocen sus ríos, sus empinadas barrancas.
La alegre vocinglería entre la espinada espadaña*
y las bandadas de horneros en jubilosa algazara,
el río copiando el cielo, sereno de azul sin mancha,
contrapunto de zorzales que afinan sus dulces flautas
en la extensísimas cuerdas de la grácil pasionaria...
Ah! Muchos vendrán buscando sus ternuras como arcanas,
sus pájaros y sus árboles, hondos de verdes guitarras...
Solo quien tiene raíces puede recrear la Patria!
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Vocabulario:
*Árgana: cilindros, por lo común de cuero crudo, abiertos en la parte superior y unidos también por una lonja de cuero que se emplean en el noroeste argentino para llevar a lomo de caballo o mula, diferentes mercaderías. ("Diccionario Folklórico Argentino" de don Félix Coluccio).
*Espadaña: Paja de terrenos bajos. ("Vocabulario y refranero criollo" de Tito Saubidet).
Espadaña: (Zizianopsis bonaerensis): gramínea que crece especialmente en lugares bajos del Tigre, Isla Maciel y Río de la Plata, que, como la totora se emplea para quinchar y techar, así como para la fabricación de sillas. ("Diccionario Folklórico Argentino" de don Félix Coluccio).
Hay una juventud que es la que impulsa
Hay una juventud que es la que avanza
Hay una juventud que evoluciona
Y hay otra juventud que retrograda.
Hay una juventud envejecida
Bordeando los abismos de la infamia
Con veinte años en el cuerpo joven,
Y más de un siglo que le encorva el alma.
La juventud antípoda del hombre
Es esa juventud esclavizada
Gran forja del deber en la gran hora
Que América irredenta la reclama.
La juventud que es tal no se arrodilla
La juventud no sabe estar postrada
Y no hay fuerza más fuerte que la suya
Que es tanto el ideal de una gran causa.
La juventud, es vida y es belleza,
Es espíritu, luz, sangre, esperanza,
Que ha roto los fetiches milenarios
Junto a los mitos de la creencia arcaica.
Jóvenes son aquellos los que llevan
Con un arco de triunfo en la mirada
Dándole espacio a sus mil horizontes
Y un incendio de soles en el alma.
La juventud, es vida y es belleza,
Es espíritu, luz, sangre, esperanza,
Que ha roto los fetiches milenarios
Junto a los mitos de la creencia arcaica.
Jóvenes son aquellos que llevan
Un arco de triunfo en la mirada
Todo el espacio azul, mil horizontes,
Y un incendio de soles en el alma.
No son jóvenes, no, los que claudican
No son jóvenes, no los que se arrastran,
Juventud es rebelarse contra todo
Lo que limita la grandeza humana!
Dejemos los eunucos, los cobardes,
Lo mismo que una barca abandonada,
Hundida en sus escollos de ignominia,
Sin puerto, sin destino, en la borrasca.
Y volemos no más, como los cóndores.
Hacia el paisaje azul de la montaña
Ebrios de luz, de vida, y de idealismo,
Un paso más, y el triunfo nos aguarda!
Soy el bardo campechano
que a pesar de mi ignorancia
si en el fogón de una estancia
me hace rueda el buen paisano,
sé inculcar como un hermano
un principio de razón
que los parias del galpón
sin rancho, flete, ni apero
valen como el estanciero
que naides nació pa pión.
Nos impone la obediencia
su ley de resignación
se hace el pan negro del pión
con la sal de su paciencia,
los que educan la existencia
en el mito de la fe,
nunca nos dirán porqué
hasta el gringo en este suelo
tiene tropilla de un pelo
y el nativo anda de a pié.
No hay ningún certificao
que acredite propiedad
el campo, la inmensidad,
sin tranqueras ni alambrao,
todo jué un don otorgao
por la gran Naturaleza
y frente a tanta riqueza
siendo común el tesoro
unos, cargaron el oro,
los otros, con la pobreza.
"Ser pobre no es un delito"
le dice el rico al hambriento
y él, si pudiese avariento
alambraba el infinito,
el pobre es como un proscrito
de la mesa del festín,
una pilcha sucia y ruin
por la miseria zurcida
cual si llevase en su vida
la maldíción de Caín.
Los hombres se entenderán
como hermanos, como amigos,
cuando aquél que plante el trigo
no se haga esclavo del pan,
la política es un plan
de artimaña secular,
como su fin es mandar
esconde un concepto bajo,
que unos nacen pa'l trabajo
y otros pa'hacer trabajar.
No es el Pueblo soberano,
así desnudo y hambriento,
un Pueblo sin pensamiento
que vegenta en un pantano;
el término franco y llano
de Pueblo en su intensidad
tiene cabal majestad
si hace valer por sí mismo
un principio de humanismo
de justicia y de igualdad.
Ya diserté a mi manera
con gesto humano y sencillo,
sin pretensión de caudillo
de profunda entendedera,
ahora me voy campo ajuera
libre por toda la tierra,
en la hurañez de la sierra
voy a vivir cimarrón
porque así mi corazón
no será carne de yerra.
(Foto: don Carlos Molina) La guitarra payadora
ya no ruge, ya no vibra
negando su antigua fibra
la han hecho divertidora.
Fue matrera y peleadora
en un tiempo valeroso
por lo que es más doloroso
ver a un coplero sobón
hacer el papel de histrión
adulando al poderoso.
El cantor domesticado
se hizo bufón de comedia
insensible a la tragedia
de su pueblo maltratado.
El libertario legado
no se invoca, no se nombra,
Una cortina de sombra
cubre la gloria de ayer
la guitarra pasó a ser
una miserable alfombra.
Reís, " bufonescamente".
cuando al pueblo se tortura
le asesinan la cultura
le distorsionan la mente.
Es lamentable, indecente,
porque si al pueblo invocamos,
si con ese pueblo estamos
cómo entonces comprender
a quien se arrastra a lamer
las sandalias de los amos.
Pretenden ser los cantores
de la alegría de la vida
y están de mano tendida
suplicando a los señores.
Vulgares aduladores
que no tienen otro fin
que el de arrodillarse sin
pudor, aguardando fiel
"al recoger el mantel
las migajas del festín:"
Y es justo. son como son.
Los negadores del arte
realizando en cualquier parte
su payasesca función.
Diques de la evolución .
contraparte en la alegría,
odian toda rebeldía
que haya en los versos humanos
y es la guitarra en sus manos
nada mas que una alcancía.
La guitarra combatiente
de los tiempos que vivimos
preñada por los racimos
del viejo canto insurgente,
tendrá que decir presente
en este momento...¡ahora!
sólo así, batalladora,
sin doblegar su altivez
volverá a ser otra vez
la guitarra payadora.
(Pintura: Mariana Sandes) Tengo que hacerte un reproche debí por vos ausentarme me maniaste con tus leguas, por vos siempre llegué tarde. Qué duras eran tus piedras qué fríos tus soledades que oscuras eran tus noches camino, y no me alumbraste.
¡Ay camino no sentiste piedad por tu caminante que trepó niño tus cuestas y que envejeció en tus valles!
Por vos fui a buscar la vida y con muerte me esperaste entre tus sombras un día la vi partir a mi madre.
La trampa de tu espejismo mintió un remanso en el aire y el sol sus puntas de fuego me fue elevando en la sangre.
Con manos brutas de piedra a la ausencia me empujaste ¿porque te escuché esa noche? partí, debiendo quedarme.
Ay camino, no sentiste piedad por tu caminante tenés el alma de piedra Y no hay pena que te ablande.
Haceme un hueco en tus flancos con gramillita muy suave cuando se apague mi pulso y el corazón se me canse.
¡Camino que no sentiste piedad por tu caminante envejecí entre tus piedras pero siempre llegué tarde!.-
Yo soy un triste campero,
me crié peonando en estancias,
con mis poquitas ganancias
apenas me tapo el cuero;
la prienda que quise y quiero
en una mala ocasión,
me la apalabrió el patrón
y hasta allí impuso su mando
y yo me quedé pensando:
"es cosa fiera ser pión".
En el tope de una sierra
alcé mi ranchito cumba,
¡malhaya! ni pa una tumba
dejan una lonja'e tierra;
¡me han trampeao! yo que en la guerra
atoré más de un cañón,
hoy lo mesmo que un nación
voy el terruño cruzando,
pa mis adentros pensando:
"es cosa fiera ser pión".
Siempre olfateando distancias,
cuasi dende mi nacencia
fui cambiando de querencia
de una estancia pa otra estancia,
mi desgraciada ignorancia
me enfrentó a más de un patrón
que me decía: " ésta elesión
hay que dirse preparando "...
y yo quedaba pensando:
"es cosa fiera ser pión".
Pensando en la moza aquella,
causante de mis enojos,
al fin se cierran mis ojos
dando güelta en una estrella,
la anda campeando en la huella
todavía mi corazón,
mientras que yo en el galpón
bajo el poncho y tiritando,
estoy solito pensando:
"es cosa fiera ser pión".
¿Vido Usted, cómo es el tala,
pa los pechazos del viento?
dicen que pa'l sufrimiento
ansí es la carne orientala;
la comparación no es mala
y tal vez tengan razón,
sin saber que en el fogón
los mesmos que andan peonando,
de hace mucho están pensando:
"cambiarle el destino al pión".
Bien haiga cualquier campero
que jué pobre como un yuyo
andará en el pingo suyo
y ensillando con su apero,
con buen poncho sobre el cuero,
sin recelar la intención
que le trampeen la opinión
o le sonsaquen la prienda,
ni la plata ni la hacienda
lo harán más fuerte al patrón.
"Para los viejos criollos de los brazos caídos como en gesto de inercia, ñandubaires mordidos por el hacha del tiempo". ...........................................................
Sobre mis tristes rastrojos ardió en gavillas la creencia y el humo de la experiencia ha sangrao mis pobres ojos. Espinas, cardos y abrojos me hicieron repecho el llano y aura ¡que diantre! es en vano soñar con el tiempo mozo. Si me he güelto fastidioso de tanto emparvar desgano.
Hoy taloneo el "lunanco" de una ilusión ya cansina que es como espueliar mi ruina pa hacerla cambiar de tranco. "Silleta", "espiao", medio manco mi malacara "orejano" va a morir en un pantano como su dueño "achacoso" y como yo, fastidioso de tanto emparvar desgano.
En aura cualquier "sancocho" me "tumba" como a indefenso y pa pior si un lazo trienzo lo revienta cualquier mocho, di ante lo trenzaba de ocho desviando con mi mano el tiento suave y liviano igual que un beso amoroso pero hoy vivo fastidioso de tanto emparvar desgano.
Yo juí pa versiar sin fin que me le empaqué al mejor y baquiano pal amor como ciego pal violín. Enamorao del confín de los trillos como hermano dicen que mas que baquiano en el basto pegajoso pero hoy vivo fastidioso de tanto emparvar desgano.
La guitarra en el horcón como candil sin pabilo sin que le preñe un estilo el vientre del diapasón; caído terrón a terrón aquél rancho campechano que alcé más allá del llano soñando vivir dichoso donde hoy muero fastidioso de tanto emparvar desgano.
Soñando glorias mi lanza dormita sobre el "lomillo" mellada como el cuchillo donde chairé mi confianza. Se me juyó la esperanza como un sobeo de la mano, pronto seré polvo vano de un largo trillo escabroso donde caiga fastidioso de tanto emparvar desgano.
Pialao por el sobeo de mi desgracia y sobre el duro'e boca'e la tristeza hecho tiras el poncho'e mi esperanza me voy solo no más, rumbo a la ausencia...
El cristal del amor ya no retrata los dos ojos tristones de mi dueña... En corazón desierto nadie acampa por no ser güen lugar pa hacer querencia!...
Del montoncito'e ranchos de mis pagos en aquel más tumbao, casi tapera, me puso Dios en una noche triste entre todas sus noches, la más negra...
Y en el rancho aplastao por pampereadas, - por pamperos de angustias y de penas - brillaron los dos ojos de una gaucha como dos soles de una vida nueva!
Pero dos soles que pa mi desgracia, nubes de duda, soledad y miseria, ahogaron el fulgor que ellos prestaban en el rancho tumbao de mi nasencia!...
Y dende entonces la cachimba'e mi alma mas que vacida, se ha quedao reseca... Por eso sigo taloniando a gatas el arizco matungo'e la existencia...
El fierro'e la traición que me desangra que se hunde en mi dolor y me envenena me cincha por el rumbo'e la desgracia, que es pal que sufre, única querencia!
Mientras deshacen locas pampereadas el rinconcito gaucho'e mi vivienda, me voy charqueando el bruto del olvido, y de un galope ya estaré en la ausencia!
(Pintura: Arancio) A Doña Lorenza B. de Arellano ------------------------------- Cuatreriando en el potrero donde invernaba sus sueños a media rienda en el brioso potro de los desengaños, pasó a ponchazos el tiempo con sus últimos anhelos, y estaquió sus esperanzas en el cepo de los años.
Lleva un medio siglo largo de cansancio en sus espaldas pesado rebozo negro tejido por el dolor, y es un milagro de trigo pan de la mesa y el alma Hostia mil veces bendita en el Altar del amor.
Porque por amor fue mártir ya que por amor fue madre, y cayó crucificada en su misma abnegación, sobre su frente agrietada quemó el sudor los laureles y una hoguera de amargura le achicharró el corazón.
Sintió cuando fatigosa repechaba una lomada silbarles las ñanduceras invisibles del dolor, el carguero e' su esperanza se despeñó por los cerros salvó en la caída sus penas, y algo perdió de su amor.
Y siguió su camino largo de escabrosa encrucijada, un camino anochecido de olvido, de piedra y muerte siempre en las ancas lunadas de un blanco potro de ensueño que jué maniando el cansancio lejos del pago'e sus suerte.
Jué pa la sombra 'e sus hijos bichito'e luz siempre en el fuego un candilcito con alas que por ellos parpadeó se les clavó sobre el trillo como diciendo: "Este rumbo" y jué lluvia de luceros que en sus almas madrugó.
Ya el esteral de su vida va doblando los Juncales poco a poco sus mañanas irán mermando el calor y en la noche de su pelo una garúa cenicienta le va agrisando los flecos como a un poncho de dolor.
En sus noches renegridas no cuajaron las auroras jué quemando sueño a sueño como grasa de candil y se le ha "cribao" el alma con tanta y tantas heridas que como flores de ceibo le están sangrando de a mil.
Aún se arrodilla en la tina comulga con el trabajo y con el añil destiñe su ilusión crepuscular cruzan el campo'e su mente la tropilla'e los recuerdos y aunque el tropero es baquiano no terminan de llegar.
Sus manos, tibios aleros en el invierno del pobre viejo y santo crucifijo, diez renglones de perdón como dos panes muy blancos en el mantel de las almas desmigajando ternuras si hay hambre en un corazón.
Viste mi pobre rancho, que triste, que encorvado? se me ha quedao ansina, desde que vos no estás mas juerte que el pampero jué el viento de tu olvido por eso mesmo andate, no vuelvas nunca más!
Tu canto de calandria, emborrachó este alero, quebrando los puntales que mantenían la paz hoy están sus rincones mas tistes que mis penas por eso mesmo andate, no vuelvas nunca más!
Andate! y si te dicen que ha surcado una lágrima como daga filosa mi demacrada faz, si merecen respeto las lágrimas del hombre por ellas te lo pido, no vuelvas nunca más!
Si cruzas una noche, que el rancho ya sea tumba, ande solo la muerte pudo imponer la paz; te dirán los escombros que cubran mis despojos el gaucho ya se ha muerto ¿pa qué? no vuelvas más.
Y seguirás entonces emborrachando aleros turbando en cada rancho la dicha de la paz pero sintiendo en tu alma hundirse como un fierro mis últimas palabras, no vuelvas nunca más!
Si como yo, y el rancho cayeras algún día y se trunca tu vuelo, ya por siempre jamás al latir tus dos alas, Dios ha de darte aliento pa que oigas que te dicen, no vuelvas nunca más!...
(Pintura: Tito Saubidet) Al gran escritor amigo Don Evaristo Barrios Afectuosamente
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Sobre los charcos resecos
con "angurria" e'gurí chico
el sol va hundiendo el hocico
igual que "matungo" enteco
del pajonal en los flecos
"chaira" su acero el "mormazo"
la hacienda se mueve al paso
y el camino en su sosiego
de haberlo "untao" tanto el fuego
se ha "ramaliao" como un lazo.
Cruza en su "bichoco" el hijo
de la vecina puestera
a vender en las carreras
el fruto del amasijo
bien gauchito, bien prolijo
limpia pobreza de adorno
lo va pasmando el "bochorno"
pero se dice con calma
mama se quema hasta el alma
por nosotros en el "horno".
Más allá en la carretera
- como una visión de asombro -
su trágica bolsa al hombro
lleva el doliente linyera
va a hundir su vieja "cansera"
el vagabundo mendigo
en las "raices" de un amigo
el ombú guarecedor
que es el único señor
que a nadie niega su abrigo.
Por la giba de una sierra
muy lentamente repecha
"buchona" con la cosecha
de productos de la tierra,
una carreta que encierra
en su historial de fatigas
el oro de las espigas,
poema que sudó la frente,
y el legendario y doliente
Éxodo del viejo Artigas.
La tarde junta sus "garras"
recoje el sol su "sobeo"
han "raliao" los bordoneos
agudos de las chicharras.
Un cielo color pizarra
roza las sierras puntudas
que adustas y siempre mudas
con esbeltez majestuosa
son como hembras orgullosas
de sus turgencias desnudas.
El puñal del horizonte
degüella unas nubes "zainas"
que mal heridas se envainan
en la espesura del monte
todo el "cuicaje" en apronte
se agazapa en la maraña
pero la "cuadrilla" huraña
"tumba" el alambre de acero
y salva con los "cargueros"
hasta el olor de la "caña".
Del campo arisco en el lomo
silba su "ronda" un tropero
y el clarín de un teru-tero
parte el silencio de plomo
la noche trae el "aromo"
de la flor del "espinillo"
serrucha sombras un grillo
y el aire da la impresión
que hay cerca la quemazón
de un gran "horno" de ladrillo.
Silencio. La soledad
abre sus alas inmensas
la noche estira su trenza
en toda la inmensidad,
duerme el viento en la heredad
apenas leve rumor
que parece el estertor
de algún ave agonizante,
cruza en la trova distante
del nativo payador.
¡Cuánta ausencia que ronda por mis noches,
y ésta pena que agrisa la distancia!...
Sólo tengo de amante compañera
la infinita ternura de sus cartas
y estos versos que fluyen con tristeza
empañando la voz en mi guitarra.
¡Cómo envidio a las aves que atraviesan
los mares, los esteros, las montañas!...
Partir en la agonía silenciosa
sentir que la ilusión pliega sus alas;
eso es la soledad, invierno adusto
que asesina las rosas en el alma.
Quién pudiera volver para quedarse
a vivir o a morir pero en la rama!,
del árbol que plantó nuestra ternura
y a nuestra propia sangre dió su sabia,
¡No hay más grande caudal sobre la tierra
que un corazón que sufre porque ama! (Daniel Reguera)
.......................................
Me voy muriendo de a poco
como un fogón en la pampa,
las penas me abrieron huellas
que nunca pude cerrarlas.
Algunas lluvias vinieron
como queriendo borrarlas,
pero la herida de adentro
quedó siempre como estaba.
Me moriré sin que sepa
que fue la dueña de mi alma,
nunca me dieron un beso
como los que ella me daba.
"Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música..." Jorge Luis Borges
"La pampa, señor, es como la serpiente..., lo magnetiza al hombre, lo encanta y lo adormece, y al fin se lo devora". (G.E. Hudson)
Visite al Gauchoguacho en...
Estancia "La Brava"
Pampa
Madre. Horizonte. Soledad. Llanura franca al sol que sólo sabe de tu curva...Cuna, sepulcro y sustento. Creadora del gaucho afirmativo, del caballo amigo de la distancia, del puma escondido y del chajá ascendente. Pretexto de vagabundas ansias de partir sin meta...¡Tú que das resignación al pequeño, empampado de infinito! Ricardo Güiraldes.
El hombre nacido en la pampa tiene todo el cielo y todas las estrellas que parece que se le vienen encima. Tiene las primeras luces del sol a la mañana y las últimas del anochecer. El horizonte es la primera abstracción para el hombre, ya que es una línea que se ve pero que no existe, porque en la medida que avanza, se aleja más. Nunca va a encontrar el horizonte, sin embargo está ahí. Entonces el canto de ese hombre es reflexivo, intimista, profundo, como asombrado por la grandeza de la inmensidad. (Suma Paz)
"La pampa con su mutismo imponente y su monotonía tan característicos, predisponían poco a la locuacidad. -'El campo es tan lindo, me decía cierta vez un gaucho, que no dan ganas de hablar" Leopoldo Lugones
Paisajes
Pareciera que se agacha la huella del horizonte, y uno se pierde en el monte hasta hallar una lomada. La tierra parece nada y en ella se afirma el hombre.
Presentación
De n'antes
De ranchos y taperas
Pa'la moza
Sucedidos
Oficios
Nuestros paisanos los indios
Cosas del campo
Baguales
Jenofonte dice que al andar a caballo se siente la necesidad de que a uno le crezcan alas... Así el caballo resulta no sólo maestro del músculo sino también del alma... El caballo educa, rige al hombre y le da una filosofía propia. La filosofía de un jinete es distinta a la de un caminador...En el caballo se aprende la vida. Sobre su cabeza nace la lejanía y entre sus cascos se fatiga la tierra. A todo el que va jinete en su caballo su soledad lo acompaña. (Eduardo Jorge Bosco). ..................................................................................
A un domador de caballos
"Cuatro elementos en guerra forman el caballo salvaje. Domar un potro es ordenar la fuerza y el peso y la medida: Es abatir la vertical del fuego y enaltecer la horizontal del agua: poner un freno al aire, dos alas a la tierra..." (Leopoldo Marechal)
Juiiira perro
Bichos de mi tierra
De chacota.
Canto con jundamento
Viva la Patria
Aquí me pongo a cantar
Cruz diablo
"He dicho muchas veces que aquí recibí mis primeras lecciones de abismo y de absoluto.
El cielo me las dió, me las dió la llanura abierta y desmesurada. (Olga Orozco).
Pero yo he vivido libre
y sin depender de naides
siempre he cruzao a los aires
como el pájaro sin nido,
cuanto sé lo he aprendido
porque me lo enseñó un "flaire".