martes, 9 de octubre de 2012

Carreras cuadreras





El sol estibal se inflama
y desde el arco celeste
cae sobre la pampa agreste
el verano en oro y flama,
hay una gaucha proclama
para la fiesta del día
presagios de algarabías
rondan en las cortaderas,
es domingo de cuadreras
en la vieja pulpería.

Contienda de parejeros
en "mano a mano" y en "pollas",
el lucir de pilchas criollas
en encuentros de aparceros.
Convite a bajar los cueros,
vino, empanada, cerveza,
demostración de destreza
y debates eventuales
por ajustar los finales
de a "puesta" o "media cabeza".

El tambor de los tropeles
estalla en cada largada,
y hasta el fin de la topada
tiemblan los andariveles.
Sobre los raudos corceles,
los jinetes en su apuesta,
elevan la fusta enhiesta
cuando el aplauso creció
y la furia retumbó
en el clamor de la fiesta.

Apuesta de patacones
que dan alegría o penas,
hervor de sangre en las venas,
ansiedades y tensiones,
un final de diversiones
en el placentero trago.
El vino canta el halago
del vencedor en la cancha
y hay recuerdos de revancha
en la pulpería del pago.

Al bajar de la bandera
sin aprontes ni partidas,
ya se fueron las corridas
de los trescientos de afuera,
la pulpería es tapera
rodeada por viejos talas
de fletes, cintas y galas,
sólo quedan los recuerdos
enredandosé en los lerdos
misterios de luces malas.