lunes, 22 de julio de 2013

Mi herencia (Milonga)



Yo me he criao entre el gauchaje
ni más ni meno'aparecero,
y vi los gauchos reseros
hacer un alto en el viaje;
vi la bravura salvaje
de un potro al palenque atao,
las cuerdas del alambrao
me hicieron sangrar las manos
y éste respeto paisanos
que de mi padre he heredao.

Trabajando en la campaña
y en la pobreza golpiao,
siempre derecho he tranquiao,
nunca tuve malas mañas; 
dende las mesmas entrañas
o tal vez del sufrimiento,
en la pechada del viento
de'ahi aprendí el rigor,
por eso me hice cantor
pa'cantar con sentimiento.

 Yo ví morir un tisón,
cubierto entre la ceniza
también sentí de la brisa
lo fresco en el madrugón.
Para dormir un galpón
y con bolsa de 'alpillera'
en un rincón andequiera,
acomodé mi osamenta,
viento, agua y heladas cruentas
me hicieron temblar la pera.

Aunque muncho he rodao
me ha servido la 'esperencia',
porque uno con la decencia
andequiera es bien mirao;
de mi tata he heredao
ese temple de varón;
y en más de una ocasión
tendí la mano al viajero,
pero eso sí compañero
lo desprecio al compadrón.

Cuando mi vista se pierde
porque ando medio tristón,
busco en el diapasón
si alguna pena me muerde.
Y mirando todo el verde
de la inmensidad del llano,
largo mi canto paisano
pa'que se lo lleve el viento,
y ahi se va mi sufrimiento
al cantarle a mis paisanos.

Esta es la herencia sagrada
que mi padre me dejó,
por eso que sigo yo
con la frente levantada,
sin achicarme por nada
hasta que Dios lo disponga,
he de seguir meta y ponga
honrando la tradición,
alrededor de un fogón,
con esta pampa milonga.