domingo, 7 de abril de 2013

El santo del Patrón




1

En la estancia “El Cimarrón”
cuna de nuestro gauchaje
días van que el paisanaje
llega de toda región.
Es el santo del Patrón
y hay domas, yerra y cerdeada,
y ha tráido esa paisanada
¡cada chuzo coscojero,
cada tropilla y aperos
y soga bien trabajada!
2
¡Qué lazos! ¡Qué maneadores!
¡Qué bozales! ¡Qué cabrestos!
Cabezadas: que hombres diestros!
y riendas que son primores,
maneas en los fiadores,
en los pretales, y tientos,
espuelas que son portentos
de plata, otras de fierros;
el tin-tín de los cencerros
voces de criollazo acento.
3
Virolas, bombas, botones,
caronas, basto, encimeras,
estribos, bolas, sideras,
bocados, cinchas, correones,
peguales, dobles cinchones,
matras tejidas a mano,
además lucen ufanos
cojinillos, y carpinchos,
y crúzanse sus relinchos
los fletes de los paisanos.
4
¡Qué puñales! ¡Qué culeros!
¡Qué rastras! ¡Qué tiradores!
Bombillas, mates Señores,
y cuchillos verijeros,
de oro y plata, y aun taleros,
sello y labrado de Arce;
viera el gauchaje florearse
luciendo trabajos de él
¡y en verdad que ese cincel,
supo del gaucho copiarse!
5
¡Qué pilchas tráian más finas
realzando así sus aperos,
chiripas, ponchos, sombreros,
bombachas de gabardina,
botas, blusas de lustrina,
bordados y monogramas,
que fue comienzo de dramas
que terminaron en besos.
Y como andaban por eso
¡conquistaron a la dama!
6
Tropillas de tantos pelos
difícil se vuelva a ver;
¿qué gauchos la han de ofrecer
con tanto cariño y celo?
Va como olfateando el suelo
ya punteando un redomón,
y de cencerros al son
van casi marcando el paso
un moro, un zaino, un picaso,
y un “media res” con mechón.
7
Hay tropillas de tordillos,
de pangarés, y de ruanos,
manchado, overo, tobianos,
alazanes, doradillos,
bayos, moros y rosillos,
azulejos y rosados;
oscuros, blancos, pintados,
pampas, barrososo, cebrunos,
zainos, gateados, lobunos,
rabicanos y tostados.
8
Hay yaguanés y bragados,
colorados a elegir,
y si saben distinguir,
hay alazanes tostados,
bayos naranja, encerados,
cabos negros, crin flechillas,
picos blancos, testerillas,
malacaras argelinos,
tordillo oscuro, sabinos,
ancas moras, gargantillas.
9
Se ven zainos colorados
ases de la atropellada,
manos blancas y vendadas,
patas blancas y cruzados,
tordillos moros, plateados,
nevados y zainos mulos
y no es que estos sean nulos
pero son menos buscados,
por pícaros y aplicados
y entre ellos se hallan reyunos.
10
Ya en la rueda del fogón
gritan: “Que salte el jinete,
no se haga rogar al cuete
que le ha pedido el patrón”.
Y en pelo ya Don Zenón
abaraja un reservado,
que le han tráido de Bragado
pa’ divertir al gauchaje,
difícil que éste lo baje,
hoy no lo hace a ojos vendados.
11
Lo tienen los comedidos
y se enhorqueta Zenón,
gritando “larguemelón”
y sale despavorido.
Entre gritos y alaridos
le busca por las paletas
y con el anca el trompeta
se arrastra pa’ corcovear,
y el suelo le hace tocar
entre asentadas y tretas.
12
Paraliza la faena
el entusiasmo y la fama
mientras en trágico drama
se desarrolla la escena.
Recorren las nazarenas
desde el pescuezo al ijar,
es un juego verlo hachar
jineteando “a lo lechuza”.
De abajo arriba lo cruza
tanto que lo hace bramar.
13
De pié está la paisanada,
y nadie opiniones suelta,
va corcoveándole a vueltas
y de repente a sentadas,
se escucha una carcajada
y es que habla el fogonero:
“Montar lo he visto un overo
enancao cara pa’ atrás,
con Juan Luis, el capataz
en la Estancia “El Matrero”.
14
Un paisano muy mentado
va siguiendo la función
de cerca, en un redomón
hermoso, bayo tiznado!
Habiendo el gaucho triunfado,
grita entre ademanes francos:
“-No soy negro ni, soy manco”
y le echa el talero al tuse:
¡cae el animal de bruces
y el jinete sale al tranco!

               (Pintura: Rodolfo Ramos)                         

(3/1957)