martes, 27 de noviembre de 2012

El sueño


(Pintura: Molina Campos)

A decir que me va bien
me enseñaron de gurí,
y pa ser bien educao
yo siempre lo repetí.

Soñé que me había muerto
y enderecé para el cielo
y cuando llegué a la puerta
prencipió mi desconsuelo.

No me atrevía a llamar
porque de allí estaba viendo
que todo el tiempo en la tierra
lo había pasao mintiendo.

Un redepente la puerta
se abrió sin haber llamao
¡y me lo vide a San Pedro
en una nube montao!

Curiosiando mi persona
me ordenó que le dijera
todo lo que yo había hecho
quien era y de adónde era.

Yo soy un hombre tranquilo
que a ninguno le he hecho mal.
Soy casao... tengo dos hijos...
soy pión... y ¡soy oriental!

Qué más...! -me dijo San Pedro-,
Y yo, al verlo maliciao,
enderecé a lo más grueso
y le largué el embuchao.

Vea Don Santo -le dije-
Yo mentí toda mi vida
-mentir es pecao mortal-
Siempre dije: "me va bien",
¡y a mí siempre me jué mal!

Él abrió un libro grandote
-y dijpués que lo leyó-
ta güeno, dijo riyendo...
y al punto me sentenció:

Aquí está escrito bien claro
que si sos pión, no has mentido.
Habrás dicho: "me va bien"
¡pero nadie te ha creído!

¡Oigalé a ese Don San Pedro!
-le grité al darle la mano-
¡Y el grito me dispertó...
en el catre... ¡vivo y sano...!

Y al verme en mi rancho pobre
me vino este pensamiento:
De vivo... ¡Siempre estoy triste...!
¡De muerto estaba contento!