domingo, 7 de octubre de 2012

El carrero Espinosa



1
Lo veo sobre el pescante
cuando en el pasado me pierdo,
y a su imagen la recuerdo
tirando un chirlo al espacio
y el carro marcha despacio
pero Espinosa no es lerdo.

2
Conocedor del terreno;
es difícil que se qeude.
Pero si esto le sucede,
su cadenero baquiano,
no lo deja en el pantano,
por algo se llama "El Puede".

3
Pa'la baqueta es güenazo;
charcón, pero de guapeza.
Por su aparente flaqueza
es engañosa su estampa.
Más de uno cayó en la trampa
por un cajón de cerveza.

4
Maneja Espinosa el látigo
en una forma certera;
por un "brasil" a cualquiera
le puede mostrar que es ducho.
De lejos apaga un pucho
con la punta'e la zotera.

5
Nunca jué dueño de campo
ni tampoco lo arrendó;
pero ninguno lo vió
con la caballada flaca,
porque a california y faca
siempre la calle agrandó.

6
Es gaucho y reconocido
como hombre de güen manejo;
y un ladero y un consejo
le sabe arrimar al carro,
si se ha quedao en el barro
algún compañero viejo.

7
Va por las chacras, y es claro,
digo chacra y digo gringo,
el que no tiene domingo
pa'la carniada y la quinta.
Para esto solo se pinta
y en esto yo lo distingo.

8
Y Espinosa más que nada
se ocupa en llevar cereales.
Así es que zonas rurales
va por donde hay sementera
y al llegar la primavera
lo saludan los trigales.

9
Y hay que verlo cuando mueve
desde el fondo del potrero;
empareja los tronqueros
y los nombra y los conversa,
pa'que haga toda su juerza
hasta el último ladero.

10
Y sale con ciento veinte
dejando el rastrojo atrás;
pero el apuro es capaz
que algún error le provoca,
y hay veces que se equivoca
cargando alguna de más.

11
Y mientras llena el barril
con la agua de un malacate,
para que moje el gaznate,
le pasa un trago al quintero;
y este le llena el sombrero
con cebollas y tomates.

12
Y olfatiando los jamones
se corre pa'la cocina.
Y aunque la gringa mezquina,
por áhi sale con un cuarto
y es lo mesmo que lagarto
pa'los güevos de gallina.

13
Lleva vinagre y aceite
en una misma botella,
y grasa de güena pella
que ha conseguido en la zona;
y se empina la "pamplona"
como buscando una estrella.

14
Siempre lleva un té de yuyos
por si lo amaga una fiebre
y no falta en su pesebre
el condimento apropiao
pa'hacerse un güen estofao
con algún pichón de liebre.

15
En el tiempo de los choclos,
si hay un maizal de pasada,
aprovecha la volada;
y al llegar el mes de mayo
siempre tiene algún zapallo
cuando para "la tiznada".

16
Alguna perdiz le deja
el paladar satisfecho.
Y se para en el repecho
de algún arroyito manso,
la pesca es como un descanso
al que le saca provecho.

17
Y si viene llovedor
y entra el camino a empeorarse
a su perro, pa'salvarse,
ni un peludo se le escapa.
¿Y pa'que va a comprar papa,
cuando pasa por Balcarce?

18
Si se arma de un cuero gordo
ni las garras le descarta.
Pa'trabajarlo se aparta
junto a una esquina campera
y hace riendas y encimera,
tiros, bozales y cuartas.

19
Si tiene alguna visita
por ahí tiende un costillar,
del que nadie va a tratar
de saber su procedencia:
la güella tiene su cencia,
se aprende a no preguntar.

20
Ningún mal tiempo lo agarra
sin leña y sin alimento.
Basta que pueda un momento
ver al sol cuando se pone,
sabe si llueve o compone
o si amanece con viento.

21
Lo veo bajo la luna
en una noche de plata;
sobre su fogón de lata
hacer su famoso guiso,
desde un banquito petiso
sentao al lao de la chata.

22
Y afirmando la cuchara
en la cama de la rueda,
queda pensando en que pueda
mover antes de las tres,
pa'que lo agarren las diez
cerquita de la arboleda.

23
Y al canto de su pimeo,
que durmió sobre la llanta,
sin pereza se levanta
pa'prender fuego ligero
y cuando enfrena el nochero
ya está la pava que canta.

24
Y después de unos amargos
desayuna de apurón
con un churrasco crudón
y galleta de ocho días.
Ya bailan las Tres Marías
y agarra pa'l cañadón.

25
Se va a buscar los caballos,
que sabe bien donde están.
Sabe que no se le irán
porque no tienen querencia.
Sólo sentirían la ausencia
del carro con el que van.

26
Y como lo hizo mil veces
en su vieja trayectoria,
sin andar con mucha historia,
después que los pingos trajo,
atar la chata es trabajo
que ya lo hace de memoria.

27
Prende las cuartas por último
apartando unas potrancas;
toca el tronquero en el anca
y se trepa en un momento;
se acomoda en el asiento,
tornea un poco y arranca.

28
Y ya con los chuzos llenos
con el pasto de algún rico,
se le hace el camino chico,
cuando van por las orillas
los laderos de costillas
abriéndose en abanico.

29
Después de un viaje feliz,
y una vez en la estación,
deja en un mismo montón
ladero y chirimbolos,
y con los pecheros solos
dentra llantiando el galpón.

30
Como pasa con los pájaros,
que nadie puede saber
donde van a perecer
trás de su vuelo postrero;
así también el carrero
dentró a desaparecer.

31
Tal vez unos ojos claros,
en alguna tarde fría,
lo vieron que se perdía,
donde se unen, tras el monte,
la noche y el horizonte
por la inmensa lejanía.

32
Calle vieja y solitaria:
vos que sabés tantas cosas,
¿por qué estás tan silenciosa?
¿Por qué no querés hablar?
pa'que me podás contar
pa'donde agarró Espinosa.