domingo, 7 de abril de 2013

Duelo gaucho




Salen de la pulpería
empujáos por el alcohol,
una tarde en que el sol
ya despedirse quería.
Cuando tras la serranía
se esconde su último rayo,
y sobre el inmenso playo
la noche viene avanzando
van las caña'padrinando
dos corajes de a caballo.

Uno es Tránsito Contreras,
el otro "El Indio" Morán
los que resueltos están
a medir su caronera.
El poncho como trinchera
han arrollao en el brazo,
y como a hacerse pedazo
desmontan del animal,
lejos del camino real
a una cortada de un paso.

Los mancarrones están
con las riendas en el suelo,
mudos testigos del duelo
en un instante serán.
Al asunto de Morán
primero cargó Contreras,
al írsele como fiera
a levantarlo de abajo,
el "Indio" le planta un tajo
de la oreja hasta la pera.

Ya la sangre va coloreando
la barba hasta la pera,
y volvió a cargar Contreras
igual que un tigre bramando.
El brazo iquierdo girando
mientras que el poncho amontona,
y en la lucha cimarrona
se acometen dos duelistas,
dos viejos contrabandistas,
¡el terror de aqueya zona!

"El Indio" Morán quedó
en el lugar del encuentro,
y Contreras monte adentro
malherido se ganó.
Cuenta un vecino que vió
pasar un tranco apurao,
a Contreras inclinao
sobre la cruz de su bayo,
y más atrás un cabayo
que iba siguiendo ensillao.

Por causas desconocidas
se pecharon dos corajes,
y en el encuentro salvaje
corta una daga una vida.
Luego rastreandole la partida,
buscándolo al prófugo audaz
pero cuando ya la paz
cobró el ambiente campero
tuvo el monte otro matrero
y el camino una cruz más.