lunes, 8 de abril de 2013

Mi sueño de guitarrero


(Milonga con floreos de Carlos Gioia)

A.D.-
Soy un cantor argentino
con un sueño guitarrero,
y no hay en el mundo entero
más gloria que mi destino.
Acollarao al camino
hasta que Dios lo disponga,
sin que nada se me oponga
con devoción verdadera,
me pierdo por chacareras,
por zambas, cifras o milongas.

C.G.-
A presentarme señores
lo hago sin ningún temor,
me llaman el decidor
de los pagos de "Las Flores".
Y nunca fui de los peores,
salí de los entreveros,
sin rayones en el suelo
de refaloso vivía,
y no ando con medios días
habiendo días enteros.

A.D-
No soy de andar cabresteando
por afán de ser nombrao,
ni tampoco arrodillao
ni aunque vengan degollando.
La huella me fue enseñando
con un ejemplo señero,
más de uno he visto aparcero
luciendo pilchas prestadas,
y a la primer refalada
quedarse a pata y en cuero.

C.G.-
Ya que templó la encordada
y enderezó por milonga,
me viá meter en la conga
a pialar una versiada.
Toda mi alma emocionada
esta décima le entrega,
porque su canto me llega
como la luz de una estrella
¡seguro que anda en la huella
que antes pisó Santos Vega!

A.D.-
No me engañan los señores
con promesas olvidadas,
ni con partidas erradas,
ni yuyos que no dan flores,
ni con lucidos colores
y si no tiemblo al decirlo
es porque quiero alvertirlo
al que escuche mi versiada,
soy lechuza cascoteada
pa'ndar errando los chirlos.

C.G.-
Cuando este surero canta
es como una bendición,
orgullo de mi nación,
bandera que se agiganta,
es matrero que se planta
pa'morir o pa'matar,
la patria tiene un altar
en su criollo sentimiento,
si hasta se calman los vientos
por escucharlo cantar.

A.D.-
Sin ser muy conocedor
con los golpes he aprendido,
y suelo hacerme el dormido
para vicharla mejor,
soy prudente y rumbeador
corto chico y no me atoro,
pa'mi no hay mayor tesoro
que ser libre por entero
yo no nació pa jaulero
aunque la jaula sea de oro.

Perdonen si a la pasada
a alguno lo he salpicao,
el canto si está mañao
es como leña mojada.
Con verdades afiladas
lo ando tanteando al destino,
y aunque se borre el camino
por donde supe cantar,
los criollos me han de nombrar
por surero y Argentino.