viernes, 30 de noviembre de 2012

Para dejar



Suelen llamarlo al pago:
"Patria chica" y nada más;
aquellos hombres que saben
lo nombran "Eternidad".

Eterno es el horizonte
si es eterno el galopear;
las mismas penas del hombre
nacen de la eternidad.

Campeando horas perdidas
le escapo a la soledad
que es una tumba vacía
repleta de inmensidad.

Vigilao y en cautiverio
a veces quiero soñar;
un sueño se sueña fácil
pero es un sueño nomás.

Siento que soy siempre joven
y al tiempo puedo asustar,
sueño que miro mi vida
o que tengo libertad.

Sueño que los buenos hombres
para siempre existirán,
¡vivo soñando alegrías
que no se si llegarán!

Cuando el sueño llega y pasa,
el sueño ha de terminar;
y tengo las manos llenas
de nada para dejar.

Ni mi pago tengo cerca
ni es verdad mi libertad,
solo tengo a mi guitarra,
¡no me importa tener más!