martes, 27 de noviembre de 2012

Cuento viejo


(Pintura: Rodolfo Ramos)

Se precisa que seás zonzo del todo
pa creir nadita d'eso...
Te train, te llevan... que se hará otra patria
que haberá más justicia... ¡andáte creindo!

Era un país más grandote que una pampa
y te sobraban campos y rodeos...
¿Aprovechaste, vos, alguna cosa
de tuito aquello?
Siempre jué lo de siempre; en el reparto
todos nosotros díbamos por muertos!...

Un pedazo pa uno, otro pa otro.
Los grandes se lo jueron repartiendo...
Por sí o por no alzaron alambraos
sin errar ningún viento
y allí jueron tropillas y ganaos
que se alzaron, tal vez buscando al dueño...
A ver si me decís: ¿ alguna cosa
se te quedó pegada entre los dedos?
Eso, sí... Te dejaron los caminos
pa andar siempre guasquiándote por ellos...

Pero, sacá la cuenta... Cuando arriba
no se arreglaban n'ese juego de ellos,
se alborotaban como gallinetas
pa venir a traerte el mesmo cuento
de que todas las cosas peligraban
y se necesitaba de tu esjuerzo...

Oh! Lo que es p'al gauchaje ya se sabe
la cosa que trái eso...
Un caudillo, una lanza, una coluna,
tranco y tranco no más, carniar ajeno,
sacudirse los trapos
en cualquier entrevero...
Matar... morir... rajarse las entrañas,
y al cabo de los tiempos
dejar todos los campos de la tierra
blanquiando de esqueletos!

Y pasados los años, ¡otra historia!
Y por brutos golver a ser el cebo
que se entregaba al diente de los grandes
sin asco y sin medida... Si no es d'ellos...
Y ansina te reventaban a locuras
y dispués... ¡si te he visto no mi acuerdo!

Y seguís tan rotoso como antes
con algunos ojales en el cuero
y siempre cái alguno pa decirte
"¡El país está en peligro, compañero!"...

¡Pucha que es lindo conversar de patria
cuando el buche'ta lleno!