domingo, 7 de abril de 2013

Guitarra




Guitarra:
tienes mucho de mujer.
Pareces hecha para causar pena,
y para endulzarla.
Cuando estás alegre
no dices nada;
lo mismo que una mujer que se ríe...
o que habla...
Música placentera, sin sentido; vana.

El sentimiento
te hace vibrar como a la carne humana,
y pareces un pecho
cuya emoción se saca con las manos,
y se hace sonido entre los dedos,
y sensación en todo nuestro cuerpo.

Tu queja hace sufrir, porque queda;
tu música da placer, porque pasa;
y todo es una cosa: ¡tu armonía!
Es como un beso que nos deja un ansia...

Sobre el muslo de un hombre
que te rodea el cuerpo con su brazo,
estiras el cuello
como para esquivar una caricia,
o porque dure más:
igual a una mujer cuando nos finge
no dejarse besar...

En otros tiempos,
cuando los hombres eran bravos,
solías estremecerte de gozo y de miedo
cantando...
Ahora sientes que vales mucho menos!...
Irías sin recelo
de mano en mano...
Tú ves que son muy libres las mujeres,
y los hombres muy mansos...

Ellas parece que no son de nadie,
que no tienen querencia...
Y tú, a veces quisieras
sentir que tienes amo,
y que por ti fuera capaz tu hombre
¡de clavar un puñal o dar un tajo!

12 de noviembre de 1928.