jueves, 8 de septiembre de 2011

En la peluquería

Con las clinas enredadas
y las barbas como espinas,
era yo un paisano en ruinas,
blanco e todas las miradas.
Las muchachitas pintadas,
chichoneaban a mi lao.
-"De qué jaula se ha escapao?"
una me dijo, al pasar,
y otra: "hay que hacerlo esquilar,
pa que no asuste al poblao".

Ansina obligao, dentré
a una peluquería.
¡Qué lujo! ¡Virgen María!...
como sonso me quedé.
Cuando con miedo colgué
el sombrero en el perchero,
y me dijo el peluquero
viendo mi tribulación,
acercándome un sillón:
"tome asiento, caballero".

En cuanto me hube sentao,
jué el comienzo de mi mal;
metido entre un delantal,
quedé como disfrazao.
El barbero, acostumbrao,
porque esa es su obligación,
con suavidá y corrección,
sin enredos ni trompiezos,
me acomodó en el pescuezo,
como un collar de algodón.

Y mientras desenredaba
la porra que me hacía feo,
como nido e venteveo
la cabeza me dejaba.
El peluquero buscaba
ande meter la tijera;
la manicura o la uñera,
que es como desvasadora,
se me acercó tentadora,
pa que las manos le diera.

Y era de ver: ligerito,
aquella moza sencilla
comenzó a hacerme cosquilla
en la uña con un palito,
y sobre el cuero lisito,
así, afeitao de repente,
como es costumbre en la gente
que aquél barbero trataba,
unos trapos me apretaba,
mojaos en agua caliente.

Después, como si escarbara,
ligero, el peluquero,
dentró a pellizcarme el cuero,
pa desarrugar la cara.
Dijo que no me asustara,
que me iba a dar un masaje,
pero me faltó coraje,
quedé como tartamudo,
cuando comenzó un trompudo
a hocicarme entre el pelaje.

Y con las uñas lustradas,
relucientes como espejo,
bien estirado el pellejo,
y las arrugas tapadas.
Con las clinas engomadas
y hasta el hocico pelao,
muy orgulloso y perfumao,
a la usanza del pueblero,
pensé que aquel peluquero
vainte años me había quitao.

2 comentarios:

Nicolas dijo...

Existe alguna grabación de esto? Porque no encontre nada, mi abuelo siempre la cantaba, y me quedo por siempre esa primera estrofa. Me encantaria saber si existe alguna grabacion. Gracias!

Anónimo dijo...

Mi abuela la cantaba y yo se la he recitado a mis hijos, aunque he tenido que explicarle algunas palabras que ya no se usan. No me acordaba bien de la última estrofa, pero cuando la leía parecía que oía a mi abuela. Y en lugar de sombrero ella decía "chambergo", mil gracias por esta publicación. Hay décimas hermosas y muy graciosas. Voy a seguir buscando otras. Muchísimas gracias!!!!! Alicia de Rocha, Uruguay.