lunes, 22 de septiembre de 2014

La palangana perdida

(Dibujo: Pepe Gonzalez Guerrico)


Como pa'siempre escondida
al abrigo d'el gramiyal
fue que por un casual
ahí te encontré perdida,
media enterrada y herida
por el tirón de los años,
descansabas junto al caño
en la base del molino
y la curiosidad me vino
al observar algo extraño.

Gran fue la sorpresa mía
al verte ahí palangana,
fue el domingo a la mañana
que te hallé con alegría
y recuerdo todavía
al tenerte en el pasao
casi todos te han usao
en la vida campesina,
afuera o en la cocina
cara y patas se han lavao.

Vieja palangana' e loza
mi recuerdo se desata
junto al pié de las tres patas
donde tu cuerpo reposa
de una forma caprichosa
con tu borde dobladón
y un finito chapón
haciendo de bandejita
porque ahí se deposita
la barrita del jabón.

En mi memoria destapo
tu permanente lugar
ya que debías de estar
juntito a la bomba 'sapo',
con la toalla y con el trapo
te'an cabrestiao a la par
y se habían de colgar
en la rama ahí cercana
por eso a vos palangana
nunca te voy a olvidar.

Recuerdo una  ocasión
qu' el lucero tiritó
y tu agua se congeló
por semejante heladón,
cabrestiando el madrugón
en la mañana bien clara,
te pasé a unas tres varas
pa'estrenar una guadaña
pestañando las lagañas
y sin lavarme la cara.

Oficiastes de charquito
a la hora de la siesta...
los pajaritos de fiesta
se mojaban de a poquito:
jilgueros y chingolitos
jugueteaban muy horondos,
sobre tu borde redondo,
gorgeos, saltos y volidos
y un tremendo ladrido
silenciaba el batifondo.

La sentencia del progreso
de a poco te fue cambiando,
tu material reemplazando
y alivianando tu peso;
con mis décimas regreso
a tu pasao corriendo,
tu ciclo fue cumpliendo
un servicio muy práctico;
hoy lo brindás con plástico
para seguir subsistiendo.

Muchos años han pasao
que estuviste abandonada
por los yuyos custodiada
con tu fondo agujereao,
el tiempo te ha castigao
y me embarga la emoción
pero vibra el corazón
vos que fuistes pa'l aseo:
hoy posás en el museo
del viejo amigo Ramón.