viernes, 26 de octubre de 2012

Sudamérica


Nadie la para ya.
No pueden detenerla,
ni la calumnia, ni el boicot, ni nada.
Este es un continente de aventura,
que a los aventureros se los traga.
Les sube por la sombra, despacito
y el ojo codicioso les socava.
Vendrán los desahuciados de la tierra,
buscando sus riquezas legendarias,
hasta que un día, en una sola greda,
confundan las lenguas y las razas.

América, animal de leche verde,
por la gran Cordillera vertebrada,
Hunde el hocico austral bajo el Polo,
y descansa en su fuerza proletaria.
Camina hacia la luz, lenta y segura,
Con el polen del sol en las entrañas,
y su destino torrencial,
fijado está en el tiempo por la Vía Láctea.

El hambre, la violencia la injusticia,
la voluntad del pueblo traicionada,
no harán sino aumentar su rebeldía,
no harán sino apurar en sus entrañas
el hijo de la luz, que viene a unirnos
en una sola espiga esperanzada.
Porque América, tierra del futuro,
igual que la mujer, ¡vence de echada!