lunes, 29 de abril de 2013

Guitarra...




Guitarra a mi me parece
que poca suerte has tenido
la vida que hemos vivido
no es la que tú te mereces,
yo siento temor a veces
de lastimar tu belleza
con la rústica torpeza
que tienen las manos mías,
tus hermosas melodías
se vuelven pura tristeza.

Por tus dotes musicales
debieras ser de un artista,
de un cantor o concertista
de teatros o festivales;
en cambio tú solo sales
de allí donde estás colgada
cuando al fin de la jornada
me sé sentir solitario
y fue tu gran escenario
el galpón de la peonada.

Todo lo que me enseñaste
a mi pobre voz le diste
con mis alegrías reíste
y con mis penas lloraste,
los errores simulaste
de mis versos mal medidos
curándome tus sonidos
cuando quedé en ocasiones
con poquitas ilusiones
y muchos sueños perdidos.

Con poco camino andado
tienes mucho recorrido
y tu misión has cumplido
yendo al más necesitado.
Es cierto, no hemos pisado
escenarios de importancia,
pero tiene relevancia
si el poco andar, es fecundo,
para conocer el mundo
no hay que andar mucha distancia.

Yo no te veo instrumento
mucho menos herramienta
y creo que el que así te sienta
le han de faltar sentimientos
o no ha vivido el momento
que el alma sufre una herida,
cuando una pena escondida
supo nublar mi razón
te sentí en mi corazón
como si tuvieras vida.

Guitarra yo no quisiera
que cuando Dios nos separe
sea el silencio que te ampare
o el dolor te entristeciera,
ya encontrarás quien te quiera
tanto como te he querido
y cuando ya me haya ido
si es que en el tiempo me pierdo
en vos quiero ser recuerdo
cuando me gane el olvido.