jueves, 4 de julio de 2013

Pampa escondida



Bajo la cruz del asfalto
yace la pampa dormida.
Torreones de cielos altos
tapan su huella escondida.
Tiene su falda en la orilla
sobre la plata del río
y la atraviesan las villas
de yuyal y pobrerío.
Apaga su voz secreta
el estrépito en el aire;
se vengan sus lunas quietas
con la luz de Buenos Aires.

Pero allí está su latido
en la historia de su nombre:
tropel de malones idos,
de batallas y de hombres.
Retumbos sordos de cascos,
sombra de potros perdidos,
gestas de muerte sin asco,
gestas de tiempos vencidos.
Pero en la verde gramilla
que entre grieta se abre paso,
en ese breve pedazo
está la pampa escondida.