jueves, 13 de noviembre de 2014

Mi Señora es coquetona

 (Pintura: "detalle" de Molina Campos)

Mi señora es coquetona
y aunque no lo representa
va llegando a los cincuenta
y es bastante comadrona.
De ser medio narigona
ese complejo tenía
con solo internarse un día
desde ese momento lleva
medio cuerpo y cara nueva
a fuerza de cirugía.

Antes se sacó un molar
y una mano muy prolija,
roscada una muela fija
le colocó en su lugar,
después se sacó un lunar
sin dejar manchas ni aureolas,
se hizo redondear la cola
y respingar la nariz
y sin dejar cicatriz
también se hizo hacer las lolas.

Y qué puedo hacer?, no se
después de toda una vida
la veo desconocida
y hasta la trato de usted.
Yo con paciencia y con fe
aguantaré resignado,
ante un físico injertado
de a poco he de acostumbrarme,
porque a mandar y retarme,
en eso... nada ha cambiado.

Se sacó libreta nueva
con otra fotografía
pero es tanta su alegría
que si va al baño la lleva,
muy feliz a toda prueba
con el nuevo documento
que a pesar de sus intentos
se tuvo que conformar
pues no le pudo cambiar
la fecha de nacimiento.

Pasa el tiempo y para peor
la muda nunca caduca,
después viene la peluca
a completar el error.
Pero para mí es mejor
todo lo que es natural,
para usar lo artificial
algo tan desagradable,
con una muñeca inflable
me puedo arreglar igual.