miércoles, 24 de julio de 2013

El Tostao bagual


(Pintura: Carlos Montefusco)

Con dos tordillo baguales
y un oscuro atorunao
andaba un potro tostao
que no conocía corrales.
Yo lo corrí en los guadales
en distintas ocasiones,
con las locas ilusiones
de probar como en ñanduces
para ver si en algún cruce,
le juntaba los garrones.

Pero fue en vano el Tostao
porque en cada atropellada
s' iba con la cola alzada
cortándomelo al montao;
fue entonces que ya cansao
le cerramos las aguadas,
hasta que una madrugada,
sediento y con mala trasa,
bajó al jagüel de las casa'
mesturao con la yeguada.

Entre las yeguas trotiando
y en cuanto pegó un bufido
le encajé un lazo torcido
que había estado terminando.
Desde ahi se salió abrazando
la cabeza con las manos,
pero en eso ya baquiano
y en cuanto estuvo pialao
lo embosalamo'al Tostao
que era de marca orejano.

La clina larga y sobada
le arqueaba un tanto el tus-tus,
y desde el morro a la cruz
le caiba como peinada,
la cola desparramaba
casi a la rastra tenía,
por eso cuando moría
aquella tarde de enero,
le acomodamo'los cuero
pa'comodarlo al vigía.

Don Miguel que era el patrón,
me lo orejeó con placer
sonriendo pa'dentro al ver
que me temblaba el garrón.
Y desde aquella ocasión
como lión que se arrosina,
lo empecé a'ndar de las clinas
y ansina lo he comprobao,
de que el caballo domao
con el cuerpo se domina.

En pelo lo galopiaba,
las clinas al viento, sueltas,
y sin riendas daba vuelta
pa'l lao que el cuerpo le echaba.
Donde quiera lo paraba
abrazándole el cogote
y muchas veces al trote
me le paré sobre el lomo,
y lo domé, ¿sabe cómo?
¡sin afirmarle un azote!

Mansito y descosquillao,
cabrestiador y obediente,
pero muy inteligente
demostró ser el Tostao.
Al vérmelo ansí domao
a comprármelo vinieron,
y en verdad lo consiguieron,
porque pobrón me encontraron
aunque después me contaron
que muy poco lo anduvieron.

Dicen que se hizo bellaco,
que corcoviaba al descuido
que dejó a un grino tendido
al medio de un alpataco.
Hoy que cantando lo atraco
al campo de mi cordaje,
estoy pensando de un viaje
que aunque fue manso conmigo
no aceptó como les digo
en el lomo... al chambonaje!