lunes, 15 de octubre de 2012

La tapera


Rancho que solo quedaste
acaso esperando ver
la dicha que ayer cuidaste...
¡dulce dicha la de ayer!
La dicha que ayer cuidaste
jamás la verás volver:
en vano fiel esperaste...
¡no ha de ser!

Te azotan lluvia y pampero
y te ha cubierto el yuyal.
El ave del mal agüero
viene en tu cumbre a posar.

Roto el techo, al cielo miras
implorando su piedad.
Todo apenado respiras
soledad.

¿Quién bajo tu alero espera
vida y encantos de ayer?
¡Eres sólo una tapera!
¡Lo que fuiste no ha de ser!
Como yo en mi pena, ¡oh, nido!
que al sol más roto se ve,
en la noche del olvido
cubreté.